Palabra Treinta y Uno
[NOTA: La Ascensión es un tema que resulta de la esencia y de los pilares de la fe, y en relación a ellos, una luz que saca fuerzas de las luces de los pilares de la fe. Por cierto, la Ascensión no se puede demostrar independientemente de los ateos irreligiosos que no aceptan los pilares de la fe, porque no se puede discutir con quienes no conocen a Allah, ni reconocen al Profeta (A.S.M.), ni aceptan a los ángeles, y niegan la existencia de los cielos. Primero, se deben demostrar esos pilares. Ya que esto es así, dirigiremos la discusión a un creyente que, ya que lo considera improbable, tiene dudas sobre la Ascensión y se lo explicaremos a él. Sin embargo, de vez en cuando tendremos en cuenta al ateo que está en una posición de oyente y le presentaremos el asunto. Algunos destellos de verdad de la Ascensión se han mencionado en otras de las Palabras. Por la insistencia de mis hermanos, buscamos la gracia de Yenáb-i Jak para unir todos esos diversos destellos con la esencia de la verdad, y con todos ellos formar un espejo para la belleza de las perfecciones de Muhammad (A.S.M.).]
Ya que está relacionado a nuestra discusión aquí, expondré dos alusiones -basadas en un principio de la ciencia de la retórica- contenidas en la frase pronominal اِنَّهُ que es parte del amplio tesoro de la primera aleya sublime que mencionamos. También se explicó en el tratado sobre el Milagroso Corán.
Después de mencionar el viaje del Más Noble Amado por Allah (A.S.M.) de la mezquita de Meca a la mezquita de Jerusalén, -que fue el comienzo de su Ascensión,- el Sabio Corán dice: اِنَّهُ هُوَ السَّم۪يعُ الْبَص۪يرُ Esta frase, junto con el pronombre de la frase اِنَّهُ que alude al punto más lejano de la Ascensión indicado por las aleyas de la Sura del Astro وَالنَّجْمِ اِذَا هَوٰى se refiere a Yenáb-i Jak o al Profeta (A.S.M.).
Si se refiere al Profeta (A.S.M.), la regla de la retórica y la relación en la secuencia de las palabras establecen lo siguiente: hay, dentro de este viaje en particular un ascenso general y universal durante el que el Profeta (A.S.M.) escuchó y vio los signos divinos y las maravillas del arte Divino que sus ojos y oídos encontraron dentro de los niveles universales de los Nombres Divinos en lo que respecta a «la distancia de dos arcos o aún más cerca» y «junto al Loto del límite». Indica que su viaje insignificante y particular fue como la llave hacia un viaje que es universal y a la vez una exhibición de maravillas.
Si el pronombre se refiere a Yenáb-i Jak, es así: para invitar a uno de Sus siervos a un viaje hacia Su presencia y para confiarle una tarea, después de enviarlo desde la Mezquita de Meca hasta la de Jerusalén -que es donde se reúnen los profetas- y de presentárselos y de demostrarle que él era el único heredero de los principios de las religiones de todos los profetas, Allah lo llevó a un viaje por la faz externa del mundo de la existencia y por la faz que mira a su Creador tan lejos como «junto al Loto del límite» y «la distancia de dos arcos o aún más cerca».
Por cierto, él fue un siervo y el viaje fue una Ascensión particular pero a él se le había encomendado una Responsabilidad que estaba conectada de todo el universo y se le había dado una luz que cambiaría el color del mismo. Además, ya que tenía la llave para abrir la puerta que lleva a la felicidad eterna, Yenáb-i Jak le otorgó el atributo de «ver y oír todas las cosas» para que pudiera demostrar la sabiduría mundialmente abarcativa de la Responsabilidad, la luz y la llave, sabiduría y propósitos que abarcaron a todo el universo y abrazaron a todos los seres.
Esta verdad profunda contiene CUATRO PRINCIPIOS.
El Primero: ¿Por qué fue necesaria la Ascensión?
El Segundo: ¿Cuál fue la realidad de la Ascensión?
El Tercero: ¿Cuál fue la sabiduría y el propósito de la Ascensión?
El Cuarto: ¿Cuáles son los frutos y los beneficios de la Ascensión?
Primer Principio
La razón por la cual fue necesaria la Ascensión
Se dice, por ejemplo, que Yenáb-i Jak está
Está más cerca de todo que ninguna otra cosa. Está libre de corporeidad y espacio, y más allá de eso. Sin embargo, todos los evliyas pueden conversar con Él en sus corazones, entonces ¿por qué el estado de cercanía
de Allah de Muhammad (A.S.M.) tuvo éxito en sostener una conversación interna con Allah que cualquier evliya podría hacer en su corazón, sólo después y como resultado de un largo viaje como la Ascensión?
La Respuesta: Haremos que este misterio profundo sea más fácil de entender por medio de dos comparaciones. Considera estas dos comparaciones de la Palabra Doce, que son sobre el misterio del Milagroso Corán y el misterio de la Ascensión.
Primera Comparación: Un rey tiene dos formas de entrevistar, conversar y discutir, y dos maneras de dirigirse y de favorecer. Una es hablar en su teléfono privado con un sujeto común sobre un asunto en particular o alguna necesidad especial. La otra, bajo el título de soberano sublime, en nombre de la realeza suprema, con la dignidad de un gobierno universal, es conversar y hablar a través de un emisario o un alto oficial para dar a conocer y promulgar sus órdenes. Otra es hablar por medio de edictos ilustres que proclaman su majestuosidad.
Así,
como esta comparación, Jálık del universo, Máliku'l-Mulk-u ve'l-Melekút, Jakím-i Ezel y Ebed, tiene dos formas de conversar, de hablar y de favorecer. La primera es particular y privada, la otra es universal y general. La Ascensión, en consecuencia, fue una manifestación de la cercanía de Allah de Muhammad (A.S.M.) en forma de una universalidad y una exaltación superior a todos los otros que tienen cercanía de Allah. Fue honrado con la conversación y el discurso de Yenáb-i Jak a través de Su Nombre de Rab de Todo el Universo y del título de Jálık de Todos los Seres.
Segunda Comparación: Un hombre sostiene un espejo en su mano, en alto hacia el sol. Recibe luz que contiene los siete colores según la capacidad del espejo. Se conecta al sol a través de esa relación y conversa con él, y si dirige el espejo lleno de luz hacia su casa oscura o su jardín pequeño y privado, cubierto por un techo, se beneficiará, no en relación al valor del sol, sino según la capacidad del espejo.
Otro hombre, sin embargo, baja el espejo, enfrenta al sol directamente, y ve su majestuosidad y comprende su grandeza. Entonces escala una montaña muy alta, ve el brillo del amplio dominio del sol y conversa con él en persona y sin velos. Entonces regresa y abre amplias ventanas en su casa o en el techo de su jardín. Abre caminos hacia el sol del cielo. Conversa con la luz perpetua del sol real y habla con él. Y le dice en agradecimiento lo que sigue: «¡Oh, afable sol, que eres la belleza del mundo y el mimado de los cielos, que doras la faz de la tierra con tu luz y haces sonreír a las flores! Tú has calentado e iluminado mi pequeña casa y mi jardín de la misma manera que has iluminado a todo el mundo y has calentado la faz de la tierra». El primer hombre con un espejo, sin embargo, no puede decir eso, porque el reflejo y los trazos del sol están limitados y restringidos por el espejo y son acordes a esa restricción.
Así, la manifestación de un Zát-i Ejad y Samed, Shems-i Ezel ve Ebed, aparece en la esencia humana de dos maneras, que comprenden innumerables niveles.
El Primero es una manifestación a través de una relación de Allah Soberano que se extiende al espejo del corazón. A través de él, todos pueden recibir la manifestación particular y universal de la luz, el discurso y la conversación del Shems-i Ezelín en relación a su capacidad, y en relación a la manifestación de los Nombres y atributos Divinos al atravesar los niveles en su viaje espiritual. Los niveles
de cercanía de Allah -que proceden bajo la sombra de la mayoría de los Nombres y atributos- surgen de este tipo.
El Segundo: Ya que el ser humano posee amplitud y es el fruto más iluminado del árbol del universo, y ya que es capaz de mostrar al mismo tiempo en el espejo de su espíritu todos los Nombres Divinos manifestados en el universo, Yenáb-i Jak mostró, a través de la manifestación de Su Esencia y en el nivel más grande de sus Más Bellos Nombres, -en el miembro de la raza humana que los reflejó muy ampliamente,- la más grande manifestación de esos Nombres. Esta muestra y manifestación es el significado interno de la Ascensión de Muhammad (A.S.M.), por la cual su cercanía de Allah se volvió la fuente de su misión profética.
La cercanía de Allah procede a través de la sombra y se parece al primer hombre de la Segunda Comparación. Mientras que en la misión profética no hay sombras, observa directamente a la unicidad del Zát-i Zulyelal y se parece al segundo hombre de la Segunda Comparación. En cuanto a la Ascensión, ya que fue el keramet más grande de la cercanía de Allah de Muhammad (A.S.M.) y también su más alto nivel, se transformó en el nivel de profecía. La cara interna de la Ascensión era la cercanía de Allah; fue de la creación hacia Jak. Mientras que su cara aparente fue la profecía, vino del Jak a la creación. La cercanía de Allah es un viaje espiritual en los niveles cercanos a Allah; necesita una cierta cantidad de tiempo y muchos niveles se deben atravesar. Mientras que la profecía, cuya luz es más grande, observa el misterio de desarrollo de la cercanía Divina, para la que el instante que pasa es suficiente. Fue por esta razón que se dice en el Hadiz: «Fue y volvió en un instante».
Ahora le decimos al ateo que está en la posición de oyente: "Ya que el universo se parece a un país muy ordenado, una ciudad magnificente, y un palacio adornado, seguramente debe haber un soberano, un dueño y un constructor. Y ya que hay un semejante Málik-i Zulyelal, un Jákim-i Zulkemál y un Sáni-i Zulyemal; y ya que hubo un ser humano cuya mirada fue universal y que demostró una relación con el mundo entero, el país, la ciudad y el palacio y estuvo conectado con todos ellos a través de sus sentidos y facultades de percepción; por cierto, Sáni' Mujteshem tendría una relación elevada al grado extremo con ese ser humano, cuya mirada fue universal y cuya conciencia fue abarcativa, y lo favorecería con un discurso exaltado y sagrado.
Entre aquellos que manifestaron esta relación desde la época de Adán (Aleyjis-Selam) hasta ahora, Muhammad el Árabe Aleyjis-Salátu ves-Selam lo demostró al grado extremo según el testimonio de sus logros, es decir, habiendo tomado a la mitad del mundo y a una quinta parte de la humanidad bajo su comando y control y habiendo transformado e iluminado la forma espiritual del universo. Entonces, la Ascensión, que comprendió el grado máximo de esa relación, es más meritoria y adecuada para él.
Segundo Principio
¿Cuál fue la realidad de la Ascensión?
La Respuesta: Consistió del viaje físico de Muhammad (A.S.M.) a través de los niveles de perfección. Es decir, a través de varios Nombres y títulos que Él manifiesta en los actos de los seres. Y al mostrarle a ese siervo especial Suyo todas las obras de Su soberanía que Él ofrece en las esferas, la creación y la regulación
dentro de la soberanía de Su dominación, y en los niveles de los cielos dentro de esas esferas -cada uno de los cuales es el medio de un asiento de soberanía y un centro para la disposición de poder- Yenáb-i Jak hizo que ese siervo abrace todas las perfecciones humanas y, a la vez, muestre todas las manifestaciones Divinas, y que vea todos los niveles del universo, y sea el heraldo de la soberanía de dominación y el promulgador de aquellas cosas que complacen a Allah, y quien resuelva el enigma del universo. Y para que pudiera hacer esto, Él lo montó sobre Buraq, y lo hizo ir a través de los cielos como un rayo que atraviesa todos sus niveles, observar la dominación Divina de mansión en mansión como la luna, y de esfera a esfera, y mostrándole cada uno de los profetas, sus hermanos, cuyas moradas están en los cielos de aquellas esferas,.Él lo elevó a la estación de «la distancia de dos arcos o aún más cerca» y le mostró Su unicidad y Su Palabra y en la visión de Sí Mismo.
Esta verdad exaltada puede examinarse a través del telescopio de dos comparaciones.
Primera Comparación: Como se explica en la Palabra Veinticuatro, un rey tiene diferentes títulos en las distintas esferas de su gobierno, y diferentes cualidades y atributos entre las clases de sus sujetos, y diferentes nombres y signos en los niveles de su soberanía. Por ejemplo, Juez Justo en lo judicial, Sultán del servicio civil, Comandante en Jefe del ejército, Califa del establecimiento culto, y así sucesivamente; es lo mismo con el resto de sus nombres y títulos. En cada esfera tiene un asiento o una silla que tiene el significado de un trono inmaterial. El único rey puede tener mil nombres y títulos en las esferas de su soberanía y en los niveles de su gobierno; puede tener mil tronos de soberanía uno dentro de otro. Es como si el gobernante estuviera presente y conociera cada esfera a través de su personalidad corporativa y de su teléfono; y a través de sus leyes y regulaciones y representantes, ve y es visto; y detrás del velo de cada nivel, dispone y ve, gobierna y observa a través de su decreto, conocimiento y poder; y tiene un centro diferente y una casa central en cada esfera. Sus decretos son todos diferentes, y sus niveles son todos diferentes.
Así, un rey como este puede permitir que una persona de su elección visite todas sus diferentes esferas y oficinas y puede mostrarle la dominación imperial y las órdenes soberanas particulares a cada una. Puede hacer que esta persona viaje de esfera a esfera y de nivel a nivel hasta que lo traiga ante su presencia. Allí le encomendará ciertas órdenes universales y generales relacionadas a aquellas esferas y lo enviará de regreso.
De modo similar a esta comparación, Rabbu'l-Álemín, Quien es Sultan de la Eternidad, tiene funciones y atributos que son todas diferentes pero que se miran entre sí. En las esferas de Su Divinidad, y Nombres y firmas en las esferas de Su Divinidad, que aparecen todas diferentes pero que están unos dentro de otros; y en las manifestaciones y revelaciones en la realización de Sus obras espléndidas que son todas diferentes pero que se parecen entre sí; en la disposición de Su poder, Él tiene títulos que son todos diferentes pero que se insinúan entre sí; y en las manifestaciones de Sus atributos, Él tiene apariencias sagradas que son todas diferentes pero que se señalan unas a otras; y en la manifestación de Sus actos, Él tiene disposiciones sabias que son de numerosos tipos pero que se completan entre
sí; y tiene una majestuosa soberanía en Su arte multicolor y en los seres cuyos aspectos son todos diferentes pero que se contemplan entre sí.
Como consecuencia de este vasto misterio, Él ordenó el universo y lo arregló de una manera sorprendente y maravillosa con diferentes formaciones unas sobre otras, desde las partículas, -que son el nivel más diminuto de los seres- hasta los cielos, y desde el primer nivel de los cielos hasta el Trono Sublime. Cada cielo es como un techo de un mundo diferente, un trono para la soberanía, un centro de disposición Divina.
Por cierto, con respecto a la unicidad Divina, todos los Nombres Divinos se pueden encontrar en esas esferas y niveles; se manifiestan juntos con los títulos. Pero tal como en el Ministerio de Justicia el título de Juez Sabio era fundamental y dominante y allí el resto de los títulos del rey observaban a su orden y dependían de ello, así también en cada nivel de seres, en cada cielo, un Nombre, un título Divino, es dominante, y los otros títulos se restringen a él.
Por ejemplo, en cualquier esfera de los cielos que el Profeta Muhammad Aleyjis-Salátu ves-Selam se encontraba con Jesús (Aleyjis-Selam), quien manifestó el Nombre de Kadír, en esa esfera Yenáb-i Jak Mismo se manifestó con el título de Kadír. Y, por ejemplo, el más predominante en la esfera de los cielos que es el asiento de Moisés (Aleyjis-Selam) es el título de Mutekellim, que él manifestó. Y así sucesivamente.
Así, Muhammad Aleyjis-Salátu ves-Selam en persona manifestó el Nombre Más Grande, y todos los Nombres Divinos, y su misión profética fue universal, por cierto él estaba conectado con todas las esferas de la soberanía. Y encontrarse con los profetas cuyos asientos están en esas esferas y pasar por todos los niveles, seguramente requiere la realidad de la Ascensión.
Segunda Comparación: El título de Comandante en Jefe, que es uno de los títulos de un rey, está manifestado y aparece en cada rango del ejército del comandante en jefe, que es un rango amplio y universal, el de uno corpóreo, que es especial y particular. Por ejemplo, un soldado ve en la persona de su corporeidad una muestra del título impuesto de Comandante en Jefe, lo acepta y toma sus órdenes de él. Cuando se vuelve corpórea, la manifestación del título del rango de sargento obligará a su atención y será aquello a lo que observe. Entonces, si se lo promueve al rango de sargento, verá una muestra del título de Comandante en Jefe y una manifestación de ello en el rango de teniente. Estará presente junto con un asiento peculiar a él a ese nivel. Y así sucesivamente. Verá el título en cada uno de sus rangos de capitán, mayor, general, y mariscal de campo en relación a su pequeñez o grandeza.
Así, si el Comandante en Jefe desea encomendar al soldado con una tarea que le concierne a todos los rangos del ejército, si desea promoverlo a un rango donde pueda observar cada esfera como un inspector y ser observado él mismo; hará una ronda de inspección de los rangos, desde el corpóreo hasta el más elevado, y también permitirá que lo vean. Entonces lo recibirá en su presencia y lo honrará con una conversación y al conferirle una decoración y un decreto, lo enviará por donde vino en un instante.
El siguiente punto debe notarse en esta comparación: si el rey no es de ninguna manera impotente y si tiene el poder espiritual de la misma manera que tiene poder material, no asignaría a personas como el general, el mariscal de campo y teniente
como sus representantes sino que estaría él mismo presente en todas partes. Les daría órdenes directamente, meramente por detrás de ciertos velos e individuos, ellos mismos de rango. De hecho, hay narraciones relacionadas con ciertos reyes que eran evliyas del nivel más elevado y ejecutaban sus asuntos en muchas esferas en forma de diferentes individuos.
En cuanto a la verdad que vimos en esta comparación, ya que el Comandante en Jefe no era de ninguna manera impotente, la orden vino directamente de él en cada esfera. Los asuntos se ejecutaron bajo su orden, voluntad y poder.
Como esta comparación, las órdenes y funciones autoritarias del Sultan-i Ezelí y Ebedí, Jákim-i Ard y Semávat, Dueño de la orden de «¡Sé! Y es», y Ámir-i Mutlak, están en vigencia en todos los niveles de seres y están conformadas con perfecta obediencia y orden. Cada uno aparece como una esfera de soberanía, un nivel de gobierno en los niveles de seres y clases de seres, que se estiran desde las partículas hasta los planetas y desde las moscas hasta los cielos, y que, grandes y pequeños, particulares y universales, son todos diferentes pero son tales que se miran entre sí.
Ahora, para comprender los objetivos exaltados y los resultados poderosos de todo el universo y para ver los diferentes deberes de adoración de todos sus niveles, y, observando la soberanía de la dominación del Zát-i Kibriya y el esplendor de Su gobierno, para entender lo que a Él le complace, y para ser el heraldo de Su soberanía, hay que hacer un viaje por todos esos niveles y esferas hasta alcanzar el Trono Sublime, - que es el título de la esfera más grande; hasta «la distancia de dos arcos o aún más cerca». Es decir, él va a entrar al rango que está entre la necesaria existencia y la contingencia. Es encontrarse allí con Zát-i Yelíl-i Zulyemal. Y este viaje es la realidad de la Ascensión.
Como los seres humanos comunes viajan en la mente con la velocidad de la imaginación, y los evliyas viajan en el corazón con la velocidad de un rayo,; como los ángeles, que son cuerpos luminosos, y circulan con la velocidad del espíritu desde el Trono hasta la tierra y desde la tierra hasta el Trono; y como la gente del Paraíso se elevará hacia el Paraíso de la resurrección con la velocidad de Buraq por una distancia más grande que quinientos años; con seguridad el cuerpo de Muhammad (A.S.M.) fue junto a su espíritu elevado hasta llegar al Trono Divino. Porque el cuerpo de Muhammad (A.S.M.) es el tesoro de las facultades del espíritu de Muhammad (A.S.M.), y el medio para realizar sus tareas, que es luz y tiene las características de la luz, es más sutil que los corazones de los evliyas, más insustancial que los espíritus de los muertos y los cuerpos de los ángeles, y más etéreo que los cuerpos celestes y sutiles.
Ahora, consideremos al ateo que está escuchando. Me viene a la mente que él estaría diciendo con su corazón: "Yo no reconozco a Allah y no conozco al Profeta (A.S.M.), ¿cómo podría creer en la Ascensión?"
A lo que nosotros le responderíamos como sigue. Ya que el universo y los seres existen, y dentro de ellos hay actos y creación; y ya que un acto ordenado no puede ocurrir sin un hacedor, un libro significativo no puede existir sin un escritor, y un bordado habilidoso no puede ser sin un bordador; los actos sabios que llenan el universo seguramente tienen un hacedor, y las cartas significativas y los bordados sorprendentes que cubren la faz de la tierra y se renuevan de estación en estación tienen un escritor y un bordador.
Y ya que dos soberanos dirigiendo el mismo asunto arruinan el orden en ese asunto; y ya que desde el ala de una mosca hasta las lámparas de los cielos hay un orden perfecto, debe haber un solo Jákim. Porque el arte y la sabiduría en todo es tan maravilloso que requiere que Sáni una cosa sea Kadír-i Mutlak, hasta el punto que Él conoce cada asunto. Ya que esto es así, si Él no fuera Uno, habría tantos dioses como seres que se opondrían y se parecerían unos a otros, y en consecuencia sería cien mil veces imposible que este maravilloso orden no se rompa.
Además, ya que es evidente, con una orden las clases de seres están en movimiento de una forma mil veces más ordenada que un ejército; cada grupo, desde las estrellas, el sol y la luna y sus movimientos ordenados hasta las flores del almendro, que muestran las decoraciones y los uniformes que Kadír-i Ezelí les ha conferido, y el movimiento que Él ha determinado, mil veces más regular y perfectamente que un ejército; ya que esto es así, el universo tiene un Jákim-i Mutlak detrás del velo de lo Oculto y Cuya orden sus seres observan y conforman.
Y ya que según el testimonio de todas las actividades sabias que Él lleva a cabo y las obras espléndidas que Él muestra, Jákim es un Jákim-i Mutlak; y ya que según las bendiciones que Él demuestra Él es un Rab Muy Compasivo, y según los bellos ejemplos de Su arte que Él exhibe, Él es un Creador Que ama Su arte; y ya que Él es un Jálık-i Jakím Que desea atraer para Sus obras de arte las miradas de admiración de los seres concientes a través de los adornos y las artes que despiertan la curiosidad que Él demuestra; y ya que se puede entender que Él desea dar a conocer a los seres concientes el significado de los adornos, que deja atónita a la mente, que Él muestra en la creación del mundo y para informarlos a través de la sabiduría de Su soberanía sobre de dónde vienen los seres y hacia dónde van; por cierto, este Jákim-i Jakím y Sáni'-i Alím desea demostrar Su soberanía.
Y ya que desea darse a conocer y ser amado por los seres concientes a través de muchísimas obras de benevolencia y misericordia y maravillas de arte que Él muestra, Él seguramente les hará saber por medio de un heraldo lo que Él desea de ellos y cuáles son aquellas cosas que Lo complacen, y les compete.
Ya que esto es así, Él asignará uno de los seres concientes y proclamará Su soberanía a través de él. Honrará un heraldo con la proximidad de Su presencia y lo hará el medio para exhibir el arte que Él ama. Asignará uno de ellos como maestro para informar a otros seres concientes de aquellos objetivos exaltados y para mostrar Sus perfecciones. Por cierto que asignará un guía para que el misterio contenido en el universo y el acertijo de soberanía que Él ha ocultado dentro de los seres no serán sinsentidos. Y asignará un guía que enseñará los propósitos contenidos en las bellezas de arte que Él muestra y publica como un espectáculo para que todos contemplen y así no sean inútiles ni en vano. Además, para anunciarles las cosas que Lo complacen a los seres concientes, Él elevará a uno de ellos a un rango por encima de los otros, y lo informará de aquellas cosas y lo enviará a ellas.
Ya que la realidad y la sabiduría requieren que esto sea así y el más merecedor de realizar esta tarea es el Profeta Muhammad Aleyjis-Salátu ves-Selam, porque él realmente realizó esas tareas de una manera perfecta, de lo cual el mundo del Islam que él fundó y la luz del Islam que él mostró son testigos veraces y justos; es necesario que él se haya elevado por encima de todo el resto del universo, haya sobrepasado a todos los seres, y haya obtenido un rango en el que él sostuvo una
conversación universal, elevada y abarcativa con Jálık de todos los seres. Así, la Ascensión expresa esta verdad también.
En Breve: Ya que Él ha formado, arreglado, y adornado el vasto universo de esta manera para propósitos poderosos y objetivos sublimes como los mencionados anteriormente; y ya que entre los seres la humanidad existe para ver esta soberanía universal junto con todas sus sutilezas y esta soberanía Divina suprema junto con todas sus verdades; seguramente ese Jákim-i Mutlak hablará con el ser humano, le informará Sus propósitos.
Ya que nadie puede liberarse a sí mismo de los asuntos particulares, insignificantes y humildes ni elevarse a la posición más elevada y universal y, en consecuencia, no pueden recibir por sí mismos el discurso universal del Jákim, ciertos individuos especiales de entre los seres humanos serán asignados a esa tarea para que puedan relacionase en dos sentidos. Primero, para enseñar a los seres humanos, deben ser seres humanos ellos mismos. Y para ser capaz de recibir el discurso directamente, deben ser extremadamente exaltados espiritualmente.
Así, ya que entre aquellos seres humanos quien da a conocer los propósitos del Sáni del universo perfectamente, develó el misterio del universo y resolvió el acertijo de la creación, y quien anunció la sublimidad de la soberanía de la Divinidad de la mejor manera es Muhammad Aleyjis-Salátu ves-Selam, por cierto, de todos los seres humanos él haría un viaje espiritual en forma de una Ascensión yendo por el mundo corpóreo; atravesaría todos los niveles hasta más allá del mundo intermedio de los Nombres Divinos, la manifestación de los atributos y actos Divinos, y los niveles de los seres, todos los que son conocidos como los setenta mil velos. Y la Ascensión es así.
Nuevamente lo siguiente viene a la mente: ¡Oh, oyente! Estás pensando en tu corazón: "¿Cómo debería creerlo? ¿Qué significa atravesar una distancia de miles de años para un Sustentador Que está más cerca que cualquier otra cosa y encontrarse con Él después de pasar por setenta mil velos?"
A lo que le respondemos lo siguiente: Yenáb-i Jak está más cerca que cualquier otra cosa, pero todo está infinitamente distante de Él. Por ejemplo, si el sol tuviera conciencia y el poder del habla, sería capaz de conversar contigo por medio de un espejo sostenido en tu mano. Tendría poder de disposición sobre ti como quisiera. Por cierto, a pesar de que está más cerca de ti que la pupila de tu ojo, que es como un espejo, estás aproximadamente a cuatro mil años de distancia de él y no puedes acercártele de ninguna manera. Si progresaras y te elevaras a la posición de la luna y llegaras al punto de estar frente al sol, así podrías ser capaz de ser un tipo de espejo de él.
De modo similar, a pesar de que Zát-i Zulyelal, Que es Shems-i Ezel y Ebed, está más cerca que ninguna otra cosa, todo está infinitamente distante de Él. Sólo quien atraviesa todos los seres, se eleva por encima de la particularidad y gradualmente pasa por los miles de velos en los niveles de la universalidad hasta que se acerca al Nombre Divino que abarca a todos los seres, y entonces atraviesa los muchos niveles más allá de ello, puede ser honrado con un tipo de proximidad Divina.
Por ejemplo, un soldado está muy lejos de la personalidad colectiva del comandante en jefe. Él observa a su comandante a través de la pequeña muestra del rango de su cabo, ve en su cabo a una gran distancia y más allá de muchos velos inmateriales, como es. Para obtener verdadera proximidad a su rango por su
personalidad colectiva, el soldado tiene que pasar por muchos niveles universales o rangos, como el de teniente, capitán y mayor. Mientras que el comandante en jefe puede estar presente con el soldado, lo puede ver en persona así como también inmaterialmente, a través de sus órdenes, leyes, puntos de vistas, decretos y conocimiento. Ya que esta verdad ha sido demostrada decisivamente en la Palabra Dieciséis, consideramos que es suficiente y acortamos la discusión aquí.
Nuevamente viene a la mente que estás pensando en tu corazón: "Niego la existencia de los cielos y no creo en los ángeles, entonces ¿cómo puedo creer que alguien viaje por los cielos y se encuentre con los ángeles?"
Sí, por supuesto, es difícil de demostrar algo y convencer a alguien como tú, que sobre sus ojos hay un velo y cuya mente está restringida a sus ojos. Pero la verdad es tan brillante que incluso los ciegos pueden verla entonces también decimos lo que está acordado con unanimidad, que las profundidades del espacio están llenas de materia llamada 'éter'. Otras materias sutiles que fluyen como la luz, la electricidad, y el calor señalan la existencia de alguna materia sutil que llena el espacio. Porque así como los frutos claramente demuestran la existencia del árbol que lo dio a luz, las flores, del cantero, los brotes, de su almácigo, los peces, del mar, las estrellas también arrojan ante los ojos de la mente la existencia necesaria de su fuente, almácigo, mar y cantero.
Ya que hay diferentes formaciones en el mundo por encima nuestro y diferentes reglas parecen estar en vigencia bajo diferentes condiciones, los cielos que son la fuente de aquellas reglas también difieren. Y ya que tal como en el ser humano hay existencias inmateriales además de su cuerpo, como la mente, el corazón, el espíritu, la imaginación y la memoria, seguramente en el mundo, que es como un gran ser humano, y en el universo, que es el árbol del cual el ser humano es el fruto, hay otros mundos además del mundo corpóreo. Además, hay cielos para cada mundo, desde el mundo de la tierra hasta el mundo del Paraíso.
En cuanto a los ángeles, decimos esto: sobre el globo terráqueo, que es de un tamaño mediano entre los planetas e insignificante y denso entre las estrellas, los seres vivos y concientes, los más valiosos y luminosos entre los seres, se encuentran en cantidades innumerables. Entonces seguramente las estrellas, que son como los castillos embellecidos y palacios delicados comparados con la tierra que es como una casa oscura -y los cielos- que son como los mares de las estrellas serán las moradas de los ángeles y de los seres espirituales, que son concientes, animados, extremadamente numerosos y de variados tipos.
En mi comentario sobre el Sagrado Corán llamado Isharat al-I'jaz (Los Signos de Milagro), tanto la existencia como la pluralidad de los cielos se ha demostrado fehacientemente en la sección de la aleya:
Y en la Palabra Veintinueve hemos demostrado la existencia de los ángeles con la irrevocabilidad de que dos más dos son cuatro. Entonces al considerar que es suficiente, acortamos la discusión aquí.
En Breve: Se requiere por la sabiduría y la razón que los cielos estén formados de éter, que sean la fuente de materias sutiles que fluyen como la electricidad, la luz,
el calor y la gravedad, y que, según el Hadiz
son favorables para el movimiento de las estrellas y los planetas. Además, requiere que desde مَجَرَّةُ السَّمَاءِ majarrat al-sama' (la Vía Láctea) hasta el planeta más cercano consistan de siete niveles en diferentes estados y formaciones, y que cada nivel, cada mundo, desde el mundo de la tierra hasta el Reino Intermedio y desde el Mundo de las Similitudes hasta el Mundo del Más Allá, sean un cielo, como un techo.
Y lo siguiente viene a la mente: ¡Oh, ateo! Tú dices: "El ser humano sólo es capaz de ascender a una altura de uno o dos kilómetros con mil dificultades por medio de un aeroplano. ¿Cómo entonces alguien puede ir y venir con su cuerpo en pocos minutos cubriendo una distancia que normalmente tomaría miles de años?"
A lo que contestamos: Según tus ciencias, en su rotación anual un cuerpo pesado como la tierra corta una distancia de aproximadamente ciento ochenta y ocho horas en un minuto. En un año cubre la distancia de aproximadamente veinticinco mil años. ¿Entonces, no sería capaz un Kadír-i Zulyelal, quien provoca su movimiento regular y lo hace girar como una piedra en una honda, de conducir a alguien hasta Su Trono? ¿Acaso una sabiduría que hace que el cuerpo de la tierra, que es extremadamente pesado, viaje alrededor del sol por una ley Divina conocida como la gravedad del sol tal como un derviche mevleví sería incapaz de elevar un cuerpo humano hasta el Trono del Rajman como un rayo a través de la gravedad de la misericordia de ese Rajman y la atracción del amor del Shems-i Ezel?
Nuevamente viene a la mente que tú dirías: "Está bien, entonces él pudo ascender hasta allí, pero ¿por qué lo hizo y por qué debería hacerlo? ¿No hubiese sido suficiente si hubiese ido con su corazón y espíritu como los evliyas?"
A lo que responderíamos: Ya que Sáni-i Zulyelal deseó mostrar Sus signos maravillosos que yacen tanto en los aspectos externos de las cosas como en los aspectos que Lo observan directamente, y hacer que los talleres y las fuentes del universo fueran espectáculos para ser observados, y señalar los resultados de las acciones de los seres humanos en el Más Allá, fue necesario tomar junto con su corazón y su espíritu hasta Su Trono a los ojos de Muhammad (A.S.M.), que fueron como la llave al mundo de los objetos visibles, y sus oídos, que percibieron los signos en el mundo del sonido. Además, se requiere por la sabiduría y la razón que el Creador Glorioso haya llevado hasta Su Trono su cuerpo bendito -que fue como la máquina de su espíritu que comprende diferentes miembros y componentes- por medio de los que realizó sus tareas.
Tal como en el Paraíso, la sabiduría Divina hace que el cuerpo acompañe al espíritu, porque es el cuerpo el que es el medio por el cual las tareas de adoración se realizan y el medio de innumerables placeres y dolores, así también su cuerpo bendito acompañó a su espíritu. Ya que el cuerpo va al Paraíso junto con el espíritu, es pura sabiduría que Él haya hecho que el cuerpo de Muhammad (A.S.M.) acompañara su espíritu, que ascendió «junto al Loto del límite», que es el tronco del hogar del Paraíso.
Nuevamente viene a la mente que tú dirías: "Según el criterio racional, ¿no es imposible atravesar una distancia de miles de años en sólo algunos minutos?"
A lo que responderíamos: Los movimientos del arte del Sáni-i Zulyelal varían absolutamente. Por ejemplo, se sabe que tan diferentes son las velocidades de la luz, la electricidad, el espíritu y la imaginación, y la del sonido. Y, como se estableció por la ciencia, las velocidades del movimiento de diferentes planetas son tan diferentes que deja a la mente atónita.
¿Entonces cómo parecería contrario a la razón el movimiento a la velocidad del espíritu de su cuerpo sutil, que siguió su espíritu exaltado durante el Ascenso?
Además, a veces sucede que al dormir por diez minutos estás sujeto al equivalente de un año de estados diferentes. E incluso si las palabras que se hablaron o se oyeron durante un sueño que dure un minuto se juntaran, para que fueran dichas u oídas en el mundo real se necesitaría un día o incluso más. Eso significa que un solo período de tiempo es relativo; puede parecer como un día para una persona y como un año para otra.
Considera el significado de esto por medio de una comparación. Imaginemos un reloj que mide la velocidad del movimiento mostrado por el ser humano, por balas de cañón, por el sonido, la luz, la electricidad, el espíritu y la imaginación. El reloj tiene diez manecillas. Una muestra las horas mientras que otra cuenta los minutos en una esfera sesenta veces más grande. Otra manecilla cuenta los segundos en una esfera sesenta veces más grande que la previa, y aún las otras, cada una, cuentan regularmente las fracciones decrecientes a una décima de segundo en amplias esferas que regularmente aumentan sesenta veces.
Supongamos que los círculos descriptos por la manecilla que cuenta las horas fueran del tamaño de nuestro pequeño reloj, entonces la manecilla que cuenta las décimas de segundo debería ser del tamaño de la órbita anual de la tierra, o aún más grande. Ahora, supongamos que hay dos personas. Una de ellas es como si estuviera montada sobre la manecilla de la hora y observa según su movimiento mientras la otra está sobre la manecilla que cuenta las décimas de segundo. Habría una enorme diferencia, tan grande como la relación entre nuestro reloj y la órbita anual de la tierra, en cuanto a las cosas observadas por estos dos individuos en el mismo período de tiempo.
Así, ya que el tiempo es como un tono, un matiz o una cinta de movimiento, una regla que está vigente en movimiento también está vigente en tiempo. Y entonces, a pesar de que las cosas que observamos en el período de una hora serían iguales en cantidad al individuo conciente montado sobre la manecilla de la hora del reloj, como el que está montado sobre la manecilla que cuenta las décimas de segundo, el Noble Mensajero de Allah Aleyjis-Salátu ves-Selam montó sobre Buraq con la Asistencia Divina y en el mismo espacio de tiempo, en una hora específica, como un rayo atravesó toda la esfera de las contingencias, vio las maravillas de los aspectos externos de las cosas y los aspectos que miran por su Creador, ascendió al punto de la esfera de la necesidad, fue honrado con la conversación Divina y favorecido con la observación de la belleza Divina, recibió su decreto, y regresó a su tarea. Fue posible que esto pasara, y pasó.
Y nuevamente viene a la mente que tú dirías: "Sí, entonces pudo pasar, es posible. Pero no todo lo que es posible ocurre, ¿Existe algo similar a esto para que
pueda aceptarse? ¿Cómo se puede plantear la ocurrencia de algo de lo que no hay casos similares sólo por la probabilidad?"
A lo que responderíamos: Existen tantos casos similares que no se pueden enumerar. Por ejemplo, cualquiera que tenga vista puede ascender con sus ojos desde el suelo hasta el planeta Neptuno en un segundo. Cualquiera que tenga conocimiento puede montar las leyes de la astronomía con su intelecto y viajar más allá de las estrellas en un minuto. Cualquiera que tenga fe puede, montando su pensamiento sobre la acción y los pilares de las oraciones obligatorias, a través de una especie de Ascensión, dejar el universo atrás y llegar tan lejos como hasta la presencia Divina. Cualquiera que vea con su corazón y cualquier evliya de perfección pueden, a través de un viaje espiritual, atravesar en cuarenta días el Trono Divino y la esfera de los Nombres y atributos Divinos. Y ciertas personas, incluso, como el Sheij Geylani y el Imám Rabbani, verazmente registraron sus ascensiones espirituales hasta el Trono que duraron un minuto.
Además, están los ángeles que van y vienen, que son cuerpos luminosos, desde el Trono Divino hasta la tierra y desde la tierra hasta el Trono en un corto período de tiempo. Y la gente del Paraíso asciende a los jardines del Paraíso desde la planicie de la resurrección en un corto espacio de tiempo. Por supuesto, todos estos ejemplos demuestran que es pura sabiduría, completamente racional, y una ocurrencia sobre la que no puede haber dudas de que la persona de Muhammad (A.S.M.), que es el Señor de todos los evliyas, el líder de todos los creyentes, el jefe de la gente del Paraíso, y es aceptado por todos los ángeles, tuviera una ascensión que fuera el medio de un viaje espiritual, y que fuera apropiada a su rango.
Tercer Principio
¿Cuál fue la sabiduría y el propósito de la Ascensión?
La Respuesta: La sabiduría de la Ascensión es tan exaltada que el pensamiento humano no puede comprenderla. Es tan profunda que el pensamiento humano no la puede alcanzar, y tan sutil y delicada que el intelecto no puede verla por sí mismo. Pero incluso si la realidad de las instancias de sabiduría de la Ascensión no se puede comprender, su existencia puede darse a conocer por algunas indicaciones. Por ejemplo, como sigue:
Para demostrar la luz de Su unidad y la manifestación de Su unicidad en estos niveles de multiplicidad, Jálık del universo eligió un individuo ilustre para representar a todos los seres, y lo llevó por medio de una Ascensión que fue como una conexión desde los niveles más lejanos de multiplicidad hasta la fuente de unidad. Allí, dirigiéndose a él como representante de todos los seres concientes, Allah le explicó los propósitos Divinos y se los dio a conocer, y observó con su contemplación la belleza de Su arte y la perfección de Su soberanía en los espejos de Sus seres, e hizo que los observara.
Además, según el testimonio de Sus actos, Sáni-i Álem tiene belleza y perfección infinitas. Ambos, la belleza y la perfección, son amados por sí mismos. Ya que esto es así, el Poseedor de esa belleza y perfección tiene un amor infinito por ellos, y Su amor infinito se manifiesta de muchas maneras diferentes en Sus obras de arte. Él ama Sus obras de arte porque Él ve Su belleza y perfección dentro de ellas.
Los más amados y elevados entre las obras de arte son los seres vivos. Los más amados y elevados entre los seres vivos son los seres concientes. Y por su amplitud, los más amados entre los seres concientes se encuentran entre los seres humanos. El individuo más amado entre los seres humanos es quien ha desarrollado por completo su potencial y probado las muestras dentro de ello de las perfecciones manifestadas en todos los seres y las repartió entre ellos.
Así, para ver en un punto y en un espejo todas las variedades de Su amor diseminadas por todos los seres, y para mostrar, con el misterio de Su unicidad, todas las variedades de Su belleza, Sáni'-i Mevcudat, llevará a una persona que está al nivel de ser un fruto luminoso del árbol de la creación y cuyo corazón es como una semilla que contiene las verdades esenciales de ese árbol, y demostrará el amor por ese individuo, que representa al universo, a través de una Ascensión que es como un hilo que conecta la semilla - que es el origen - con el fruto - que es el fin. Lo llevará ante Su presencia y lo honrará con la observación de la belleza de Sí mismo. Y, para hacerlo esparcir ese estado sagrado hacia otros, Él lo favorecerá con Su Palabra y le encomendará Su Decreto.
Para ver esta sabiduría exaltada, la observaremos a través del telescopio de dos comparaciones.
Primera Comparación: Como se explica en detalle en la historia comparativa de la Palabra Once, había un rey ilustre que tenía numerosos tesoros que contenían diamantes, esmeraldas y joyas de todo tipo. Tenía mucha habilidad en artes extrañas, un conocimiento abarcativo de innumerables artes curiosas, y era un gran erudito y aprendiz de innumerables ciencias maravillosas. Como todo poseedor de belleza y perfección que quiere ver y mostrar su propia belleza y perfección, ese glorioso rey quiso abrir una exhibición y dispuso muestras dentro de él para revelar a la gente la majestuosidad de su soberanía para que la pudieran contemplar, y para manifestar su riqueza brillante, las maravillas de su arte, y las maravillas de su conocimiento. De esta manera podría observar su propia belleza y perfección inmateriales en dos aspectos. El primero era para que él mismo pudiera verlas con sus propias miradas sutiles que conocen todos detalles científicos, mientras que el otro era para que pudiera ver a través de la mirada de los otros.
Como consecuencia de esta sabiduría, el rey comenzó a construir un palacio enorme y espléndido. Estaba dividido magníficamente en departamentos y mansiones. Lo decoró con todo tipo de joyas de sus tesoros, y con sus propias manos llenas de arte lo adornó con las obras más delicadas y hermosas. Lo ordenó con las artes más sutiles de su sabiduría, y lo engalanó con las obras milagrosas de su sabiduría. Luego dispuso mesas con variedad de bendiciones y las más deliciosas comidas apropiadas para cada grupo y preparó un banquete general. Entonces, para mostrarles sus perfecciones a sus súbditos, los invitó al banquete y a contemplar sus perfecciones.
Luego nombró a uno de ellos como el general de rango más elevado, lo invitó a subir de los niveles y mansiones más bajos para pasear por esfera tras esfera en los niveles que surgen una después de otra. Mostrándole las sucesivas máquinas y talleres de su maravilloso arte y los almacenes para los productos que vienen por debajo, lo trajo a su esfera particular y departamento privado. Allí, lo honró al mostrarle la persona bendita que era la fuente de todas esas perfecciones y al llevarlo ante su presencia. Le informó de la verdadera naturaleza del palacio y de
sus propias perfecciones. Lo designó como guía para los otros espectadores y lo mandó de regreso. Él debería describirle a la gente al creador del palacio a través de sus contenidos, inscripciones y maravillas, y explicarles a aquellos que entraban al palacio los significados alusivos de las inscripciones dentro de él, lo que significaban las obras de arte, y las inscripciones armoniosas y bien proporcionadas y las obras de arte en su interior, y cómo indicaban las perfecciones y habilidades del dueño del palacio. Debía enseñarles la conducta correcta al contemplar la exhibición, y describir el protocolo y las ceremonias según la complacencia y los deseos del rey educado y habilidoso, que no aparecía.
De exactamente la misma manera,
Sáni-i Zulyelal, Quien es Sultan de la Eternidad, deseó contemplar y mostrar Sus infinitas perfecciones y su belleza ilimitada. Entonces Él hizo este palacio del mundo de tal manera que cada ser pronuncia Sus perfecciones con numerosas lenguas y señala Su belleza con muchos signos. El universo muestra a través de todos sus seres los muchos tesoros inmateriales ocultos en todos Sus Más Bellos Nombres y las muchas sutilezas cubiertas en todos Sus títulos sagrados. Y muestra esto de tal modo que, a pesar de que desde la época de Adán, todas las ciencias junto a todos sus principios han estudiado este libro del universo, todavía no se ha leído una diminuta proporción de los significados y signos del libro, que establecen e indican las perfecciones de los Nombres Divinos.
Así, la sabiduría del Yelíl-i Zulyemál, Yemíl-i Zulyelal, Sáni-i i Zulkemál, Quien abre el palacio del mundo como si fuera una exhibición para ver y mostrar Su propia belleza inmaterial y Sus perfecciones, requiere que Él le informe a alguien el significado de los signos del palacio para que no sean en vano y sin beneficio para los seres concientes de la tierra. Su sabiduría requiere que Él haga que uno de ellos viaje por los mundos más elevados, que son las fuentes de las maravillas del palacio y son los tesoros de sus resultados; que Él lo eleve por encima de los otros, lo honre con Su presencia cercana y lo haga viajar por los mundos del Más Allá, y le encomiende numerosas tareas, como un maestro para todos Sus siervos, heraldo de la soberanía de Su Divinidad, anunciante de aquellas cosas que Lo complacen, y exponente de los signos de la creación en el palacio del mundo; que destacara su preeminencia al conferirle las decoraciones de milagro, y diera a conocer por medio de un decreto como el Corán que esa persona es el intérprete personal y veraz del Zát-i Zulyelal.
Así, como ejemplo, hemos demostrado con el telescopio de esta comparación una o dos de las muchas instancias de sabiduría de la Ascensión. Se pueden pensar otras instancias de la misma manera.
Segunda Comparación: Si una persona educada y habilidosa compusiera y escribiera un libro milagroso, y en todas las páginas del libro hubiera tantas verdades como cien libros, y en todas sus líneas tantos significados sutiles como cien páginas, y en todas sus palabras tantas verdades como para llenar cien líneas, y en todas sus letras tantos significados como cien palabras, y si todos los significados y verdades del libro observaran y señalaran las perfecciones inmateriales de su escritor que muestra milagros, seguramente no dejaría cerrado un tesoro inagotable para que sea inútil. Por cierto que se lo enseñaría a otros para que ese libro tan valioso
no quedara sin significado ni fuera en vano, y sus propias perfecciones ocultas se volverían obvias y encontrarían su perfección, y su belleza inmaterial se vería; y para que él también estuviera complacido y para que se hiciera amar. Además, haría que alguien vaya por ese libro maravilloso desde la primera página hasta la última y le enseñaría todos sus significados y verdades para que la persona se las enseñara a otros.
De exactamente la misma manera, para mostrar Sus perfecciones, Su belleza, y las verdades de Sus Nombres, Nakkash-i Ezelí ha escrito el universo de tal modo que todos los seres establecen y afirman Sus perfecciones infinitas, Nombres y atributos junto con sus aspectos innumerables. Por supuesto que si el significado de un libro permanece desconocido, su valor se reduce a nada. Sin embargo, un libro como el universo, cada palabra del cual contiene miles de significados, no puede perder su valor ni puede ser obligado a hacerlo.
Ya que esto es así, el Escritor del libro seguramente dará a conocer y explicará una parte de él a cada grupo según su capacidad. Instruirá en todos los contenidos del libro al individuo que tiene el punto de vista más amplio y abarcativo, la conciencia más universal y la habilidad más grande. La sabiduría requiere que Él lleve al individuo en un viaje elevado para enseñarle todos los contenidos de tal libro y sus verdades universales. Es decir, Él lo haría viajar desde el extremo más lejano de los niveles de la multiplicidad, que es la primera página, hasta la esfera de la unicidad Divina, que es la página final. Así, con esta comparación, puedes ver en cierta forma las instancias exaltadas de sabiduría de la Ascensión.
Ahora, consideremos al ateo que está oyendo, y, escuchando a su corazón, sabremos en qué estado se encuentra. Y entonces viene a la mente que su corazón diría: "He comenzado a creer en esto ahora, pero aún no lo comprendo claramente. Tengo otras tres dificultades más importantes:
"La Primera: ¿Por qué esta Ascensión poderosa fue en especial para Muhammad el árabe Aleyjis-Salátu ves-Selam?
"La Segunda: ¿Cómo es él la semilla del universo? Y dices que el universo fue creado de su Luz, y también que él fue su fruto más lejano e iluminado. ¿Qué significa esto?
«La Tercera: En tus explicaciones anteriores dices que él hizo su Ascensión para elevarse hasta el reino celestial y ver las máquinas y talleres de las obras de arte que se encuentran en el reino de la tierra, y los tesoros de sus resultados. ¿Qué significa esto?»
La Respuesta
Tu Primera Dificultad: Se analizó en detalle en las treinta Palabras, entonces aquí dejaremos una lista concisa brevemente indicando las perfecciones de Muhammad (A.S.M.), las pruebas de su profecía, y el hecho de que él fue el más merecedor de hacer la Ascensión. Es como sigue.
Primero: A pesar de las numerosas corrupciones de los textos de las Sagradas Escrituras como la Torá, los Evangelios y los Salmos, en épocas más recientes incluso, un erudito exigente como Husayn Jisri extrajo ciento catorce anunciaciones de la misión profética de Muhammad (A.S.M.), que estableció en su libro Risale-i Hamidiye.
Segundo: Se ha demostrado históricamente que hubo muchas predicciones que anunciaban fehacientemente la misión profética de Muhammad (A.S.M.), como
aquellas de los dos adivinos Shiqq y Satih, que, poco antes de la profecía, dieron noticias de ello y del hecho de que él sería el último profeta.
Tercero: Hubo cientos de hechos extraordinarios, famosos en la historia, llamados irhasat, es decir, signos que advertían a la gente del advenimiento de un profeta, como, por ejemplo, la noche del nacimiento de Muhammad (A.S.M.), los ídolos de la Ka'ba se cayeron de sus lugares y el famoso palacio de Khosroes el Persa se partió a la mitad.
Cuarto: La historia y las biografías del Profeta (A.S.M.) muestran que él satisfizo la sed de un ejército con agua que fluyó de sus dedos, que en presencia de una gran congregación en la mezquita el soporte de madera seca sobre el que Muhammad (A.S.M.) se estaba inclinando gimió como un camello y lloró al separarse de él cuando ascendió al púlpito, y que fue distinguido por cerca de mil milagros atestiguados por las aleyas del Corán, como por ejemplo:
Al referirse a la división de la luna, y verificado por quienes los investigaron.
Quinto: Cualquiera que considere los hechos y sea justo no puede dudar en estar de acuerdo con que como se acuerda unánimemente entre amigos y enemigos por igual se notaban sus buenas cualidades morales en el nivel más elevado de su personalidad, y que, según el testimonio de todas sus transacciones y actos, atributos y carácter de la más grande excelencia eran evidentes en la forma que él realizaba sus tareas y proclamaba el Islam, y según las cualidades delicadas y la conducta impuesta por la religión del Islam, las virtudes loables del más elevado orden se encontraban en la Sharía que él trajo.
Sexto: Como se alude en la Segunda Indicación de la Palabra Diez, es un requisito de la sabiduría que la Divinidad se manifieste. Y para que este deseo de que la Divinidad se manifieste, se haga realidad en el nivel más elevado y del modo más brillante por la adoración máxima realizada por Muhammad (A.S.M.) en la práctica de su religión. También, la sabiduría y la verdad requieren que Jálık-i Álem muestre Su belleza en su perfección infinita de alguna manera. Y quien cumplió ese deseo, y lo mostró y describió es obviamente la persona de Muhammad (A.S.M.).
También es claramente Muhammad (A.S.M.) quien, en respuesta al deseo del Sáni-i Álem de exhibir y atraer las miradas atentas hacia Su arte perfecto dentro de la belleza infinita, presagió ese arte con la voz más fuerte.
Nuevamente es necesariamente Muhammad (A.S.M.) quien, en respuesta al deseo del Rab de Todos los Mundos de proclamar Su unidad en los niveles de multiplicidad, anunció todos los niveles de unidad, cada uno en el nivel más grande de unidad.
Y, como lo indica la belleza sublime de los seres y como se requiere por la verdad y la sabiduría, Sajib-i Álem desea ver y mostrar en los espejos Su infinita belleza esencial y las sutilezas y cualidades de Su exquisitez. Y nuevamente es obviamente Muhammad (A.S.M.) quien, en respuesta a ese deseo, actuó como un espejo y mostró Su belleza de la forma más radiante, y lo amó e hizo que otros lo amaran.
También, en respuesta al deseo del Sáni del palacio de este mundo de exhibir Sus tesoros ocultos, que están llenos de los más maravillosos milagros y de joyas invaluables, y con ellos describir y dar a conocer Sus perfecciones, otra vez es
obviamente Muhammad (A.S.M.) quien las exhibió, describió y mostró de la manera más máxima.
También, ya que Sáni del universo lo hizo de una manera tal que Él lo adorna con diferentes variedades de maravillas y embellecimientos y ha incluido seres concientes en él para que puedan viajar y hacer excursiones y reflexionar sobre ello y aprender lecciones, la sabiduría requiere que Él desee dar a conocer los significados y el valor de las obras de arte a quienes las observen y reflexionen sobre ellas. Y otra vez es obviamente Muhammad (A.S.M.) quien, en respuesta a este deseo del Creador del universo, por medio del Sabio Corán, actuó como guía de la manera más abarcativa de los genios y seres humanos, por cierto, de los seres espirituales y de los ángeles.
También, Jákim-i Jakím del universo desea, por medio de un enviado, hacer que todos los seres concientes desentrañen el misterio oscuro que contiene los objetivos y propósitos del cambio y las transformaciones del universo y resuelvan el enigma de las tres preguntas desconcertantes: «¿De dónde vienen los seres?», "¿Cuál es su destino?" y "¿Qué son?". Y otra vez es obviamente Muhammad (A.S.M.) quien, en respuesta a este deseo del Soberano Omnisciente, por medio de las verdades del Corán, desentrañó el misterio y resolvió el enigma de la manera más clara y máxima.
También, Sáni-i Zulyelal del universo desea darse a conocer a los seres concientes por medio de todas Sus obras de arte delicadas y hacer que Lo amen por todas Sus preciosas bendiciones, y por cierto, hacerles saber por medio de un mensajero Sus deseos y lo que Le complacerá a cambio de esas bendiciones. Y otra vez es evidentemente Muhammad (A.S.M.) quien, en respuesta a ese deseo del Creador Glorioso, por medio del Corán, explicó esos deseos y cosas que Lo complacen de la manera más exaltada y perfecta.
También, ya que Rabbul Álemin le ha dado al ser humano, que es el fruto del universo, una habilidad abarcativa que comprende al universo y lo ha preparado para la adoración universal, y ya que, por sus facultades y sentidos, la multiplicidad y el mundo afligen al ser humano, el Sustentador desea sacarlo de la multiplicidad hacia la unidad, de la trascendencia a la permanencia. Y otra vez es obviamente Muhammad (A.S.M.) quien, en respuesta a ese deseo, por medio del Corán, actuó como guía de la manera más abarcativa y completa, y de la mejor manera, y llevó a cabo la tarea de la profecía del modo más perfecto.
De todos los seres, los seres vivos son los más superiores, y entre los seres vivos, los más superiores son los seres conscientes, y entre los seres conscientes los más superiores son los verdaderos seres humanos. Entonces quien de entre los verdaderos seres humanos llevó a cabo las tareas mencionadas anteriormente al nivel más abarcativo y de la manera más perfecta se elevó a través de una Ascensión abarcativa hacia "la distancia de dos arcos o aún más cerca", llamó a la puerta de la felicidad eterna, abrió el tesoro de la Misericordia, y vio las verdades ocultas de la fe. Nuevamente es él.
Séptimo: Como se ve claramente, los seres se hicieron bellos con un grado absoluto de embellecimiento delicado y decoración. Tal embellecimiento y decoración claramente demuestran que su Sáni posee una voluntad extremadamente fuerte para hacer algo bello y la intención de adornarlo. La voluntad de hacer algo bello y adornarlo demuestra que Sáni necesariamente posee
un deseo fuerte y un amor sagrado por Su arte. Y entre los seres artísticos, quien mostró en sí mismo las maravillas más abarcativas y sutiles del arte, y las conoció y las dio a conocer y se hizo amar, y quien apreció las bellezas que se encuentran en los otros seres, declarando: ¡Ma'shallah! "¡Qué maravillas Allah ha deseado!", y fue el más amado a la mirada de su Sáni, Quien alimenta y ama Su arte, seguramente fue él.
Así, quien, declarando: Subjanallah, ¡Ma'shallah!, Allahu Akbar ante la exquisitez que engalana a los seres artísticos y las cosas sutiles y perfecciones que los iluminan, hace que los cielos resuenen, y quien, por las melodías del Corán, hace que el universo retumbe, y por su admiración y apreciación, su contemplación y muestra, y su mención de los Divinos Nombres y la afirmación de la unidad Divina, llevan a la tierra y al mar al éxtasis, es otra vez obviamente aquél (A.S.M.).
Y entonces, según el significado de
es pura verdad y absoluta sabiduría que quien en cuya balanza se encuentra el equivalente de todas las buenas obras realizadas por su comunidad, y cuyas perfecciones espirituales arrojan fuerza de las bendiciones de toda su comunidad, y quien, como resultado de las tareas que cumplió en su misión profética, recibió recompensa inmaterial y emanaciones ilimitadas de misericordia y amor Divino, avance por el camino de la Ascensión hasta el Paraíso, «junto al Loto del límite», el Trono Divino, y «la distancia de dos arcos o aún más cerca».
Tu Segunda Dificultad: ¡Oh, tú que estás escuchando! Esta segunda verdad que haces difícil es tan profunda y exaltada que la mente no puede elevarse hasta ella ni acercársele. Se puede ver sólo con la luz de la fe. Sin embargo, el hecho de que esta verdad existe puede acercarnos al entendimiento por medio de algunas alegorías. En cuyo caso, intentaremos hacer eso en un pequeño nivel.
Así, cuando el universo se considera desde el punto de vista de la sabiduría, se ve que lleva el significado de un árbol poderoso. Porque tal como un árbol tiene ramas, hojas, flores y frutos, así también en este mundo bajo -que es una parte del árbol de la creación- hay elementos, que son como sus ramas; plantas y árboles, que son como sus hojas; animales, que son como sus flores; y el ser humano, que es como el fruto.
Además, el Nombre Divino de Jakím requiere que una ley de ese Sáni-i Zulyelal que está en vigencia en los árboles generalmente también estará en vigencia en el árbol poderoso. Ya que esto es así, la sabiduría requiere que el árbol de la creación también esté formado de una semilla, y tal semilla contiene las esencias y los principios de otros mundos además del mundo corpóreo. Porque la semilla fundamental y original del universo que comprende miles de diferentes mundos, no puede ser un pedacito de materia disecada.
Ya que antes del árbol del universo no había otro árbol del mismo tipo, también es un requisito del Nombre de Jakím que el significado y la luz, que son como una fuente y una semilla de él, estén cubiertos con las vestimentas de un fruto del árbol del universo. Porque una semilla no puede estar permanentemente desvestida. Y ya que al comienzo de la creación no estaba cubierta en la vestimenta de un fruto, seguramente se vestiría con ella al final. Y ya que ese fruto es la humanidad, y ya que, como se demostró anteriormente, el fruto más famoso y el resultado sublime de
entre la humanidad, que atrajo la atención de todos y restringió para sí mismo la mirada de una quinta parte de la humanidad, y con sus cualidades morales y espirituales hizo que el mundo lo considerara con sentimientos de amor o de asombro, es la persona de Muhammad Aleyjis-Salátu ves-Selam, por cierto, la luz, que fue la semilla de la que el universo se formó, se vestiría en corporeidad en su persona y aparecería en forma de un fruto final.
¡Oh, oyente! ¡No consideres improbable que este universo extraño y poderoso sea creado de la esencia particular de un ser humano! ¿Por qué Kadír-i Zulyelal, Quien crea un enorme pino -una especie de mundo- de una semilla del tamaño de un grano de trigo, no crearía al universo de 'la Luz de Muhammad' Aleyjis-Salátu ves-Selam? ¿Por qué no podría hacerlo?
Ya que, como el Árbol de Tuba, el árbol del universo tiene sus raíces y tronco por encima y las ramas por debajo, hay una línea luminosa que conecta desde el nivel de la fruta por debajo hasta el de la semilla original. Así, la Ascensión es lo que cubre y forma esa línea que conecta, el camino que Muhammad Aleyjis-Salátu ves-Selam abrió. Atravesó su cercanía de Allah, regresó por su misión profética, y dejó la puerta abierta. Los evliyas de su comunidad lo siguieron, viajaron por esa carretera luminosa con el corazón y el espíritu a la sombra de la Ascensión del Profeta (A.S.M.) y, según sus habilidades, subieron a rangos elevados.
También -como se demostró anteriormente- Sáni del universo lo hizo y lo engalanó en forma de palacio para los objetivos demostrados en la respuesta a la Primera Dificultad. Ya que Muhammad (A.S.M.) es el medio para darse cuenta de todos esos objetivos, debe haber sido favorecido por Sáni del universo antes de la creación del universo, debe haber sido el primer receptor de Su manifestación. Porque el resultado y el fruto de algo se considera primero. Es decir, la existencia material viene a lo último y viene primero inmaterialmente. Sin embargo, ya que Muhammad (A.S.M.) fue el más perfecto fruto, y el medio de todos los otros frutos que adquieren valor, y el medio de todos los objetivos que se manifiestan, su Luz debe haber recibido la primera manifestación de creatividad.
Tu Tercera Dificultad: Es tan extensiva que aquellos como nosotros con mentes estrechas no pueden contenerlo ni comprenderlo. Sin embargo, podemos mirarlo de lejos.
Sí, los talleres inmateriales y las leyes universales del mundo bajo están en los mundos más elevados. Y los frutos de las acciones de los genios y de los seres humanos y los resultados de las acciones de todos los innumerables seres de la tierra -que es una exhibición de obras de arte- están también representados en los mundos más elevados. Además, muchos signos y el testimonio de muchas narraciones muestran que las buenas obras tomarán la forma de los frutos del Paraíso y las malas tomarán la forma de las comidas agrias del Infierno. La sabiduría de la creación y el Nombre Divino del Jakím hacen que esto sea necesario y el Sabio Corán lo indica.
Por cierto, la multiplicidad sobre la faz de la tierra está tan esparcida y la creación está tan ramificada que muy por encima de todos los seres dispersos por el universo están las especies de seres y clases de seres. Éstas se encuentran sobre el globo terráqueo, siempre cambiante, siempre llenando la tierra y vaciándose de ella. Así, las fuentes y minas de esta multiplicidad y estos particulares son leyes universales y manifestaciones universales de los Nombres Divinos.
Esas leyes universales y manifestaciones universales y abarcativas de los Nombres son los cielos que son, en cierta forma, puros e indistintos y cada uno forma un cielo que es como el Trono y el techo de un mundo y que es su centro de dirección. Uno de esos mundos es el Paraíso, «junto al Loto del límite. A cuyo lado está el jardín del Refugio». Está establecido por las cuentas que dio el Portador de Buenas Nuevas (A.S.M.) que la alabanza y la glorificación sobre la tierra toma la forma de los frutos del Paraíso. Así, estos tres puntos demuestran que los tesoros de los resultados y los frutos producidos sobre la tierra están allí, en los cielos, y que las cosechas y productos de esos resultados y frutos también regresan allí.
No digas: "¿Cómo puede ser que mis palabras Alhamdulillah, que se forman sólo de aire, se vuelvan un fruto corpóreo del Paraíso?". Porque a veces, mientras sueñas, comes en forma de una manzana deliciosa una buena palabra que dijiste durante el día mientras estabas despierto. Y a veces comes de noche, en forma de algo agrio, una palabra horrible que dijiste durante el día. Si calumnias y difamas a otros, comerás en forma de carne podrida. En cuyo caso, las buenas palabras y las palabras horribles que dices en el sueño de este mundo, comerás en forma de frutos en el mundo del Más Allá, que es el mundo de la conciencia. No deberías considerar improbable que las comerás.
Cuarto Principio
¿Cuáles son los frutos y beneficios de la Ascensión?
La Respuesta: Mencionaremos sólo cinco, como ejemplo, de los más de quinientos frutos de la Ascensión, que es como el Árbol de Tuba espiritual.
PRIMER FRUTO: Este fruto les ha traído al universo y a la humanidad un tesoro, un regalo eterno y una luz eterna, que se ve con los ojos de las verdades de los pilares de la fe y para contemplar a los ángeles, al Paraíso, al Más Allá e incluso al Zát-i Zulyelal. Eleva al universo de un estado imaginario de desdicha, fugacidad y desorden y, por esa Luz y fruto, muestra su realidad, que es contener las misivas sagradas del Eternamente Adorado y ser un espejo bello de las bendiciones de la unicidad Divina. Ha hecho feliz y ha complacido al universo y a todos los seres conscientes.
Además, por esta Luz y fruto, muestra que el ser humano no es meramente desconcertado, desdichado, impotente, empobrecido, con infinitas necesidades y innumerables enemigos, efímero y pasajero, que es como el estado de extravío; muestra al ser humano en su verdadera forma de ser un milagro del poder del Eternamente Adorado en 'los diseños más excelentes', una copia abarcativa de las misivas del Eternamente Adorado, un receptor del Sultan-i Ezel y Ebed, el siervo especial, el admirador y amigo de Sus perfecciones, el amante perplejo por Su belleza, y un huésped amado asignado al Paraíso eterno. Ha llenado a todos los seres humanos que son verdaderos seres humanos con infinita felicidad e infinito anhelo.
SEGUNDO FRUTO: Este fruto les ha traído a los genios y a los seres humanos como un regalo los fundamentos del Islam, y primero y más importante las oraciones prescritas, que constituyen aquellas cosas que le complacen al Sustentador -Jákim-i Ezel y Ebed- Quien es Sáni'-i Mevcudat, Sajib-i Káinat, y Rabbu'l-Álemín. Descubrir las cosas que Le complacen provoca tal felicidad que no
se puede describir. Porque qué entusiastas están todos por descubrir, a lo lejos, los deseos de un poderoso benefactor y rey generoso, y si lo descubren, ¡qué contentos están! Dicen, anhelantes: «Si tan sólo hubiera un medio por el cual pudiera comunicarme con ese personaje directamente... Si tan sólo pudiera saber lo que quiere de mí... Si tan sólo supiera lo que Lo complace y que yo pudiera hacer». Comprendes que tan necesitado debe estar el ser humano por descubrir los deseos y la complacencia del Gobernante de la Eternidad. Porque todos los seres están en manos de Su poder, y la belleza y perfecciones que se encuentran en todos los seres no son más que sombras pálidas en relación a Su belleza y perfección, y en cada momento al necesitarlo de innumerables formas, el ser humano constantemente recibe incontables cantidades de Sus bendiciones.
Así, como un fruto directo de la Ascensión, Muhammad (A.S.M.) escuchó con absoluta certeza qué es lo que complace al Sultan-i Ezel y Ebed, detrás de setenta mil velos y, al regresar, lo trajo como un regalo para la humanidad.
Por cierto, qué curiosidad tiene el ser humano por aprender las condiciones de la luna. Si alguien fuera allí y regresara trayendo noticias de ella, qué sacrificio mostraría, y, si tuviera que entender las condiciones allí, cómo estaría invadido por el asombro y la curiosidad. Pero la luna es meramente viajando en el dominio de un Máliku'l-Mulk de tal poder que rodea el globo terráqueo como una mosca, y el globo terráqueo vuela alrededor del sol como una mariposa, mientras el sol es una lámpara entre miles y es tan sólo una vela de la casa de huéspedes de ese Máliku'l-Mulk-u Zulyelál.
Así, Muhammad (A.S.M.) vio las obras y las maravillas de arte y tesoros de misericordia en la morada eterna de este Zát-i Zulyelal, y regresó e informó a la humanidad. Y entonces, si la humanidad no lo escucha con absoluto asombro, curiosidad y amor, puedes entender qué contrario a la razón y sabiduría es su actitud.
TERCER FRUTO: Muhammad (A.S.M.) vio el tesoro de la felicidad eterna, obtuvo la llave y la trajo como un regalo a los genios y a los seres humanos. Sí, a través de la Ascensión, vio el Paraíso con sus propios ojos y atestiguó las manifestaciones eternas de la misericordia del Rajman-i Zulyemál; comprendió la felicidad eterna con absoluta certeza y les trajo a los genios y a los seres humanos las buenas nuevas de su existencia.
Si los genios y seres humanos desdichados creen que todos los seres están en la situación punzante de un mundo inestable entre las agitaciones del deceso y la separación, siendo echados con el flujo del tiempo y el movimiento de las partículas en los océanos de la inexistencia y la separación eterna, no se puede describir qué precioso son esas buenas nuevas para los oídos de los genios y seres humanos efímeros, quienes así se creen condenados a la aniquilación eterna. Si, en el momento de ser ejecutado y enviado a la inexistencia, un ser humano es perdonado y se le da un palacio en las proximidades del rey, qué felicidad le causaría. Entonces, reúne esa felicidad multiplicada por la cantidad de genios y seres humanos y luego evalúa estas buenas nuevas.
CUARTO FRUTO: Tal como él tomó el fruto de la visión de la belleza Divina, así también les trajo a los genios y a los seres humanos el regalo de este fruto que todos los creyentes pueden alcanzar. Puedes comprender de lo siguiente qué fruto agradable, placentero y exquisito es esto.
Cada persona que tiene un corazón que ama a quien posee belleza y perfección y es benevolente, y su amor aumenta en proporción a los niveles de belleza, perfección y benevolencia; alcanza el nivel de adoración y un punto en el que sacrificaría su propia vida. Al ver a esa persona sólo una vez, su amor se vuelve tan fuerte que sacrificaría su mundo entero. Sin embargo, en relación a la belleza, perfección y benevolencia de Allah, la belleza, la perfección y la benevolencia de todos los seres no se equiparan ni siquiera con los destellos más diminutos en relación al sol. Es decir, si tú eres un verdadero ser humano, puedes entender qué fruto placentero y delicado es y qué felicidad trae recibir en la felicidad eterna la visión del Zát-i Zulyelali ve'l-Kemál, Quien es merecedor de amor ilimitado, anhelo nostálgico y contemplación eterna.
QUINTO FRUTO:
Que el ser humano es el fruto preciado del universo y el mimado y amado del Sáni'-i Káinat se dio a entender a través de la Ascensión, y él trajo este fruto a los genios y a los seres humanos. Este fruto eleva al ser humano -un ser insignificante, un animal débil, un ser consciente e impotente- a un rango muy alto de orgullo por encima de todos los seres del universo. Le da al ser humano un placer y una felicidad placentera que no se puede describir. Porque si se le dijera a un soldado común: "Has sido promovido al rango de mariscal de campo", qué contento estaría. Pero el ser humano desdichado es un 'animal racional' impotente que constantemente sufre los golpes del deceso y la separación. Si entonces le dijeran que no sólo hará excursiones y viajes con la velocidad de la imaginación y la amplitud del espíritu en un Paraíso eterno que nunca acaba dentro de la misericordia del Compasivo, Generoso y Misericordioso, y viajará en la mente según todos los deseos de su corazón en las dimensiones externas de las cosas y aquellas dimensiones que se refieren directamente a su Creador, pero que también contemplará la visión de la belleza Divina en la felicidad eterna, puedes imaginarte qué profundo placer y qué verdadera felicidad sentiría en su corazón un ser humano que no ha caído del nivel de humanidad.
Ahora le decimos a nuestro oyente: ¡Arráncate la camisa del ateísmo y tírala! ¡Escucha con oídos creyentes! ¡Mira con ojos musulmanes! Te mostraremos con dos tipos de comparaciones el gran valor de uno o dos frutos más.
Por ejemplo, tú y yo estamos juntos en un país. Vemos que todo es hostil para nosotros y para ellos mismos, y es extraño para nosotros. Por todos lados está lleno de cadáveres espantosos. Los sonidos que se oyen son los de huérfanos que lloran y los lamentos de los oprimidos. Entonces si alguien aparece cuando estamos en esa situación trayéndonos buenas nuevas del rey del país por las que aquellos de sus súbditos que eran extraños para nosotros asumen la forma de amigos y los enemigos se vuelven hermanos, y los cadáveres espantosos se ven adorando, alabando y glorificando con suma humildad y sumisión; y si el llanto lastimoso se vuelve alabanza y exaltación y gritos de "¡Larga vida al rey!", y las muertes y los saqueos se transforman en dejar de estar a cargo de los deberes; y si unimos a la felicidad general con nuestra propia felicidad, seguramente entenderás qué placenteras y felices son esas buenas nuevas.
Así, cuando los seres del universo se consideran con el ojo del extravío, como era antes de la luz de la fe -que es un fruto de la Ascensión de Muhammad (A.S.M.)- se ven como cadáveres extraños, amenazantes, problemáticos, espantosos y terribles del tamaño de las montañas, mientras que la hora señalada es cortando las cabezas
de la gente y arrojándolas al pozo de la nada eterna. A pesar de que el desvío interpreta todas las voces como lamentos ocasionados por la separación y el deceso, las verdades de los pilares de la fe, que son los frutos de la Ascensión, te muestran que tal como los seres son hermanos y amigos tuyos y alabadores y glorificadores del Glorioso, así también la muerte y el deceso significan dejar de estar a cargo de los deberes; en realidad esas voces son todas glorificaciones de Allah. Si deseas estudiar esta verdad por completo, puedes referirte a las Palabras Dos y Ocho.
La Segunda Comparación: Tú y yo estamos en un lugar parecido a un amplio desierto. Hay una tormenta de arena en el mar de arena y la noche es tan negra que no podemos ver ni nuestras manos. Si de pronto, sin amigos ni protectores, hambrientos y sedientos, estuviéramos desesperándonos y perdiendo las esperanzas, una persona pasara a través de la cortina de la negrura y se acercara a nosotros trayendo un auto como regalo; y si nos sentara en él, y luego instantáneamente nos instalara en un lugar como el Paraíso donde nuestro futuro fuera seguro, la comida y la bebida estuvieran preparadas, y donde tuviéramos un protector muy compasivo, puedes entender qué complacidos estaríamos.
Así, ese gran desierto es la faz de este mundo. El mar de arena consiste de seres y del ser humano desdichado, quienes son lanzados por la fuerza del flujo del tiempo y el movimiento de las partículas dentro de los eventos. Todos los seres humanos ven el futuro con los ojos del extravío, envueltos en oscuridad terrorífica, y sus corazones son escarificados con ansiedad. No conocen a nadie que escuche sus gritos de auxilio. Están infinitamente hambrientos, infinitamente sedientos.
Sin embargo, cuando este mundo se ve en términos de cosas que complacen a Allah, que es el fruto de la Ascensión; es decir, se ve como una casa de huéspedes de un Ser absolutamente generoso, y los seres humanos se ven como Sus huéspedes y oficiales, y el futuro como algo tan placentero como el Paraíso, tan dulce como la misericordia, tan brillante como la felicidad eterna, comprenderás qué fruto delicioso y exquisitamente dulce es.
En este punto, quien está escuchando dice: "Interminables alabanzas y agradecimiento sean para Yenáb-i Jak, porque me he salvado del ateísmo y ahora afirmo la unidad Divina. He alcanzado una fe completa, he obtenido una fe perfecta".
Y decimos: "¡Hermano! Te felicitamos. Que Yenáb-i Jak nos permita la intercesión de Su Más Noble Mensajero Aleyjis-Salátu ves-Selam. Ámin".
Los filósofos y sus imitadores irrazonables -que quieren eclipsar con sus delirios viciados la División de la Luna, que es un milagro de Muhammad (A.S.M.) que brilla como la luna- dicen: «Si la División de la Luna hubiera ocurrido, se hubiese sabido en todo el mundo y hubiera sido relatado a lo largo de la historia subsiguiente del ser humano».
La Respuesta: Ya que la División de la Luna se demostró como una evidencia de la misión profética, y sucedió instantáneamente de noche cuando la gente estaba durmiendo, y antes de una reunión de personas que -a pesar de haber atestiguado semejante evidencia- lo negaron; y ya que hubieron obstáculos impidiendo la visibilidad como niebla, nubes, y la diferencia de horarios entre las diferentes partes del mundo; y ya que en ese momento la ciencia y la civilización no se habían generalizado, y la observación de los cielos era muy limitada, y el evento en sí mismo fue excepcional, en consecuencia, no hubo nada que indicara la necesidad de ser visto en todo el mundo y pasado a las historias generales. Por ahora, escucha Cinco Puntos de los muchos que disiparán esas nubes de delirios relacionados a la División de la Luna.
PRIMER PUNTO: La extremada obstinación de los incrédulos de ese momento es bien conocida y se recuerda en la historia. Y aún así, cuando el Sabio Corán anunció este evento a todo el mundo al decir: وَانْشَقَّ الْقَمَرُ ni uno de aquellos incrédulos, que negaron el Corán, salió a desmentir esta aleya; es decir, ninguno de ellos negó el evento que estaba anunciando. Si el evento no se hubiera considerado como un hecho definitivo por los incrédulos de esa época, hubieran tomado esa aleya como pretexto, la hubieran negado de forma temible, y hubieran intentado atacar y derrocar la afirmación de Muhammad (A.S.M.). Sin embargo, las biografías del Profeta (A.S.M.) y las historias que mencionan el evento no relatan nada que sugiera que los incrédulos la negaron. Lo único que relata la historia es, como lo indica la aleya:
que los incrédulos que vieron el evento declararon que fue magia, y dijeron que si las caravanas de otros lugares lo habían visto era verdad; si no, él los había embrujado. Las caravanas que llegaron a la mañana siguiente desde Yemen y otros lugares anunciaron que habían visto el evento. Entonces los incrédulos dijeron del Orgullo de Todos los Mundos (A.S.M.) que, Allah no lo permita, la magia del huérfano de Abu Talib había afectado a los cielos.
SEGUNDO PUNTO: La mayoría de los eruditos más ilustres, como Sa'd al-Din Taftazani, declararon que como el Profeta (A.S.M.) había satisfecho la sed de todo un ejército con agua que surgió de sus dedos, y toda la congregación había oído llorar a un poste de madera seca en donde Muhammad (A.S.M.) se había apoyado mientras daba el sermón al separarse de él, la División de la Luna, también era mutawatir, es decir, se había transmitido por numerosas autoridades. Lo cual significa que estos eventos se habían pasado de grupo en grupo formando una congregación tan amplia que hubiese sido imposible hacer una conspiración para mentir. Como se informó unánimemente de la aparición del famoso Cometa Halley hace mil años, y la existencia de la isla de Ceylon fue certera debido a los reportes unánimes (tawatur), a pesar de que nosotros no lo vimos. Y entonces, es irrazonable fomentar dudas infundadas en asuntos tan certeros y atestiguados. Es suficiente que no sean imposibles. Y en cuanto a la División de la Luna, es tan posible como la división de una montaña con una erupción volcánica.
TERCER PUNTO: Los milagros para demostrar las afirmaciones de profecía y para convencer a aquellos que niegan esas afirmaciones, no son para obligar a la gente a creer. En consecuencia, los milagros tienen que manifestarse para aquellos que oyen las afirmaciones de profecía a un punto tal que los persuadirá. Tal como sería contrario a la sabiduría del Jakím-i Zulyelal mostrarlos en todo el mundo o de un modo tan obvio que todo el mundo estaría obligado a creer, así también sería contrario al misterio de la responsabilidad del ser humano. Porque esta responsabilidad requiere «abrir la puerta a la razón y no quitar el poder de elección». Si Fátir-i Jakím hubiera dejado la división de la luna por una o dos horas para mostrarla a todo el mundo como deseaban los filósofos, y se hubiera registrado en todas las historias generales del ser humano, entonces hubiera sido como todos los otros eventos de los cielos y no habría una evidencia de la afirmación de la profecía de Muhammad (A.S.M.) ni hubiera sido especial para su misión profética. Si no hubiese sido un milagro tan obvio que obligando a la razón a aceptarlo, hubiera negado el poder de elección, voluntariamente o no, hubiera tenido que asentir a su profecía. Alguien con un espíritu como un carbón como Abu Jahl hubiera estado al mismo nivel que alguien con un espíritu como un diamante como Abu Bakr el Veraz; el misterio de la responsabilidad del ser humano se hubiera perdido. Fue por este misterio que, al ser instantáneo y de noche, y a la hora de dormir -y la diferencia horaria, la niebla y las nubes y otros obstáculos lo ocultaron- no se mostró a todo el mundo y no pasó a la historia.
CUARTO PUNTO: Ya que este evento ocurrió instantáneamente de noche mientras todos estaban durmiendo, por supuesto que no se vio en todo el mundo. Incluso si algunas personas lo hubieran visto, no lo hubieran creído sus ojos. E incluso si los hubiera hecho creer, un evento tan significativo no se hubiera vuelto una fuente permanente para la historia futura a través de los reportes individuales aislados.
En algunos libros está escrito que después de que la luna se partió en dos mitades se cayó a la tierra, pero los eruditos veraces han rechazado esos agregados, diciendo que tal vez fueron agregados por farsantes con la intención de reducir a nada el valor de este milagro evidente.
Y, por ejemplo, tal como al mismo tiempo en Inglaterra y en España, que entonces estaban envueltos en una bruma de ignorancia, hubiera sido ni bien
pasada la puesta del sol, en América, de día, y en China y Japón, de mañana, así también en otros lugares hubieran aparecido otros obstáculos que impedirían verlo. Ahora considera a estos objetores irrazonables que dicen que las historias de pueblos como los ingleses, chinos, japoneses y americanos no lo mencionan y que, en consecuencia, no ocurrió. Mil maldiciones caigan sobre las cabezas de aquellos que adulan a Europa.
QUINTO PUNTO: La División de la Luna sucedió no por su propio acuerdo como consecuencia de ciertas causas, ni como resultado de la casualidad, ni fue un evento natural que ocurrió a través de las leyes comunes de la naturaleza. Más bien, Jálık-i Jakím del Sol y de la Luna hizo que sucediera como algo fuera de lo común para confirmar la misión profética de Su Mensajero y para iluminar su afirmación.
Como el misterio de la guía, el misterio de la responsabilidad humana, y la sabiduría de la misión profética lo requerían, se demostró como una prueba convincente a cierta gente especificada por la sabiduría dominical de Allah. El misterio de la sabiduría requería que no fuera mostrado a la gente de cada región del mundo, que todavía no había oído sobre la afirmación de la misión profética de Muhammad (A.S.M.). Numerosos obstáculos se los impidió, entonces, como la niebla, las nubes y la diferencia horaria, y el hecho de que en algunos países la luna no había salido, y en otros el sol había salido, mientras que en otros era la mañana, y aún así en otros el sol recién se había puesto.
Si se hubiera mostrado a todos y diversos, se hubiera visto como resultado del Signo de Muhammad (A.S.M.) y un milagro de profecía, en cuyo caso su misión profética hubiese sido tan manifiesta que todos hubieran estado obligados a afirmarla. No hubiera quedado elección para la razón. Y la fe se alcanza con el poder de elección del ser. El misterio de la responsabilidad humana hubiera sido para nada. Y si se hubiera mostrado meramente como un evento de los cielos, su conexión con la misión profética de Muhammad (A.S.M.) se hubiera cortado, y no hubiera conservado ninguna peculiaridad para él.
Para Concluir: Ya no hay ninguna duda en relación a la posibilidad de la División de la Luna; se ha demostrado fehacientemente. Y ahora mencionaremos seis de las muchas evidencias que señalan lo ocurrido.
La concurrencia de los Compañeros del Profeta -que eran todos hombres justos- cuando sucedió.
El acuerdo en explicar la aleya: وَانْشَقَّ الْقَمَرُ de todos los comentadores investigadores del Corán.
El hecho de que, basándose en numerosas y diferentes cadenas de autoridades y líneas de transmisión, todos los eruditos de los Hadices y transmisores de las narraciones válidas relataron el evento.
El testimonio de todos los evliyas y veraces, aquellos que reciben inspiración y develan los misterios de la creación.
La confirmación de los académicos y teólogos cultos, cuyos caminos difieren enormemente entre sí.
El hecho de que la Comunidad de Muhammad (A.S.M.) aceptó el suceso que, sobre un principio establecido, nunca se pone de acuerdo sobre el error.
Estas seis evidencias demuestran la División de la Luna tan claramente como el sol.
Conclusión: Hasta aquí, este Apéndice ha sido en nombre de establecer la verdad, y para silenciar a aquellos enemigos que lo niegan. Las oraciones concluyentes serán ahora en nombre de la verdad en pro de la fe. Por cierto, habiendo establecido la verdad mencionada anteriormente, ahora la verdad habla.
El Sello de la Oficina del Mensajero, que fue la luna luminosa del cielo de la profecía de su cielo, demostró su cercanía de Allah a través de su Ascensión. Esta fue la maravilla más grande y el milagro supremo de su cercanía de Allah, alcanzada con su adoración, que fue tan elevada que lo hizo el amado de Allah. Es decir, al viajar con su cuerpo terrenal a través de los cielos, su superioridad, y el hecho de ser el amado de Allah, se demostró a los moradores de los cielos y habitantes de los mundos elevados. Entonces también, que la luna -que está unida a la tierra y suspendida en los cielos- se haya partido en dos mitades con el signo de un habitante de la tierra, es un milagro que indica que la misión profética del morador de la tierra se mostró a los otros habitantes de la tierra. Así, la persona de Muhammad (A.S.M.) voló a la cima de las perfecciones sobre las dos alas luminosas de la profecía y la cercanía de Allah, como las dos alas extendidas y luminosas de la luna; él ascendió "a la distancia de dos arcos o aún más cerca"; se volvió la causa del orgullo de los habitantes de los cielos y los habitantes de la tierra...