Las Palabras
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Palabra Veintiséis

El Tratado Sobre El Decreto Divino
﴿ بِسْمِ اللّٰهِ الرَّحْمٰنِ الرَّحِيمِ ﴾
﴿ وَ اِنْ مِنْ شَىْءٍ اِلَّا عِنْدَنَا خَزَٓائِنُهُ وَمَا نُنَزِّلُهُٓ اِلَّا بِقَدَرٍ مَعْلُومٍ ٭ وَكُلَّ شَىْءٍ اَحْصَيْنَاهُ ف۪ٓي اِمَامٍ مُب۪ينٍ ﴾

[El Decreto Divino y el poder de elección son dos asuntos importantes. Intentaremos revelar algunos de sus misterios en cuatro 'Temas'.]

PRIMER TEMA: El Decreto Divino y la facultad de elección son aspectos de una fe relacionado con el estado y la conciencia que muestra los límites finales del Islam y de la fe; no son teóricos y no se relacionan al conocimiento. Es decir, un creyente le atribuye todo a Yenáb-i Jak, incluso sus acciones y a él mismo, hasta que finalmente la facultad de elección lo confronta, entonces no evade su obligación y responsabilidad. Le dice: "Tú eres responsable y tienes obligaciones". Y, para que no se enorgullezca de sus buenas obras y de sus logros, el Decreto Divino lo confronta diciendo: "Conoce tus límites; quien los pone no eres tú". Sí, El Decreto Divino y el poder de elección están en los niveles finales de la fe y del Islam; esto se incluyó entre los asuntos de la fe para salvar al alma del orgullo, y, lo primero, para que admita su responsabilidad. Las almas obstinadas dominadas por el mal que se aferran al Decreto Divino para librarse a sí mismos de la responsabilidad de los pecados que ha cometido, se vuelven orgullosos y engreídos debido a las virtudes que ha recibido y que se basan en el poder de elección, son acciones totalmente opuestas al misterio del Decreto Divino y a la sabiduría de la facultad de elección; no son asuntos relacionados al conocimiento que pudiera dar lugar a tales acciones.

Para la gente común que no ha progresado espiritualmente pueden existir ocasiones en que el Decreto Divino se usa, y éstas son calamidades y asuntos del pasado cuando es el remedio para la desesperación y el dolor. Pero no debería usarse para justificar la rebeldía ni en asuntos del futuro para que se convierta en una causa de disipación e inactividad. Es decir, el Decreto Divino no se incluyó entre los asuntos de la fe para aliviar a la gente de sus obligaciones y responsabilidades, sino para salvarlos del orgullo y del engreimiento. Mientras que la facultad de elección se ha incluido para que sea la fuente de los pecados, no la fuente de las virtudes, para que la gente sea como el Faraón.

Sí, como lo indica el Corán, el ser humano es totalmente responsable de sus pecados, porque es él quien quiere los pecados. Ya que los pecados son destructivos, el ser humano puede perpetrar mucha destrucción con un solo acto malo, se vuelve merecedor de un increíble castigo; como prender fuego una casa

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con un solo fósforo. Sin embargo, no tiene el derecho de enorgullecerse con las buenas obras; su parte en ellas es extremadamente pequeña. Porque lo que quiere y requiere las buenas obras es la misericordia Divina, y lo que las crea es el poder soberano. Tanto el pedido como la respuesta, la razón y la causa, son de Allah. Sólo las tiene a través de la súplica, la fe, la conciencia y el consentimiento. En cuanto a los pecados, es el alma maligna del ser humano que los quiere, ya sea a través de la capacidad o de la elección -como en la luz blanca y bella del sol algunas sustancias se vuelven negras y se pudren, y la oscuridad se relaciona a su capacidad- sin embargo, es Jak Quien crea los males a través de la ley Divina que comprende numerosos beneficios. Es decir, la causa y el pedido son del alma, o sea que el alma es responsable, mientras que es Jak Quien crea los males y los lleva a la existencia, y ya que tienen otros resultados y frutos que son buenos, son buenos.

Es por esta razón que la 'adquisición' (kasb) del mal es pecado, pero la creación del mal no es el mal. Un haragán que recibe daño de la lluvia, que comprende muchas instancias de bien, no puede decir que la lluvia no es misericordia. Sí, junto a un mal menor en su creación hay numerosas instancias de bien. Abandonar muchos bienes por un mal menor se convierte en muchos males. Entonces, un mal menor se convierte en un bien. No hay mal ni fealdad en la creación Divina. Más bien pertenecen al esfuerzo de Sus siervos y a sus capacidades.

Además, el Decreto Divino está exento de mal y de fealdad con respecto a los resultados y frutos, y libre de tiranía y fealdad con respecto a la razón y las causas. Porque el Decreto Divino considera las verdaderas causas y actos con justicia. Los seres humanos construyen sus juicios sobre las causas que ven superficialmente y caen en el error dentro de la justicia pura del Decreto Divino. Por ejemplo, un juez te encuentra culpable de robo y te envía a prisión. Tú no eres un ladrón, pero has cometido un asesinato del que nadie sabe. Así, el Decreto Divino también te sentenció a prisión, pero te sentenció por el asesinato secreto y actuó con justicia. Ya que el juez te sentencio por robo del que eres inocente, él actuó injustamente. Así, en una cosa simple la justicia del Decreto Divino y de la creación Divina y de la mala elección o adquisición del ser humano se evidenció en dos aspectos; puedes hacer analogías con esto para otras cosas. Es decir, con respecto al origen y al fin, la fuente y la rama, la causa y los resultados, el Decreto Divino y la creación están exentos de mal, fealdad y tiranía.

Si se dice: "El ser humano no tiene la habilidad de crear con su facultad de elección y no tienen nada más que la 'adquisición', que es como teórica, entonces ¿cómo es que en el Corán de Milagrosa Exposición se lo muestra como rebelde y hostil hacia Jálık-i Semávat y Ard, Quien se queja mucho de él; Jálık-i Ard y Semávat se moviliza a Sí Mismo y a todos Sus ángeles para asistir a Sus siervos creyentes contra los rebeldes, otorgándoles mucha importancia?

La Respuesta: Porque la incredulidad, la rebeldía y el mal son destrucción e inexistencia. Sin embargo, la destrucción vasta y las instancias innumerables de inexistencia pueden resultar de un asunto teórico simple y una instancia de inexistencia. A través del timonel de un gran barco que abandona sus tareas, el barco puede hundirse y el trabajo de todos esos empleados en él terminan en la nada; todas esas instancias de destrucción resultarán de una simple instancia de inexistencia. De modo similar, ya que la incredulidad y la rebeldía son inexistencia y destrucción, la facultad de elección puede provocarlos a través de un asunto teórico

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y causar consecuencias increíbles. Porque a pesar de que la incredulidad es sólo un mal, insulta a todo el universo, acusándolo de ser despreciable e inútil, y niega a todos los seres, que demuestran las pruebas de la unidad Divina, y es despectivo con todas las manifestaciones de los Nombres Divinos. Por consiguiente, es sabiduría pura que Yenáb-i Jak pronuncie severas quejas sobre los incrédulos, amenazándolos increíblemente en nombre del universo y de todos los seres y de los Nombres Divinos; es justicia pura que den castigo eterno.

Ya que a través de la incredulidad y la rebeldía el ser humano toma el camino de la destrucción, con un pequeño acto de servicio, puede realizar muchísimas obras. En vista de la incredulidad, entonces, los creyentes necesitan de la gracia ilimitada de Yenáb-i Jak. Porque debido a un niño problemático que está intentando quemar una casa, hay diez hombres fuertes que han asumido la tarea de protegerla y repararla obligado a suplicarle a los padres del niño, o incluso recurrir al rey. De la misma manera los creyentes necesitan muchos de los favores Yenáb-i Jak para resistir a la gente rebelde y descortés.

En Breve: Si quien habla del Decreto Divino y del poder de elección tiene una fe perfecta y es conciente de la presencia Divina, le atribuye el universo y su persona a Yenáb-i Jak, sabiendo que están bajo Su disposición. Tiene derecho de hablar de ellos. Porque ya que sabe que él mismo y todo es de Yenáb-i Jak, asume la responsabilidad, basándola en su poder de elección. Acepta que es la fuente de los males y proclama que su Rab está libre de faltas. Permanece dentro de la esfera de la adoración y asume las obligaciones que Allah le ha asignado. Además, no se vuelve orgulloso de sus buenas obras y logros; más bien considera el Decreto Divino y agradece. Ve el Decreto Divino en las calamidades que le aquejan, las soportan con paciencia.

Sin embargo, si quien habla del Decreto Divino y del poder de elección es alguien descuidado y negligente, entonces no tiene derecho a hablar de ellos. Porque obligado por su extravío, su alma maligna atribuye el universo a las causas y divide la propiedad de Allah entre ellos. Y se atribuye su propiedad a sí mismo. Se atribuye sus actos a sí mismo y a las causas. Su responsabilidad y sus faltas, las refiere al Decreto Divino. Finalmente le atribuye el poder de elección a Yenáb-i Jak, y considera el Decreto Divino último de todo; así, la discusión de ellos se convierte en un sinsentido. Discutirlos es sólo un truco del alma maligna que es totalmente contraria a la sabiduría de ellos, para librar a esa persona de la responsabilidad.

SEGUNDO TEMA: Esta es una pequeña investigación académica que se dirige a los académicos en particular.

Si dices: "¿Cómo es el Decreto Divino compatible con el poder de elección?"

La Respuesta: De siete maneras...

La Primera: Ádil-i Jakím, de Cuya sabiduría y justicia el universo da testimonio con la lengua del orden y el equilibrio, le dio al ser humano un poder de elección de la naturaleza desconocida que sería el medio de recompensa y castigo para él. No conocemos muchos de los numerosos aspectos de la sabiduría del Ádil-i Jakím;

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nuestro desconocimiento de cómo el poder de elección es compatible con el Decreto Divino no demuestra que no es así.

La Segunda: Por necesidad, todos perciben en sí mismos una voluntad; saben esto por la conciencia. Conocer la naturaleza de los seres es una cosa; conocer que ellos existen es algo diferente. Hay muchas cosas que a pesar de que su existencia es evidente, no conocemos su verdadera naturaleza... El poder de elección se puede incluir entre ellas. No todo está restringido a lo que conocemos; ni nuestro desconocimiento de ello prueba que las cosas que no conocemos no existen.

La Tercera: El poder de elección no se opone al Decreto Divino, por cierto, el Decreto Divino corrobora el poder de elección. Porque el Decreto Divino es un tipo de conocimiento Divino. El conocimiento Divino está conectado con nuestra voluntad y elección, en cuyo caso lo corrobora, no lo anula.

La Cuarta: El Decreto Divino es un tipo de conocimiento. El conocimiento es dependiente de las cosas conocidas. Es decir, sabe que es así. Las cosas conocidas no dependen del conocimiento. Y, sus principios no son fundamentales para que el conocimiento dirija la cosa conocida con respecto a su existencia externa. Porque la esencia de la cosa conocida y su existencia considera la voluntad y se basa en el poder. También, la eternidad no es la punta de la cadena que llega al pasado que debe considerarse el punto final de la existencia de las cosas y la fuente de la coacción. Más bien, la eternidad sostiene el pasado, el presente y el futuro al mismo tiempo, mirarlos desde arriba como un espejo. En cuyo caso, no está bien imaginar un fin del tiempo pasado que se estira dentro de la esfera de la contingencia y lo llama eternidad, y suponer que las cosas entran en ese conocimiento de la eternidad en secuencia, y que uno mismo está afuera; razonar así no es correcto. Considera el siguiente ejemplo para explicar este misterio:

Supón que hay un espejo en tu mano y el área de tu derecha es el pasado y el área de tu izquierda, el futuro; el espejo sólo refleja lo que está opuesto a él. Entonces con un movimiento sostiene ambos lados, pero no puede reflejar todo. Sin embargo, cuanto más bajo se sostiene el espejo, menos aparece en él, y más alto se eleva, el área que abarca se expande, hasta que puede reflejar ambos lados enteramente al mismo tiempo. Las cosas que ocurren en las áreas reflejadas en el espejo en esta posición no se puede decir que se preceden o siguen unas a otras, ni conforman ni se oponen entre sí. El Decreto Divino es parte del conocimiento eterno, y según las palabras del Hadiz, el conocimiento de la eternidad está «en una estación elevada que desde su punto de vista elevado abarca todo lo que ha sido y lo que será en toda la eternidad». Ni nosotros ni nuestro razonamiento pueden estar fuera de ello para que seamos como un espejo para el área del pasado.

La Quinta: El Decreto Divino tiene una conexión con la causa y efecto. Es decir, este efecto ocurrirá por esta causa. En cuyo caso, no se puede decir que "Ya que la muerte de tal persona está determinada en tal momento, ¿qué culpa tiene el hombre que disparó el rifle por su propia elección, porque si no lo hubiera disparado, la persona también hubiera muerto?"

Pregunta: ¿Por qué no se puede decir esto?

Respuesta: Porque el Decreto Divino especificó que la muerte de esa persona ocurriría por el rifle de ese hombre. Si crees que él no disparó el rifle, entonces estás suponiendo que el Decreto Divino no tenía relación con ello, entonces ¿con qué decretarías su muerte? Si crees que la causa y el efecto son Decretos separados

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como los Jabariyya, o niegas el Decreto Divino como los mutazilíes, abandonas la Escuela Sunita y te unes a los herejes. Nosotros, la gente de la verdad, decimos: "Si no hubiera disparado su rifle, no sabemos si se hubiera muerto". Los Jabariyya dicen: "Si no hubiese disparado, igualmente hubiera muerto". Mientras que los mutazilíes dice: "Si no hubiese disparado, no se hubiera muerto".

La Sexta: Según Maturidi (inclinación), la esencia del poder de elección es un asunto teórico y se le puede atribuir a los siervos de Allah. Pero Ash'ari consideró que tiene existencia, entonces no lo atribuye a ellos. Sin embargo, según Ash'ari, el poder de disposición dentro de la inclinación es un asunto teórico, que hace de la inclinación y la disposición un asunto al que le falta una existencia externa definida. Los asuntos teóricos no requieren causas por las que, debido a su existencia, intervendría la necesidad y anularía la voluntad y el poder de elección. Más bien, si la causa de los asuntos teóricos adquiere el peso de preferencia, el asunto teórico puede convertirse en real y existente. En cuyo caso, en esa coyuntura, puede abandonarse. El Corán puede decirle a una persona en ese punto: "Esto está mal; no lo hagas". Por cierto, si los siervos de Allah hubieran sido los creadores de sus acciones y hubieran tenido el poder de crear, entonces sus voluntades hubieran sido quitadas. Porque una regla establecida en las ciencias de la religión y la filosofía es:

مَا لَمْ يَجِبْ لَمْ يُوجَدْ

"Si algo no es necesario, no puede surgir a la existencia [de sí mismo]". Es decir, tiene que haber una causa para que algo surja a la existencia. La causa necesariamente requiere el efecto. Entonces no quedaría ningún poder de elección.

Si dices: La preferencia sin una causa es imposible. Mientras que el asunto teórico que llamamos adquisición humana a veces hace algo y a veces no; si no hay nada que cause la preferencia, ¿la preferencia sin algo que la cause ocurriría necesariamente, y esto demuele una de las bases más importantes de la teología?

La Respuesta: La preferencia sin una causa es imposible. Es decir, que uno sea considerado como preferible o superior sin una causa para hacerlo así es imposible. Pero la preferencia sin algo que la cause es permisible y ocurre. La voluntad es un atributo, y su marca es realizar un trabajo semejante.

Si preguntas: "Ya que quien crea el asesinato es Jak, ¿por qué me llama asesino?"

La Respuesta: Porque según las reglas de la gramática, el participio activo deriva del infinitivo, que es un asunto relativo. No puede derivar de un verbo sustantivado, que es un asunto real y existente. El infinitivo es nuestra adquisición; entonces se nos llama asesinos. El verbo sustantivado es el ser de Jak. Algo que da un presentimiento de responsabilidad no puede derivar del verbo sustantivado.

La Séptima: Por cierto, la facultad de la voluntad y el poder de elección del ser humano son débiles y son un asunto teórico, Pero Yenáb-i Jak, Jakím-i Mutlak, hizo que esa voluntad débil y parcial fuera una condición para la conexión de Su voluntad universal. En significado, Él dice: "¡Siervo mío! Cualquier camino que desees tomar con tu voluntad, Yo te llevaré allí. En cuyo caso, ¡la responsabilidad es tuya!" Si la comparación no se equivoca, tú llevas a un niño indefenso sobre tus

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hombros y al dejarle la elección a él, le dices que lo llevarás a donde él lo desee. El niño quiere ir a una montaña alta, lo llevas allí, pero toma frío o se cae. Motivo por el cual lo retas diciéndole: "Tú querías ir allí", y le das una palmada. Así, Yenáb-i Jak, Ajkem-ul Jákimín, hace que la voluntad de Sus siervos, que es absolutamente débil, sea una condición, y Su voluntad universal la sigue.

En Breve: ¡Oh, ser humano! Tú tienes una voluntad conocida como el poder de elección que es extremadamente débil, pero cuya mano en actos pecaminosos y de destrucción es extremadamente larga; y en las buenas obras es extremadamente corta. Dale una de tus manos de esa voluntad tuya a la súplica, para que pueda alcanzar el Paraíso, un fruto de la cadena de buenas obras, y estirarse hasta la felicidad eterna. Y dale la otra mano a la búsqueda del perdón, para que pueda ser corta para los actos pecaminosos y que la voluntad no llegue hasta el árbol de Zakum del Infierno, que es un fruto de ese árbol maldito. Tal como la súplica y confiar en Allah refuerzan enormemente la inclinación a hacer el bien, así también el arrepentimiento y la búsqueda del perdón cortan la inclinación a hacer el mal, poniendo un fin a sus trasgresiones.

TERCER TEMA: Creer en el Decreto Divino es uno de los pilares de la fe. Es decir, la fe en que "todo está determinado por Yenáb-i Jak". Las pruebas certeras del Decreto Divino son tan numerosas que no se pueden calcular. Mostraremos con una Introducción, simple y clara, qué tan fuerte y amplio es este pilar de la fe.

Introducción

Numerosas aleyas del Corán, como:

﴿ وَلَا رَطْبٍ وَلَا يَابِسٍ اِلَّا ف۪ي كِتَابٍ مُب۪ينٍ ﴾

Establecen con claridad que antes de existir y después de que deje de existir, todo está escrito. A través de los signos del Corán poderoso sobre la creación, el orden, el equilibrio, la regularidad, el embellecimiento, la diferenciación y la forma, inscritos por el poder Divino y llamados 'el universo' que confirma estas afirmaciones del Corán. Por cierto, las misivas bien ordenadas y aleyas equilibradas delicadamente del libro del universo atestiguan que todo está escrito. La indicación de que todo está determinado y escrito antes de que exista es todos los comienzos, las semillas, las proporciones medidas, y las formas; cada uno da testimonio de esto. Porque las semillas y los granos son contenedores sutiles que aparecen de la mesa de trabajo de «¡Se! Y es» en cada uno de los cuales está depositado un índice diminuto trazado por el Decreto Divino. El poder Divino emplea partículas diminutas según ese plan del Decreto Divino, y construye los milagros poderosos de poder sobre las semillas. Todo lo que le pasará al árbol es como si estuviera inscrito en su semilla. Porque con respecto a su sustento, las semillas son simples y similares unas de otras; materialmente no son nada.

Además, las proporciones bien medidas de todo claramente muestran el Decreto Divino. Sí, cualquier ser vivo que se considere, es como si su forma y medida surgiera de un molde forjado sabia y artísticamente. Para que recibiese tal medida, forma y figura, tiene que haber un molde físico maravilloso e infinitamente intrincado, o bien el poder eterno corta la forma y la figura según un molde inmaterial bien proporcionado que existe en el conocimiento y viene del Decreto Divino,

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y las viste con él. Por ejemplo, mira detenidamente a este árbol o a ese animal, verás que las partículas, que no tienen vida, son sordas, ciegas, inconscientes y similares entre sí, están en movimiento en su crecimiento y desarrollo. En algunos límites intrincados, las partículas se detienen, como viendo, sabiendo y reconociendo el lugar de los frutos y los beneficios. Entonces en otro lugar ellas cambian su dirección como si siguieran un objetivo importante. Eso significa que están en movimiento según las proporciones medidas inmateriales, que vienen del Decreto Divino, y están gobernados por estas proporciones.

Ya que hay manifestaciones del Decreto Divino hasta este punto en las cosas físicas y visibles, seguramente las formas con las que las cosas están vestidas con el paso del tiempo y los estados adquiridos a través de los movimientos que realizan también dependerán del orden del Decreto Divino. En una semilla hay dos manifestaciones del Decreto Divino: una es 'evidente' y señala al Libro Claro, que es un título de voluntad y las órdenes de la creación; la otra es 'teórica' y señala al Registro Claro, que es un título de conocimiento Divino y orden Divina. El Decreto Divino 'Evidente' especifica la naturaleza física, los estados y las partes del árbol que comprende la semilla y que luego se verán con los ojos. Mientras que el Decreto Divino 'Teórico' especifica las etapas, estados, formas, movimientos y glorificaciones que el árbol tendrá y realizará durante el período de su vida; están en la semilla y serán creados de ella; estas etapas, estados, formas y actos, que cambian constantemente y se llaman su historia de vida, tiene, cada una, la medida regulada de acuerdo con el Decreto Divino, al igual que las ramas y hojas del árbol.

Ya que hay semejante manifestación del Decreto Divino en la más común y simple de las cosas, seguramente demuestra que todas las cosas están escritas antes de que existan; se puede comprender esto con muy poca atención. Ahora, la evidencia del hecho de que la historia de la vida de todo se escribe después de su existencia son todos frutos, que en este mundo hablan del Libro Claro y del Registro Claro, y la facultad de la memoria del ser humano, que señala a la Tabla Preservada; todo esto alude y da testimonio de este hecho. Por cierto, los eventos designados de la vida de un árbol están escritos en sus semillas, que son como los corazones de sus frutos. Y la historia de vida del ser humano junto con algunos de los eventos pasados del mundo están escritos en su memoria de modo tal que, como copiando con la mano de poder y la pluma del Decreto Divino en una facultad tan diminuta como una semilla de mostaza un pequeña nota de la página de sus acciones, la memoria le da la nota a la mano del ser humano y la pone en el bolsillo de su mente, para que con ella él recordará sus acciones en el momento del juicio. Así también, debido a ella él puede confiar que dentro de las revoluciones de la fugacidad y de la muerte hay numerosos espejos eternos en los que el Todopoderoso y Sabio representa y hace permanente las identidades de los seres pasajeros; y las tablas verdaderamente numerosas que perdurarán por la eternidad sobre las que Jafíz-i Alím inscribe los significados de los seres efímeros.

En Breve: Ya que la vida de las plantas, el nivel más simple y bajo de vida, depende del orden del Decreto Divino a este punto, ciertamente la vida humana, el nivel más elevado de vida, se ha dibujado en todos sus detalles según la escala y la medida del Decreto Divino y está inscrita por su pluma. Sí, tal como las gotas de lluvia hablan de las nubes, y las gotas de agua señalan la existencia de una fuente de agua, y las notas y las carpetas de trabajo señalan la existencia de un libro de

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contabilidad más grande, así también el Decreto Divino 'Evidente' que observamos y que es el orden físico de los seres vivos indica el cuaderno de la voluntad Divina y las órdenes de la creación conocidas como el Libro Claro. De igual modo, sus frutos, semillas, granos, formas y figuras, que son como las gotitas, las notas y las carpetas de trabajo del Decreto Divino 'Teórico', que es el orden no físico y pertenece a la vida, indica la Tabla Preservada, una oficina del conocimiento Divino, que se llama el Registro Claro.

Para Concluir: Vemos claramente que al momento de su crecimiento y desarrollo, las partículas de los seres vivos viajan hasta sus límites intrincados y se detienen, luego cambian su camino. En cada uno de sus límites producen frutos de beneficios, usos e instancias de sabiduría. Claramente, las medidas de esas cosas están dibujadas con una pluma de Decreto. Así, el Decreto evidente y observable muestra que en los estados inmateriales de los seres vivos también están las extremidades fructíferas y bien ordenadas y los límites están dibujados con la pluma del Decreto. El poder Divino es la fuente, el Decreto Divino es el diseño. El poder escribe el libro significativo sobre ese diseño. Ya que comprendemos claramente que los límites fructíferos y las extremidades significativas se han dibujado con la pluma del Decreto Divino, física e inmaterial, por cierto los estados y las etapas por las que todos los seres vivos pasan en el curso de sus vidas también se dibujaron con esa pluma. Porque sus historias de vida siguen un curso con orden y equilibrio; cambian de forma y reciben figuras. Ya que la pluma del Decreto Divino así gobierna en todos los seres vivos, seguramente la historia de vida del ser humano, el fruto más perfecto del mundo y el vicegerente Divino sobre la tierra y quien carga la Confianza Suprema, depende más que nadie de la ley del Decreto Divino.

Si dices: "El Decreto Divino nos ha atado así. Ha eliminado nuestra libertad. ¿No es creer en él una carga y algo irritante para el corazón y el espíritu, que anhela la expansión y vagar libremente?"

La Respuesta: ¡Absolutamente no! No es una carga; más bien brinda una luminosidad y felicidad al producir una liviandad y facilidad, y garantiza confianza y seguridad. Porque si el ser humano no cree en el Decreto Divino, está obligado a soportar una carga tan pesada como el mundo sobre los hombros de su espíritu dentro de un espacio restringido, que sólo le permite una independencia insignificante y una libertad temporaria. Porque el ser humano está conectado con todo el universo. Tiene infinitos objetivos y deseos. Pero ya que su poder, voluntad y libertad son insuficientes para acercarse a una milésima de éstos, se puede comprender qué increíble es la carga de la angustia que soporta. Así, creer en el Decreto Divino arroja esa carga por completo sobre el barco del Decreto Divino, permitiéndole deambular libremente dentro de sus perfecciones con perfecta facilidad y perfecta libertad de espíritu y corazón. Sólo elimina la libertad insignificante del alma maligna y destroza su tiranía faraónica, su señorío, y su actuar como le place. Creer en el Decreto Divino produce tanto placer y tanta felicidad que va más allá de toda descripción. Sólo aludiremos a ello con la siguiente comparación.

Dos hombres viajaron a la sede del gobierno de un rey, allí entraron a su palacio privado, un lugar de maravillas. Uno de ellos no reconoció al rey; echando mano y robando todo; quería establecerse allí. Al hacerlo, experimentó ciertas dificultades, porque tuvo que arreglar el palacio y su parque, supervisar sus ingresos, trabajar con

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sus máquinas, y alimentar a sus animales extraños; sufrió angustia constante. El parque paradisíaco se convirtió en un infierno para él. Se lamentaba de todo. No podía gobernarlos. Pasaba su tiempo arrepintiéndose de todo. Hasta que este ladrón y mal educado fue enviado a prisión como castigo. El segundo hombre reconoció al rey y sabía que era su invitado. Creía que todos los asuntos en el parque y en el palacio ocurrían por la reglamentación de la ley y que todo funcionaba con perfecta facilidad según un programa. Dejando las dificultades a la ley del rey, se beneficiaba con absoluta felicidad con todos los placeres de ese jardín paradisíaco, y confiando en la misericordia del rey y en la eficacia de las leyes administrativas, vio todo tan agradable y pasó su vida llena de placer y felicidad. Comprendió el significado del dicho:

مَنْ آمَنَ بِالْقَدَرِ اَمِنَ مِنَ الْكَدَرِ

CUARTO TEMA: Si dices: "En el Primer Tema tú demostraste que todo sobro el Decreto Divino es bueno y bello. Incluso el mal que viene de él es bueno, y la fealdad es belleza. Pero los desastres y las amarguras de este mundo refutan esa afirmación".

La Respuesta: ¡Oh, alma mía y amigo mío que sientes dolor severo de la compasión intensa! Los hechos de que todas las virtudes y perfecciones regresen a la existencia y que la base de todas las rebeldías, calamidades y todos los defectos sea la inexistencia, son una prueba de que la existencia es pura bondad y que la inexistencia es puro mal. Ya que la inexistencia es puro mal, las circunstancias que resultan en la inexistencia o la insinúan, también comprende el mal. En consecuencia, la vida, la luz más brillante de la existencia, que procede de las distintas circunstancias, encuentra fuerza; encuentra varias situaciones y se purifica; adquiere numerosas cualidades y produce los resultados deseados, y entra en muchas etapas y muestra cabalmente los bordados de los Nombres del Vájib-i Jayat. Por ello es que ciertas cosas le suceden a los seres vivos en forma de dolor, calamidades, dificultades y amarguras por medio de las que las luces de la existencia se renuevan en sus vidas, y la oscuridad de la inexistencia se aleja y sus vidas se purifican. Porque el arresto, el reposo, el silencio, la inactividad, el descanso y la monotonía son todo, tanto en cualidad como en condiciones, la inexistencia. Incluso el placer más grande se reduce a la nada por la monotonía.

En Breve: Ya que la vida muestra los bordados de los Nombres Más Bellos, todo lo que sucede en ella es bueno. Por ejemplo, una persona extremadamente rica e infinitamente habilidosa que es experta en muchas artes, por una hora y a cambio de un salario, viste a un desdichado miserable con una prenda artísticamente diseñada. Esta prenda la hizo para que el hombre miserable actúe como un modelo y muestre los actos de su arte y su riqueza extensa. Trabaja la prenda sobre el hombre, le da varias formas, y la altera. Para mostrar cada variedad de su arte, la corta, la cambia, y la alarga y la acorta. ¿Puede el hombre pobre que recibe el salario justificarse si le dice a la persona: "Me estás dando problemas. Me estás haciendo agachar y parar. Al cortar y acortar esta prenda que me hace más bello, ¿estás arruinando mi belleza?" ¿Tiene derecho a decirle: "Estás actuando mal e injustamente"? Así, como él, para mostrar los bordados de Sus Más Bellos Nombres, Sáni-i Zulyelal, Fátir-i Bímisal, altera dentro de numerosas circunstancias la prenda de la existencia Él viste a los seres vivos, enjoyados con sentidos y facultades sutiles

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como ojos, oídos, la razón y el corazón. Él lo cambia dentro de muchísimas situaciones. Entre estas circunstancias en forma de sufrimiento y calamidad que muestra los significados de algunos de Sus Nombres, y los rayos de misericordia dentro de los destellos de sabiduría, y las instancias sutiles de belleza dentro de esos rayos de misericordia.

Conclusión

[Cinco Párrafos que silenciaron al alma rebelde, orgullosa, presumida, engreída e hipócrita del Viejo Said, y la obligó a someterse.]

PRIMER PÁRRAFO: Ya que las cosas existen y están llenas de arte, seguramente tienen un artesano. Como se prueba fehacientemente en la Palabra Veintidós, si todo no es de un Ser Único, entonces cada cosa se vuelve tan difícil y problemática como todas las cosas. Si todo es de un Ser Único, en ese caso todas las cosas se vuelven tan fáciles y sin problemas como una sola cosa. Ya que alguien hizo la tierra y los cielos y los creó, seguramente ese Ser muy sabio y habilidoso no dejaría en manos de otros los frutos, resultados y objetivos de los cielos y de la tierra para que arruinen su trabajo. Él no va a hacerlas en vano y sin propósito, dejando en mano de otros todas Sus sabias obras; Él no le dará sus agradecimientos y adoraciones a otros.

SEGUNDO PÁRRAFO: ¡Oh, mi alma engreída! Tú te pareces a un viñedo. ¡No te enorgullezcas! El viñedo por sí mismo no adjunta los racimos de uvas; alguien más los adjuntó.

TERCER PÁRRAFO: ¡Oh, mi alma hipócrita! No te vuelvas vanidosa diciendo: "He servido a la religión". Según el significado del dicho:

اِنَّ اللّٰهَ لَيُؤَيِّدُ هٰذَا الدِّينَ بِالرَّجُلِ الْفَاجِرِ

"Allah fortalece esta religión por medio de pecadores", fue porque tú no te habías purificado. Por cierto, debes conocerte a ti mismo de ser esa persona pecadora, y debes saber que tu servicio y adoración es agradecimiento por las bendiciones pasadas y la misión de tu naturaleza, la obligación de tu creación y el resultado del arte. ¡Sálvate de la vanidad y de la hipocresía!

CUARTO PÁRRAFO: Si quieres conocimiento de realidad y sabiduría verdadera, obtén sabiduría de Yenáb-i Jak. Porque las realidades de los seres son rayos del Nombre Divino de Jak y las manifestaciones de Sus Nombres y Atributos. La realidad de todas las cosas, ya sean físicas, inmateriales, esenciales o no esenciales y la realidad de todos los seres humanos, se basa en la luz de un Nombre y confía en Su realidad. Si no, las cosas son formas insignificantes sin realidad. Hay una breve discusión de este misterio al final de la Palabra Veinte.

¡Oh, alma mía! Si anhelas la vida de este mundo y le huyes a la muerte, debes saber que definitivamente las condiciones que llamas "vida" son sólo el minuto en que tú estás. Todo el tiempo previo al minuto presente y las cosas del mundo dentro de ese tiempo están muertos en el minuto presente. Y todo el tiempo subsiguiente al minuto presente, todo lo que contiene es inexistente en él, es nada. Eso significa que la vida física en la que tanto confías es sólo un minuto. Algunos eruditos, incluso, dijeron que fue la décima parte de un minuto, más bien, el instante que está

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pasando. Es debido a este misterio que ciertos evliyas afirmaron que con respecto a este mundo, este mundo es inexistente. Ya que esto es así, renuncia a la vida física del alma maligna; elévate al nivel de vida del corazón, del espíritu y las facultades internas; ve qué esfera tan amplia de la vida tienen. Para ellos, el pasado y el futuro, que para ti están muertos, están vivos; existen y están llenos de vida. ¡Oh, alma mía! Como mi corazón, tú también lloras y aclamas y dices:

"Soy efímero; no quiero a otro que sea así.

Soy impotente; no quiero a otro que sea así.

He sometido mi espíritu al Rajman; no quiero a otro.

Quiero otro, pero que sea un amigo eterno.

Soy un mero átomo, pero deseo un Shems-i Sermed.

Yo no soy nada de nada, deseo a todos estos seres juntos!"

QUINTO PÁRRAFO: Este Párrafo se me ocurrió en árabe, y entonces se escribió así. También, indica uno de los treinta y tres niveles de reflexión en la recitación, Allahu Akbar,

اَللّٰهُ اَكْبَرُ اِذْ هُوَ الْقَدِيرُ الْعَلِيمُ الْحَكِيمُ الْكَرِيمُ الرَّحِيمُ الْجَمِيلُ النَّقَّاشُ الْاَزَلِىُّ الَّذِي مَاحَقِيقَةُ هٰذِهِ الْكَائِنَاتِ كُلا وَجُزْءًا وَصَحَائِفَ وَطَبَقَاتٍ، وَمَا حَقَائِقُ هٰذِهِ الْمَوْجُودَاتِ كُلِّيًّا وَجُزْئِيًّا وَوُجُودًا وَبَقَاءً، اِلَّا خُطُوطُ قَلَمِ قَضَائِهِ وَقَدَرِهِ، وَتنْظِيمِهِ وَتقْدِيرِهِ بِعِلْمٍ وَحِكْمَةٍ، وَنقُوشُ پَرْكَارِ عِلْمِهِ وَحِكْمَتِهِ وَتصْوِيرِهِ وَتدْبِيرِهِ بِصُنْعٍ وَعِنَايَةٍ، وَتزْيِينَاتُ يَدِ بَيْضَاءِ صُنْعِهِ وَعِنَايَتِهِ وَتَزْيِينِهِ وَتَنْوِيرِهِ بِلُطْفٍ وَكَرَمٍ، وَاَزَاهِيرُ لَطَائِفِ لُطْفِهِ وَكَرَمِهِ وَتَوَدُّدِهِ وَتَعَرُّفِهِ بِرَحْمَةٍ وَنِعْمَةٍ، وَثَمَرَاتُ فَيَّاضِ رَحْمَتِهِ وَنِعْمَتِهِ وَتَرَحُّمِهِ وَتَحَنُّنِهِ بِجَمَالٍ وَكَمَالٍ، وَلمَعَاتُ وَتَجَلِّيَاتُ جَمَالِهِ وَكَمَالِهِ بِشَهَادَاتِ تَفَانِيَةِ الْمَرَايَا، وَسَيَّالِيَةِ الْمَظَاهِرِ مَعَ بَقَاءِ الْجَمَالِ الْمُجَرَّدِ السَّرْمَدِىِّ الدَّائِمِ التَّجَلِّى، وَالظُّهُورِ عَلٰى مَرِّ الْفُصُولِ وَالْعُصُورِ وَالدُّهُورِ، وَدَائِمِ الْاِنْعَامِ عَلٰى مَرِّ الْاَنَامِ وَالْاَيَّامِ وَالْاَعْوَامِ
نَعَمْ فَالْاَثَرُ الْمُكَمَّلُ يَدُلُّ ذَا عَقْلٍ عَلٰى الْفِعْلِ الْمُكَمَّلِ، ثُمَّ الْفِعْلُ الْمُكَمَّلُ يَدُلُّ ذَا فَهْمٍ عَلٰى الْاِسْمِ الْمُكَمَّلِ، ثُمَّ الْاِسْمُ الْمُكَمَّلُ يَدُلُّ بِالْبَدَاهَةِ عَلٰى الْوَصْفِ الْمُكَمَّلِ،
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ثُمَّ الْوَصْفُ الْمُكَمَّلُ يَدُلُّ بِالضَّرُورَةِ عَلٰى الشَّأْنِ الْمُكَمَّلِ، ثُمَّ الشَّأْنُ الْمُكَمَّلُ يَدُلُّ بِالْيَقِينِ عَلٰى كَمَالِ الذَّاتِ بِمَا يَلِيقُ بِالذَّاتِ وَهُوَ الْحَقُّ الْيَقِينِ
نَعَمْ تَفَانِي الْمِرْآةِ، زَوَالُ الْمَوْجُودَاتِ مَعَ التَّجَلِّى الدَّائِمِ مَعَ الْفَيْضِ الْمُلَازِمِ، مِنْ اَظْهَرِ الظَّوَاهِرِ، اَنَّ الْجَمَالَ الظَّاهِرَ لَيْسَ مُلْكُ الْمَظَاهِرِ، مِنْ اَفْصَحِ تِبْيَانٍ، مِنْ اَوْضَحِ بُرْهَانٍ لِلْجَمَالِ الْمُجَرَّدِ لِلْاِحْسَانِ الْمُجَدَّدِ لِلْوَاجِبِ الْوُجُودِ، لِلْبَاقِي الْوَدُودِ
اَللّٰهُمَّ صَلِّ عَلٰى سَيِّدِنَا مُحَمَّدٍ مِنَ الْاَزَلِ اِلَى الْاَبَدِ عَدَدَ مَا فِي عِلْمِ اللّٰهِ وَعَلٰى آلِهِ وَصَحْبِهِ وَسَلِّمْ
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Apéndice

﴿ بِسْمِ اللّٰهِ الرَّحْمٰنِ الرَّحِيمِ ﴾

[Este Apéndice corto tiene gran importancia; es beneficioso para todos.]

Los caminos que llevan a Yenáb-i Jak son verdaderamente numerosos. Mientras que todos los verdaderos caminos se toman desde el Corán, algunos son más cortos, más seguros y más generales que otros. De estos caminos tomados por el Corán está el de la impotencia, la pobreza, la compasión y la reflexión, de los que, con mi entendimiento defectuoso, me he beneficiado.

Por cierto, como el amor, la impotencia es un camino que, por medio de la adoración, conduce a ganar el amor de Allah; pero es más seguro. La pobreza también lleva al Nombre Divino del Rajman. Y, como el amor, la compasión lleva al Nombre del Rajím, pero es un sendero más veloz y más amplio. También como el amor, la reflexión lleva al Nombre del Jakím, pero es un sendero más rico, más amplio y más brillante. Este sendero consiste no de diez pasos como las 'diez facultades sutiles' de algunas órdenes sufíes (tariqat) que emplean recuerdos silenciosos, ni las siete etapas como las 'siete almas' de aquellos que practican la recitación en público, sino de cuatro 'Pasos'. Es la realidad [haqiqat], más que una tariqat. Es la Sharía.

Sin embargo, que no se malentienda. Significa ver la impotencia de uno, la pobreza y las faltas ante Yenáb-i Jak, no fabricarlos ni mostrarlos a la gente. El método de este sendero corto es seguir las Prácticas del Profeta (A.S.M.), realizar las obligaciones religiosas y renunciar a los pecados serios. Y es especialmente realizar las oraciones prescritas correctamente y con atención y hacer las glorificaciones (tesbihat) después de las oraciones prescritas.

La aleya:

﴿ فَلَا تُزَكُّٓوا اَنْفُسَكُمْ ﴾
señala al Primer Paso.

La aleya:

﴿ وَلَا تَكُونُوا كَالَّذ۪ينَ نَسُوا اللّٰهَ فَاَنْسٰيهُمْ اَنْفُسَهُمْ ﴾
señala al Segundo Paso.

La aleya:

﴿ مَٓا اَصَابَكَ مِنْ حَسَنَةٍ فَمِنَ اللّٰهِ وَمَٓا اَصَابَكَ مِنْ سَيِّئَةٍ فَمِنْ نَفْسِكَ ﴾
señala al Tercer Paso

La aleya:

﴿ كُلُّ شَىْءٍ هَاِلكٌ اِلَّا وَجْهَهُ ﴾
señala al Cuarto Paso.

Una breve explicación de estos Cuatro Pasos:

EL PRIMER PASO : Como la aleya

﴿ فَلَا تُزَكُّٓوا اَنْفُسَكُمْ ﴾

sugiere, es no purificar el alma maligna. Porque debido a su naturaleza y creación, el ser humano se ama a sí mismo. Por cierto, él se ama antes que a nada y sólo a sí mismo. Él sacrifica

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cualquier otra cosa por su propia alma. Se alaba de una manera correspondiente a Mábud. Se absuelve y se exonera por las faltas de la misma manera. En cuanto a lo que le es posible, no ve las faltas como apropiadas para él y no las acepta. Se defiende apasionadamente como si se adorara a sí mismo. Incluso, usando para sí mismo las habilidades y facultades otorgadas como parte de su naturaleza para alabar y glorificar Mábud Jakikí, muestra el significado de la aleya:

﴿ مَنِ اتَّخَذَ اِلٰهَهُ هَوٰيهُ ﴾

Se considera a sí mismo, confía en sí mismo, se gusta a sí mismo. Así, su purificación y limpieza en esta etapa, es el de no purificarse a sí mismo; no es absolverse a sí mismo.

SEGUNDO PASO: Como la aleya

﴿ وَلَا تَكُونُوا كَالَّذ۪ينَ نَسُوا اللّٰهَ فَاَنْسٰيهُمْ اَنْفُسَهُمْ ﴾

enseña, el ser humano se olvida y no está conciente de sí mismo. Si piensa en la muerte, es en relación a otros. Si ve la fugacidad y la declinación, no las atribuye a sí mismo. El alma maligna demanda que en cuanto a las inconveniencias y el servicio, se olvida a sí mismo, pero en cuanto a recibir su recompensa, a los beneficios y el placer, piensa en sí mismo, y toma su parte fervientemente. Su purificación, limpieza y entrenamiento en esta etapa es el reverso de este estado. Es decir, cuando se olvida de sí mismo, no es ser olvidadizo. Es olvidarse de sí mismo en cuanto a los placeres y las ambiciones y pensar en sí mismo en cuanto a la muerte y al servicio.

TERCER PASO: Como enseña la aleya

﴿ مَٓا اَصَابَكَ مِنْ حَسَنَةٍ فَمِنَ اللّٰهِ وَمَٓا اَصَابَكَ مِنْ سَيِّئَةٍ فَمِنْ نَفْسِكَ ﴾

la naturaleza del alma maligna demanda que siempre se considere el bien como de sí mismo y se vuelve vanidosos y engreído. Así, en este Paso, una persona ve sólo faltas, defectos, impotencia y pobreza en sí mismo, y comprende que todas sus buenas cualidades y perfecciones son bendiciones otorgadas a él por Fátir-i Zulyelal. Agradece en vez de ser engreído y ofrece alabanzas en vez de presumir. Según el significado de la aleya:

﴿ قَدْ اَفْلَحَ مَنْ زَكّٰيهَا ﴾

Su purificación en esta etapa es saber que su perfección yace en la imperfección, su poder en la impotencia y su riqueza en la pobreza.

CUARTO PASO: Como enseña la aleya

﴿ كُلُّ شَىْءٍ هَاِلكٌ اِلَّا وَجْهَهُ ﴾

el alma maligna se considera a sí misma libre e independiente y que existe por sí misma. Por esto, el ser humano reclama poseer una especie de soberanía. Él alberga una rebeldía hostil hacia su Mábud. Así, al comprender el siguiente hecho, se salva de esto.

Según el significado concreto de las cosas, todo es transitorio, incompleto, accidental e inexistente. Pero según el significado que refleja a su Creador, y, en relación a cada cosa que es el espejo de los Nombres del Sáni-i Zulyelal y tiene a

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cargo varios deberes, cada una es un testigo, es atestiguada y existe. La purificación y limpieza de una persona en esta etapa es así:

En su existencia él es inexistente, y en su inexistencia él tiene existencia. Es decir, si se valora a sí mismo y le atribuye la existencia a sí mismo, él está en una oscuridad de inexistencia tan grande como el universo. O sea, si confía en su existencia individual y hace caso omiso del Múcid-i Jakikí, tiene una luz individual de existencia como la de una luciérnaga y está sumergido en una oscuridad interminable de inexistencia y separación. Pero si renuncia al egoísmo, ve que por sí mismo no es nada y es un espejo de las manifestaciones del Múcid-i Jakikí, obtiene a todos los seres y una existencia infinita. Porque quien encuentra al Zát-i Váyib-ul Vuyud, la manifestación de Cuyos Nombres todos los seres manifiestan, encuentra todo.

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Conclusión

Los Cuatro Pasos en este camino de impotencia, pobreza, compasión y reflexión se han explicado en las veintiséis Palabras escritas hasta ahora, que están relacionadas al conocimiento de la realidad, la realidad de la Sharía, y la sabiduría del Corán. Entonces aquí aludiremos brevemente sólo a uno o dos puntos:

Por cierto, este camino es más corto, porque consiste de cuatro pasos. Cuando la impotencia quita la mano del alma, se la da directamente al Kadír-i Zulyelal. Mientras que, cuando el camino del amor, el camino más veloz, le quita la mano al alma; se la da al amado metafórico. Sólo después de descubrir que el amado es efímero va al Majbub-u Jakikí.

Además, este camino es mucho más seguro, porque los delirios y las demandas rimbombantes del alma no están presentes en él. Porque, aparte de la impotencia, la pobreza y los defectos, el alma no posee nada para sobrepasar su marca.

Además, este camino es mucho más amplio y más universal. Porque, para alcanzar una conciencia constante de la presencia de Allah, una persona no está obligada a imaginar que el universo está condenado a la inexistencia ni a declarar: «No hay nada existente excepto Él», como aquellos que creen en 'la unidad de la existencia', ni a suponer que el universo está condenado al aprisionamiento en absoluto olvido ni a decir: «No hay nada atestiguado excepto Él», como aquellos que creen en 'la unidad del testimonio'. Más bien, ya que el Corán ha perdonado muy explícitamente al universo y lo liberó de la ejecución y el aprisionamiento, uno que está en este camino ignora al anterior, retirando a los seres de trabajar por su propia cuenta y empleándolos por cuenta del Fátir-i Zulyelal, y en el deber de manifestar los Más Bellos Nombres y ser espejos de ellos, él los considera desde el significado que refleja a su Creador; y salvándose del descuido absoluto, entra en la presencia Divina permanentemente; encuentra un camino que lo lleva a Yenáb-i Jak en todo.

En Breve: Retirar a los seres de trabajar por cuenta de otros seres, este camino no los considera como significativos en sí mismos.