Palabra Veinticinco
Mientras haya un milagro perpetuo como el Corán,
Buscar más pruebas me parece superfluo;
Mientras haya una prueba de realidad como el Corán,
Silenciar a quienes lo niegan no pesaría nada en mi corazón.
[Al comienzo, nuestra intención era la de escribir esta Palabra en forma de cinco 'Luces', pero al terminar la Primera Luz, nos vimos obligados a escribir extremadamente rápido para imprimirlo en la vieja escritura otomana. Algunos días incluso escribimos veinte o treinta páginas en dos o tres horas. En consecuencia, habiendo escrito tres Luces de una manera breve y concisa, hemos abandonado por ahora las últimas dos. Espero que mis hermanos vean con justicia y tolerancia mis faltas y defectos, dificultades y errores, que pueden atribuirse a mí.]
La mayoría de las aleyas en este tratado de El Milagroso Corán han sido ya sea la causa de la crítica de los ateos, o bien han sido objetadas por los científicos, o también han sido el sujeto de dudas y recelos de los demonios entre los genios y los seres humanos. Así, esta Palabra Veinticinco ha explicado las verdades y los puntos delicados de aquellas aleyas de tal modo que los mismos puntos que los ateos y científicos creyeron como faltas se han demostrado según los principios académicos como destellos milagrosos y como fuentes de la perfección de la elocuencia del Corán. Para no provocar aversión, se han dado respuestas decisivas sin mencionar sus dudas. Sólo en la primera Estación de la Palabra Veinte se han mencionado sus dudas con respecto a tres o cuatro aleyas como:
Además, a pesar de que este tratado de El Milagroso Corán se escribió de modo muy conciso y con gran velocidad, con respecto a la ciencia de la retórica y las ciencias del árabe, se explica de una manera tan académica, profunda y poderosa que ha provocado asombro a los eruditos. A pesar de que todos los que lo estudien no comprendan todos los asuntos o no los beneficien, hay una parte significativa para cada uno en este jardín. A pesar de los defectos en la redacción y en la forma de expresión por haberse escrito muy rápido y bajo condiciones confusas, explica la realidad de los asuntos más importantes al punto de ciencia.
El Milagroso Corán
[De los innumerables aspectos del milagroso Sabio Corán de Milagrosa Exposición, el tesoro de milagros y el milagro más grande de Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah sean con él), he señalado cerca de cuarenta en mis tratados en árabe, en Risale-i Nur en árabe, en mi comentario del Corán intitulado Isharat al-I'jaz (Los Signos de lo Milagroso), y en las veinticuatro Palabras que anteceden a ésta. Ahora explicaré hasta cierto punto sólo cinco de aquellos aspectos e incluiré dentro de ellos brevemente los otros aspectos, y en una Introducción daré una definición del Corán e indicaré su naturaleza.]
La introducción consta de Tres Partes.
PRIMERA PARTE: ¿Qué es el Corán? ¿Cómo se define?
Respuesta: Como se explica en la Palabra Diecinueve y se demuestra en otras Palabras, el Corán es el eterno traductor del poderoso Libro del Universo; el eterno intérprete de las variadas lenguas que recitan las aleyas de la creación; el comentador del libro de los Mundos de lo Oculto y de lo Manifiesto; el revelador de los tesoros inmateriales de los Divinos Nombres ocultos en los cielos y en la tierra; la llave hacia las verdades ocultas debajo de una larga serie de eventos; la lengua del Mundo Oculto en el Mundo Manifiesto; el tesoro de los favores eternos del Más Misericordioso y del discurso eterno del Más Sagrado, que vienen del Mundo de lo Oculto detrás del velo de este Mundo Manifiesto; es el sol, el fundamento y el plan del mundo espiritual del Islam; el mapa sagrado de los mundos del Más Allá; la palabra expuesta, la exposición lúcida, la prueba decisiva y el claro intérprete de la Esencia Divina, de los atributos, Nombres y funciones de Allah; es el instructor del mundo de la humanidad; la luz y el agua del Islam, el macro-atropo; la verdadera sabiduría de la humanidad; y la verdadera guía y el mentor que insita a la humanidad a la felicidad; es a la vez un libro de leyes y un libro de oraciones, un libro de sabiduría y un libro de adoración, un libro de órdenes y evocación, un libro de invocaciones, un libro de pensamiento y un libro único, abarcativo y sagrado que comprende muchos libros a los que se puede recurrir para todas las necesidades de toda la humanidad. Es la escritura revelada que se asemeja a una biblioteca sagrada que ofrece tratados apropiados para todos los variados modos y diversos caminos de todos los evliyas y veraces, de los sabios y académicos, que es apropiado para el placer de cada camino y lo enriquece y es adecuado para la dirección de cada camino y lo representa.
SEGUNDA PARTE y un complemento de la definición:
Como se explica y se demuestra en la Palabra Doce, ya que EL CORÁN ha venido del Trono Sublime y del Nombre Más Grande, y, del nivel más elevado de cada Nombre, es la Palabra de Allah con respecto a que Él es Rab de Todos Los Mundos; es un decreto Divino a través de Su título de Allah de Todos los Seres; es un discurso en el nombre del Jálık de los Cielos y de la Tierra; es una conversación relacionada a la soberanía absoluta; es un discurso eterno debido a la soberanía Divina universal; es un cuaderno de los favores del Más Misericordioso desde el punto de vista de la misericordia Divina abarcativa; es una colección de discursos en cuyo comienzo hay ciertas cifras con respecto a la enormidad de la majestuosidad Divina; y, a través de su descenso de lo abarcativo del Nombre Más Grande, es un libro sagrado lleno de sabiduría que presta atención e inspecciona todos los lados del Trono Sublime.
Es por este misterio que con completa aptitud se le dio al Corán el título de la Palabra de Allah y se le da siempre. Después del Corán viene el nivel de los libros y escrituras de los otros profetas. Sin embargo, aquellas innumerables Palabras Divinas son cada una en forma de inspiración que se manifiesta a través de una consideración especial, un título parcial, una manifestación particular, un Nombre particular, una soberanía especial, un reino particular, una misericordia especial. Las inspiraciones de los ángeles, del ser humano y de los animales varían mucho en relación a la universalidad y la particularidad.
TERCERA PARTE: EL CORÁN es una escritura revelada que contiene en resumen los libros de todos los profetas, cuyos siglos fueron todos diferentes, los escritos de todos los evliyas, cuyos caminos son todos diferentes, y los trabajos de todos los eruditos puros, cuyos caminos son todos diferentes. Sus seis aspectos son todos brillantes y refinados de la oscuridad de las dudas y del escepticismo; su punto de apoyo es ciertamente revelación celestial y Palabra eterna; su meta y objetivo es obviamente la felicidad eterna; su aspecto interno es guía claramente pura; su aspecto superior es necesariamente las luces de la fe; su aspecto inferior es evidencia y prueba innegables; su aspecto derecho es evidentemente la sumisión del corazón y la conciencia; su aspecto izquierdo es manifestadamente la subyugación de la razón y del intelecto; su fruto es indiscutidamente la misericordia de Rajman y el reino del Paraíso; y su rango y conveniencia son con seguridad aceptados por los ángeles, los seres humanos y los genios.
Se ha demostrado cada uno de los atributos de estas Tres Partes relacionadas a la definición del Corán fehacientemente en otros lugares, o serán demostrados. Nuestros reclamos no son aislados; se puede demostrar cada uno con pruebas claras.
PRIMERA LUZ: Esta Luz consiste de tres 'Rayos'.
PRIMER RAYO: Es la elocuencia del Corán, que está en el nivel de milagro. Su elocuencia es una maravillosa elocuencia nacida de la belleza del orden de sus palabras, la perfección de su concisión, las maravillas de su estilo, su singularidad y agradabilidad, la excelencia de su expresión, su superioridad y claridad, el poder y la veracidad de sus significados y de la pureza y fluidez de su idioma, que durante mil trescientos años ha desafiado a los letrados más brillantes de la humanidad, sus oradores más célebres, los más eruditos de ellos, y los invitó a cuestionarlo. Los ha provocado intensamente. Y a pesar de haberlos invitado a cuestionarlo, aquellos genios, cuyas cabezas tocan los cielos con su orgullo y presunción, han sido incapaces de hacer tanto como abrir sus bocas para hacerlo y han inclinado sus
cabezas absolutamente humilladas. Así, señalaremos su elocuencia milagrosa en dos 'Aspectos'.
Primer Aspecto: Es milagroso por las siguientes razones. La gran mayoría de la gente de la Península Arábiga de ese momento era analfabeta. Debido a esto, más que escribiendo, ellos preservaban las fuentes de su orgullo, eventos históricos e historias relacionadas con la buena moral, por medio de la poesía y la elocuencia. Debido a la atracción de la poesía y la elocuencia, los dichos significativos permanecían en las memorias de la gente y se pasaban de generación en generación. Como consecuencia de esta necesidad innata, entonces, el bien más demandado en el mercado inmaterial de esa gente era la elocuencia y la oratoria. Un poeta u orador de una tribu era como su héroe nacional más grande. Era él su más grande fuente de orgullo. Así, entre la gente del mundo, la elocuencia y la retórica de esa gente inteligente, quienes debido a su inteligencia gobernaban el mundo después de haberse establecido el Islam, estaban en el nivel más elevado y avanzado. Era el objeto más preciado entre ellos del cual sentían una gran necesidad y la razón de su orgullo. Le asignaban tanto valor a la elocuencia que dos tribus entrarían en batalla por la palabra de un poeta o de un orador y harían las paces por su palabra. Incluso escribieron en oro sobre las paredes de la Kaba las siete casidas de siete poetas llamados al-Mu'allaqat al-Sab'a, estaban muy orgullosos de ello. Fue en esa época, cuando la elocuencia era así lo que más se buscaba, cuando el Corán fue revelado. Tal como en la época de Moisés (p.) fue la magia lo que más se buscaba y en la época de Jesús (p.), lo fue la medicina. Lo más importante de sus milagros estaba en esos campos.
El Corán, en consecuencia, invitó a los oradores árabes de esa época a responder a tan sólo una de las Suras más cortas. Los desafió con el decreto de:
También dijo: "Si no creen, serán condenados e irán al Infierno". Los provocó intensamente. Aplastó su orgullo de manera aterradora. Fue despectivo con sus mentes arrogantes. Primero los condenó a la extinción eterna y luego a la extinción eterna en el Infierno, así como también a la extinción mundanal. Dijo: "Debatan conmigo, o sus vidas y sus propiedades perecerán".
Si hubiese sido posible cuestionar el Corán, ¿es acaso posible que habiendo una fácil solución como cuestionarlo con una o dos líneas para anular la afirmación, hubieran elegido el camino más peligroso y más difícil, el camino de la guerra? Sí, ¿es acaso posible que aquella gente inteligente, aquella nación con mente política, que alguna vez gobernaron el mundo a través de la política, hubieran abandonado el camino más corto, fácil y más liviano, y por el contrario, hayan elegido el más peligroso, que pondría sus vidas y sus propiedades en peligro? Porque si sus personajes literarios hubiesen podido cuestionarlo con algunas palabras, el Corán hubiera retirado su reclamo y se hubieran salvado del desastre material e inmaterial. Por el contrario, eligieron un camino peligroso y largo como la guerra. Eso significa que no era posible cuestionarlo por la palabra; era imposible, entonces se vieron obligados a pelear con él con la espada.
Además, hay dos razones convincentes para que el Corán sea imitado. La primera es la ambición de sus enemigos en cuestionarlo, la otra, el placer de sus
amigos al imitarlo. Obligados por éstos, se han escrito millones de libros en árabe, pero ninguno de ellos se parece al Corán. Ya sean académicos o ignorantes, quienquiera que vea al Corán y a ellos seguramente dirá: "El Corán no se parece a éstos. Ninguno de ellos ha podido imitarlo". El Corán es, por consiguiente, ya sea inferior a ellos, y según el consenso tanto de amigos como enemigos, es completamente inválido e imposible, o bien el Corán es superior a todos ellos.
Si dices: "¿Cómo sabes que nadie ha intentado cuestionarlo, y que nadie ha tenido la confianza suficiente para desafiarlo, y que la ayuda de nadie para alguien más fue en vano?"
La Respuesta: Si hubiese sido posible cuestionarlo, seguramente se hubiera intentado. Porque era una cuestión de honor y orgullo. La vida y la propiedad estaban en riesgo. Si se hubiera intentado, mucha gente hubiera apoyado semejante intento. Porque aquellos que se oponen a la verdad con obstinación siempre han sido muchos. Y si mucha gente los hubiera apoyado, seguramente habrían encontrado la fama. Porque incluso los concursos insignificantes atraían el asombro de la gente y encontraban la fama en las historias y relatos. Entonces un concurso y un evento tan extraordinario como ese nunca permanecerían en secreto. Las cosas más horribles e infames contra el Islam se han transmitido y hecho famosas, pero más allá de una o dos historias sobre Musaylima el Mentiroso, nunca se relacionó algo semejante. Musaylima era muy elocuente, pero cuando se lo comparó con la exposición del Corán, que posee infinita belleza, sus palabras pasaron a ser crónicas sin sentido.
Así, el milagro de la elocuencia del Corán es tan certero como que dos más dos son cuatro; y así es como es.
Segundo Aspecto: Ahora explicaremos en cinco 'Puntos' la sabiduría del milagroso Corán contenida en su elocuencia.
Primer Punto: Hay una elocuencia maravillosa y una pureza de estilo en el orden de las palabras del Corán. De principio a fin, Isharat al-I'jaz (Los Signos de Lo Milagroso) demuestra esta elocuencia y concisión en el orden de las palabras. La forma en que las agujas del reloj del segundo, del minuto y de la hora cada una completa el orden de las otras, de la misma manera, el verso de los diferentes significados en cada aleya del Sabio Corán, y el orden de sus palabras, y el orden de las relaciones entre las oraciones y las palabras, han sido expuestas en Isharat al-I'jaz, de la primera a la última página. Quien así lo desee, puede mirar eso y ver esta elocuencia maravillosa del orden de las palabras. Aquí, mencionaremos uno o dos ejemplos para demostrar el orden de las palabras de una oración:
En esta oración, quiere señalar el castigo tan terrible al mostrar la severidad de lo más ínfimo. Es decir, expresa la poquedad y todas las partes de la oración también consideran esa poquedad y la refuerzan. Así, la palabra لَئِنْ significa duda, y la duda apunta a la poquedad. La palabra مَسَّ es tocar delicadamente, también significa poquedad. La palabra نَفْحَةٌ es meramente un suspiro, entonces está en singular. Gramaticalmente es un masdar marra y
significa una sola vez. También el tanuín que indica algo indefinido en نَفْحَةٌ expresa poquedad y lo hace tan insignificante que a penas se conoce. La palabra مِنْ significa división o una parte; significa un poco e indica escasez. La palabra عَذَابِ señala a un tipo liviano de castigo en relación a escarmiento severo o penalidad, y sugiere en poca cantidad. Y apelando a la compasión y al usarlo en lugar de Kajjar, Yebbar, o Muntakim, la palabra رَبِّكَ indica la poquedad. Dice, si una pequeña cantidad de castigo sugerida en esta escasez tiene semejante efecto, puedes comparar qué escarmiento Divino y espantoso sería. ¡Cuánto, entonces, las pequeñas partes de esta oración se cuidan y se asisten entre sí! ¡Cómo cada una refuerza el objetivo del todo! Este ejemplo mira a las palabras y apunta a un nivel pequeño.
Segundo ejemplo:
Las partes de esta oración señalan cinco de las condiciones que hacen que dar limosna sea aceptable.
Primera Condición: Es dar sólo limosna que no cause que el que la da tenga la necesidad de recibir limosna él mismo. Se establece esta condición a través de la división o de las partes expresadas por la palabra de مِنْ en las palabras de وَمِمَّا
Segunda Condición: Es no sacarle a uno para darle a otro sino dar de la propiedad de uno mismo. Las palabras رَزَقْنَاهُمْ expresan esta condición. Significa: "Da del sustento que es vuestro".
Tercera Condición: No es para imponer una obligación sobre quien recibe. El uso del نَا tácito en esta oración, رَزَقْنَا establece esta condición. Es decir: «Yo os doy el sustento. Cuando vosotros dais una parte de Mi propiedad a uno de Mis siervos, no podéis imponerle ninguna obligación».
Cuarta Condición: Debéis dársela a una persona que la gastará para subsistir, ya que la limosna que se les da a quienes la derrocharán, esto no es aceptable. La palabra يُنْفِقُونَ señala esta condición.
Quinta Condición: Es dar en nombre de Allah. Las palabras رَزَقْنَاهُمْ establecen esto. Es decir: «La propiedad es Mía; debéis darla en Mi nombre».
Se pueden ampliar estas condiciones. Es decir, la forma en que se debe tomar la limosna, con qué bienes. Puede darse como aprendizaje y conocimiento. Puede darse como palabras, o como actos, o como consejos. La palabra مَا en مِمَّا indica estos varios tipos por su generalidad. Además, indica esto con la oración en sí porque es absoluta y expresa generalidad. Así, con las cinco condiciones de esta oración corta que describe el dar limosna, se abre un amplio campo ante la mente, indicar a través de la oración como un todo. Así, en la oración completa, el orden de las palabras tiene muchos aspectos.
De modo similar, el orden entre las palabras abarca una amplia esfera y tiene muchos aspectos. Y entre las frases. Por ejemplo:
contiene seis oraciones. Tres de ellas son afirmativas y tres son negativas. Demuestra seis niveles de unidad Divina y al mismo tiempo refuta seis formas de asociar copartícipes a Allah. Cada oración es a la vez la prueba de las otras oraciones y del resultado. Porque cada oración tiene dos significados. Un significado, es el resultado, y por el otro, es la prueba. Es decir, dentro de la Sura De La Adoración Pura hay treinta Suras compuestas de pruebas que demuestran unas a otras que están tan bien ordenadas como la Sura misma. Por ejemplo:
Puedes continuar de la misma forma. Otro ejemplo:
Cada una de estas frases tiene dos significados. Con un significado cada una es una prueba de las otras frases, con el otro, es su resultado. De los dieciséis hilos de sus relaciones se teje un milagroso bordado de palabras bien ordenadas. Está descrito así en Isharat al-I'jaz. Además, como se explica en la Palabra Trece, es como si todas las aleyas del Corán tuvieran ojos que ven la mayoría de las otras aleyas y rostros que las ven, para que cada una extienda hacia las otras los hilos inmateriales de la relación; cada una teje un bordado milagroso. De comienzo a fin, Isharat al-I'jaz explica esta belleza y elocuencia del orden de las palabras.
Segundo Punto: Esta es la maravillosa elocuencia en su significado. Considera este ejemplo, que se explica en la Palabra Trece. Por ejemplo, si quieres comprender la elocuencia de la aleya:
imagínate en la Era de la Ignorancia en los desiertos de la barbarie antes de la Luz del Corán. Entonces, en un momento todo se envuelve en la oscuridad de la ignorancia y el descuido y; se envuelve en velos sin vida de la naturaleza, oyes aleyas que vienen de la lengua celestial del Corán como:
¡Ahora mira! Ve cómo los seres muertos o dormidos del mundo vuelven a la vida en las mentes de los oyentes al sonido de سَبَّحَ، تُسَبِّحُ cómo se vuelven concientes, se elevan y recitan los Nombres de Allah. Y cómo al grito y la luz de تُسَبِّحُ las estrellas, que habían sido bultos de fuego sin vida en los cielos negros, y los seres desdichados de la tierra, todos se aparecen ante aquellos que lo oyen como palabras que demuestran sabiduría en la boca del cielo y de las luces que pronuncian la verdad. El planeta Tierra, también, en vez de ser un páramo desolado se ve como una cabeza con la tierra y el mar como lenguas, animales y plantas como palabras de glorificación y alabanza.
Ahora considera este ejemplo, que está demostrado en la Palabra Quince. Escucha estas aleyas. ¿Qué dicen?
Estas aleyas dicen: "¡Oh, seres humanos y genios, arrogantes y obstinados en vuestra impotencia y bajeza, rebeldes y obstinados en vuestra debilidad y pobreza! Si desobedecéis Mis órdenes y tenéis poder para hacerlo, ¡exceded los límites de Mi dominio! ¿Cómo os atrevéis a oponeros a las órdenes de un Sultan Cuyas órdenes las obedecen las estrellas, las lunas, y los soles como si fueran soldados cumpliendo órdenes? En vuestra rebeldía, os oponéis a un Jákim-i Zulyelal Que tiene soldados obedientes que son así magnificentes. Supongamos que vuestros demonios se resistieran, Sus soldados harían llover piedras sobre ellos como balas de cañón. En
vuestra incredulidad vosotros os rebeláis en las tierras de un Málik-i Zulyelal que entre Sus fuerzas hay algunas que, no son seres impotentes e insignificantes como vosotros, sino que suponiendo lo imposible fueran enemigos incrédulos del tamaño de las montañas o del globo terráqueo, podrían arrojar a las estrellas y misiles en llamas sobre vosotros de esa magnitud y derrotaros. Vosotros infringís una ley que amarra a los seres como esos; si fuera necesario, ellos podrían arrojar el globo terráqueo en vuestro rostro y hacer llover estrellas sobre vosotros como si fueran misiles, con el permiso de Allah". Puedes comparar con éstas el poder, la elocuencia y la forma elevada de expresión de los significados de otras aleyas.
Tercer Punto:
Esta es la maravillosa singularidad se su estilo. Por cierto, los estilos del Corán son tanto extraños como originales, maravillosos y convincentes. No ha imitado a nada ni nadie. Y nadie ha sido capaz de imitarlo. Su estilo siempre ha preservado la frescura, juventud, y la singularidad que tenía cuando fue revelado por primera vez y continúa preservándola. Por ejemplo, el estilo único de la cifra como muqatta'at, las 'letras inconexas' como الٓمٓ، الٓرٰ، طٰهٰ، يٰسٓ، حٰمٓ، عٓسٓقٓ al principio de algunas de las Suras. Hemos descrito cinco o seis de los destellos milagrosos que comprenden Isharat al-I'jaz.
Por ejemplo, estas letras al comienzo de ciertas Suras han tomado la mitad de cada categoría de las muchas categorías de letras conocidas, como las letras enfáticas (Kaf, Qaf, Ta, Alif, Yim, Dal, Ta, Ba), las sibilantes, las letras acentuadas, las letras débiles, las labio-linguales y las letras trémolo (qalqala: Qaf, Ta, Dal, Yim, Ba). Tomando más de la mitad de las letras débiles y menos de la mitad de las letras fuertes, ninguna de las cuales son divisibles, ha reducido a la mitad de cada categoría. A pesar de que la mente humana sería capaz de ello, reduciendo todas esas categorías a la mitad que se superponen una dentro de la otra, titubeante entre doscientas posibilidades, en la única manera posible, que estaba oculto a la mente humana y era desconocida para ella, y organizando todas las letras de esa manera, más allá de esa distancia amplia, no fue el trabajo de la mente humana. Y la casualidad no pudo haber interferido en él. Así, además de estas letras al principio de las Suras -cifras Divinas- demostrando cinco o seis destellos milagrosos similares, los eruditos muy versados en los misterios de la ciencia de las letras y las autoridades de entre los evliyas dedujeron muchos secretos de estas 'letras inconexas'. Descubrieron tantas verdades que declararon que por sí solas, esas letras, forman un milagro brillante. Ya que nosotros no somos parte de sus secretos ni tampoco podemos brindar pruebas claras para todos, no podemos abrir esa puerta. Entonces nos conformaremos con referir a los lectores a la explicación en el libro Isharat al-I'jaz de cinco o seis destellos milagrosos relacionados a este tema.
Ahora señalaremos los estilos coránicos con respecto a la Sura, el objetivo, la aleya, la frase y la palabra. Por ejemplo, si se estudia con cuidado la Sura de la Noticia عَمَّ muestra los eventos del Más Allá, la resurrección de los muertos, y el Paraíso y el Infierno con un estilo tan único y maravilloso que demuestra los actos Divinos y las obras del Soberano en este mundo como si miraran a cada uno de esos eventos en el Otro Mundo, y convenciera al corazón. Explicar el estilo de esta Sura
por completo sería demasiado largo, entonces meramente indicaremos uno o dos puntos, como sigue:
Al comienzo de la Sura, para demostrar la resurrección, dice: «Hemos hecho de la tierra una cuna engalanada bellamente para vosotros, y las montañas son mástiles y polos llenos de tesoros para vuestra casa y vuestras vidas. Los hemos hecho en parejas, amorosas y cercanas unas de otras. Hemos hecho de la noche un cobertor para que durmáis confortablemente, el día es la arena en la que se ganan vuestra vida, el sol es una lámpara que da luz y provee calor, y de las nubes Hacemos que llueva agua como si fueran una vertiente que produce agua de vida. Y Creamos fácil y rápidamente del agua simple las variadas cosas que florecen y dan frutos que cargan todo vuestro sustento. Ya que esto es así, el Día de la Resurrección, el día cuando el bien y el mal se separen, os espera. No es difícil para Nosotros hacer llegar ese Día». De una manera cubierta señala las pruebas de que después de esto en la resurrección, las montañas se desparramarán, los cielos se harán pedazos, el Infierno estará listo, y a la gente del Paraíso se les dará jardines y huertos. Dice en significado: «Ya que Él hace estas cosas relacionadas a las montañas y la tierra ante vuestros propios ojos, Él hará cosas parecidas a estas en el Más Allá». Es decir, la 'montaña' al comienzo de la Sura se refiere al estado de las montañas en la resurrección, y el 'jardín', a los jardines y paraísos del Más Allá. Puedes comparar otros puntos con este y ver qué estilo tan bello y elevado tiene.
Y, por ejemplo:
Estas aleyas describen los actos Divinos en la humanidad, y las manifestaciones Divinas en las alternancias de la noche y el día, y la disposición del Soberano en las estaciones del año, y los actos del Soberano en la vida y la muerte sobre la faz de la tierra y en las resurrecciones de este mundo con un estilo tan elevado que cautiva las mentes de quienes prestan atención. Ya que su estilo brillante, elevado y de gran alcance se entiende claramente con poco estudio, no abriremos ese tesoro por ahora.
Y, por ejemplo:
Esto explica en un estilo verdaderamente elevado el nivel de sumisión y obediencia a las órdenes de Yenáb-i Jak de los cielos y la tierra. Es así: tal como un comandante en jefe abre dos oficinas para acomodar los asuntos necesarios para pelear, como una para la estrategia y una para que se enrolen los soldados, y cuando esos asuntos se cumplen y la pelea se termina, se dirige personalmente a las dos oficinas para convertirlas en algo más para algunos otros trabajos, ambos dicen, ya sea con las lenguas de quienes están empleados en ellas o con sus propias lenguas: "¡Oh, Jefe! Dénos un corto descanso para que podamos limpiar lo que quedó del trabajo anterior y tirarlo a la basura, después puede honrarnos con su presencia. Ahora sí, hemos tirado todo, esperamos su orden. ¡Ordene lo que desee! ¡Oímos y obedecemos! Todo lo que usted hace es verdadero, bueno y beneficioso".
Del mismo modo, los cielos y la tierra se abrieron como dos arenas de obligación, prueba y examen. Después de que termine el período asignado, con la orden Divina, harán a un lado las cosas que pertenecían a la arena de prueba y dirán: "¡Oh, nuestro Rab! La orden es Tuya, empléanos ahora en lo que Tú desees. Nuestro derecho es sólo obedecerte a Ti. Todo lo que Tú haces es correcto". ¡Considera cuidadosamente el estilo majestuoso de aquellas oraciones!
Y, por ejemplo:
Para señalar a una mera gota del mar de la elocuencia de esta aleya, mostraremos un aspecto de su estilo en el espejo de una comparación. Sobre la victoria obtenida en una gran guerra, el comandante dice: "¡Alto el fuego!" a un ejército de fusilamiento, y "¡Alto!" a otro ejército de asalto. Él da una orden, y en ese momento cesa el fuego y se detiene el asalto. Dice: "Se terminó, los hemos vencido. Nuestra bandera está plantada en la cima del fortín alto del dentro enemigo. Esos tiranos maleducados han encontrado su castigo y han sido arrojados a lo más bajo de lo bajo".
De la misma manera, el Soberano Inigualable dio la orden a los cielos y a la tierra para aniquilar a la gente de Noé. Cuando hubieron cumplido con su tarea, Allah decretó: "¡Bebe tu agua, oh, tierra! ¡Cesen su trabajo, oh, cielos! Se terminó. Ahora las aguas están retirándose. El Arca, que es un oficial Divino realizando su tarea como una carpa, está ubicada en la cima de la montaña. Los malhechores han recibido su retribución". Ve la naturaleza elevada de este estilo. Está diciendo: "Los cielos y la tierra obedecen la orden como dos soldados altamente disciplinados". Está así aludiendo al hecho de que el universo se enoja ante la rebeldía del ser humano. Los cielos y la tierra se indignan. Y con esta alusión está diciendo: «No se puede rebelar ante Alguien Cuyas órdenes son obedecidas por los cielos y la tierra como dos soldados disciplinados que no se deben rebelar», restringiendo al ser humano de una manera impresionante. Así, describe un evento universal como el Diluvio con todas sus consecuencias y verdades en unas pocas oraciones de una manera concisa, milagrosa, bella y sucinta. Puedes comparar esta gotita del océano con otras gotas. Ahora considera el estilo demostrado por la ventana de las palabras.
Por ejemplo, considera las palabras
y ve qué estilo sutil demuestra. Es así: una de las mansiones de la luna está en las Pléyades. El Corán se compara con la luna cuando es luna creciente con una rama de palmera marchita y blanquecida. A través de este símil se representa para el ojo de la imaginación un árbol detrás de un velo verde de los cielos; una de sus ramas blancas, curvas y luminosas ha quitado el velo y ha levantado su cabeza; las Pléyades son como un racimo de uvas en la rama y las otras estrellas todas frutas luminosas de ese árbol oculto de la creación. Si tienes algo de discernimiento,
comprenderás qué estilo, qué forma de expresión tan apropiada, llena de gracia, sutil y elevada es desde el punto de vista de los moradores del desierto, para quienes la palmera es el medio de vida más importante.
Y, por ejemplo, como se demuestra al final de la Palabra Diecinueve, las palabras تَجْر۪ي en:
se abre una ventana hacia un estilo elevado, como sigue: con las palabras تَجْر۪ي es decir, 'el sol gira', se pone en mente la enormidad del Sáni al recordar la disposición ordenada del poder Divino en las alternaciones del invierno y el verano, y del día y la noche, y dirige nuestra mirada a las misivas del Eterno Adorado inscritas por la pluma de poder en las páginas de las estaciones. Proclama la sabiduría del Jálık-i Zulyelal.
Y con la palabra lámpara en:
se abre una ventana hacia el estilo así: le hace a uno comprender la majestuosidad del Sáni y la generosidad del Jálık al recordar que el mundo es un palacio y que las cosas dentro de él son adornos, alimentos y necesidades preparadas para el ser humano y los seres vivos y que el sol es una vela servil, que demuestra que el sol es una evidencia de la unidad de Allah, y que el objeto más grande y más brillante de adoración de los idólatras es meramente una lámpara subyugada, un ser inanimado. Es decir, la palabra سِرَاجًا nos trae a la mente la misericordia del Jálık dentro de la grandeza de Su soberanía; nos recuerda Sus favores dentro de la amplitud de Su misericordia, y, al hacer eso nos informa de Su munificencia dentro de la majestuosidad de Su soberanía, de ese modo proclamando la unidad Divina, y diciendo en significado: «Una lámpara inanimada y servil de ninguna manera es adecuada para ser adorada».
Y en lugar, de تَجْر۪ي corre hacia un lugar, nos recuerda las disposiciones maravillosamente ordenadas del poder Divino en las revoluciones de la noche y el día y del invierno y el verano, y al hacer esto, da a conocer la grandeza del poder de un solo Sáni en Su soberanía. Es decir, gira la mente del ser humano desde los puntos del sol y la luna a las páginas de la noche y el día, del invierno y el verano y hace que preste atención a la sucesión de eventos escritos en esas páginas. Porque el Corán no habla del sol por el sol en sí, sino que, por Quien lo ilumina. Además, no habla de la naturaleza del sol, que el ser humano no necesita, sino del deber del sol, que es el motivo principal para el orden del arte del Soberano, el centro del orden de la creatividad del Soberano, un enlace para la armonía y el orden del arte del Soberano en las cosas que Nakkash-i Ezelí teje con los hilos del día y la noche. Puedes comparar otras palabras del Corán con éstas. A la vez que todas son palabras simples y comunes, cada una realiza la tarea de una llave de los tesoros de significados sutiles.
Es porque el estilo del Corán es para la mayor parte elevado y brillante en las formas descritas anteriormente que en ocasiones un nómada árabe estaba cautivado
por una sola frase, y sin ser musulmán, se prosternaba. Un nómada se prosternó al oír la frase:
Cuando le preguntaron: "¿Te has convertido en musulmán?", respondió: "No. Me prosterno ante la elocuencia de esta frase".
Cuarto Punto: Es la maravillosa elocuencia de sus palabras. Sí, tal como el Corán es extraordinariamente elocuente con respecto a su estilo y modo de exposición, así también hay una elocuencia verdaderamente fluida en sus palabras. La evidencia clara de la existencia de esta elocuencia es el hecho que no aburre ni causa cansancio; a la vez, el testimonio de los eruditos brillantes de las ciencias de la retórica forma una prueba decisiva de la sabiduría de la elocuencia.
Sí, no cansa ni si se repiten miles de veces; por cierto, da placer. No es una carga para la memoria de un niño pequeño y simple; los niños pueden memorizarlo fácilmente. No es desagradable al oído, afligido por la palabra más leve, de alguien que está extremadamente enfermo; es indulgente con él. Es como un helado de agua para el paladar de alguien que agoniza. La recitación del Corán le da un placer dulce al oído y a la mente de esa persona tal como el agua de Zamzam a su boca y paladar. La razón por la que no causa aburrimiento y la sabiduría de ello es esta: el Corán es alimento y sustento para el corazón, fuerza y riqueza para la mente, agua y luz para el espíritu, y la cura y el remedio para el alma. Todos los días comemos pan, y aún así no nos cansamos de él. Pero si tuviéramos que comer la fruta más selecta todos los días, nos aburriría. Eso significa que es porque el Corán es verdad y realidad, veracidad y guía, y es tan maravillosamente elocuente que no causa cansancio y preserva su frescura y complacencia como si preservara una juventud perpetua. Uno de los líderes de los Quraishíes incluso, un orador experto, fue enviado por los idólatras a escuchar al Corán. Él fue y escuchó, luego regresó y les dijo: "Estas palabras tienen tanta dulzura y frescura que no se parecen a las palabras humanas. Conozco a los poetas y adivinos; estas palabras no se parecen a las suyas. Lo mejor que podemos hacer es engañar a nuestros seguidores y decir que es magia". Así, incluso los enemigos más obstinados del Sabio Corán se sorprendían de su elocuencia.
Sería muy largo de explicar las causas de la elocuencia del Sabio Corán en sus aleyas, palabras y oraciones, entonces mantendremos acotada la explicación y mostraremos por medio del ejemplo la fluidez y elocuencia de las palabras en una oración obtenida a través de la posición de las letras y un solo destello del milagro que brilla en adelante desde esa posición. Tomemos esta aleya:
En esta aleya, todas las letras del alfabeto árabe están presentes. Pero, mira, a pesar de que todas las categorías de letras enfáticas están juntas, no hay dañado la suavidad del estilo. Por cierto, le ha agregado una melodía brillante y armoniosa, congruente y elocuente que surge de variadas cuerdas.
Además, nota con cuidado el siguiente destello de elocuencia: de las letras del alfabeto, Alif e Iá, por ser las más altas y transportadas la una con la otra como hermanas, se repiten veintiuna veces. Y ya que م y ن son hermanas y han
cambiado de lugar, se han mencionado treinta y tres veces. Y ya que ص، س، ش son hermanas en cuanto a la articulación, cualidad y sonido, cada una se ha mencionado tres veces. Y a pesar de que ع، غ son hermanas, ya que ع es más débil, es mencionada seis veces, mientras que غ por ser más fuerte, se menciona la mitad de las veces, o sea, tres. Y ya que ط، ظ، ذ، ز son hermanas en cuanto a la articulación, cualidad y sonido, cada una se menciona dos veces, mientras que ل Lam y Alif en forma de لا LA se han unido y la parte de la لا Alif está en forma de LA es la mitad que Lam, ل Lam se menciona cuarenta y dos veces y la mitad de eso, Alif se menciona veintiuna vez. Ya que هی Hamza y Ha son hermanas en cuanto a la articulación, هی Hamza se menciona trece veces y siendo un nivel más débil, Ha se menciona catorce veces. Y ق، ف، ك Kaf, Fa y Qaf son hermanas; ya que Qaf tiene un punto adicional, se menciona ق diez veces, ف Fa, nueve veces, ك Kaf nueve veces, ب Ba nueve veces, y ت Ta doce veces. Ya que ت Ta viene tercera, se menciona doce veces. ر Ra es la hermana de Lam, pero según su valor numérico, ر Ra es doscientos y ل Lam treinta, entonces ya que se ha elevado a seis veces más, ha caído seis. Además, ya que ر Ra se repite en la pronunciación, se convierte en enfática y se menciona sólo seis veces. Y porque خ، ح، ث، ض Dad, Za, Ha y Ja son enfáticas y obtienen cualidades adicionales en conexión con otras
letras, se mencionaron sólo una vez. Ya que و Uáu es más débil que Ha y Hamza, y más fuerte que ى Iá y Alif, se menciona diecisiete veces, cuatro veces más que la Hamza fuerte y cuatro veces menos que la Alif débil.
Así, la posición extraordinaria de las letras en el pasaje mencionado aquí y sus relaciones ocultas, y el orden hermoso y delicado, la regularidad sutil y la armonía muestran con tanta claridad como que dos más dos son cuatro que no estaría dentro de los límites del pensamiento humano el haberlo compuesto. En cuanto a la coincidencia, es imposible que hubieran interferido. Y entonces, tal como el orden y la regularidad extraños y maravillosos de la posición de estas letras llevan a la fluidez y elocuencia de las palabras, así también puede haber muchas otras instancias de sabiduría que están ocultas. Ya que semejante orden se ha seguido en las letras, seguramente en las palabras, oraciones y significados un gran orden misterioso, una gran armonía luminosa se ha observado que si el ojo lo viera declararía: ¡Ma'shallah!, y si la razón lo comprendiera, exclamaría: ¡Barakallah!
Quinto Punto: Es la excelencia de su modo de exposición; es decir, la superioridad, la concisión y la grandeza. Tal como hay elocuencia en el orden de las palabras, la fluidez en su redacción, la retórica en su significado, el glamour en su estilo, así también en su modo de exposición hay una superioridad y excelencia. Por cierto, todas las categorías y niveles del discurso, como el estímulo y la disuasión, la alabanza y la censura, la demostración y la guía, la explicación y el silencio de los argumentos, están en el nivel más alto de la exposición del Corán.
De los innumerables ejemplos de su modo de exposición, en la categoría de estímulo e impulso está la Sura del Hombre, que es tan dulce como el agua de Kauzar y fluye con la fluidez de la vertiente de Salsabil, es delicada como las frutas en el Paraíso, es tan bella como las vestiduras de las huríes:
De los numerosos ejemplos de la categoría de disuasión y amenaza está el comienzo de la Sura del Envolvente:
Aquí, la exposición del Corán tiene un efecto como plomo que hierve en los oídos de los desviados, y fuego que arde en sus cerebros, y Zaqum que escalda sus paladares, el Infierno que asalta sus rostros, como un árbol amargo y espinoso en sus estómagos. Un oficial como el Infierno encargado por alguien con la tarea de infligir tormento y tortura para demostrar sus amenazas, su separación con furia ardiente, y al decir:
por cierto demuestra qué increíblemente espantosas son las amenazas de ese Ser.
De los miles de ejemplos de la categoría de alabanza, el modo de exposición del Corán de las cinco Suras que comienzan con al-Hamdulillah es tan brillante como el
sol, adornado como las estrellas, majestuoso como los cielos y la tierra, amable como los ángeles, compasivo como la ternura hacia los niños de este mundo, y bello como el Paraíso del Más Allá.
De los miles de ejemplos de la categoría de la censura y de refrenarse, la aleya:
censura seis veces. Refrena de las habladurías con fuerza seis veces. Es así: como se sabe, la letra Hamza al comienzo de la aleya es interrogativa. Esto se filtra a través de todas las palabras de la aleya como agua.
Así, con la primera Hamza pregunta: ¿Acaso vosotros no tenéis razonamiento, el asiento de las preguntas y respuestas, que no comprendéis qué tan horrible es?
Con la segunda, pregunta con la palabra يُحِبُّ : ¿Está vuestro corazón, el asiento de amor y de odio, tan corrompido que ama lo más despreciable?
Con la tercera, pregunta con las palabras اَحَدُكُمْ : ¿Qué ha pasado con vuestra vida social y civilización, que recibís vuestra vitalidad de la comunidad, que encontráis aceptable un acto que así envenena vuestra vida?
Con la cuarta, pregunta con las palabras اَنْ يَاْكُلَ لَحْمَ : ¿Qué ha pasado con vuestra humanidad que desgarráis a tu amigo como una bestia salvaje?
Con la quinta, pregunta con las palabras اَخ۪يهِ : ¿Vosotros no tenéis compasión ni sentimientos de hermandad que injustamente rasgáis con vuestros dientes el carácter del herido, vuestro hermano, en tantos aspectos? ¿Vosotros no tenéis razonamiento que mordéis tus propios miembros como un loco?
Y con la sexta, pregunta con la palabra مَيْتًا : ¿Dónde está vuestra conciencia? ¿Está tan corrompida vuestra naturaleza que hacéis lo más repulsivo a la persona más respetable, tu hermano, como es comer de su carne? Es decir, las habladurías están censuradas y despreciadas por la razón, el corazón, la humanidad, la conciencia, la naturaleza humana y la solidaridad social y nacional. ¡Entonces, ved cómo esta aleya elocuentemente restringe este crimen en seis niveles concisos, en seis niveles milagrosos!
De los miles de ejemplos de la categoría de prueba y demostración, está la aleya:
Su exposición es tal al probar la resurrección y al desterrar las dudas que no podría estar demostrado con más claridad. Es así: dice que, como se ha demostrado y explicado en la Novena Verdad de la Palabra Diez y en el Quinto Destello de la Palabra Veintidós, cada ejemplo de resurrección en primavera se dan de trescientas mil maneras en la tierra al volver a la vida con un orden y una diferenciación absolutos a pesar de las innumerables especies que están todas mezcladas en una confusión total, así demostrándole al observador humano que la resurrección de los muertos no sería difícil para Quien hace esto. Además, ya que escribir sin faltas ni errores con la pluma del poder cientos de miles de especies en la página de la tierra, todas juntas y una dentro de otra, es el sello del Vájid-i Ejad; con esta aleya prueba la unidad Divina con tanta claridad como el sol, y demuestra la resurrección de los muertos con tanta facilidad y definición como la salida y la puesta del sol. Así, el Corán demuestra esta verdad en relación a la forma, como se describe con la palabra كَيْفَ así como también la demuestra en detalle en muchas Suras.
Y, por ejemplo, la Sura de Qaf:
prueba la resurrección de una manera tan brillante, delicada, dulce y exaltada que convence con tanta certeza como la llegada de la primavera. Mira: en respuesta a los incrédulos que niegan la vuelta a la vida de los huesos y al decir: "¡Esto es extraordinario; no puede ser!", decreta:
Su modo de exposición fluye como agua y brilla como las estrellas. Le da placer y deleite al corazón como los dátiles. Y es sustento.
Y en uno de los ejemplos más sutiles de la categoría de la demostración, dice:
Es decir: «Juro por el Sabio Corán que tú eres uno de los Mensajeros Divinos». Este juramento indica que la prueba de la Misión Profética es tan certeza y verdadera, y su veracidad es tan meritoria de honor y respeto, que se jura por ella. Al indicar esto, está diciendo: «Tú eres el Mensajero, porque sostienes al Corán en tus manos, y el Corán es la verdad y es la palabra del Jak. Porque contiene verdadera sabiduría, y carga el sello de milagro».
Y uno de los ejemplos elocuentes y milagrosos de la categoría de prueba y demostración es esta:
Es decir, el ser humano pregunta: «¿Quién resucitará los huesos podridos?» Tú dices: "Quien los haya hecho en primer lugar y les dio vida, Él los resucitará". Como fue demostrado en la tercera comparación de la Novena Verdad de la Palabra Diez,
si alguien constituye a un ejército enorme en un día ante los ojos, y alguien más dice: "Al toque de un clarín, esa persona puede reunir a los miembros de un batallón que ha dispersado al resto; él es capaz de ordenar a ese batallón", y tú dices, oh, ser humano: "No lo creo", puedes ver qué negación ridícula sería.
De la misma manera, Zát-i Kadír-i Alím enrola e instala de nuevo y de la nada con la orden de "¡Se!" y es, y con un orden perfecto y el equilibrio de la sabiduría, a las partículas y a las facultades sutiles de los cuerpos de todos los animales como un batallón -que son como un ejército- y otros seres vivos, y crea cada siglo, e incluso cada primavera, todos los cientos de miles de especies de seres vivos como ejércitos sobre la faz de la tierra. ¿Puede cuestionarse entonces cómo Él puede reunir con un toque de la trompeta de Israfil las partes fundamentales y las partículas de un cuerpo como un batallón, que ya son familiares entre sí, al ponerlos bajo órdenes? ¿Se puede considerar improbable? Si se considera improbable, es una ridiculez desquiciada.
En la categoría de guía, el modo de exposición del Corán es tan emotivo y tierno, tan familiar y gentil que llena al espíritu de fervor, al corazón de deleite, a la mente de interés y a los ojos de lágrimas. De miles de ejemplos está esta aleya:
Como se prueba y se explica en la discusión de la tercera aleya en la Primera Estación de la Palabra Veinte, le dice a los Hijos de Israel: «¿Qué les ha pasado que a pesar de que la roca dura derrama lágrimas de doce vertientes como si fueran ojos ante un milagro como la Vara de Moisés (p.), permanecen indiferentes ante todos sus milagros, con sus ojos secos y sin lágrimas, y sus corazones duros y sin fervor?» Ya que este significado de la guía se explica allí, te referimos a esa Palabra y abreviamos esto aquí.
De miles de ejemplos de la categoría de hacer entender y silenciar con argumentos, considera sólo los dos ejemplos que siguen:
Es decir: «Si vosotros tenéis alguna duda, convocas a vuestros mayores y a quienes os apoyan para que os ayuden y den testimonio por vosotros, luego componed algo parecido a una simple Sura». Ya que esto se ha explicado y probado en Isharat al-I'jaz, aquí señalaremos un breve resumen de ello.
Es como sigue: El Corán de Milagrosa Exposición dice: "¡Oh, seres humanos y genios! Si tienen alguna duda de que el Corán es la Palabra de Allah y creen que es la palabra humana, entonces, vamos, aquí está, ¡veamos! ¡Traigan un libro como este Corán de alguien analfabeto, que no sepa leer ni escribir como el que ustedes llaman Muhammad el Confiable, y hagan que lo escriba! Si no pueden hacer esto, entonces no necesita ser ignorante, que sea una persona famosa de letras y culta. Y si no pueden hacer esto, está bien, que no lo haga por sí solo, toma todos los mejores trabajos de vuestros oradores y elocuentes, y por cierto de todos los genios de la literatura del pasado y todos los del futuro y la asistencia de todos tus dioses.
Trabajen con toda vuestra fuerza, compongan algo como este Corán. ¡Y si no pueden hacer esto, dejen de lado las verdades del Corán y sus muchos aspectos milagrosos, que no es posible de imitar, y compongan un trabajo que se le iguale sólo en la elocuencia y en el orden de sus palabras!"
Con las palabras silenciadoras de:
dice: "¡Vamos! No quiero su verdadero significado de vosotros, que sean fabricaciones y mentiras y cuentos falsos. No podréis hacerlo. Entonces no necesita ser tanto como todo el Corán, sólo trae بِعَشْرِ سُوَرٍ diez Suras parecidas. Tampoco podréis hacer esto, entonces traed una sola Sura. Esto será mucho también. Entonces, está bien, que sea equivalente a una Sura corta. Tampoco podréis hacer esto, a pesar de que tu necesidad de hacerlo es tan grande. Porque vuestro honor, vuestra dignidad y religión, y vuestro orgullo tribal, vuestra vida y propiedad, y vuestras vidas de este mundo y del Otro se salvarán al producir algo similar. De lo contrario en este mundo permaneceréis humillado, sin honor, dignidad, religión ni orgullo, y vuestras vidas y vuestra propiedad serán destruidas y perecerán, y en el Más Allá, como se indica en esta aleya
seréis condenado a prisión perpetua en el Infierno; junto con vuestros ídolos, seréis combustible para sus fuegos. Ya que vuestra necesidad es así de grande, y ya que ahora habéis comprendido vuestra impotencia en ocho niveles, deberíais estar seguros más de ocho veces de que el Corán es un milagro. ¡Entonces creed en él o bien callad y ved al Infierno!" Entonces ve la forma en que el Corán los obliga a aceptar el argumento de esta categoría de "argumento silenciador" que está dentro del "hacer comprender", y di:
«¡No hay modo de exposición mejor que el del Corán!» Por cierto, después del Corán no queda ninguna necesidad de más explicación.
Aquí hay un segundo ejemplo:
Aquí explicaremos sólo una de las miles de verdades de estas aleyas como un ejemplo más de la categoría de silenciar con argumentos. Es: con las palabras اَمْ ، اَمْ silencia a cada grupo de personas desviadas con una pregunta retórica que expresa sorpresa y detiene a todas las fuentes de sus dudas. No deja ninguna grieta satánica por la que las dudas puedan entrar y esconderse; las cierra a todas. No deja ningún velo de desvío debajo del que puedan arrastrarse ni acechar; los arranca a todos. No deja ninguna de sus serpientes las aplasta a las cabezas de todas. En cada oración demuele la esencia de las ideas blasfemas de un grupo con una frase corta, o bien ya que la falsedad es obvia, la expone con silencio, o bien ya que se refuta en detalle en otras aleyas, aquí alude a ella brevemente. Por ejemplo, la primera oración alude a la aleya:
mientras que la oración quince señala a la aleya
Puedes hacer más ejemplos de las otras oraciones como estas. Al comienzo dice: Anuncia los decretos Divinos. No eres un adivino, porque las palabras de los adivinos son confusas y conjeturales, mientras que las tuyas son verdaderas y certeras. Y no estás loco; tus enemigos incluso atestiguan tu sensatez perfecta.
¿Te llaman poeta, como los infieles comunes e irrazonables? ¿Están esperando que perezcas? Diles: "¡Esperen! ¡Espero con ustedes!" Tus verdades vastas y brillantes están libres de las imaginaciones de la poesía y son independientes de sus ornamentos.
O como los filósofos irrazonables que confían en sus razones, se rehúsan a seguirte diciendo: "Nuestra mente es suficiente para nosotros.". Pero la razón ordena que seas seguido, porque todo lo que dices es razonable. Pero una vez más, la razón por sí misma no se puede alcanzar.
¿O es la razón de su negación el que no se sometan a Jak como tiranos perversos? Pero cómo terminaron los Faraones y los Nimrods, que eran los líderes de los opresores arrogantes, es bien sabido.
O como embusteros mentirosos sin conciencia te acusan diciendo: "¡Has inventado el Corán!" Pero hasta este momento te han conocido como el más confiable entre ellos y te han llamado Muhammad el Confiable. Significa que no tienen intención de creer. De lo contrario deja que encuentren algo parecido al Corán entre los trabajos de los humanos.
¿O como los filósofos absurdos que creían que el universo no tiene un propósito y es en vano, se creen que no tienen un objetivo y que no tienen sabiduría, propósitos, deberes o un Jálık? ¿Se han vuelto ciegos que no ven que el universo está adornado de arriba abajo con instancias de sabiduría y carga el fruto de los objetivos, y que los seres, desde las partículas hasta los soles, tienen tareas y están subyugados con órdenes Divinas?
¿O creen como los materialistas faraónicos que "vinieron a la existencia por sí mismos, se alimentan por sí solos y crean todo lo que necesitan", para así negarse a creer y a adorar? Eso significa que todos ellos creen ser el creador. Mientras que Jálık de una cosa tiene que ser Jálık de todo. Es decir, su orgullo y altanería los han hecho tan absolutamente estúpidos que creen ser un Kadír-i Mutlak, alguien que es absolutamente impotente y puede ser derrotado por una mosca o un microbio. Ya que han abdicado su razón y humanidad a este nivel y han caído más bajo que los animales e incluso que los seres inanimados, no se entristezcas con su negación. ¡Considéralos como una variedad de animales dañinos o materia sucia! ¡Ignóralos y no les des importancia!
¿O, como los Mu'attilas (negadores) confundidos y tontos que negaron todos los atributos de Allah y negaron al Jálık, niegan a Allah para no prestar atención al Corán? En cuyo caso, déjalos negar la existencia de los cielos y de la tierra, o déjalos que digan: "¡Nosotros los hemos creado!" Déjalos perder sus mentes del todo y comenzar a pronunciar los delirios desenfrenados de la locura. Porque en los cielos muchas pruebas de la unidad Divina son evidentes y se recitan como las estrellas, y en la tierra, tanto como las flores. Eso significa que no tienen intención de adquirir cierto conocimiento ni de encontrar la verdad. De lo contrario, ¿cómo imaginan que el libro del universo está sin un Inscriptor, con una letra de la cual está escrito todo un libro, a pesar de que saben que una letra no puede existir sin alguien que la escriba?
¿O como un grupo de filósofos desviados que negaron el poder de elección de Yenáb-i Jak, o como los hinduistas, niegan la fuente de la misión profética para no creer en ti? En cuyo caso, ¡déjalos negar todas las instancias de sabiduría y propósito, todo el orden y los frutos que son evidentes en todos los seres y demuestran la voluntad y la elección, déjalos negar todos los actos de misericordia y gracia, y todos los milagros de todos los profetas! O déjalos decir: "Todos los tesoros de las bendiciones dadas a los seres están con nosotros y bajo nuestro control". ¡Déjalos probar que no son adecuados para dirigirse a ellos! No te apenes por su negación, di: "¡Los animales irrazonables de Allah son muchos!"
¿O como los mutazilíes, que hicieron que dominara la razón, creen que son los rivales o los inspectores de las obras del Creador, y quieren hacer responsable al Jálık-i Zulyelal? ¡Cuidado, no te apenes! ¡Nada puede surgir de las negaciones de la gente egoísta como esa! ¡Tampoco te desilusiones!
¿O como los espiritualistas y falsos adivinos, siguen a Satanás y a los genios creyendo que han encontrado otro camino al Mundo de lo Oculto? En cuyo caso, ¿tienen la escalera con la que ascender a los cielos que están cerrados a sus demonios? ¿Creen que pueden darle la mentira a tu información de los cielos? ¡Las negaciones de semejante charlatanes no valen nada!
¿O como los filósofos politeístas que le asignaron copartícipes a Allah en nombre de 'los diez intelectos' y 'el dominio de la especie', y los sabeanos, que le atribuyeron una especie de divinidad a las estrellas y a los ángeles, le atribuyen descendencia a Yenáb-i Jak? ¿Cómo los herejes y desviados, le atribuyen un hijo a Él, que es lo contrario de la existencia necesaria, unidad, eternidad, y autosuficiencia absoluta del Zát-i Ejad y Samed y Quien no necesita de nada y todos necesitan de Él? ¿Le atribuyen feminidad a esa descendencia, que es lo opuesto a la adoración de los ángeles, la pureza y la bondad? ¿Creen ser intercesores de ellos, para así no seguirte? La generación es el medio de la multiplicidad, la asistencia mutua, la perpetuación, y la vida de seres como el ser humano, que es contingente, transitorio y necesita perpetuar la especie, es corpórea y divisible, capaz de multiplicarse, impotente y necesitado de un heredero que lo ayude. Entonces atribuirle descendencia -y una especie de descendencia que a esos seres humanos impotentes, contingentes, infelices no les gustaba y no podía igualarse a su orgullo arrogante, es decir, descendencia femenina- al Zát-i Zulyelal, Cuya existencia es necesaria y perpetua, Que perdura por la eternidad, Cuya esencia es absolutamente remota y exaltada por encima de lo corpóreo, Cuyo ser está libre y exento de división y multiplicidad, y Cuyo Poder está mucho más allá de toda impotencia, es por cierto tal delirio, tal desvarío lunático que las mentiras y negaciones de aquellas personas que suscriben a semejante idea no valen nada. No
te decepciones. ¡No se debe prestar atención a las tonterías descabelladas y los delirios de cada loco lunático!
¿O como los adoradores rebeldes y soberbios de este mundo, que han hecho un hábito de la codicia y la tacañería, encuentran lo que tú propones como una carga pesada, para así huir de ti? ¿No saben que buscas tu sueldo y recompensa sólo de Allah? ¿Es una carga darle a los suyos que son pobres una cuadragésima parte de la propiedad que Yenáb-i Jak les dio a ellos, o una de diez, y como consecuencia ambos reciben mucho, y se salvan de la envidia y de las maldiciones de los pobres? ¿Consideran la orden de dar el zakat como una carga y entonces se alejan del Islam? Sus negaciones no tienen importancia, y lo que merecen es una bofetada, no una respuesta...
¿O como los budistas, que dicen estar familiarizados con lo Oculto, o los seudo-intelectuales, que creen que sus conjeturas sobre sus asuntos son ciertas, ellos no aprueban tus noticias de lo Oculto? ¿Ellos tienen un libro de lo oculto por eso no aceptan el tuyo? Eso significa que ellos creen que el Mundo de lo Oculto, que no se revela a nadie más que a los Mensajeros Divinos, quienes reciben la revelación, y al que nadie tiene la habilidad de entrar, está presente y yace abierto ante ellos, obtienen información de allí y la escriben. ¡Entonces no te descorazones por las mentiras de estos fanfarrones arrogantes que se han sobrepasado al grado extremo! ¡Porque pronto tus verdades sobrepasarán por completo sus imaginaciones!
¡O como los falsos simuladores y astutos ateos cuyas naturalezas están corrompidas y cuyas conciencias están podridas, quieren engañar a la gente y volverla en contra de la guía que ellos no pueden obtener, para engañarlos y así llamarte un adivino o un poseído o un hechicero? ¿Quieren hacer que los demás crean lo que ellos mismos no creen? No pienses en estos charlatanes insidiosos como seres humanos, no te entristezcas con sus artimañas y negaciones, ni te desanimes. ¡Más bien aumenta tus esfuerzos! Porque sólo engañan a sus propias almas y se dañan a sí mismos. Y sus éxitos en el mal son temporarios; es una estratagema Divina que los arrastra a la perdición al grado extremo.
¿O como los magos, que creyeron en dos dioses por separado llamados el Creador del Bien y el Creador del Mal, o como los idólatras y adoradores de las causas, que le atribuyen cierta divinidad a las diferentes causas y creen que cada una de ellas es una fuente de apoyo para ellos, confían en otros dioses y te desafían? ¿Se creen libres de necesitarte? Eso significa que se han vuelto ciegos y no ven el orden perfecto y la armonía en todo el universo, que es tan claro como el día. Porque, según el decreto:
si hubiera dos líderes en un pueblo, o dos gobernadores en una ciudad, o dos reyes en un país, el orden se daría vuelta y se arruinaría la armonía. Pero desde el ala de una mosca hasta las lámparas en los cielos, se observa semejante orden que no deja lugar ni como el ala de una mosca para que se le asocien copartícipes a Allah. Ya que esto actúa de una manera tan opuesta a la razón, la sabiduría, el sentimiento y lo que es obvio, ¡no dejes que sus mentiras te demoren en proclamar el Mensaje!
Así, de los cientos de joyas de estas aleyas, que constituyen una serie de verdades, hemos explicado brevemente sólo una joya del modo de exposición del Corán en la categoría de 'hacer entender' y 'silenciar con argumentos'. Si hubiera tenido el poder y hubiese mostrado algunas joyas más, tú también hubieses dicho: "Estas aleyas son un milagro en sí mismas". Pero el modo de exposición del Corán para hacer entender e instruir es tan maravilloso, sutil y fluido que la persona más común y corriente fácilmente comprende una verdad tan profunda por la forma en que la explica. Sí, el Corán de Milagrosa Exposición enseña simple y claramente las verdades más profundas de una manera que acaricia la mirada de la gente en general, y no hiere sus sentimientos ni irrita sus mentes ni los agobia. Así como cuando se le habla a un niño se usan palabras infantiles, de la misma manera los estilos Coránicos bajan al nivel de aquellos a quienes se dirige -llamado en terminología de los eruditos en teología:
'condescendencia Divina para la mente humana'- se dirige a ellos de esa manera; con comparaciones en forma de alegorías, hace que una persona común y analfabeta comprenda las profundas verdades Divinas y los misterios Divinos que las mentes de los filósofos más educados no pueden alcanzar. Por ejemplo, por medio de una comparación, la aleya:
describe la soberanía Divina como un reino, y el nivel de esa soberanía como aquél de un Rey sentado en el trono de su soberanía y en ejercicio de Su gobierno.
Por cierto, como el discurso del Jálık-i Zulyelal del universo, el Corán procede del último nivel de Su soberanía, pasa por encima de todos los otros niveles guiando a aquellos que se elevan hacia ellos, y, pasando a través de setenta mil velos, mira a cada uno y lo ilumina. Esparce su brillo y difunde su luz a los miles de niveles de aquellos a quienes se dirige, la comprensión y la inteligencia de quienes son todos diferentes. A pesar de que ha vivido a través de las épocas y los siglos cuyas capacidades son todas diferentes, y ha transmitido su significado en buena medida, no ha perdido ni una pizca de su perfecta juventud, reteniendo su total frescura y delicadeza, le enseña a cada persona común de la manera más fácil, habilidosa y comprensible. Cualquier aspecto de un libro que demuestre maravillas que así enseña, convence y satisface con la misma lección, las mismas palabras, a numerosos niveles de personas cuyos entendimientos y niveles son todos diferentes; cualquiera sea el aspecto de semejante libro que se estudie, con seguridad aparecerá un destello milagroso.
En Breve: Tal como cuando se recitan algunas palabras del Corán como Alhamdulillah, llenan una cueva, que es el oído de una montaña, de la misma manera que llenan los diminutos oídos de una mosca, así también los significados del Corán satisfacen las mentes como montañas de la misma manera que con las mismas palabras enseñan y satisfacen a las simples mentes diminutas, como una mosca. Porque el Corán llama a la fe a todos los niveles de seres humanos y genios. Les enseña y prueba las ciencias de la fe a todos. En cuyo caso, los más bajos de la gente común se arrodillan hombro con hombro con los más elevados de la elite, y juntos escuchan las enseñanzas del Corán y se benefician de ellas. Es decir, el Sagrado Corán es un ágape celestial en el que miles de diferentes niveles de mentes, intelectos, corazones y espíritus encuentran su alimento. Sus deseos se cumplen y sus apetitos se satisfacen. De hecho, muchas de sus puertas permanecen cerradas y se dejan para aquellos que vendrán en el futuro. Si quieres un ejemplo de esta categoría, de comienzo a fin el Corán forma ejemplos de ella. Todos los estudiantes del Corán y quienes escuchan sus enseñanzas, como todos los muyytajids, los veraces, los filósofos islámicos, los sabios, los eruditos en jurisprudencia y los estudiosos de teología, los guías evliyas de quienes buscan el conocimiento de Allah, los polos espirituales de los amantes de Allah, los estudiosos educados y exigentes, y la masa de musulmanes, unánimemente declaran: "Entendemos minuciosamente lo que el Corán nos enseña". En breve, los destellos del milagroso Corán brillan en la categoría de 'hacer entender e instruir' tal como lo hace en otras categorías.
SEGUNDO RAYO: Este Rayo es lo extraordinariamente abarcativo que es el Corán. Consiste de cinco 'Destellos'.
El Primer Destello es lo abarcativo de las palabras. Esto se evidencia claramente en las aleyas mencionadas tanto en las Palabras previas como en esta Palabra. Como lo indica el Hadiz:
las palabras del Corán se han ubicado de tal manera que todas, cada una de sus frases, incluso cada una de sus palabras, e incluso cada una de sus letras, y a veces una omisión, tiene muchos aspectos. Les da a todos aquellos a quienes se dirigen su parte de una puerta diferente.
Toma, por ejemplo, la aleya:
una frase que dice: «Yo hice las montañas como estacas y mástiles para esa tierra de ustedes».
La parte de esta frase para una persona común sería esta: ve las montañas que parecen estacas clavadas en el suelo, piensa en los beneficios y bendiciones en ellas y ofrece las gracias a su Creador.
La parte de esta frase para un poeta: imagina la tierra como el suelo sobre el que está montado en un arco amplio el domo de los cielos como una carpa verde poderosa adornada con lámparas eléctricas y ve las montañas bordeando la base de los cielos como las estacas de la carpa. Adora al Sáni-i Zulyelal con asombro maravilloso.
La parte de esta frase para una persona letrada que vive en una carpa: imagina la faz de la tierra como un desierto estéril, y las cadenas montañosas como las diversas carpas de los nómades, como si la capa de suelo hubiera sido moldeada sobre
postes altos y las puntas puntiagudas de los postes hubiesen levantado la tela del suelo, que ve como el hábitat de numerosas y diferentes seres cuidándose unas a otras. Se prosterna asombrado ante Fátir-i Zulyelal, Quien ubicó y montó con tanta facilidad a estos seres augustos y poderosos como carpas sobre la faz de la tierra.
La parte de esta frase para un geógrafo con una inclinación a la literatura: piensa en el globo terráqueo como un barco que navega por los océanos del aire o de la tierra, y las montañas como mástiles y postes clavados en el barco para equilibrar y estabilizarlo. Declara:
ante Kadír-i Zulkemál, Quien hace del globo terráqueo poderoso un barco ordenado, nos ubica en él y lo hace viajar a través de los confines del mundo.
La parte de esta frase para un sociólogo de la sociedad humana sería el siguiente pensamiento: la tierra es una casa, y los postes de apoyo de la vida de esa casa es la vida animal, mientras que los postes de apoyo de la vida animal son el agua, el aire y la tierra, las condiciones para la vida. Y los postes de apoyo del agua, del aire y de la tierra son las montañas. Porque las montañas son los reservorios del agua y los peines del aire: precipitan los gases tóxicos y los purifica; son los preservadores de la tierra: la preservan de transformarse en un pantano, y de la invasión del mar. También son los tesoros de otras necesidades de la vida humana. En absoluta veneración ofrece alabanzas y agradece al Sáni-i Zulyelal vel'ikrám, Quien hizo estas grandes montañas como postes para la tierra -la casa de nuestra vida- de esta manera, y los designó como los cuidadores de los tesoros de nuestro sustento.
La parte de esta frase para un estudioso de ciencias naturales sería esta: pensaría en los terremotos y temblores que ocurren como resultado de las transformaciones y fusiones en el corazón de la tierra que se calman con el impulso de la montaña; que el surgimiento de las montañas sea la causa de la rotación estable de la tierra sobre su eje y en su órbita y que no se desvíe en su rotación anual como resultado de las convulsiones de los terremotos; y que el enojo y la furia de la tierra se aquiete con su respiración a través de las ventilaciones de las montañas. Creería por completo, y exclamaría: اَلْحِكْمَةُلِلّٰهِ
Otro ejemplo:
Un estudioso no contaminado por el estudio de la filosofía explicaría estas palabras رَتْقًا así: aunque los cielos estaban brillando y sin nubes, y la tierra estaba seca y sin vida y era incapaz de dar a luz, los cielos se abrían con lluvia y la tierra con vegetación, y todos los seres vivos fueron creados de ese agua, a través de una especie de matrimonio e impregnación. Hacer esto fue la tarea de Alguien tan Kadír-i Zulyelal que la faz de la tierra es meramente su pequeño jardín, aunque las nubes que cubrían la faz de los cielos, eran esponjas para regarlo. El estudioso comprende esto y se prosterna ante la enormidad de Su poder.
Un filósofo investigador explicaría las mismas palabras de esta manera: aunque al comienzo de la creación, los cielos y la tierra eran una masa amorfa, cada uno
formado de materia como barro húmedo sin beneficio, ni descendencia ni seres, Fátir-i Jakím los enrolló y los expandió en una forma bella y beneficiosa, y los hizo la fuente de los seres adornados y numerosos. El filósofo se para con asombro ante la anchura de Su sabiduría.
Un filósofo moderno explicaría las palabras así: al comienzo, nuestro globo terráqueo y los otros planetas que forman el sistema solar estaban fundidos juntos con el sol en forma de masa uniforme. Luego Kádir-i Kayyum desenrolló la masa y ubicó a cada planeta en su lugar; dejando al sol donde estaba y trayendo a la tierra aquí, Él desplegó tierra sobre el globo terráqueo y lo roció con lluvia de los cielos, esparció luz sobre él desde el sol, y lo habitó ubicándonos a nosotros en él. El filósofo sacaría su cabeza fuera del pantano de la naturaleza y
Y otro ejemplo:
La letra Lam, expresa el significado de si misma, el significado de 'hacia' y el significado de 'en'. Así, los creyentes comunes lo ven como el significado de 'hacia' con la letra Lam en لِمُسْتَقَرٍّ y comprenden que el sol, que es una lámpara móvil que provee luz y calor para ellos, seguramente concluirá su viaje y llegará a su lugar de descanso, luego tomará una forma que ya no será beneficiosa. Y reflexionando sobre las grandes bendiciones que Jálık-i Zulyelal le asignó al sol, declaran: Subjanallah, Alhamdulillah.
A un estudioso educado también mostraría la letra Lam con el significado de 'hacia', pero también pensaría no sólo en él como una lámpara sino también como un servicio de enlace tejiendo los tapices del Sustentador sobre el telar de la primavera y del verano, como un tintero cuya tinta es luz para los escritos del Eternamente Adorado escritas en las páginas de la noche y el día. Y pensando en la regularidad del mundo, del cual el movimiento evidente del sol es un signo y hacia el cual apunta, exclamaría ante Su sabiduría: Barakallah "¡Qué grandes son Sus bendiciones, y declara ante el arte del Sáni-i Jakím: ¡Ma'shallah! y se inclinaría para prosternarse.
Un geógrafo y filósofo explicaría la letra Lam con el significado de 'en', así: a través de la orden Divina y con un movimiento primaveral sobre su propio eje, el sol ordena y propulsa el sistema solar. Exclamando con asombro y aprobación perfectos ante Sáni-i Zulyelal Que así crea y pone en orden a este reloj poderoso: «¡Toda la grandeza es de Allah! ¡Todo el poder es de Allah!», arrojaría la filosofía y abrazaría la sabiduría del Corán.
Un estudioso preciso consideraría esta letra Lam tanto causal como adverbial, y lo explicaría así: "Ya que el Creador Omnisciente ha hecho de las causas evidentes un velo de Sus obras, a través de la ley Divina de Su llamada gravedad, Él ha atado a los planetas al sol como piedras en una honda, y hace que ellos giren con movimientos diferentes pero regulares dentro de la esfera de Su sabiduría; y Él ha
hecho que el giro del sol sobre su propio eje sea una causa evidente que hace surgir la gravedad. Es decir, el significado de لِمُسْتَقَرٍّ es
'está en movimiento en su propio lugar designado para la estabilidad y la regularidad del sistema solar'. Porque es una orden Divina, una ley del Soberano como el movimiento que produce calor, y el calor que produce la fuerza, y aparentemente la fuerza produce la gravedad". Así, al comprender esto de una sola letra del Corán, el filósofo declararía: Alhamdulillah «¡Es en el Corán que se encuentra la verdadera sabiduría. ¡Creo que la filosofía vale virtualmente nada!» Y la siguiente idea se le ocurriría a un pensador con inclinaciones poéticas a partir de esta letra Lam y la estabilidad mencionada anteriormente: "El sol es un árbol luminoso, y los planetas son sus frutos móviles. Pero al contrario de los árboles, el sol se sacude por sí solo para que los frutos no se caigan. Si no se sacudiera, se caerían y estarían desparramados". Entonces pensaría para sí: "El sol es un líder estático de un grupo que recita los Nombres de Allah. Recita con éxtasis en el centro del círculo y hace que otros reciten". En otro tratado, describí este significado como sigue:
Sí, el sol es un árbol que carga frutos; se sacude por sí solo, para que los planetas no se caigan, que son sus frutos.
Si descansara en silencio, la atracción cesaría; y llorarían por todo el espacio, sus extasiados ordenados.
Otro ejemplo:
Esta aleya es general e indeterminada, no especifica de qué modo tendrán éxito, para que cada persona encuentre lo que quiera en ella. Son pocas sus palabras, para que puedan ser extensas. Porque el objetivo de algunas personas a quienes se dirigen es salvarse del Fuego. Otros piensan sólo en el Paraíso. Algunos desean la felicidad eterna. Aún otros buscan sólo la complacencia de Allah. Mientras que otros saben sus objetivos y desean ser la visión de Allah; y así sucesivamente. En muchas partes, el Corán deja las palabras abiertas de esta manera para que puedan ser generales. Deja cosas sin decir para que pueda expresar muchos significados. Lo hace breve para que todos puedan encontrar su parte. Así, dice اَلْمُفْلِحُونَ No determina cómo tendrán éxito. Es como si con esta omisión estuviera diciendo:
«¡Oh, musulmanes! ¡Albricias! ¡Oh, ustedes que temen a Allah! Encontrarán la prosperidad al salvarse del Infierno. ¡Oh, persona honrada! Encontrarás la prosperidad en el Paraíso. ¡Oh, tú que buscas el conocimiento de Allah! Obtendrás la complacencia de Allah. ¡Oh, amante de Allah! Experimentarás la visión de Allah». Y así sucesivamente.
Así, de los miles de ejemplos hemos ofrecido uno de cada una de las frases, palabras, letras y omisiones que demuestran lo abarcativas que son las palabras del Corán. Puedes hacer analogías y comparar sus aleyas e historias con éstas.
Otro ejemplo, la aleya:
Esta aleya contiene tantos aspectos y niveles que todos los niveles de evliyas han encontrado sus necesidades en ella en todos sus viajes espirituales y en todos sus niveles, y han encontrado sustento espiritual y un significado fresco de ella adecuado a su propio nivel. Porque, ya que el Nombre de 'Allah' es un Nombre abarcativo, hay tantos aspectos de la unidad Divina dentro de ella como cantidad de los Nombres Más Bellos:
y así sucesivamente.
Y, por ejemplo, dentro de las historias del Corán, la historia de Moisés (p.) contiene miles de beneficioso, así como la Vara de Moisés. Hay numerosos objetivos y aspectos en la historia, como consolar y confortar al Profeta Muhammad Aleyjis-Salátu ves-Selam, amenazar a los incrédulos, censurar a los embusteros y reprender a los judíos. Por esta razón se repite en muchas Suras. A pesar de que expresa todos los objetivos en cada parte, se repite; sólo uno es el objetivo principal y los otros son secundarios.
Si dices: ¿Cómo podemos saber todos los significados de los ejemplos que has dado, que es la intención del Corán y así lo señala?
Respuesta: Ya que el Corán es un discurso eterno, y que se ubica por encima y más allá de los siglos, que, capa sobre capa, son todas diferentes, se dirige e instruye a toda la humanidad alineada dentro de ellas, ciertamente incluirá y tendrá como objetivo numerosos significados según aquellas comprensiones variadas, y hará alusión a lo que se refiere. Los numerosos significados contenidos en las palabras del Corán similares a aquellas mencionadas aquí se han probado en Isharat al-I'jaz (Signos de Milagro) según las reglas de la gramática árabe, y las ciencias de la retórica, la semántica y la elocuencia de sus reglas. Según el consenso de todos los calificados para interpretar la Sharía, muyytajids y los comentadores del Corán y los estudiosos de teología y jurisprudencia, y según el testimonio de sus diferencias, con la condición de que se consideren correctos por las ciencias del árabe y los principios de la religión, todos los aspectos y significados que se encuentran aceptables por la ciencia de la semántica, y apropiados por la ciencia de la retórica, y deseables por la ciencia de la elocuencia, pueden considerarse dentro de los significados del Corán. El Corán ha puesto alusiones a cada uno de esos significados según su nivel. Son literales o bien significativos. Si son significativos, son alusiones para ellos en el contexto que antecede o bien en el contexto posterior o en otras aleyas. Algunas de ellas se han explicado en los comentarios del Corán en veinte, treinta, cuarenta, sesenta e incluso ochenta tomos, escritos por eruditos exigentes, que son pruebas claras y decisivas de las palabras extraordinariamente abarcativas del Corán. Sin embargo, si en esta Palabra tuviéramos que señalar las alusiones que indican todos los significados con sus reglas, la discusión se prolongaría demasiado. Entonces lo dejamos aquí, y para parte de esto, te referimos a Isharat al-I'jaz.
Segundo Destello: Es lo extraordinariamente abarcativo de sus significados. Sí, junto con otorgar de los tesoros de su significado las fuentes para todos los muyytajids, las iluminaciones de todos aquellos que buscan el conocimiento de Allah, los caminos de todos aquellos que buscan la unión con Allah, los senderos de todos los perfeccionados dentro de a humanidad, y las escuelas de todos los eruditos. El Corán en todo momento ha sido la guía de todos ellos y los ha dirigido
en su progreso, y es verificado unánimemente por todos ellos a quienes les ha iluminado los caminos de sus tesoros.
Tercer Destello: Es lo extraordinariamente abarcativo de su conocimiento. El Corán ha hecho fluir de los océanos de su sabiduría, las numerosas y variadas ciencias de la Sharía, las diversas ciencias de la realidad (haqiqat), y las innumerables diferentes ciencias del sufismo (tariqat). De modo similar, ha hecho fluir en la abundancia y el buen orden de la verdadera sabiduría de la esfera de la contingencia, las verdaderas ciencias de la esfera de la necesidad y el conocimiento enigmático de la esfera del Más Allá. Uno tendría que escribir un tomo completo para dar ejemplos de este Destello, y entonces, como meros ejemplos, señalamos las veinticinco palabras escritas hasta ahora. Sí, las verdades veraces de las veinticinco Palabras son sólo veinticinco gotitas del océano del conocimiento del Corán. Si hay errores en esas Palabras, surgen de mi entendimiento defectuoso.
Cuarto Destello: Es lo extraordinariamente abarcativo de los temas que presenta. Uniendo los extensos temas del ser humano y sus deberes, el universo y Jálık-i Káinat, los cielos y la tierra, este mundo y el Más Allá, el pasado y el futuro, y la eternidad. El Corán explica todos los temas esenciales e importantes de la creación del ser humano desde el fluido seminal hasta cuando entra a la tumba; desde la conducta correcta para comer y dormir hasta los asuntos del Decreto Divino; desde la creación del mundo en seis días hasta los deberes del viento que sopla, indicado por los juramentos de:
De Su intervención en el corazón y en la voluntad de los seres humanos, indicada por:
es decir, hasta que Él sostiene todos los cielos en Su puño; desde las flores, uvas y dátiles de la tierra descriptas en:
hasta: la extraña verdad expresada por:
Desde el estado de los cielos en:
hasta estar cubierto de humo y que las estrellas caigan y estar esparcidas en el espacio infinito; desde la apertura del mundo para prueba y examen, hasta su cierre; desde la tumba, la primera morada del Más Allá, y luego desde el Reino Intermedio, la resurrección, y el Puente, hasta el Paraíso, hasta la felicidad eterna; desde los eventos del pasado, y la creación del cuerpo de Adán y la disputa de sus dos hijos, hasta el Diluvio, y que se ahogara la gente del Faraón, y los eventos más grandes de la mayoría de los profetas; y desde las circunstancias eternas aludidas por: اَلَسْتُ بِرَبِّكُمْ Hasta el evento eterno expresado por:
todos estos temas fundamentales e importantes se explican de una manera adecuada al Zát-i Zulyelal que administra todo el universo como si fuera un palacio, y abre y cierra este mundo y el Más Allá como dos habitaciones, y regula la tierra con si fuese un jardín y los cielos como si fueran un techo adornado con lámparas, y contempla el pasado y el futuro como si fueran dos páginas presentes en Su vista como una sola noche y un solo día, y contempla la eternidad como si fuera el ayer y el hoy, y de forma en que los dos lados de la sucesión de eventos se juntan y tocan el presente. Tal como un maestro constructor habla de dos casas que ha construido y arreglado, y hace el programa, la lista y el índice de los asuntos involucrados en ellas, así también el Corán es apropiado para Quien hace el universo y lo arregla, y escribe y demuestra la lista y el índice y -podríamos decir- el programa de los temas relacionados a él. No hay signos de ninguna artificialidad o falsa demostración. Y tal como no hay rastros de imitación ni indicios de ningún tipo de fraude, como si hablara en nombre de alguien más, o hablando y asumiendo el lugar de alguien más, así también con toda su seriedad, toda su pureza, toda su sinceridad, el Corán puro, brillante, y de maravillosa exposición declara: "Yo son la palabra y la exposición del Jálık-i Álem", así como la luz del día declara: "Provengo del sol".
Por cierto, aparte del Sáni Que adorna este mundo con arte único y lo llena con deliciosas bendiciones y desparrama generosamente sobre la faz de la tierra junto con estas maravillas de Su arte tantos regalos valiosos, y ubicándolos en líneas ordenadas los esparce por la faz de la tierra, aparte de este Mun'im, ¿para quién más podría ser adecuado el Corán de Milagrosa Exposición - el Corán que llena el mundo con este clamor de salutación y aclamación, esta alabanza y este agradecimiento resonantes, y transforman la tierra en un lugar para la recitación de los Nombres de Allah, una mezquita, y un lugar para observar las obras de arte Divinas? ¿El discurso de quién podría ser más que de Él? ¿Quién puede reclamar su propiedad más que Él?
¿La palabra de Quién podría ser más que de Él? ¿Puede la luz que ilumina al mundo pertenecer a algo que no sea el sol? ¿La luz de quién podría ser la exposición del Corán, que resuelve el misterio de la creación e ilumina el universo, más que del Shems-i Ezelí? ¿Quién tiene la habilidad de producir algo semejante a él, o de imitarlo? En verdad, es imposible que el Artista Que adorna este mundo con Sus artes no hable con el ser humano, que aprecia Su arte. Ya que Él hace y sabe, Él seguramente habla. Y ya que Él habla, seguramente es el Corán lo que es apropiado para Su discurso. ¿Cómo permanecería indiferente un Máliku'l-Mulk Que no es indiferente al modo en que una flor está ordenada ante un discurso que trae toda Su soberanía a un clamor de salutación y alabanza? ¿Permitiría Él que se lo atribuya a otros y que se haga como si nada?
Quinto Destello: Es lo maravillosamente abarcativo del estilo y la concisión del Corán. Consiste de cinco 'Brillos'.
Primer Brillo: El estilo del Corán es tan maravillosamente abarcativo que una sola Sura contiene el océano del Corán, que a su vez contiene el universo. Una sola de sus aleyas contiene el tesoro de la Sura. Y la mayoría de las aleyas es, cada una, una Sura corta, aunque la mayoría de las Suras son Coranes cortos. Así, este es un gran
favor y guía y facilidad buena que surge de su concisión milagrosa. Porque a pesar de que todos necesitan del Corán todo el tiempo, ya sea por una tontería o por alguna otra razón, no tienen tiempo de leerlo todo, o no tienen la oportunidad. Entonces para que no se priven de él, cada Sura es como un Corán corto, y cada aleya larga incluso tiene el rango de una Sura corta. Quienes penetran en el significado interno de las cosas acuerdan que incluso todo el Corán está contenido en la Sura al-Fatiha (La Apertura), y que al-Fatiha está contenida en Bismillah (En el Nombre de Allah). La prueba de esto es el consenso de los eruditos que lo han investigado.
Segundo Brillo: Las aleyas del Corán son abarcativas al denotar e indicar todas las categorías del discurso, el conocimiento verdadero y las necesidades humanas, como las obligaciones y las prohibiciones, las promesas y las amenazas, el aliento y la disuasión, la limitación y la guía, las historias y las comparaciones, las ordenanzas y enseñanzas Divinas, las ciencias relacionadas al universo, y las leyes y condiciones de la vida personal, social y la vida del corazón, del espíritu y del Más Allá. Para que la verdad del dicho:
«Tomen lo que quieran del Corán para lo que quieran» se acepta a tal grado que la gente de la realidad que se ha vuelto un proverbio entre ellos. Las aleyas del Corán son tan abarcativas que pueden ser la cura para cada enfermedad y el sustento para cada necesidad. Sí, tienen que ser así, porque es esencial que la guía absoluta de todos los niveles de la gente de la perfección, que continuamente se eleva en los niveles de progreso, posea esta propiedad.
Tercer Brillo: Es la milagrosa concisión del Corán. A veces sucede que el Corán menciona los dos extremos de una larga cadena de modo tal que muestra claramente toda la cadena. Y a veces sucede que incluye explícita, implícita, figurada y alusivamente en una palabra muchas pruebas de una aserción. Por ejemplo, en la aleya:
al mencionar el comienzo y el fin de la cadena de la creación del universo, que forma una cadena de signos e indicaciones de la unidad Divina, la aleya muestra la segunda cadena. Hace que la primera cadena la lea en voz alta. Sí, el primer nivel de las páginas del mundo que dan testimonio del Sáni-i Jakím es el origen de los cielos y de la tierra, su creación. Luego están los cielos adornados con estrellas y la tierra que está hecha para regocijarse con los seres vivos. Luego el cambio de las estaciones con la subyugación del sol y de la luna. Luego está la alternación del día y de la noche, y la sucesión de eventos dentro de éstos. Y así continúa en cuanto a las características y los rasgos individuales distintivos en los rostros y en las voces, los lugares de multiplicidad más ampliamente difundidos. Así, ya que hay un orden asombroso y sabio en las características de los rostros individuales, que son lo más alejado al orden y lo que más está sujeto a la interferencia de la casualidad, si se muestra que la pluma del artista más sabio trabaja allí, seguramente las otras páginas, cuyo orden es claro, por sí mismas se entenderán y demostrarán su Inscriptor. Y ya que las obras de arte y la sabiduría de un Sáni son evidentes en la creación original de los vastos cielos y de la tierra, Quien los posiciona con un propósito como la piedra
fundamental del palacio del universo; las obras de Su arte y la impresión de Su sabiduría seguramente serán muy claras en Sus otros seres. Así, al exponer lo oculto y ocultando lo obvio, esta aleya expresa la más bella concisión.
De manera similar, en las aleyas desde:
la cadena de pruebas que comienza seis veces con las palabras:
hay una secuencia de joyas, una secuencia de luz, una secuencia de milagro, una secuencia de concisión milagrosa. Deseo con todo mi corazón mostrar los diamantes ocultos en estos tesoros, pero ¿qué puedo hacer?, la discusión aquí no lo apoya. Entonces al posponerla para otro momento, no abro esa puerta por ahora.
Y por ejemplo:
Entre فَاَرْسِلُونِ y يُوسُفُ están estas palabras:
Es decir, a pesar de que se abreviaron cinco oraciones y se resumieron en una oración, no merma la claridad ni dificultan el entendimiento.
Y, por ejemplo:
Aquí el Corán está diciendo en la cara de las negaciones de las personas rebeldes, que están como desafiando al Corán al decir: «¿Quién volverá a la vida a los huesos podridos?», "Quien los haya creado en primer lugar los resurgirá a la vida. Y ese Creador sabe cada uno de los aspectos de todas las cosas. Además, Quien te provee de fuego del árbol verde puede dar vida a los huesos secos". Así, esta oración observa de muchas maneras la afirmación de que el ser humano volverá a la vida, y lo demuestra.
Primero, con estas palabras el Corán empieza la cadena de bendiciones que pone ante el ser humano, la mueve hacia delante y la recuerda. Habiéndolo descrito en detalle en otras aleyas, hace una descripción corta aquí, y lo refiere a la inteligencia. Es decir: «No puedes escapar de Quien te da fruta y fuego de los árboles, sustento y semillas de las plantas, cereales y granos de la tierra, y hace de la tierra una linda cuna para ti llena de todo tu sustento, y del mundo ha hecho un palacio en el que encuentras todas tus necesidades; no puedes ser independiente de Él, ni desaparecer en la inexistencia y esconderte allí. No puedes entrar a la tumba sin deberes para dormir cómodamente sin que te despierten».
Entonces señala una evidencia de esa afirmación. Con las palabras, اَلشَّجَرِالْاَخْضَرِ implica: "¡Oh, ser humano que niegas la resurrección! ¡Mira a estos árboles! Quien da la vida y vuelve verde en la primavera a los
innumerables árboles como huesos que han estado muertos durante el invierno, y en cada árbol incluso demuestra tres ejemplos de resurrección con sus hojas, flores y frutos; el poder de semejante Ser no puede ser desafiado con negación o al considerar la resurrección improbable".
Entonces señala otra evidencia, al decir: «¿Cómo vosotros consideráis improbable que Quien extrae para ti de la materia densa, pesada y oscura como un árbol, materia sutil, liviana y luminosa como el fuego le diera vida como fuego y conciencia como luz a los huesos como madera?»
Entonces establece otra evidencia de manera explícita; dice: «Quien crea el árbol famoso que mientras está verde produce fuego para los nómades en lugar de fósforos cuando dos de sus ramas se frotan juntas, y combina dos opuestos como lo verde con su humedad y lo seco con su calor, y los hace la fuente del fuego; todo, incluso los elementos fundamentales y las naturalezas esenciales, cumple Su orden y actúa por Su poder. No se puede considerar improbable que Quien demuestra que ninguno de ellos es independiente ni actúa por sí solo levante al ser humano de la tierra una vez más, que fue creado de la tierra y luego devuelto a ella. No se lo puede desafiar con rebeldía».
Entonces, al recordar el árbol famoso de Moisés (p.), demuestra que este reclamo de Muhammad Aleyjimusselám es también aquél de Moisés (p.). Aludiendo livianamente al consenso de los profetas, le agrega un punto sutil más a la concisión de esta frase.
Cuarto Brillo: La concisión del Corán es tan abarcativa y maravillosa que cuando se estudia con cuidado se vuelve tan evidente que a veces con algún detalle simple o un evento particular, muestra con compasión a las mentes más simples y comunes las reglas más extensivas, largas y universales; y las leyes generales, como mostrando un océano en un aguamanil. Señalaremos sólo dos ejemplos de esto de los miles que hay.
Primer Ejemplo: Son las tres aleyas explicadas en detalle en la Primera Estación de la Palabra Veinte, que describe bajo el nombre de 'la enseñanza de los Nombres' a la persona de Adán, la enseñanza de todas las ciencias y ramas de conocimiento con lo que los hijos de Adán se han inspirado. A través de los ángeles prosternándose ante Adán y que Satanás no se prosternó, establecen que la mayoría de los seres desde los peces hasta los ángeles están subyugados a la humanidad, así como los seres dañinos desde las serpientes hasta Satanás no obedecen al ser humano y son hostiles con él. Y a través del pueblo de Moisés (p.) que cortó una vaca, se estableció que el concepto de adorar a una vaca -que se había tomado de la adoración de las vacas en Egipto y había mostrado sus efectos en 'el evento del ternero'- fue cortada con el cuchillo de Moisés (p.). Y a través del agua que salía a borbotones de la roca y de las vertientes que fluyen y se expanden, también establecen que la capa de roca que está bajo el suelo actúe como la fuente tanto de las vertientes de agua como del suelo.
Segundo Ejemplo: Es la totalidad y las partes de la historia de Moisés (p.), que se repiten frecuentemente en el Corán, y cada una de las repeticiones que se muestran como la punta de una regla universal, con cada repetición que establece la regla en cuestión. Por ejemplo:
El Faraón le ordena a su ministro:
"Constrúyeme una torre alta para ver y observar si en los cielos hay un dios que tiene una disposición como aclama Moisés o no". Así, a través de la palabra صَرْحًا y este incidente menor, se establece una regla extraña dominante en las tradiciones de los faraones egipcios, quienes, por vivir en el desierto sin montañas, querían montañas, y por no reconocer al Jálık, eran adoradores de la naturaleza y reclamaban divinidad; y al adorar la fama, a través de mostrar las obras de su crueldad, perpetuaron su nombre y construyeron las famosas pirámides como montañas; y estuvieron de acuerdo con la magia y la metempsicosis, y hacían momificar sus cuerpos y los preservaban en sus tumbas como montañas.
Y, por ejemplo:
Al decirle al Faraón que se está ahogando: "Hoy salvaré tu cuerpo que se ahogará", está expresando una regla ejemplar manchada de muerte de las vidas de los faraones, que fue como consecuencia de una idea de metempsicosis y momificación de los cuerpos de todos ellos, para llevarlos del pasado y enviarlos para que las futuras generaciones los vean. Y este siglo presente se descubrió un cuerpo que era el mismísimo cuerpo del Faraón, arrojado a la orilla del mar donde se ahogó. La aleya así establece un signo milagroso de lo Oculto y un destello de concisión y también esta sola palabra es un milagro, que el cuerpo debiera resistir las olas de los siglos y fuera arrojado del mar del tiempo hacia la orilla de este siglo.
Y, por ejemplo:
Con un evento en la época de un Faraón, el corte de los hijos de los Hijos de Israel y dejar vivir a sus mujeres e hijas, menciona las numerosas masacres que la nación judía ha sufrido en cada época, y el rol que sus mujeres y niñas han jugado en la vida humana disoluta.
Estas dos afirmaciones del Corán dirigidas a los judíos, comprenden las dos reglas generales temibles de que esa nación conspira en la vida social humana con sus engaños, que sacuden a la sociedad humana. Dicen que tal como fue esa nación la que hizo que el trabajo compita con el capital; y por medio de la usura y el interés compuesto, hizo que los pobres chocaran con los ricos, y fundaron los bancos, y amasaron riqueza por medio de artimañas y fraude; así fue nuevamente esa nación la que, para cobrar venganza sobre los vencedores y gobiernos bajo los que siempre
sufrió privación y opresión, se involucró en todo tipo de organización encubierta corrupta y puso un dedo en cada tipo de revolución.
Y, por ejemplo: فَتَمَنَّوُا الْمَوْتَ Es decir, "Si lo que vosotros decís es verdad, buscad la muerte, ¡pero no la buscaréis!" Así, por medio de un incidente menor en una pequeña reunión en presencia del Profeta (A.S.M.), señala que la nación judía, que es la más famosa entre las naciones de la humanidad por su codicia por la vida y el temor a la muerte, a su manera, no buscará la muerte hasta el Día del Juicio Final, y no renunciará a su codicia por la vida.
Y, por ejemplo:
Con esto, describe en forma general el destino futuro de esa nación. Es por estas reglas temibles que gobiernan el destino y el carácter de esta nación que el Corán actúa tan severamente en contra de ellos. Les da bofetadas castigadoras impresionantes. De estos ejemplos se pueden hacer analogías con las otras historias y los pasajes sobre Moisés (p.) y los Hijos de Israel. Ahora, hay muchos destellos milagrosos como el destello en este Cuarto Brillo detrás de las palabras simples y temas específicos del Corán. Un indicio es suficiente para los sabios.
Quinto Brillo: Es lo extraordinariamente abarcativo del Corán con respecto a sus objetivos y temas, significados y estilos, sus cualidades sutiles y virtudes delicadas. Por cierto, si las Suras y las aleyas del Corán de Milagrosa Exposición se estudian detenidamente, y en especial los comienzos de las Suras, y los comienzos y los finales de las aleyas, se verá que a pesar de que reúne todas las categorías de la retórica, todas las partes del discurso delicado, todas las clases de estilos elevados, todos los tipos de moralidades delicadas, todos los resúmenes de las ciencias relacionadas al universo, todos los índices del conocimiento Divino, todas las reglas beneficiosas para la vida humana social e individual, y todas las leyes luminosas de las ciencias físicas exaltadas, no se evidencia ni un rastro de confusión. En verdad, reunir en un lugar todas estas diferentes categorías de conocimiento y no provocar ninguna disputa ni dificultad sólo puede ser el trabajo de un orden milagroso abrumador.
Entonces junto con el orden dentro de esta comprensión, como se explica y demuestra en las veinticuatro Palabras anteriores, para arrancar los velos de lo habitual y común, que son la fuente de la ignorancia compuesta, y para sacar las maravillas ocultas debajo de ellas y mostrarlas; para aplastar con la espada de diamante de las pruebas al ídolo de la naturaleza, que es la fuente del desvío; para disipar con tronantes soplos de trompeta las capas densas del sueño descuidado; y para descubrir y revelar el misterio oscuro del ser y el acertijo extraño de la creación del mundo, ante el cual la filosofía humana y la ciencia han permanecido impotentes, seguramente es sólo la obra maravillosa de un trabajador maravilloso como el Corán; el Corán, que ve la realidad, está familiarizado con lo Oculto, otorga guía, y muestra la verdad.
Si las aleyas del Corán se consideran cuidadosa e imparcialmente, se verá que no se parecen a una cadena de pensamiento gradual, que sigue uno o dos objetivos, como otros libros. Porque la manera del Corán es repentina e instantánea; está
inspirado en el momento; su marca es que todos sus aspectos se juntan pero independientemente de lugares distantes, un discurso muy serio e importante que vienen de a uno y concisamente.
Sí, ¿quién además del Jálık del universo podría dar un discurso interesado a este grado por el universo y por Jálık-i Káinat? ¿Quién podría ir más allá de su límite hasta un nivel infinito y hacer que Jálık-i Zulyelal hable según sus propios caprichos, y entonces hacer que el universo hable la verdad? Sí, en el Corán, el Creador del universo se ve como habla y cómo hace hablar a otros con seriedad y veracidad y de una manera elevada y verdadera. No hay signo alguna que sugiera imitación. Él habla y hace hablar. Si, para suponer lo imposible, alguien como Musaylima pudiera ir más allá de su límite hasta el grado extremo, y por medio de la imitación hiciera que Jálık-i Zulyelal, el Sublime y Majestuoso, hablara según sus propias ideas, y al universo también, por cierto habría miles de signos de imitación e indicaciones de falsedad. Porque cuando los despreciables más bajos asumen la forma más alta de los nobles, cada una de sus acciones muestran su pretensión. Entonces considera con cuidado estas aleyas, que proclaman este hecho con un juramento:
TERCER RAYO:
Es lo milagroso de la Milagrosa Exposición del Corán que es dar información de lo Oculto, preservando su juventud en cada época, y ser apropiado a cada nivel de personas. Este Rayo tiene tres 'Resplandores'.
Primer Resplandor: Es dar información de lo Oculto. Consiste de tres 'Refulgencias'.
La Primera Refulgencia es contar sobre el pasado, una parte de lo Oculto. Por cierto, el Sabio Corán menciona con la lengua de quien todos acuerdan que era analfabeto y confiable los eventos importantes y los hechos significativos relacionados a los profetas desde la época de Adán hasta la Era de la Dicha en una forma en que, confirmada por las escrituras como la Torá y la Biblia, les cuenta con el poder y la seriedad más grandes. Ocurre con los puntos sobre los que los Libros anteriores estaban de acuerdo, y decide entre ellos sobre los puntos sobre los que difieren, señalando la verdad del asunto.
Es decir, el punto de vista del Corán que penetra lo Oculto ve los eventos del pasado de una manera por encima y más allá de todos los Libros previos, y los pronuncia como correctos y los confirma en los asuntos sobre los que han acordado, y actúa como árbitro entre ellos, corrigiendo los asuntos sobre los que discrepan. Sin embargo, los hechos que el Corán relata sobre los eventos del pasado no son cosas que se pudieran haber aprendido con el ejercicio de la razón que les fue comunicado; más bien fue conocimiento transmitido, dependiente de los cielos, de la revelación. Y como conocimiento transmitido, es el dominio de quienes saben cómo leer y escribir, y fueron revelados a un reconocido por amigos y enemigos que se
sabe que no sabía leer ni escribir, y que era confiable; alguien descrito como analfabeto.
También, el Corán cuenta sobre aquellos eventos pasados como si en realidad los hubiera visto. Porque toma el espíritu y el punto vital de un evento largo, y los hace la introducción de su objetivo. Es decir, los resúmenes y extractos que el contiene el Corán muestran que ve todo el pasado junto con todos sus eventos. Porque tal como alguien que es un experto en alguna ciencia o arte demuestra su habilidad y competencia con algunas palabras sucintas o con una declaración concisa, así también los resúmenes y espíritus de los eventos mencionados en el Corán muestran que quien los dijo abarca, comprende todos los eventos y los ve, y, si se puede decir, los notifica con una habilidad extraordinaria.
La Segunda Refulgencia es informar el futuro, que es otra parte de lo Oculto. Hay muchos tipos de ésta. El primero es particular, y especial para los evliyas y aquellos que buscan la verdad a través de la iluminación. Por ejemplo, Muhyiddin al-'Arabi descubrió numerosas instancias en que el Corán informa sobre lo Oculto en la Sura:
Y el Imám Rabbani vio los signos y las noticias de muchos eventos de lo Oculto a través de las 'letras inconexas' en el comienzo de algunas Suras, y así sucesivamente. Para los estudiosos de la Escuela Bariniya, el Corán consistía de las noticias sobre lo Oculto de principio a fin. Nosotros, sin embargo, indicaremos algunos temas que son generales. Estos también tienen muchos niveles, uno de los que trataremos. Así, el Sabio Corán le dice al Noble Mensajero de Allah Aleyjis-Salátu ves-Selam:
Las noticias sobre lo Oculto que dan muchas aleyas como estas resultaron ser exactamente verdaderas. Porque la dio alguien que estaba sujeto a muchas críticas y objeciones y podría haber perdido su causa con el más mínimo error, y la dijo sin vacilaciones y con absoluta seriedad y confianza de un modo que confirmó su autenticidad, estas noticias de lo Oculto demuestra con certeza que quien la dio había recibió la lección de un Maestro Eterno y luego habló.
La Tercera Refulgencia es dar las noticias sobre las verdades Divinas, las verdades cósmicas y los asuntos del Más Allá. Las exposiciones del Corán sobre las verdades Divinas y sus explicaciones del cosmos, que resuelven el misterio del universo y el acertijo de la creación, son lo más importante de su revelación de lo Oculto. Porque no es razonable esperar que la razón humana descubra esas verdades sobre lo Oculto y las siga sin desviarse en medio de innumerables formas de extravío. Es sabido que los filósofos más brillantes de la humanidad no han podido resolver el más insignificante de aquellos temas usando la razón. Además, es sólo después de que el Corán aclaró aquellas verdades Divinas y verdades cósmicas, que señala, y después de que el corazón del ser humano se limpió y se purificó su alma, y después de que su espíritu avanzó y su mente se perfeccionó que su mente acepta esas verdades, y le dice al Corán: Barakallah. Esta sección ha sido explicada y demostrada en parte en la Palabra Once, y no hay necesidad de repetirlo. Pero en cuanto a los hechos que se refieren al Más Allá y al Reino Intermedio, la mente humana por cierto no puede elevarse a ellos y verlos por sí misma. Sin embargo, lo pueden probar en la medida en que lo ve con los caminos mostrados por el Corán. Se explicó y se probó en la Palabra Diez qué tan correctas y verdaderas son estas noticias del Corán sobre lo Oculto.
Segundo Resplandor: Es la juventud del Corán. Preserva su frescura y juventud cada siglo como si fuera revelado recientemente. De hecho, el Corán tiene que ser perpetuamente joven ya que como discurso eterno, se dirige al mismo tiempo a todos los niveles de la humanidad en todas las épocas. Y así es cómo se ha visto y se ve. Incluso, a pesar de que todos los siglos son diferentes con respecto a las ideas y a la capacidad, es como si fuera para cada uno en particular, y enseña. Las obras y las leyes humanas envejecen como el ser humano, cambian y son cambiadas. Pero las reglas y las leyes del Corán son tan firmes y bien fundadas que aumentan en fuerza según pasan los siglos. Por cierto, esta época presente y la Gente del Libro de esta época, que más que nadie ha confiado en sí mismos y han hecho oídos sordos a las
palabras del Corán, necesitan tanto de su discurso guía de:
que es como si se dirigiera a esta época directamente, y la frase
comprende también el significado de
Deriva su grito de:
hasta los confines del mundo con toda su fuerza, toda su frescura, toda su juventud.
Por ejemplo, la civilización moderna, que es el producto del pensamiento de toda la humanidad y tal vez de los genios también, ha asumido una posición opuesta al Corán, que los individuos y las comunidades no han podido disputar. Con su hechicería impugna el milagro del Corán. Ahora, para demostrar la afirmación de esta aleya:
compararemos los fundamentos y principios que la civilización ha establecido en forma de disputa, con los principios del Corán.
En el Primer Nivel: Las comparaciones y equilibrios que forman todas las Palabras desde el Primero hasta la Veinticinco, y las aleyas en sus cabezas que forman sus verdades, todas, demuestran con la misma certeza de que dos más dos son cuatro el milagro y la supremacía del Corán frente a la civilización.
En el Segundo Nivel: Como las pruebas de la Palabra Doce, es para resumir una cantidad de principios. Por su filosofía, la civilización de hoy acepta la 'fuerza' como el punto de apoyo de la vida de la sociedad. Toma como su objetivo los 'beneficios'; considera el principio de su vida como 'conflicto'. Considera el lazo entre las comunidades como 'racismo y nacionalismo negativo'. Mientras que su objetivo es proveer 'entretenimientos ilícitos' para gratificar los apetitos del alma e incrementar las necesidades del ser humano. Sin embargo, la marca de la fuerza es la agresión. Y ya que los beneficios son insuficientes para cubrir todas las necesidades, su marca es que todos se peleen y se empujen por ellos. La marca del conflicto es la disputa, y la marca del racismo es la agresión, ya que se contenta con devorar a otros. Así, es por estos principios de la civilización que a pesar de todas sus virtudes, ha provisto un tipo de felicidad superficial para sólo el veinte por ciento de la humanidad y arrojan al ochenta por ciento a la angustia y la pobreza.
La sabiduría del Corán, sin embargo, toma como su punto de apoyo la 'verdad' en lugar de la fuerza, y en vez de beneficios tiene 'virtud y la complacencia de Allah' como sus objetivos. Considera 'el principio de asistencia mutua' como fundamental en la vida, en vez del conflicto. En los lazos entre las comunidades acepta 'los lazos de la religión, la clase y el país', en lugar del racismo y el nacionalismo. Sus objetivos son poner una barrera ante los asaltos ilícitos de los apetitos viles del alma maligna e impulsar al espíritu hacia asuntos sublimes, satisfacer las emociones elevadas del ser humano e incentivarlo hacia las perfecciones humanas y hacerlo un ser humano verdadero. Y en cuanto a la verdad, su marca es la concordia, la marca de virtud es
el apoyo mutuo, y la marca de la asistencia mutua, apresurando a la ayuda mutua. La marca de la religión es la hermandad y la atracción. Y el resultado de refrenar y encadenar el alma maligna y de liberar al espíritu impulsándolo hacia la perfección es la felicidad en este mundo y en el Próximo. Así, a pesar de las virtudes que la civilización de hoy ha adquirido de la guía del Corán en particular, y de las religiones anteriormente reveladas, en realidad así ha sido derrotado frente al Corán.
Tercer Nivel: De los miles de asuntos, señalaremos sólo tres o cuatro como ejemplos. Ya que los principios y las leyes del Corán han venido de la eternidad, durarán por siempre. No están condenados a envejecer ni morir como las leyes de la civilización. Son siempre jóvenes y fuertes. Por ejemplo, a pesar de las buenas obras de todas sus sociedades, de todos los establecimientos para la enseñanza de la ética, toda la disciplina y las leyes severas, la civilización no ha podido competir con el Sabio Corán en dos de sus asuntos, y ha sido derrotada por ellos. Estos asuntos son:
Los describiremos, esta victoria milagrosa, por medio de una introducción. Es así:
Como se demuestra en Isharat al-I'jaz, tal como la fuente de las revoluciones de la humanidad es una frase, así también otra frase es el origen de toda la inmoralidad.
Primera Frase: "Mientras yo esté lleno, qué me importa si otros mueren de hambre".
Segunda Frase: "Tú trabaja para que yo pueda comer".
Sí, las clases alta y baja de la sociedad humana, es decir, los ricos y los pobres, viven en paz cuando están en equilibrio. La base de ese equilibrio es la compasión y la bondad en las clases altas, y el respeto y la obediencia de las clases bajas. Ahora, la primera frase ha incitado a las clases altas a la práctica de la opresión, la inmoralidad y la inclemencia. Y tal como la segunda ha llevado a las clases bajas al odio, la envidia, y a enfrentarse con las clases altas, y ha negado la tranquilidad del ser humano durante unos siglos, así también en este siglo, como resultado de la lucha entre el capital y el trabajo, ha sido la causa de los eventos trascendentales de Europa que todos conocen. Así, junto con todas sus sociedades para las buenas obras, todos sus establecimientos para la enseñanza de la ética, toda la disciplina y las leyes severas, no se pudieron reconciliar estas dos clases de la humanidad, ni se pudieron sanar las dos heridas aterradoras de la vida humana. El Corán, sin embargo, erradica la primera frase con su orden de pagar el zakat, y lo sana. Mientras que arranca de raíz a la segunda frase con su prohibición sobre la usura y el interés, y lo cura. Por cierto, la aleya Coránica se para en la puerta del mundo y declara prohibido la usura y el interés. Lee su decreto a la humanidad, diciendo: "Para cerrar la puerta del conflicto, ¡cierra la puerta de la usura y del interés!" Prohíbe que sus estudiantes entren allí.
Segundo Principio: La civilización no acepta la poligamia. Considera el decreto del Corán como contrario a sí mismo y opuesto a la sabiduría y a los beneficios del ser humano. Por cierto, si el propósito del matrimonio fuera sólo para satisfacer la lujuria, la poligamia hubiera estado en contra de ello. Pero como lo atestiguan todos los animales y lo corroboran las plantas que se 'casan', el propósito y el objetivo del matrimonio es la reproducción. El placer de satisfacer la lujuria es una pequeña recompensa otorgada por la misericordia Divina para incentivar la realización de la
tarea. Ya que en verdad y según la sabiduría, el matrimonio es para la reproducción y la perpetuación de la especie, ya que la mujer puede dar a luz sólo una vez al año, y puede ser fecundada sólo durante medio mes, y luego de los cincuenta cae en desesperación, y los hombres pueden fecundar hasta los cien años, y así una mujer es insuficiente para un hombre, la civilización se ha visto obligada a aceptar numerosas casas de mala reputación.
Tercer Principio: La civilización irracional critica la aleya Coránica que le otorga a la mujer un tercio de la herencia. Sin embargo, la mayoría de las reglas relacionadas a la vida social están de acuerdo con la mayoría, y mayormente una mujer encuentra alguien que la proteja. En cuanto al hombre, ella será una carga para él y tendrá que combinar esfuerzos con alguien más que le deje a ella su medio de sustento. Así, de esta forma, si una mujer toma la mitad del legado de su padre, su marido compensa su déficit. Pero si el hombre recibe dos partes de su padre, una parte la dará para mantener a la mujer con la que se ha casado, así igualándola con su hermana. La justicia del Corán requiere que sea así. Lo ha decretado de esta forma.
Cuarto Principio: Tal como el Corán prohíbe severamente la adoración de ídolos, así también prohíbe la adoración de imágenes, que es una especie de imitación de adorar ídolos. Mientras que la civilización cuenta la representación de formas como una de sus virtudes, y ha intentado disputar al Corán en este asunto. Pero las formas representadas, ya sean pictóricas o concretas, son la encarnación de la tiranía, o de la hipocresía, o de la lujuria; incitan a la lujuria y alienta a las personas a la opresión, a la hipocresía, y al libertinaje. Además, el Corán obliga compasivamente a las mujeres a llevar el velo de la modestia para que se las trate con respeto y esas minas de compasión no sean pisoteadas bajo los pies de deseos viles ni sean como mercadería sin valor sólo para la excitación de la lujuria. La civilización, sin embargo, ha arrojado a las mujeres fuera de sus hogares, ha rasgado sus velos, y ha corrompido a la humanidad. Porque la vida de la familia continúa con el amor y el respeto mutuo entre el esposo y la esposa. Pero la vestimenta indecente ha destruido el respeto y el amor sincero, y ha envenenado la vida familiar. Mientras que la adoración de la forma humana en particular ha sacudido la moralidad de manera atroz, causando la humillación del espíritu del ser humano. Se puede comprender esto de lo siguiente: mirar lujuriosamente y con deseo el cadáver de una bella mujer que necesita piedad y compasión destruye la moralidad; así también, mirar lascivamente a los aspectos de mujeres muertas, o vivas, porque son como sus cadáveres pequeños, sacude de raíz a las emociones humanas elevadas, y las destruye.
Así, junto con ayudar a la felicidad humana de este mundo, de todos los miles de asuntos del Corán como los tres ejemplos anteriores también sirven a la felicidad eterna. Puedes comparar otros asuntos con éstos.
Tal como la civilización de hoy permanece derrotada frente a los principios Coránicos en lo relacionado a la vida social humana y, en realidad está en banca rota al enfrentarse al milagroso Corán, así también se ha demostrado fehacientemente en las veinticinco Palabras anteriores mediante las comparaciones entre la filosofía europea y la ciencia humana, que son el espíritu de la civilización, y la sabiduría del Corán que la filosofía es impotente y la sabiduría del Corán es milagroso. La impotencia y la bancarrota de la filosofía y lo milagroso y valioso de la sabiduría Coránica han sido demostradas en las Palabras Once y Doce; puedes referirse a ellas.
Además, tal como la civilización de hoy está derrotada ante la sabiduría del milagroso Corán con respecto a la sabiduría y a las acciones, lo mismo aplica a la literatura y a la retórica. La comparación de la literatura y la retórica de la civilización y del Corán es como el dolor oscuro y la queja desesperanzada de un huérfano sin madre y la canción baja y tumultuosa de un borracho, y la pena anhelante y esperanzada de un amante elevado que surge de una separación temporaria y las canciones patrióticas exhortando a la victoria o a la guerra o al sacrificio. Porque en relación a los efectos de sus estilos, la literatura y la retórica producen ya sea pena o felicidad. Y la tristeza es de dos tipos. Es ya sea una pena oscura que surge de la falta de amigos, es decir, no tener amigos ni dueño, que es la pena producida por la literatura de la civilización, que está manchada por el desvío, enamorada de la naturaleza, contaminada con descuido, o es la segunda pena. Esta surge de la separación de los amigos, es decir, los amigos existen, pero su separación provoca un pesar anhelante. Es la pena que da la guía y que esparce la luz que el Corán produce. La felicidad también es de dos tipos. Uno estimula los deseos del alma maligna. Es la marca de la literatura de la civilización en los campos del teatro, el cine y las novelas. Mientras que la otra felicidad silencia al alma maligna, y es sutil y cortés, incitando inocentemente al espíritu, al corazón, a la mente y a las facultades sutiles para alcanzar asuntos sublimes, hacia su hogar original y morada eterna, y sus compañeros del Más Allá; es la felicidad que produce el Corán de Milagrosa Exposición. Llena al ser humano con entusiasmo por el Paraíso y la felicidad eterna y la visión de la belleza de Allah.
Así, el significado vasto y la verdad poderosa que la aleya:
expresa, aquellos de inteligencia escasa creen que es una suposición imposible con los objetivos de decir una obra exagerada de elocuencia. ¡Allah no lo permita! No es una exageración, ni es una suposición imposible; es una obra de la retórica absolutamente veraz, posible y real.
Un aspecto de ser de esta forma es este: si todas las palabras delicadas de los seres humanos y de los genios que no surgen del Corán y no pertenecen a él se
unieran, no podrían imitar al Corán. Y no han podido imitarlo, porque no han podido demostrar que han podido. El segundo aspecto es este: la civilización, y la ciencia y la filosofía y la literatura europea, que son los productos del pensamiento y de los esfuerzos de la humanidad y los genios e incluso los demonios, permanecen en los pozos de la impotencia ante los decretos, la sabiduría y la elocuencia del Corán. Tal como mostramos en los ejemplos.
Tercer Resplandor: Es como si el Sabio Corán se volviera en cada siglo hacia toda las clases de la humanidad, y se dirigiera a cada una en particular. Por cierto, ya que el Corán invoca a toda la humanidad con todas sus clases y la instruye en la fe, la ciencia más elevada y sutil, y en el conocimiento de Allah, la rama de aprendizaje más ancha y más luminosa, y en las leyes del Islam, que son los conocimientos más importantes y variados, es esencial que deba instruir a cada clase y grupo apropiadamente. Lo que enseña, sin embargo, es lo mismo; no difiere. En cuyo caso, debe haber diferentes niveles en la misma lección, y según su nivel, cada clase toma su parte de uno de los velos del Corán. Hemos dado muchos ejemplos de esto, y pueden referirse a ellos. Aquí sólo indicaremos uno o dos puntos menores, y la parte de la comprensión de una o dos clases.
Por ejemplo:
La parte de comprensión de esto de la gente común, que conforma la clase más numerosa: "Yenáb-i Jak está por encima de tener un padre o un hijo, familiares o una esposa". Mientras que la parte de la clase media: "Es negar la divinidad de Jesús (p.), y de los ángeles, y de todo lo que haya nacido". Porque a pesar de negar algo imposible es aparentemente sin sentido, según las reglas de la retórica, se intenta una afirmación necesaria, que le da su propósito. Así, el propósito de negar al hijo y al padre, que son específicos de la corporalidad, es negar la divinidad de aquellos que tienen descendencia y padres e iguales; y es demostrar que no son merecedores de ser adorados. Es por esto que la Sura al-Ijlás es beneficiosa para todos en todo momento.
La parte de una clase más avanzada: "Yenáb-i Jak está por encima de todas las relaciones que sugieren dar a luz y nacer. Él está exento de todo copartícipe, ayudante o igual. Sus relaciones con todos los seres son aquellas de Creador. Él crea con Su elección, con Su eterna voluntad con la orden de «¡Se!» Y es. Lejos está de tener cualquier relación que sea contraria a la perfección, o que sea obligatoria, necesaria o involuntaria".
Y la parte del entendimiento de una clase más alta aún: "Yenáb-i Jak es eterno, Él es el Primero y el Último. Ni en Su esencia, ni en Sus atributos, ni en Sus acciones, tiene de ninguna manera ningún tipo de igual, par, semejante o parecido, ni nada similar, que se parezca o sea análogo de Él. Sólo, en Sus actos, puede haber comparaciones que expresen similitud:
Puedes hacer analogías con lo mencionado para otras clases de personas, que todas reciben diferentes partes, como aquellos que han logrado el conocimiento de Allah, los amantes de Allah, y los verdaderamente sinceros.
Un Segundo Ejemplo:
La parte de entendimiento de esto es de la primera clase: "Zaid, el siervo del Noble Mensajero de Allah Aleyjis-Salátu ves-Selam, a quien también llamó 'mi hijo', se divorció de su majestuosa esposa porque no se consideraba igual a ella. Por orden de Allah, el Mensajero Aleyjis-Salátu ves-Selam la tomó como esposa. La aleya dice: 'Si el Profeta te llama hijo, es con respecto a su Misión Profética. En relación a su persona, él no es tu padre, para que las mujeres que él despose no sean inadecuadas para él'".
La parte de la segunda clase es esta: "Un gran gobernante cuida de sus súbditos con compasión paternal. Si él es un monarca espiritual que gobierna tanto para afuera como para adentro, entonces ya que su compasión va cien veces más allá que la de un padre, sus súbditos lo consideran como un padre y se consideran a sí mismos como sus hijos reales. El punto de vista de un padre no se puede transformar en el de un esposo, y el punto de vista de una hija no se puede transformar fácilmente en la de una esposa, entonces, ya que el Profeta (A.S.M.) despose a las hijas de los creyentes sería inapropiado, el Corán dice: 'El Profeta (A.S.M.) actúa con bondad con ustedes y con el ojo de la compasión Divina, y los trata de modo paternal. En nombre de su Misión Profética, ustedes son como sus hijos. Pero con respecto a su persona humana, él no es su padre por que al tomar una esposa de entre ustedes no sea inapropiado'".
El tercer grupo entendería esto así: "No deberías reclamar una conexión con el Profeta (A.S.M.), y apoyándote en sus perfecciones y confiando en su compasión paternal, cometer errores y faltas". Sí, mucha gente es perezosa porque dependen de sus mayores o en sus guías. Incluso a veces dicen: "Nuestras oraciones ya fueron realizadas" (Como algunos Alawitas).
El Cuarto Punto: Otro grupo entendería un signo de lo Oculto de esta aleya como sigue: Los hijos varones del Profeta (A.S.M.) no mantendrían el nivel de 'hombres' [riyal]; como consecuencia de algún propósito sabio, sus descendientes no continuarían como hombres. Ya que con el uso del término árabe de 'riyal' se indica que él es el padre de las mujeres, su línea continuaría con las mujeres. Y, Alabado sea Allah, los descendentes benditos de Fátima, como Hassan y Husein, las lunas radiantes de dos líneas luminosas, continuaron la línea física y espiritual del Sol de la Misión Profética.
SEGUNDA LUZ:
Segunda Luz comprende Tres Haces de Luz.
PRIMER HAZ DE LUZ: Según el testimonio de miles de eruditos brillantes de la retórica y de la ciencia del estilo de la retórica como Zamakhshari, Sakkaki y Abd al-Qahir Jurjani, existe en el Corán de Milagrosa Exposición como un todo una fluidez placentera, una exactitud superior, una solidaridad mutua firme, y una proporcionalidad compacta, cooperación poderosa entre las oraciones y las partes, y una armonía elevada entre las aleyas y sus objetivos. Y aún así, aunque hay ocho o
nueve factores significativos que pudieran estropear o destruir la armonía, la cooperación, el apoyo mutuo y la fluidez y la exactitud, no los estropean, por cierto, les da fuerza a la fluidez, a la exactitud y a la proporcionalidad. Sólo aquellas causas han ejercido una influencia hasta cierto punto y han sacado a otros fuera del velo del orden y la fluidez. Pero tal como una cantidad de golpes y excrecencias aparecen en un árbol, no para arruinar la armonía del árbol sino para producir frutos que serán el medio para que el árbol alcance su perfección y belleza adornadas; de la misma manera, estos factores hacen relucir sus cabezas nudosas para expresar significados que aumentarán el orden de las palabras fluido del Corán. Así, a pesar de que el Corán Perspicuo fue revelado parte por parte a lo largo de veinte años en respuesta a las circunstancias y las necesidades, posee tan perfecta armonía y muestra tal proporcionalidad que es como si hubiese sido revelado todo en un mismo momento.
Además, a pesar de las circunstancias que dio lugar a la revelación del Corán fueron todas diferentes y variadas en veinte años, sus partes se dan tanto apoyo mutuamente que es como si hubiese sido revelado en respuesta a sólo una de ellas. Y a pesar de que el Corán vino como respuesta a diferentes y repetidas preguntas, demuestra la más absoluta consonancia y unidad, como si fuera la respuesta a una sola pregunta. Y a pesar de que el Corán vino para explicar los requerimientos de eventos diversos y numerosos, demuestra tal orden perfecto que es como si explicara un solo evento. Y a pesar de que el Corán fue revelado con la condescendencia Divina en estilos apropiados para la comprensión de la cantidad innumerable de personas a quienes se dirige, cuyas circunstancias fueron diferentes y diversas, demuestra tan delicada correspondencia y tan bella suavidad de estilo que es como si las circunstancias fueran una y el nivel de comprensión fuera el mismo; fluye tan suavemente como el agua. Y aunque el Corán se dirige a numerosas clases distantes entre sí, posee tal facilidad de exposición, tal elocuencia en el orden de sus palabras, tal claridad en su modo de expresión que es como si se dirigiera a una sola clase. Incluso, cada clase cree que se dirige sólo a ella. Y a pesar de que el Corán fue revelado para guiar y liderar varios objetivos, posee tal perfecta integridad, tal cuidadoso equilibrio, tal delicado orden que es como si el objetivo fuera uno solo.
Así, mientras estas son todas causas de confusión, han sido empleadas en el modo de exposición milagroso del Corán, en su fluidez y proporcionalidad. Seguro que todos cuyos corazones estén libres de enfermedad, cuyas mentes estén sanas, cuyas conciencias no estén enfermas, cuyo gusto no esté afectado, ven en el modo de exposición del Corán una bella suavidad de estilo, una armonía llena de gracia, una proporcionalidad placentera, una elocuencia única. Todos los que tengan una vista clara ven que el Corán posee un ojo que ve a todo el universo tanto en sus aspectos exteriores como interiores con claridad ante él como si fuera una página; que da vuelta a la página como desea y le dice los significados de esa página como desea. Se necesitarían varios volúmenes si quisiéramos explicar el significado de este Primer Haz de Luz junto con ejemplos, entonces contentándonos con las explicaciones y pruebas de este hecho en mis tratados en árabe y en Isharat al-I'jaz, y en las veinticinco Palabras hasta aquí, he señalado acá estas características del Corán como un todo.
SEGUNDO HAZ DE LUZ: Este se relaciona a las cualidades milagrosas en el estilo único del Corán en los resúmenes y los Más Bellos Nombres Divinos, que muestra al final de sus aleyas.
RECORDATORIO: Hay muchas aleyas en este Segundo Haz de Luz. No hay sólo ejemplos para el Segundo Haz de Luz sino que también para todos los ejemplos y Rayos anteriores. Sería extremadamente largo explicarlos a todos dándoles su parte, entonces por ahora me veo obligado a ser breve y sucinto. Por consiguiente he indicado muy concisamente todas las aleyas que forman ejemplos de este misterio poderoso de milagro, y he pospuesto la explicación detallada de ellas para otro momento.
Así, el Corán de Milagrosa Exposición menciona mayormente resúmenes en las conclusiones de sus aleyas que contienen los Nombres Divinos o bien sus significados; o refiere a la aleya a la razón para exhortarla a reflexionar sobre ella; o comprenden una regla universal de entre los objetivos del Corán para corroborar y fortalecer la aleya. Así, en los resúmenes hay ciertas indicaciones de la sabiduría exaltada del Corán, ciertas gotitas del agua de la vida de guía Divina y ciertas chispas del relámpago del Corán milagroso. Ahora mencionaré brevemente sólo diez de esas numerosas indicaciones, y señalaré un significado conciso de sólo una de las numerosas verdades, que son todas un ejemplo de las muchas que hay. La mayoría de estas diez indicaciones se encuentran juntas en forma compacta en la mayoría de las aleyas y forman un verdadero bordado de milagro. Además, la mayoría de las aleyas que citamos son ejemplos de la mayoría de las indicaciones. Señalaremos sólo una indicación de cada aleya, y sólo señalaremos levemente los significados de aquellas aleyas dadas como ejemplos en las Palabras anteriores.
Primera Cualidad de Elocuencia: Con su milagrosa exposición, el Sabio Corán diseña, esparce ante los ojos, los actos y las obras del Sáni-i Zulyelal. Entonces extrae los Nombres Divinos de aquellas obras y actos, o prueba los objetivos básicos del Corán como la resurrección de los muertos y de la unidad Divina. Un ejemplo del primer significado es este:
Y un ejemplo de la segunda parte:
En la primera aleya describe las obras Divinas y expone el más poderoso de ellos, que da testimonio con su orden y sus objetivos del conocimiento y del poder, como las premisas de una conclusión, o un objetivo trascendental. Entonces extrae el Nombre de Alím. En la segunda aleya, como se explica brevemente en el Tercer Punto del Primer Rayo de la Primera Luz, menciona los poderosos actos y obras de Yenáb-i Jak, entonces concluye la resurrección de los muertos, que es el Día del Ordenamiento.
Segundo Punto de Elocuencia: El Corán desenrolla las telas tejidas del arte Divino y los expone a la mirada humana. Entonces, en los resúmenes pasa por alto
los tejidos dentro de los Nombres Divinos, o bien los refiere a la razón. El primer ejemplo de esto es:
Así, al comienzo pregunta: "¿Quién es que prepara los cielos y la tierra como si fueran dos depósitos para vuestro sustento y hace que uno produzca lluvia y el otro, semillas? ¿Hay alguien más que Allah Quien pueda hacerlos dos almaceneros serviles? En cuyo caso, se le debería dar las gracias sólo a Él".
En la segunda frase, pregunta: "¿Quién es el dueño de vuestros ojos y oídos, los más preciados de vuestros miembros? ¿De qué mesa de trabajo o negocio los obtuvisteis? Es sólo vuestro Rab quien puede daros estos ojos y oídos sutiles y preciosos. Es Él Quien os crea, os cuida y os los dio. En cuyo caso, no hay otro Rab sino Él y el único adecuado para ser adorado es Él".
En la tercera frase, dice: "¿Quién es que resucita a la tierra muerta y vuelve a la vida a cientos de miles de clases de seres muertos? ¿Quién podría provocar esto más que Jak y Jálık de todo el universo? Seguramente es Él Quien lo provoca, Él los vuelve a la vida. Ya que Él es la Jak, Él no violará los derechos; Él os enviará al Tribunal Supremo. Él os volverá a la vida tal como vuelve la tierra a la vida".
En la cuarta frase, pregunta: "¿Quién sino Allah puede administrar y regular este universo vasto con perfecto orden como si fuera un palacio o una ciudad? Ya que no puede ser otro sino Allah, el poder que administra con extrema facilidad el universo vasto y todos sus cuerpos celestes es tan libre de fallas e infinito que no puede necesitar un copartícipe ni asociado, ni asistente, ni ayudante. Quien dirige el universo vasto no dejará a los seres pequeños en otras manos. Eso significa que estáis obligado a decir: 'Allah'".
Así, la primera y la cuarta frase dice 'Allah', la segunda, Rab (Sustentador), y la tercera, Al-Haqq (Verdad). Entonces comprende qué milagrosamente aptas son las palabras:
Menciona las disposiciones vastas de Yenáb-i Jak, los tejidos significativos de Su poder. Luego, la mesa de trabajo de las obras y los tejidos grandes es
Entonces, al mencionar los Nombres de 'Allah', Rab (Sustentador) y Haqq (Verdad), muestra la fuente de aquellas disposiciones vastas del poder Divino.
Un ejemplo del segundo:
Primero, esto enumera las manifestaciones de la soberanía Divina en la creación de los cielos y de la tierra, que demuestra el poder perfecto de Yenáb-i Jak y la inmensidad de Su soberanía, da testimonio de Su unidad; y la manifestación de soberanía de Allah en la alternación de la noche y el día, y la manifestación de la misericordia Divina en la subyugación de los barcos en el mar, el medio de transporte más importante de la vida social humana; y la manifestación de la inmensidad del poder Divino, que envía agua de vida a la tierra muerta desde los cielos y vuelve a la vida a cientos de miles de especies y lo hace como una exhibición de maravillas; y la manifestación de la misericordia y el poder en la creación de una cantidad infinita de diferentes animales sobre la tierra del suelo simple; y la manifestación de la sabiduría y la misericordia en el empleo de los vientos en las tareas importantes como la de asistir en la polinización y en la respiración de las plantas, animales y la de obligarlos y regularlos para hacerlos adecuados para realizar esas tareas; y la manifestación de la soberanía en la subyugación y al reunir las nubes, el medio de misericordia, suspendidas entre los cielos y la tierra en grandes masas extrañas, y dispersándolas, como dispersando a un ejército para descansar y luego invocándolos de regreso a sus tareas. Entonces, para impulsar a las mentes a reflexionar sobre sus detalles y verdades, dice:
hay signos para una gente que entienda'. Para despertar las mentes de la gente con esto, lo refiere al razonamiento.
Tercera Cualidad de Elocuencia: A veces el Corán explica los actos de Yenáb-i Jak en detalle, Luego los sintetiza con un resumen. Convence con los detalles y los confía a la memoria y los fija allí al resumirlos. Por ejemplo:
Con esta aleya, señala las bendiciones otorgadas sobre el Profeta José y sus ancestros. Dice: "De toda la humanidad, el favor Divino os ha ennoblecido con el rango de Profeta; ató todas las líneas de la misión profética a vuestra línea y lo hizo el jefe de todo el linaje entre la humanidad. Ha hecho de vuestra familia una celda
de instrucción y guía en las ciencias Divinas y la sabiduría Divina y unió en vos a través de ese conocimiento y esa sabiduría, la soberanía mundanal próspera y la felicidad eterna del Más Allá; y os ha hecho a la vez un gobernador poderoso de Egipto, un profeta elevado y un guía sabio y os ha distinguido a vos y a vuestros ancestros con conocimiento y sabiduría". Enumera estas bendiciones Divinas, luego dice: 'Es cierto que tu Rab es Conocedor y Sabio'. Su soberanía y sabiduría requiere que tú y tus ancestros fueran honrados con los Nombres de Alím y Jakím. Así, sintetiza esas bendiciones detalladas con este resumen.
Y, por ejemplo:
Esta aleya demuestra las disposiciones de Yenáb-i Jak en la vida social de la humanidad de tal manera que une la gloria y la humillación, la pobreza y riqueza directamente a la voluntad y deseo de Yenáb-i Jak. Significa: "Incluso las disposiciones más dispersas por los niveles de multiplicidad son por la voluntad y la determinación Divinas. La coincidencia no puede interferir". Después de hacer esta afirmación, menciona el asunto más importante de la vida del ser humano, su sustento. Esta aleya prueba con una o dos frases introductorias que el sustento del ser humano es enviado directamente del tesoro de misericordia del Rezzak-i Jakiki. Es así: «Tu sustento está ligado a la vida de la tierra, y que la tierra sea devuelta a la vida está relacionado con la primavera, y la primavera está en manos de Quien subyuga el sol y la luna, y alterna la noche y el día. En cuyo caso, sólo Quien llena la faz de la tierra con todos los frutos puede darle una manzana a alguien como verdadero sustento. Sólo Él puede ser su verdadero Rezzak». Entonces dice:
Resume y prueba esos actos detallados en esta oración. Es decir: "Quien te da sustento ilimitado es Quien realiza estos actos".
Cuarto Punto de Elocuencia: A veces sucede que el Corán menciona los seres Divinos con un arreglo particular de la oración, entonces, al mostrar que los seres están dentro de un orden, un equilibrio y que son sus frutos, le aporta una especie de transparencia y resplandor. Esta transparencia y este resplandor entonces muestran los Nombres Divinos, la manifestación de lo que son a través de ese arreglo como un espejo. Es como si los seres anteriormente mencionados fueran palabras, y los Nombres fueran sus significados, o las semillas de los frutos y sus esencias. Por ejemplo:
Así, el Corán menciona esas etapas maravillosas, extrañas, sorprendentes, bien ordenadas y equilibradas de la creación del ser humano de un modo tan transparente que
aparece de entre ellas y se auto-proclama. Un escriba que estaba escribiendo esta aleya pronunció las palabras antes de que llegaran a él, y se preguntó: "¿La revelación también ha venido a mí?" Considerando que fue la perfección del orden y de la transparencia de las palabras anteriores y su coherencia lo que había mostrado las palabras finales antes de que llegaran.
Y, por ejemplo:
En esta aleya, el Corán señala la sublimidad del poder Divino y la soberanía Divina. Muestra un Kadír-i Zulyelal establecido en el trono de Su Divinidad, Quien, con el sol, la luna y las estrellas como soldados cumpliendo órdenes esperando Su orden, rota la noche y el día uno después del otro como dos líneas o dos cintas, uno blanco y uno negro, y escribe los signos de Su divinidad en las páginas del universo. Esto lo hace de tal manera que cuando cada espíritu oye la aleya, siente el deseo de exclamar:
Es decir,
es como el resumen, la semilla, el fruto y el agua de vida, de lo que la ha precedido.
Quinta Cualidad de Elocuencia: El Corán a veces menciona asuntos materiales particulares que están sujetas al cambio y son el medio de varias circunstancias, entonces para transformarlos a la forma de verdades constantes, los resume con Nombres Divinos universales, constantes, luminosos y los enlaza. O concluye con un resumen que alienta el pensamiento y el aprendizaje de lecciones. Un ejemplo del primer significado:
La primera de todas estas aleyas menciona un asunto particular, que es: "En relación a la sucesión de Adán, fue el conocimiento lo que le dio superioridad sobre los ángeles". Entonces dentro de este evento menciona la derrota de los ángeles ante Adán con respecto al conocimiento. Entonces sintetiza estos dos eventos con dos
Nombres universales:
Es decir: Ya que Tú eres Alím y Jakím, Tú instruiste a Adán y él ha prevalecido sobre nosotros. Y ya que Tú eres Jakím, Tú nos trataste según nuestras habilidades y le diste preferencia a él de acuerdo con sus habilidades.
Un ejemplo del segundo significado:
Estas aleyas señalan que Yenáb-i Jak hace de Sus seres como ovejas, cabras, ganado y camellos vertientes de leche pura y deliciosa para el ser humano; obras de arte como las uvas y los dátiles como calderos y fuentes cargadas de bendiciones deliciosamente dulces para él, y diminutos milagros de Su poder como las abejas que son hacedores de un helado dulce y saludable; entonces concluye con las palabras:
así impulsando al ser humano a pensar y tomar lecciones y comparar éstas con otras cosas.
Sexta Cualidad de Elocuencia: A veces sucede que una aleya despliega Decretos Divinos sobre una gran multiplicidad de cosas, luego las unifica con un lazo de unidad parecido a un aspecto de unidad, o las sitúa dentro de una regla universal. Por ejemplo:
Así, a la vez que provee de diez frases en Ayat al-Kursi diez niveles de Unidad Divina en variados tonos, con la frase:
rechaza absolutamente y con vehemencia que se le asocien copartícipes a Allah y la interferencia de otros; los echa. También, ya que esta aleya manifiesta el Nombre Más Grande, sus significados en relación a las verdades Divinas están al punto máximo, para que demuestre los actos Divinos de disposición a un máximo nivel. Además, después de mencionar la regulación Divina de todos los cielos y de la tierra, y la preservación abarcando a todas las cosas al grado extremo, un lazo de unidad y un aspecto de unidad sintetiza las fuentes de esas manifestaciones máximas con la frase,
Y, por ejemplo:
Estas aleyas describen cómo Yenáb-i Jak creó el inmenso universo como un palacio para el ser humano, y, al enviar el agua de vida de los cielos a la tierra, hizo de los cielos y de la tierra dos siervos que producen alimento para él. De modo similar, Él hizo que los barcos estén sometidos a los seres humanos para que puedan beneficiarse de los frutos de la tierra que se encuentran en cada parte de ella, también puedan intercambiar los frutos de sus trabajos y asegurarse sus medios de vida en todo sentido. Es decir, Él hizo los vientos como fustas, los barcos como caballos y los mares como un desierto debajo de sus pesuñas. Y además de conectar al ser humano con cada región de la tierra por medio de barcos, Él subyugó a los ríos, grandes y pequeños, para él al hacerlos medios de transporte. Y al hacer que el sol y la luna viajen, Mun'im-i Jakikí alterna las estaciones y las hace siervos obedientes por medio de los cuales Él le ofrece al ser humano Sus bendiciones multicolores que cambian con las estaciones; Él las creó también como dos timoneles que hacen girar esa rueda poderosa. Y Él hizo que la noche y el día estén subyugados al ser humano; es decir, Él hizo la noche como un velo para su sueño y reposo, y el día como un lugar de comercio para ganar su sustento.
Después de enumerar estas bendiciones Divinas, con el resumen:
señala la vasta extensión de las bendiciones otorgadas al ser humano y su cuantiosa profusión y abundancia. O sea, lo que el ser humano pide con la lengua de su capacidad y sus necesidades innatas, todo se le ha dado. Nunca se puede alcanzar un fin al contar las bendiciones Divinas otorgadas al ser humano ni se pueden extinguir. Por cierto, ya que los cielos y la tierra son una mesa de bendiciones para el ser humano, y cosas como el sol y la luna y la noche y el día son las bendiciones sobre la mesa, las bendiciones dirigidas hacia el ser humano van seguramente mucho más allá de lo que se puede contar y calcular.
Séptimo Misterio de Elocuencia: A veces sucede que para desestimarle a las causas aparentes la habilidad de crear y para demostrar qué tan lejos están de esto, una aleya señala los objetivos y frutos de los efectos para que se entienda que las causas son sólo un velo aparente. Porque desear eso, se siguen los objetivos más sabios y determinados, y se obtienen resultados importantes, es necesariamente la obra de quien es el Más Conocedor y Sabio. Mientras que las causas son sin vida y sin inteligencia. Entonces, al mencionar los objetivos y resultados, tales aleyas muestran que a pesar de que las causas son superficiales, que están unidas y son adyacentes a sus efectos, en realidad hay una gran distancia entre ellos. La distancia de la causa hasta la creación del efecto es tan grande que la mano de la más grande de las causas no puede alcanzar la creación de los efectos más insignificantes. Así, está dentro de esta larga distancia entre la causa y el efecto que los Nombres Divinos, cada uno se elevan como estrellas. El lugar de su elevación es esta distancia. Para la mirada superficial, las montañas en el horizonte parecen estar
unidas y contiguas con el cielo, a pesar de que desde la esfera del horizonte de las montañas hasta el cielo hay una vasta distancia en la que las estrellas se elevan y se sitúan otras cosas; así también la distancia entre las causas y los efectos es tal, que se puede ver sólo con la luz del Corán a través del telescopio de la fe. Por ejemplo:
Al mencionar los milagros del poder Divino en una secuencia decidida, esta aleya enlaza a las causas con los efectos y con las palabras مَتَاعًا لَكُمْ señala a un objetivo en su conclusión. Este objetivo demuestra que dentro de la secuencia de todas las causas y efectos hay un Disponedor que ve y que persigue un objetivo, para Quien las causas son un velo. Por cierto, con la frase
anula la posibilidad de que todas las causas tengan la habilidad de crear. En significado está diciendo: "La lluvia viene del cielo para producir alimento para vosotros y para vuestros animales. Ya que el agua no posee la habilidad de sentir pena por vosotros y de producir alimento, significa que la lluvia no viene, sino que es enviada. Y la tierra produce plantas y vuestro alimento viene de allí. Pero sin tener sentimientos ni inteligencia, está mucho más allá de la habilidad de la tierra el pensar en vuestro sustento y sentir compasión por vosotros, entonces no lo produce por sí sola. Alguien abre esa puerta y les da bendiciones a vuestras manos. Además, ya que es remoto que las plantas y los árboles consideren vuestro alimento y produzcan compasivamente frutos y granos para vosotros, la aleya demuestra que son cuerdas y sogas que Jakím-i Rajím extiende por detrás del velo, al que Él le adjunta Sus bendiciones y alarga para los seres vivos". Así, de esta explicación surgen numerosos Nombres Divinos, como Rajím, Rezzak, Mun'im y Kerím.
Y otro ejemplo:
Esta aleya explica las disposiciones maravillosas de la formación de nubes y la causa de la lluvia, que es uno de los milagros más importantes de la Soberanía Divina y el velo más extraño del tesoro de misericordia. Como los soldados que han sido relevados a descansar, junto con el toque de un clarín, las nubes se reúnen y se forman a la orden Divina cuando sus partes han sido dispersadas y escondidas en la atmósfera. Entonces, como un ejército que se forma en pequeños grupos, los pedazos de nubes se reúnen y forman masas -que son vastas y elevadas, húmedas y blancas, y contienen nieve y granizo como las montañas en la resurrección- de las cuales se envía el agua de vida a los seres vivos. Pero al ser enviada, se evidencia una voluntad y un propósito; viene de acuerdo con las necesidades. Esto significa que es enviada. Mientras los cielos están claros y vacíos, los pedazos montañosos de nubes no se reúnen por sí mismos en una gran reunión de maravillas, son enviados por Quien conoce a los seres vivos. En esta distancia, entonces, surgen los Nombres Divinos como Kadír, Alím, Mutasarrif, Mudebbir, Murebbi, Mugis y Mujyí.
Octava Cualidad de Elocuencia: A veces sucede que para impulsa al corazón a aceptar las obras maravillosas de Yenáb-i Jak en el Más Allá y hacer que la mente las afirme, el Corán menciona Sus obras sorprendentes de este mundo como preparación, o menciona las obras Divinas maravillosas del futuro y del Más Allá de tal modo que adquirimos una firme convicción sobre ellos con cosas similares que observamos aquí. Por ejemplo:
En esta discusión de la resurrección de los muertos, el Corán demuestra la resurrección de siete u ocho maneras diferentes. Primero pone la atención sobre la primera creación, diciendo: "Vosotros veis vuestra creación del esperma a un coágulo de sangre a un feto, y de allí a la creación humana, entonces ¿cómo es que negáis la segunda creación, que es como esa o incluso más fácil?"
Y con las palabras:
Yenáb-i Jak indica los favores poderosos que Él le otorga al ser humano diciendo: "Quien les otorga tales bendiciones no lo dejará libremente entrar a la tumba y dormir para que nunca más se levante". Y por alusión dice: "Vosotros veis los árboles muertos que vuelven a la vida y se ponen verdes, pero no sacáis ninguna conclusión de sus huesos volviendo a la vida cuando están como ramas secas, y, entonces consideráis el levantamiento del ser humano como improbable. También, ¿podría Quien crea los cielos y la tierra permanecer impotente ante la vida y la muerte del ser humano, el fruto de los cielos y de la tierra? ¿Quién administra el árbol poderoso no le daría ninguna importancia a su fruto y permitiría que otros lo reclamen? ¿Creéis que Él abandonaría el resultado de todo el árbol, así haciendo que no tenga sentido y sea en vano el árbol de la creación, que junto con todas sus partes es trabajado con
sabiduría?" Dice: "Quien os volverá a la vida en la resurrección es tal que todo el universo es como un soldado bajo Sus órdenes". Es absolutamente sumiso ante Su orden de «¡Se! Y es». Es tan fácil para Él crear la primavera como lo es crear una flor. Él es Quien por Cuyo poder es fácil crear todos los animales como lo es crear una mosca. Él no puede ser desafiado con las palabras:
Ni Su poder puede ser menospreciado. Entonces, con la frase:
Dice: "Él es Kadír-i Zulyelal en Cuyas manos están las riendas de todas las cosas, con Él están las llaves de todas las cosas; Él alterna el invierno y el verano con tanta facilidad como se pasan las hojas de un libro, y abre y cierra este mundo y el Más Allá como si fueran dos casas". Ya que esto es así, la conclusión de todas estas evidencias es:
Es decir: "Él os haga volver a la vida desde la tumba y os traiga a la resurrección; allí seréis llamado a rendir cuentas ante la presencia del Todopoderoso".
Así, todas estas aleyas han preparado a la mente para aceptar la resurrección, y también han preparado al corazón, porque han señalado obras similares en este mundo.
A veces sucede también que el Corán menciona las obras de Allah en el Más Allá de tal modo que el ser humano pueda entender cosas similares en este mundo. Entonces no cabe la posibilidad de negarlas o considerarlas improbables. Un ejemplo de esto son las Suras que comienzan:
En estas Suras, menciona las revoluciones poderosas y las disposiciones de Soberanía Divina en la resurrección y en la Gran Reunión de tal modo que, ya que el ser humano ve cosas similares a eso en este mundo, por ejemplo, en el otoño y en la primavera, él acepta aquellas revoluciones fácilmente, lo que le causa terror al corazón y la mente no puede comprender. Brindar incluso un resumen del significado de estas tres Suras sería muy extenso, entonces por ahora señalaremos una sola frase a modo de ejemplo:
Por ejemplo, la frase:
expresa lo siguiente: en la resurrección todas las obras de todos serán publicadas en una página por escrito. Al ser extraño en sí mismo, la mente no puede comprender este asunto. Pero como la Sura lo indica, del mismo modo que en la resurrección de la primavera hay cosas similares a otros puntos, las cosas similares a este despliegue de las páginas son bastante claras.
Porque todos los árboles que cargan frutos o las plantas que florecen realizan obras, actos y tareas, y de cualquier modo en que demuestren los Nombres Divinos y glorifiquen a Allah, realizan adoración. Todas estas obras están escritas en sus semillas junto con sus historias de vida, y emergen en otra primavera en otro lugar. Tal como mencionan muy elocuentemente las obras de sus madres y troncos con las lenguas de las figuras y formas que demuestran, así también publican las páginas de sus obras con sus ramas, hojas, flores y frutos. Así, Quien lleva a cabo esta labor Sabia, Preservadora, Planeada, Nutritiva y Benevolente es Quien dice:
Puedes hacer analogías con otros puntos desde aquí y deducirlos si puedes. Para ayudarte, diré lo siguiente: la frase:
es una metáfora brillante que significa 'enrrollar' y 'juntar'; también alude a cosas similares a esto.
La Primera: Yenáb-i Jak quitó los velos de la inexistencia, el éter, y los cielos, y tomando del tesoro de Su misericordia una lámpara como un brillante centellante que ilumina al mundo, lo demostró al mundo. Cuando el mundo se cierra, Él volverá a envolver ese brillante en sus velos y lo quitará.
La Segunda: El sol es un oficial encargado de difundir la mercancía de su luz y envolviendo la cabeza de la tierra se turnan en la luz y en la oscuridad. Cada atardecer reúne sus mercancías y las esconde, y a veces hace negocios escasos debido al velo de una nube, y a veces la luna arroja un velo sobre su rostro que, de alguna manera, dificultan sus transacciones, luego ajusta los cuadernos de cuentas de sus mercancías y transacciones. De modo similar, llegará el momento en que este oficial renunciará a su puesto. Aunque no haya causas para su renuncia, debido al agrandamiento de los dos lunares negros de su rostro, como ha comenzado, con la orden Divina el sol retirará la luz que esparce con el permiso Divino y la enrollará alrededor de su propia cabeza. Se dirá: "No queda ningún trabajo para ti sobre la tierra. ¡Ve al Infierno y quema a aquellos que te adoraron e insultaron a un oficial obediente como tú al interferir que tú fuiste desleal!" Leerá el decreto de
con su rostro lleno de lunares negros.
Noveno Punto de Elocuencia: A veces sucede que el Sabio Corán menciona ciertos objetivos particulares, entonces, para impulsar a la mente por medio de ellos, confirma, establece, verifica y demuestra los objetivos a través de los Nombres Divinos, que son como una regla universal. Por ejemplo:
Aquí el Corán está diciendo: "Yenáb-i Jak es Semí'-i Mutlak; Él escucha todo, incluso, a través del Nombre Divino de Jak, una esposa que discute con su esposo y se queja de él, un asunto verdaderamente insignificante. Y ya que las mujeres expresan las manifestaciones más sutiles de misericordia y son las minas de la compasión del auto-sacrificio, Él escucha con el Nombre del Rajím el reclamo legítimo de una mujer y su queja a Él, y con el Nombre de Jak lo toma con seriedad dándole mucha importancia". Así, para hacer este objetivo particular universal, Uno que está fuera de la esfera de la contingencia del universo Quien escucha y ve un incidente menor entre los seres, debe necesariamente oír y ver todas las cosas, y Quien es Rab del universo necesariamente ve el sufrimiento de los seres insignificantes dentro del universo que sufren, y escucha sus lamentos. Uno que no ve su sufrimiento y no oye sus pedidos de ayuda no puede ser Rab. En cuyo caso, establece dos verdades poderosas con la frase,
Y, por ejemplo:
Aquí, después de mencionar el viaje del Noble Mensajero Aleyjis-Salátu ves-Selam desde la Mezquita Sagrada de Meca hasta la Mezquita Lejana en Jerusalén, que fue el comienzo de su Ascensión, el Corán dice:
El pronombre اِنَّهُ se refiere tanto a Yenáb-i Jak como al Profeta (A.S.M.). Si se refiere al Profeta, es así: "Había dentro de este viaje en particular un viaje general y una ascensión universal, durante el que, en cuanto a «junto al Loto del límite» y a «a la distancia de dos arcos», él escuchó y vio los signos Soberanos Divinos y las maravillas del arte Divino que fueron evidentes para sus ojos y oídos en los niveles universales de los Nombres Divinos". Muestra que ese viaje particular e insignificante fue como la llave para un viaje que fue universal y una asamblea de maravillas.
Si el pronombre se refiere a Yenáb-i Jak, es así: "Él invitó a uno de Sus siervos a viajar a Su presencia; y para confiarle una tarea, lo envió desde la Mezquita Sagrada a la Mezquita Más Lejana, donde Allah hizo que él se encontrara con los profetas que estaban reunidos allí. Entonces, luego de mostrar que él era el heredero absoluto de los principios de todas sus religiones, lo condujeron por Sus reinos en sus aspectos internos y externos tanto como 'a la distancia de dos arcos'". Él (A.S.M.) fue ciertamente un siervo y viajó por una ascensión que fue particular, pero tuvo una responsabilidad relacionada con todo el universo, y una luz que cambiaría el color del universo. Ya que él tenía consigo la llave para abrir las puertas de la felicidad eterna, Yenáb-i Jak Se describió a Sí mismo con los atributos de escuchar y ver todas las cosas. Porque de esta manera podría demostrar los propósitos
mundialmente abarcativos y las instancias de sabiduría de la responsabilidad, la luz, y la llave.
Y, por ejemplo:
En esta Sura, el Corán dice: "Al adornar los cielos y la tierra de esta manera y mostrando las obras de Su perfección, su Fátir-i Zulyelal hace que innumerables espectadores Lo ensalcen y Lo alaben. Los engalanó con incontables bendiciones para que los cielos y la tierra alaben y ensalcen ilimitadamente al Fátir-i Rajman con las lenguas de todas las bendiciones y las de aquellos que las reciben". Después de esto, señala que ya que Fátir le ha dado al ser humano, a los animales y pájaros, miembros y alas con los que pueden viajar por las ciudades y terrenos de la tierra, y ya que Zát-i Zulyelal también les ha dado alas a los ángeles, los habitantes del reino de los cielos, para que vuelen por los palacios celestiales de las estrellas y por los terrenos elevados de las constelaciones, Él es ciertamente poderoso sobre todas las cosas. Quien le da alas a una mosca, para volar de fruto en fruto, y alas a un gorrión para volar de árbol en árbol, es Quien les da alas a los ángeles para volar de Saturno a Venus y de Venus a Júpiter. Además, los ángeles no están restringidos a una particularidad como los moradores de la tierra; no están confinados a un lugar específico. Con las palabras:
sugiere que a la vez pueden estar presentes en cuatro o más estrellas; le da detalles. Así, al describir: "la formación de los ángeles con alas", que es un evento particular, señala a un taller general y universal de poder Divino y a su inmensidad, y lo verifica y establece con el resumen:
Décimo Punto de Elocuencia: A veces sucede que una aleya menciona los actos de rebeldía del ser humano, luego lo refrena con amenazas severas. Entonces, para que la severidad de las amenazas no lo arroje a la desesperación y a la desesperanza, concluye con algunos Nombres Divinos que señalan Su misericordia y lo consuela. Por ejemplo:
Esta aleya dice: "Di: si, como decís, Allah hubiera tenido copartícipes en su soberanía, seguramente hubiese habido algunos signos de desorden, causado por la mano que se estiró hasta el trono de Su soberanía e interfirió". Sin embargo, con las
lenguas de las manifestaciones y bordados de los Nombres Divinos que manifiestan, todos los seres, universales o particulares, grandes o pequeñas, desde los siete niveles de los cielos hasta los organismos microscópicos, glorifican al Musemmá-i Zulyelál, declarando que Allah está libre de copartícipes ni nada se le parece.
Sí, tal como los cielos Lo declaran Sagrado con las palabras de los soles y de las estrellas que arrojan luz, y, con la sabiduría que muestran y con su orden, y dan testimonio de Su unidad, así también la atmósfera glorifica y santifica a Allah con las palabras de las nubes y del trueno, del relámpago, y de la lluvia, y da testimonio de Su unidad. La tierra también glorifica y declara que es Uno Jálık-i Zulyelal a través de sus palabras vivas conocidas como animales, plantas y otros seres; y entonces Lo glorifica y da testimonio de Su unidad con las palabras de sus árboles y sus hojas, flores y frutos. De modo similar, a pesar de su diminuto tamaño e insignificancia, los seres más pequeños y los seres más particulares glorifican a Musemmá-i Zulyelál expresado por los numerosos Nombres universales que demuestran y dan testimonio de Su unidad a través de las circunstancias y los bordados que cargan.
Así, ya que el ser humano es el resumen y el resultado del universo, el vicegerente sobre la tierra, su fruto delicado, esta aleya señala qué horrible y merecedor de castigo es su incredulidad y que le asocie copartícipes a Allah. Porque se opone y es contrario a todo el universo, que por completo glorifica unánimemente, con una lengua, a su Jálık-i Zulyelal y da testimonio a través de su estado de Su unidad y realiza la tarea de adoración que se le ha encomendado, llevándola a cabo con perfecta sumisión. Pero para no arrojar al ser humano en la desesperación y para mostrar la sabiduría del Kajjar-i Zulyelal que permite tal rebelión infinitamente horrible y no destruye el universo en las cabezas de la humanidad, dice:
Muestra con este resumen la sabiduría de posponerlo, y deja la puerta abierta para la esperanza.
Así, puedes entender de estas diez indicaciones milagrosas que en los resúmenes de las conclusiones de las aleyas tienen gotas numerosas de guía y destellos de milagro. Los más grandes genios entre los estudiosos de la retórica se han mordido sus dedos con absoluto asombro y admiración ante estos estilos únicos, y declararon:
"ESTA NO ES PALABRA HUMANA", y han creído en:
con absoluta certeza. Esto significa que algunas aleyas, junto con las indicaciones mencionadas anteriormente, contienen muchas más virtudes que no están incluidas en nuestra discusión. Un bordado tan milagroso se ve en la colección de esas virtudes que incluso los ciegos pueden verla...
EL TERCER HAZ DE LUZ de La Segunda Luz
El Corán no puede compararse con otras palabras y discursos. Esto es porque el discurso tiene diferentes categorías, y en cuanto a superioridad, poder, belleza y delicadeza, tiene cuatro fuentes: una es el hablante, otra es la persona que escucha, otra es el propósito y la otra es la forma. Su fuente no es sólo la forma como la gente literaria han mostrado equivocadamente. Entonces en un discurso uno debería considerar: "¿Quién lo dijo? ¿A quién estaba dirigido? ¿Por qué lo dijo? ¿De qué
forma lo dijo?" Uno no debería considerar sólo las palabras. Ya que el discurso obtiene su fuerza y su belleza de estas cuatro fuentes, si las fuentes del Corán se estudian detalladamente, se comprenderá el nivel de su elocuencia, superioridad y belleza. Por cierto, ya que el discurso se enfoca al hablante, si es una orden o una prohibición, comprende también la voluntad y el poder del hablante según su posición. Entonces elimina la resistencia; tiene un efecto como de electricidad física e incrementa en proporción a la superioridad y poder del discurso. Toma, por ejemplo, esta aleya:
Es decir: "¡Oh, tierra! Tu deber está cumplido, trágate tu agua. ¡Oh, cielos! Ya no hay ninguna necesidad, dejen de dar lluvia". Y, por ejemplo:
Que significa: "¡Oh, tierra! ¡Oh, cielos! Vengan, ya sea que quieran o no, de todos modos ustedes están sometidos a mi sabiduría y poder. Emerjan del la inexistencia y vengan al lugar de exhibición de mi arte en existencia". Y respondieron: "Venimos en perfecta obediencia. Con Tu poder, realizamos cada tarea que Tú nos has mostrado". Considera lo poderosas y elevadas que son estas órdenes verdaderas y efectivas, que comprenden poder y voluntad, luego mira las palabras humanas como la siguiente conversación sin sentido con los seres inanimados:
¿Se pueden comparar las dos órdenes? Sí, ¿hay alguna comparación entre los deseos que surgen de los anhelos y de las órdenes supererogatorias que surgen de aquellos deseos, y la orden de un comandante con autoridad real en actividad? ¿Puede haber alguna comparación entre tales palabras y la orden efectiva, "Derecho, ¡marchen!" de un comandante supremo de un ejercito vasto? Porque si una orden como esa se escucha de un soldado común, aunque las dos órdenes en forma son iguales, en significado difieren tanto como un soldado común y el comandante de un ejército.
Y, por ejemplo, las aleyas:
Mira lo poderosas y elevadas que son las dos órdenes en estas dos aleyas, luego mira el discurso humano en forma de órdenes. ¿No es este último como una luciérnaga en relación al sol? Para describir su acto tanto para el ojo como para el oído, un verdadero dueño describe su acto al llevarlo a cabo, y un verdadero artista explica su arte al realizarlo, un verdadero otorgador explica sus bendiciones al otorgarlas, es decir, para combinar la palabra y el acto, cada uno dice: "¡Mira! He hecho esto y estoy haciendo esto de esta manera. Hice eso por esta razón, y esto será así, y estoy haciendo esto para que sea así".
Y, por ejemplo:
¿Puede haber alguna comparación entre estas descripciones, estos actos, que brillan como los frutos estrellados del Paraíso en la constelación de esta Sura en los cielos del Corán, y que menciona muchos niveles de pruebas dentro de ellos por medio del orden de la retórica, y que provee la resurrección de los muertos, su conclusión, con la frase كَذٰلِكَ الْخُرُوجُ así silenciando a aquellos al comienzo de la Sura que niegan la resurrección; puede haber alguna comparación entre esto y las discusiones del ser humano sobre los actos entrometidos que no tienen conexión con ellos? No es ni siquiera la comparación de los dibujos de las flores copiadas, y las flores vivas reales. Explicar por completo el significado de اَفَلَمْ يَنْظُرُٓوا hasta كَذٰلِكَ الْخُرُوجُ sería muy extenso, entonces pasaremos por él con una breve indicación, como esta:
Ya que al comienzo de la Sura los incrédulos niegan la resurrección, el Corán da un párrafo preliminar largo para impulsarlos a aceptarla. Dice: "¿No miráis a los cielos sobre vosotros, que Nosotros hemos construido de modo tan ordenado y magnificente? ¿No veis cómo Nosotros lo hemos adornado con estrellas y el sol y la luna, y cómo Nosotros no hemos permitido ninguna falta o defecto? ¿No veis cómo Nosotros hemos extendido la tierra para ti y con qué sabiduría Nosotros la hemos amoblado? Hemos fijado las montañas sobre ella y la protegimos de la invasión del mar. ¿No veis cómo Nosotros hemos creado cada variedad de planta u otra cosa que crece sobre la tierra, bellas y de todos colores y cómo con ellas Nosotros hemos embellecido cada parte de ella? ¿Y no veis cómo Nosotros enviamos la lluvia generosa desde los cielos y con ella creamos jardines y huertas, granos y árboles altos que dan frutas como los dátiles deliciosos, y cómo Yo hago que crezcan y les envío a mis siervos el sustento con ellos? ¿Y no veis que con la lluvia regreso el campo muerto a la vida? Yo creo miles de resurrecciones mundanales. Tal como Yo levanto con Mi poder a estas plantas fuera de este campo muerto, así es como vuestro resurgimiento será en la resurrección. En la resurrección, la tierra morirá y vosotros resurgiréis vivos". ¿Puede haber alguna comparación entre las
explicaciones elocuentes que establecen estas aleyas al demostrar la resurrección, sólo una milésima de lo que hemos podido aludir, con las palabras que el ser humano expone para apoyar su reclamo?
Desde el comienzo de este tratado hasta aquí, con empeño para hacer que un enemigo obstinado acepte el milagro del Corán por medio del razonamiento imparcial, conocido como determinar la verdad, hemos mantenido en secreto muchos de los derechos del Corán. Hemos traído ese Sol entre las velas y hecho comparaciones. Hemos llevado a cabo la tarea de determinar la verdad, y hemos probado lo milagroso que es de una manera brillante. Ahora, en una o dos palabras, no en nombre de 'determinar la verdad', sino en nombre de la 'realidad', señalaremos la verdadera estación del Corán, que está más allá de cualquier comparación.
Por cierto, la comparación de otro discurso con el Corán es como la comparación entre las estrellas reales y la de reflejos minúsculos de las estrellas en pedacitos de vidrio. ¿Cómo pueden las palabras del Corán, cada una de las cuales representan y muestran una verdad constante, compararse con los significados que el ser humano representa con sus palabras en los espejos diminutos de sus pensamientos y sentimientos? ¿Cómo pueden las palabras angelicales y vivientes del Corán, que inspiran las luces de la guía y que son el discurso del Jálık-i Zulyelal del sol y de la luna, compararse con las palabras cortantes del ser humano con su sustancia llena de embrujo y sutileza farsante para despertar los deseos viles? Sí, la comparación de las alimañas e insectos venenosos, y los ángeles benditos y los seres con espíritus luminosos, es como aquella de las palabras del ser humano y las del Corán. La Palabra Veinticinco junto con las veinticuatro Palabras previas han demostrado estas verdades. Este reclamo nuestro no es infundado; su prueba es la conclusión mencionada anteriormente. Por cierto, ¿cómo pueden estas palabras del Corán, que son todas las cáscaras de las joyas de la guía, las fuentes de las verdades de la fe y las vertientes de los fundamentos del Islam, y, han venido directamente del Trono del Más Misericordioso, y por encima y más allá del universo, mira al ser humano y desciende a él, y comprende sabiduría, poder y voluntad Divina, y son el discurso eterno; cómo se puede comparar sus palabras con las palabras vanas, extravagantes, inútiles y que alimentan los deseos?
Sí, ¿cómo puede ser que el Corán, que es como un árbol de Tuba, y extiende todas sus ordenanzas y principios en forma de hojas por mundo del Islam con todas sus espiritualidades, marcas y perfecciones, y, muestra a sus estudiosos purificados y evliyas como frescos y bellos a través de su agua de vida, cada uno como una flor, y produce todas las perfecciones y verdades cósmicas y Divinas como frutos, y una vez más, como un árbol cargado de frutos produce numerosas semillas dentro de sus frutos cada una como un principio y programa para acciones y muestra las verdades en una sucesión continua; cómo puede compararse esto con el discurso del ser humano que conocemos?
A pesar de que por mil trescientos cincuenta años, el Sabio Corán ha establecido y mostrado todas sus verdades en el mercado del universo, y todos, todas las naciones, todos los países han tomado algunas de sus joyas y sus verdades, y sí las toman, ni la familiaridad, ni la abundancia, ni el paso del tiempo, ni los grandes
cambios han dañado sus verdades valiosas y estilos delicados, ni lo ha, hecho envejecer, ni secar, ni tampoco le han hecho perder su valor, ni extinguir su belleza. Esto en sí mismo es un aspecto milagroso.
Si alguien viniera ahora y ordenara algunas de las verdades que trajo el Corán en forma infantil según sus propios caprichos, y si tuviera que compararlas con algunas aleyas del Corán para desafiarlas, y dijera: "He pronunciado estas palabras parecidas a las del Corán", sería absolutamente tonto, como en el siguiente ejemplo: hay un hombre común, un constructor de casas comunes, incapaz de comprender las inscripciones elevadas de un maestro que ha construido un palacio espléndido cuyas piedras son varias joyas, y lo ha decorado con adornos armoniosos que miran hacia los bordados elevados de todo el palacio y su relación con las piedras. Si el hombre común, que no conoce ninguna de las joyas ni de ningún adorno del palacio, al entrar al palacio, destruyera los bordados elevados en las valiosas piedras y les diera una forma, un orden, similar al de una casa común según sus deseos infantiles y le agregara algunas cuentas para complacer su punto de vista juvenil, y luego dijera: "¡Miren! Tengo una habilidad y una riqueza más grande y adornos más preciosos que el constructor del palacio", en comparación, sería el arte de un falsificador loco de remate.
TERCERA LUZ: Esta Tercera Luz consiste de tres Reflejos.
PRIMER REFLEJO: Un aspecto importante del milagro del Corán de Milagrosa Exposición se explicó en la Palabra Trece. Se ha incluido aquí para que pueda tener su lugar entre los otros aspectos milagrosos, sus hermanos. Es como sigue: Si quieres ver y apreciar de qué manera, como estrellas brillantes, todas las aleyas del Corán dispersan la oscuridad de la incredulidad al esparcir la luz del milagro y de la guía, imagínate a ti mismo antes de la revelación del Corán, en la época de ignorancia y en el desierto del salvajismo donde todo estaba cubierto de velos de la naturaleza y donde no había vida en medio de la oscuridad de la ignorancia y el descuido. Entonces, de repente, de la lengua elevada del Corán, escuchas aleyas como:
¡Ve cómo esos seres del mundo muertos o dormidos surgen a la vida con el sonido, سَبَّحَ
يُسَبِّحُ en las mentes de aquellos que oyen, cómo despiertan, surgen y mencionan los Nombres de Allah! Y con el sonido de:
las estrellas en aquellos cielos negros, todos pedazos de fuego sin vida, y los seres desdichados sobre la faz de la tierra, presentan el siguiente punto de vista a aquellos que oyen: el cielo parece como una boca y las estrellas cada una como palabras que muestran sabiduría y luces que dicen la verdad. El planeta parece como la cabeza, la tierra y el mar como lenguas, y todos los animales y plantas como palabras de glorificación. De lo contrario, no apreciarán los puntos delicados y el placer al ver desde esta época hacia aquella. Porque si
cuando consideras sus aleyas, las ves esparciendo su luz desde aquella época, y se han vuelto como conocimiento aceptado universalmente con el correr del tiempo, y brillando con las luces del Islam, y tomando su color del sol del Corán, o si las observas a través de un velo de familiaridad superficial y simple, no ves verdaderamente qué tipo de oscuridad cada aleya disipa o cuán dulce es el recital de su milagro, y no aprecias este tipo de milagro entre sus muchas variedades. Si quieres comprender uno de los niveles más altos del milagro del Corán de Milagrosa Exposición, escucha la siguiente comparación:
Imaginemos que un árbol extremadamente extraño, vasto y que se expande está disimulado debajo del velo de lo oculto y escondido en un nivel de ocultación. Está claro que tiene que haber una relación, una armonía y un equilibrio entre un árbol y todos sus miembros como sus ramas, frutas, hojas, y brotes, al igual que los miembros del ser humano. Cada una de sus partes toma una forma y se le da un diseño acorde a la naturaleza del árbol. Entonces si alguien aparece y hace un dibujo por encima del velo que corresponde a los miembros del árbol, que nunca fue visto y todavía no se ve, entonces delimita a cada miembro, y desde las ramas hasta la fruta, y de la fruta a las hojas, dibuja una forma proporcionada, y llena el espacio entre sus fuentes y extremidades, que están a una distancia infinita unas de otras, con dibujos que muestran exactamente el diseño y la forma de sus miembros, ciertamente no quedará ninguna duda de que el artista ve al árbol escondido con un ojo que penetra y abarca lo oculto, luego lo delinea.
Del mismo modo, las declaraciones sagaces del Corán de Milagrosa Exposición, relacionadas con la realidad de los seres contingentes (es decir, relacionados a la realidad del árbol de la creación que se extiende desde el comienzo del mundo hasta los límites más lejanos del Más Allá, que se esparce desde la tierra hasta el Trono Divino y desde las partículas diminutas hasta el sol), han preservado la proporción entre los miembros a tal punto y le han dado a todos los miembros y frutos una forma tan apropiada que todos los investigadores eruditos han declarado al concluir sus investigaciones sobre sus delineamientos: ¡Ma'shallah! "¡Qué maravillas Allah ha deseado!" Barakallah. Han dicho: «¡Sólo tú eres quien resuelve y aclara el misterio del universo y el misterio de la creación, Oh, Sabio Corán!»,
y no hay error en la comparación; se representan los Nombres y Atributos Divinos, y los actos y las obras de la Soberanía Divina como un árbol de Tuba de luz, la extensión de cuya grandeza se estira por toda la eternidad, los límites de cuya inmensidad se esparce a lo largo del infinito, el espacio interminable y lo abarca; el alcance de cuyas obras se extienden desde:
hasta:
El Sabio Corán ha descrito esa realidad luminosa, las verdades de esos Nombres y atributos, y de los actos y las obras, junto con todas sus ramas y ramitas, objetivos y frutos de una manera tan armoniosa, tan adecuadas entre sí, tan apropiadas entre sí, sin romperse entre sí ni arruinando el decreto de unos a otros, ni al ser remotos
entre sí, que todos aquellos que han discernido la realidad de las cosas y han penetrado los misterios y todos los sabios y los sagaces que han viajado al reino de la dimensión interna de las cosas, han declarado: Subahanallah "¡Glorificado sea Allah!" frente a esa Exposición Sagaz, y lo han afirmado diciendo: «¡Qué correcto, qué ajustado a la realidad, qué delicado, qué merecedor!»
Por ejemplo, los seis pilares de la fe, que se parecen a una rama simple de aquellos dos árboles poderosos que buscan en toda la esfera de la contingencia y la esfera de la necesidad, representan a todas las ramas de esos pilares -incluso las frutas y flores más alejadas- observando tal armonía y proporción entre ellos, y los describe de una manera tan equilibrada, y los ilustra de un modo tan conectado que la mente humana queda no es capaz de percibirlos y se queda asombrada ante su belleza. Y la prueba que una belleza proporcionada y una relación perfecta y un equilibrio completo han sido preservados entre los cinco pilares del Islam, que son como ramitas de la rama de la fe, hasta el más mínimo detalle, el punto de conducta más pequeño, los objetivos más lejanos, las sabidurías más profundas, y las frutas más insignificantes, es el perfecto orden, equilibrio y belleza proporcionada y la solidez de la Más Grande Ley del Islam, que ha surgido de las declaraciones, sentidos, indicaciones y alusiones decisivas del Corán abarcativo; forman una prueba irrefutable, decisiva y un testigo justo que no se puede poner en duda. Esto significa que las exposiciones del Corán no pueden atribuirse al conocimiento parcial del ser humano, y, en particular al conocimiento de alguien iletrado. Más bien se basan en un conocimiento abarcativo y son la palabra de Quien es capaz de ver todas las cosas juntas y observan en un instante todas las verdades de la eternidad. En esto creemos...
SEGUNDO REFLEJO: Ya que en la Palabra Doce se ha explicado e ilustrado con comparaciones qué tan lejos la filosofía humana que desafía a la sabiduría Coránica, ha caído frente a esta sabiduría, y se ha probado en otras Palabras, referimos a aquellos tratados y por ahora ofrecemos una comparación más desde otro punto de vista. Es como sigue:
La ciencia y la filosofía humana miran al mundo como fijo y constante. Y discuten la naturaleza de los seres y sus características en detalle; cuando sí hablan de sus deberes ante su Sáni, hablan de ellos brevemente. Con bastante simpleza, hablan sólo de la decoración y las letras del libro del universo, y no le dan ninguna importancia a su significado. Mientras que el Corán mira al mundo como efímero, pasajero, engañoso, viajero, inestable y que pasa por revolución. Habla brevemente de la naturaleza de los seres y de sus características superficiales y materiales, pero menciona en detalle los deberes de adoración que tienen a cargo por orden del Sáni, y cómo y en qué sentidos señalan a Sus Nombres y su obediencia ante las órdenes Divinas de la creación. En consecuencia, miramos las diferencias entre la filosofía humana y la sabiduría Coránica con respecto a este asunto, el de mirar a las cosas ya sea brevemente o en detalle, y vemos cuál es la pura verdad y la realidad.
Un reloj en nuestra mano parece ser constante, pero su interior está en perpetua agitación por el movimiento de los funcionamientos y la angustia constante de las ruedas dentadas y las partes. De la misma manera, junto con su estabilidad aparente, este mundo, que es un reloj enorme de poder Divino, está permanentemente girando dentro de agitaciones y cambios, de trascendencia y evanescencia. Por cierto, ya que el tiempo ha entrado en el mundo, la noche y el
día son como una aguja de dos cabezas que cuenta los segundos de ese inmenso reloj. Los años son como una aguja que cuenta sus minutos, mientras los siglos cuentan sus horas. Así, el tiempo arroja al mundo sobre las olas de la muerte y declina. Asigna todo el pasado y el futuro de la inexistencia, dejando existir sólo al presente.
Junto con esta forma que el tiempo le da al mundo, con respecto al lugar también es como un reloj inestable que sufre revoluciones. Porque ya que el espacio de la atmósfera cambia velozmente y con rapidez pasa de un estado a otro al ser llenado y vaciado con nubes en ocasiones varias veces por día, causa cambios como una aguja que cuenta los segundos. Y es lugar de la tierra, que es como el piso de la casa del mundo, ya que con vida y muerte y los animales y las plantas su faz cambia muy rápidamente, como una aguja que marca los minutos muestra que este aspecto del mundo también es efímero. Y tal como la tierra es así con respecto a su faz, así también con las revoluciones y agitaciones dentro de ella, y las montañas que emergen como resultado y que desaparecen, este aspecto del mundo está pasando lentamente también, como una aguja que marca las horas. Y al cambiar como los movimientos de los cuerpos celestes, la aparición de los cometas, los casos de eclipses solares y lunares, y la caída de estrellas; el lugar de los cielos también, que es como el techo de la casa del mundo, muestra que los cielos tampoco son estables ni constantes, sino que van progresando hacia la ancianidad y la destrucción. Su cambio es lento y tardío como la mano que cuenta los días en un reloj semanal, pero en todo sentido demuestra que es efímero, pasajero y que se dirige a la destrucción.
Así, el mundo, en relación al mundo, ha sido construido sobre estos siete pilares. Estos pilares constantemente lo sacuden. Pero cuando el mundo que está así en movimiento y se sacude considera a su Creador, los movimientos y los cambios es la obra de una pluma de poder que escribe los escritos del Eternamente Adorado. Y aquellos estados cambiantes son los espejos de los Nombres Divinos, que, al ser renovados constantemente, muestran con representaciones siempre diferentes las manifestaciones de las cualidades de los Nombres.
Y entonces, con respecto al mundo, el mundo es efímero y se apresura hacia la muerte, y sufre revoluciones. A pesar de que en realidad parte como el agua que fluye, al ojo descuidado le parece congelado; debido a la idea de la naturaleza, se ha convertido en denso y turbio, y se ha vuelto un velo que oculta el Más Allá. Así, por la investigación filosófica y las ciencias naturales, los entretenimientos seductores de la civilización disoluta y sus pasiones intoxicadas, la filosofía enferma ha incrementado el estado de congelamiento del mundo, y ha hecho más denso el descuido, y se ha vuelto más opaco y turbio, y ha logrado que Sáni y el Más Allá sean olvidados. Mientras que, con estas aleyas:
el Corán carda al mundo con respecto al mundo como al algodón, y lo tira. Con sus exposiciones como:
le da al mundo una transparencia y remueve su turbiedad. Con sus iluminaciones que esparcen luz como:
derrite al mundo sin vida. Con sus expresiones teñidas de muerte como:
hace añicos el delirio de que el mundo es eterno. Con sus ráfagas estruendosas, como:
disipa el descuido que nace de la noción de 'naturaleza'.
Así, de comienzo a fin, las aleyas del Corán que se dirigen al universo proceden según este principio. Ellas revelan y muestran la realidad del mundo como es. Al mostrar qué tan espantoso, es el mundo horrible, aleja el rostro del ser humano de él, y señala la belleza del rostro bello del mundo, que mira hacia Sáni. Sujeta la mirada del ser humano a eso. Instruye con verdadera sabiduría y conocimiento, enseñando los significados del libro del universo, mirando rara vez las letras y las decoraciones. No hace que se olvide el significado como la filosofía ebria, ni hace que el ser humano se enamore de lo horrible y que desperdicie su tiempo en cosas sin sentido debido a la decoración de las letras.
TERCER REFLEJO: En el Segundo Reflejo señalamos la caída de la filosofía humana ante la sabiduría Coránica y al milagro de la sabiduría Coránica. Ahora, en este Reflejo, mostraremos el nivel de sabiduría y de ciencia -ante la sabiduría Coránica- de los eruditos purificados, los evliyas y los iluminados entre los filósofos, los Ishraqiyyun, que son todos estudiantes del Corán. Haremos una breve indicación del milagro del Corán en este sentido.
Una indicación por cierto verdadera de la sublimidad del Sabio Corán, una prueba muy clara de su verdad y justicia y, un signo muy poderoso de su milagro es este: al preservar todos los niveles de todas las partes de unidad Divina junto con todas sus necesidades, al explicarlas, ha preservado su equilibrio y no lo ha arruinado; y ha preservado el equilibrio de todas las verdades elevadas Divinas y ha reunido los principios de todos Bellos Nombres Divinos y preservaron su proporción mutua. Ha reunido los actos Soberanos y Divinos con perfecto equilibrio. Así, esta
preservación, este equilibrio y esta reunión son características que por cierto no están presentes en las obras del ser humano ni en los productos del pensamiento de las eminencias de la humanidad. No se encontrará en ninguna parte de las obras de los evliyas que han penetrado a la faz interna de los seres, que considere a su Creador, ni en los libros de los Ishraqiyyun, que han pasado al significado interno y oculto de las cosas, ni en el conocimiento de los seres espirituales que ha penetrado el Mundo de lo Oculto. Como si hubieran practicado una división de tareas, es como si cada grupo adhiriese sólo a una o dos ramas del poderoso árbol de la realidad; cada uno se mantiene ocupado sólo con su fruto o sus hojas. No saben nada de los otros o bien no les interesa.
La realidad absoluta no se comprende con puntos de vista restringidos. Se necesita una mirada universal como el Corán para comprenderla. Por cierto son instruidas por el Corán, pero con una mente particular sólo pueden ver por completo a uno o dos lados de la realidad universal, están preocupados y encarcelados en ellos. Arruinan el equilibrio de la realidad ya sea por el exceso o la deficiencia, y estropean su proporción y armonía. Esta verdad se explicó con una comparación inusual en la Segunda Rama de la Palabra Veinticuatro, y ahora señalaremos al asunto con otra comparación.
Por ejemplo, supongamos que hay un tesoro bajo el mar, lleno de joyas innumerables de varios tipos. Los buceadores están sumergiéndose en las profundidades para buscar las joyas de ese tesoro. Ya que sus ojos están cerrados, comprenden lo que hay allí por el uso hábil de sus manos. Un diamante bastante largo llega a las manos de uno de ellos. El buceador asume que todo el tesoro consiste de un diamante largo como un pilar. Cuando oye sobre otras joyas de sus compañeros, imagina que son secundarias del diamante que él ha encontrado y que son facetas y adornos de él. A la mano de otro llega un rubí redondo, mientras que otro encuentra un pedazo cuadrado de ámbar; así sucesivamente, cada uno de ellos cree que la joya que ve con sus manos es la parte esencial y principal del tesoro, y supone que las cosas sobre las que oye son partes adicionales y detalles de ella. Entonces luego el equilibrio de las verdades se arruina, y la proporción mutua también se estropea. El color de muchas verdades cambia, y para ver el verdadero color de la realidad se ven obligados a recurrir a una interpretación forzada y explicaciones elaboradas. A veces incluso llegan a la negación y al rechazo. Cualquiera que estudia los libros de los filósofos Ishraqiyyun y las obras de los sufíes que se apoyan en iluminaciones y visiones sin pesarlas en la balanza de la Sunna confirmarán sin duda esta afirmación nuestra. Es decir, a pesar de que sus obras involucran verdades similares a aquellas del Corán y se toman de las enseñanzas del Corán, porque no son del Corán, son defectuosas de ese modo. Las aleyas del Corán también, que son océanos de verdades, son buceadores de ese tesoro bajo el mar. Pero sus ojos están abiertos y abarcan el tesoro. Ellos ven lo que hay en el tesoro y lo que no hay. Ellos lo describen y lo explican con tal armonía, orden y proporción que muestran la verdadera belleza y delicadeza. Por ejemplo, tal como ven la inmensidad de la divinidad expresada en las aleyas:
así también ven la misericordia abarcativa expresada por éstas:
Y tal como ven y señalan la extensión vasta de la creatividad expresada por:
así también ven y muestran la disposición y la soberanía Divinas abarcativas expresadas por:
Ven y señalan la verdad ponderosa expresada por:
y la verdad magnánima expresada por:
y la verdad vasta del Soberano y Dominio expresada por:
Ven y muestran la verdad compasiva y regular expresada por:
y la verdad vasta expresada por:
y la verdad vigilante expresada por:
y la verdad abarcativa expresada por:
y la proximidad expresada por:
y la verdad elevada indicada por:
y la verdad abarcativa expresada por:
Las aleyas del Corán ven y muestran en detalle cada uno de los seis pilares de la fe con respecto a este mundo y al Más Allá, la acción y el conocimiento. Ven y muestran intencionalmente y con seriedad cada uno de los cinco pilares del Islam, y todos los principios que aseguran la felicidad en este mundo y en el Otro. Preservan su equilibrio, perpetúan su proporción y una forma del milagro inmaterial del Corán viene a la existencia desde la fuente de belleza que nace de la proporción mutua de aquellas verdades en su totalidad.
Es debido a este gran misterio que a pesar de que los estudiosos de teología (kalam) son estudiantes del Corán y una parte de ellos han escrito miles de obras de diez volúmenes cada una sobre los pilares de la fe, porque como los mutazilíes prefirieron la razón a la revelación, no han podido expresar con claridad ni siquiera diez de las aleyas del Corán, ni probarlas decisivamente, ni convencer persuasivamente sobre ellas. Es tan simple como que han cavado túneles debajo las montañas distantes, han tomado pipas con las cadenas de las causas hasta los confines del mundo, allí cortaron las cadenas, y luego demostraron el conocimiento de Allah y de la existencia del Váyib-ul Vuyud, que son como el agua de la vida. Cada una de las aleyas del Corán, sin embargo, puede extraer agua de todos los lugares como la Vara de Moisés, abrir una ventana en todo y dar a conocer al Sáni-i Zulyelal. En realidad hemos probado y demostrado este hecho en el tratado en árabe Katre, y en otras Palabras, que fluyen del océano del Corán.
Es también debido a este misterio que ya que todos los líderes de los grupos heréticos que han pasado a la naturaleza interna de las cosas (batin), que, no siguiendo la Sunna del Profeta (A.S.M.) sino basándose en sus visiones, han regresado luego de haberse ido a mitad de camino, y volviéndose líderes de una comunidad, han fundado una secta, no han podido preservar la proporción y el equilibrio de las verdades Coránicas, han caído en la innovación, en el desvío y han llevado a una comunidad de gente por el mal camino. Así, la impotencia completa de todos estos demuestra lo milagrosa que son las aleyas del Corán.
Conclusión
Dos destellos milagrosos de las gotas milagrosas del Corán mencionado en la Gota Catorce de la Palabra Diecinueve son sus repeticiones, que se cree que son una falla, y su brevedad con respecto a las ciencias físicas, siendo ambas las fuentes de los destellos milagrosos. Además, un destello del milagroso Corán que brilla sobre los milagros de los profetas en el Corán se demuestra claramente en la Segunda Estación de la Palabra Veinte. De modo similar a estos, numerosos destellos de
milagro se mencionaron en otras Palabras y en mis tratados en árabe. Por consiguiente, considerando que ellos son suficientes, aquí sólo diremos esto, que un milagro más del Corán es tal como todos los milagros de los profetas muestran un bordado milagroso del Corán, así también con sus milagros, el Corán es en sí mismo un milagro del Profeta Muhammad (A.S.M.). Y todos los milagros del Profeta Muhammad (A.S.M.) son un milagro del Corán que demuestra su relación con Yenáb-i Jak. Y con la aparición de esa relación, todas sus palabras se vuelven milagros. Porque entonces una sola de sus palabras puede contener un árbol de verdades inmaterialmente, como una semilla; y puede estar conectada con todos los miembros de una verdad poderosa, como el centro del corazón; y ya que se basa en un conocimiento abarcativo y una voluntad infinita, puede considerar innumerables cosas junto con sus letras, totalidades, situaciones y posiciones. Es por esto que los estudiosos de la ciencia de las letras reclaman que ellos han encontrado una página de secretos en una sola de las letras del Corán, y demuestran lo que reclaman a los adeptos de esa ciencia.
Ahora, reúne en el ojo de tu mente todas las Luces, Rayos, Destellos, Haces de Luz, y Reflejos desde el comienzo de este tratado hasta aquí y ¡considéralos todos juntos! Como una conclusión decisiva, ellos recitan y proclaman en tonos resonantes el reclamo hecho al comienzo, es decir:
Primer Apéndice
[Del Apéndice agregado a la Palabra Veinticinco, este Primer Apéndice consiste en la Decimoséptima Etapa de la Primera Estación del Rayo Siete, por su Estación.]
El viajero incansable e insaciable, que sabía que el objetivo de la vida en este mundo y la esencia de la vida es la fe se dirigió a su propio corazón y dijo: "examinemos el libro conocido como el Corán de la Exposición Milagrosa, del cual se dice que es la palabra y la declaración del Ser Que buscamos, el más famoso, el libro más brillante y más sabio del mundo, que publica un desafío en cada época a cualquiera que rechace rendirse a él. Sepamos lo que dice Él. Pero primero, debemos establecer que este libro es de nuestro Jálık", y él comenzó a buscar.
Ya que el viajero vivía en este época, él miró primero al Risale-i Nur, destellos del milagroso Corán; él vio sus ciento treinta partes que consisten en puntos luminosos formulados por este Libro del Discernimiento, o explicaciones bien fundadas de su contenido. Incluso aunque Risale-i Nur luche valientemente para difundir las verdades del Corán en todas las direcciones, en esta época obstinada y atea, nadie puede derrotarlo, lo que demuestra que su maestro, su fuente, sus autoridades y su sol son el Corán Divino, no el discurso humano. Además entre cientos de pruebas en las distintas partes de Risale-i Nur, la única prueba contenida en la Palabra Veinticinco y al final de la Carta Diecinueve, se habían establecido cuarenta aspectos del Corán milagroso de tal modo que cualquiera que lo hubiera visto no los critica, ni los apela sino que pronuncia las alabanzas apreciativas. El viajero dejó a
Risale-i Nur para demostrar que el Corán es un milagroso y la Palabra verdadera de Allah, volviendo sólo a una breve indicación de unos pocos puntos mostrando su grandeza.
Primer Punto: Como el Corán, con todos sus milagros y verdades que indican su veracidad es un milagro de Muhammad Aleyjis-Salátu ves-Selam entonces también, Muhammad Aleyjis-Salátu ves-Selam con todos sus milagros, las pruebas de la profecía y las perfecciones del conocimiento, es un milagro del Corán y una prueba decisiva de que el Corán es la Palabra de Allah.
Segundo Punto: El Corán, en este mundo, causó de una manera tan luminosa, afortunada y verídica, una revolución en la vida social del ser humano, así como en las almas, corazones, espíritus, los intelectos de los seres humanos, en sus vidas individuales, sociales y políticas, y, habiendo causado esta revolución la perpetuó de tal manera, que durante catorce siglos en cada momento sus seis mil, seiscientos sesenta y seis aleyas han sido leídos por las lenguas de más que unos cien millones de seres humanos, entrenándolos, refinando sus almas y purificando sus corazones. Para los espíritus, esto ha sido un medio de desarrollo y progreso; para los intelectos, una orientación y una luz; para la vida, esto ha sido la vida en sí misma y la felicidad. Tal libro es de una certeza incomparable; es una maravilla y un milagro.
Tercer Punto: El Corán, desde aquella época hasta el presente, ha demostrado tal elocuencia que causó que el valor que le daban a la oda conocida como "Los Siete Poemas Colgantes", que estaba escrita en oro y colgaba de las paredes de la Kaba, descendiera a tal punto que la hija de Labid, cuando descolgó el poema de su padre de la Kaba, dijo: "Comparado con las aleyas del Corán, esto ya no tiene ningún valor".
Un poeta beduino oyó que alguien recitaba esta aleya: فَاصْدَعْ بِمَا تُؤْمَرُ e inmediatamente se prosternó. Le habían dicho:
"¿Te has hecho Musulmán?"
Él dijo:
"No, ya estaba prosternado antes de la elocuencia de esta aleya."
Los miles de eruditos e imames, como los genios de la ciencia de la retórica como 'Abd al-Qahir al-Jurjani, Sakkaki, y Zamakhshari, habían decidido que: «La elocuencia del Corán está más allá de la capacidad humana y es inaccesible.»
También desde esa época, el Corán ha desafiado a todos los letrados arrogantes y egoístas y retóricos, y les dice de una manera calculada para romper su arrogancia: «vengan y traigan una sola Sura como éstas, o acepten la perdición y la humillación en este mundo y en el Más Allá». A pesar de este desafío, los retóricos obstinados de aquella época abandonaron el corto camino de hacer una sola Sura como el Corán y eligieron un largo camino de ponerse en peligro ellos mismos y sus pertenencias. Esto demuestra que no se puede tomar el camino corto.
Los millones de libros árabes que están en circulación, unos escritos por amigos del Corán a fin de parecerse e imitarlo, otros escritos por sus enemigos a fin de encararlo y criticarlo, ninguno de ellos ha sido capaz de alcanzar el nivel del Corán. Una persona común con sólo escucharlos, podrá decir con seguridad: "el Corán no se parece a estos otros libros, ni es del mismo nivel que ellos. Debe estar debajo de ellos o encima de ellos". Nadie -ningún incrédulo o tonto- en el mundo puede
decir que está debajo de ellos. De ahí que su nivel de elocuencia esté sobre todos ellos. Una vez una persona leyó esta aleya:
Y la persona dijo: "no puedo ver ninguna elocuencia milagrosa en esta aleya". Le dijeron: "vuelve a aquella época ucomo el viajero, y escucha la aleya como fue recitada allí".
Imaginándose estar allí antes de la revelación del Corán, él vio que todos los seres del mundo estaban viviendo en un mundo inestable, pasajero, sin sentido, infinito e ilimitado, en confusión y oscuridad, sin vida y sin conocimiento u objetivo. De repente él oyó esta aleya proclamada por la lengua del Corán y la aleya quitó un velo de delante del universo e iluminó la cara del globo; este discurso siempre existente, este decreto eterno, dio la instrucción a todos los seres conscientes, preparados en las filas de los siglos venideros, en tal manera que el cosmos se convirtió en una mezquita enorme. Toda creación encabezada por el cielo y la tierra, fue llamada a la conmemoración vital de Allah y a la proclamación de Su gloria, fue contenta y alegremente satisfecha su función.
Nuestro viajero observó todo esto. Así probando el nivel de elocuencia del Corán, y comparándolo con otras aleyas por la analogía, él entendió uno de los muchos miles de motivos sabios de la conquista de la mitad del globo y un quinto de la humanidad por el murmullo de la elocuencia del Corán, para la continuación ininterrumpida de su monarquía respetada y poderosa durante catorce siglos.
Cuarto Punto: El Corán había demostrado una dulzura tan veraz que mientras que la repetición de incluso la cosa más dulce provoca acoso, lo cual desde los tiempos más tempranos había sido aceptado por todo el mundo y hasta se había hecho proverbial que repetir la recitación del Corán, lejos de inducir a la repugnancia y al cansancio en los seres humanos de corazón puro, por el contrario aumenta su dulzura.
El Corán manifiesta, además, tal frescura, juventud y originalidad, que aunque había vivido durante catorce siglos y había pasado por muchas manos, retiene su frescura como si recién hubiera sido revelado. Cada siglo ve el Corán disfrutar de una nueva juventud, como si él dirigiera ese siglo en particular. Del mismo modo, los eruditos de cada rama del aprendizaje, aunque ellos mantienen el Corán constantemente a su lado a fin de beneficiarse de él, y permanentemente seguir su método de exposición, vean que el Corán mantiene la originalidad de su estilo y la manera de la explicación.
Quinto Punto: Un ala del Corán está en el pasado, y otra está por venir, y como su raíz y su otra ala son verdades concordadas de los antiguos profetas, y las confirma y corrobora, y ellos también las confirman con la lengua de la unanimidad, entonces también todos los caminos rectos verdaderos y los caminos de la refinación cuyas frutas como los evliyas y los eruditos purificados, que reciben la vida del Corán, muestran a través de sus espíritus vitales crecen progresivamente y viven bajo la protección de su segunda ala, atestiguan que el Corán es la verdad pura y la asamblea de verdades y por completo, una maravilla incomparable.
Sexto Punto: Seis aspectos del Corán son luminosos y muestran la veracidad del Corán y la exactitud por sí misma. Sí, los pilares de argumento y prueba están debajo de él; los destellos del sello de lo milagroso están encima de él; su objetivo;
los dones de ambos mundos, las verdades de revelación divina que son el punto de apoyo están detrás de él; el asentimiento y las pruebas de las mentes rectas innumerables están a su derecha; y los corazones benignos y las conciencias limpias que conocen la absoluta y agradable seriedad para atraer la tranquilidad verdadera está a su izquierda. Todo demuestra que el Corán es un fuerte impenetrable y firme, extraordinario y maravilloso, tanto en el cielo como en la tierra.
Entonces también desde estos seis niveles, Mutasarrif del universo ha puesto Su sello en él, siendo una verdad pura y recta, y no siendo la palabra del ser humano, y que no contiene ningún error - Quien Dispone, Quién lo ha hecho Su práctica para exponer siempre la belleza del universo, protector bueno y recto, y eliminar impostores y mentirosos, ha confirmado y ha puesto Su sello en el Corán dándole el lugar más aceptable, más alto, y más dominante de respeto y nivel de éxito en el mundo.
Y entonces también quién es (A.S.M.) la fuente del Islam y el intérprete del Corán - su creyente y poseedor con mayor respeto que todos los demás, y estando en un estado parecido a un sueño cuando fue revelado, y otras palabras y discursos que no se parecen ni se quedan atrás de él, y que la descripción del Intérprete sin vacilación y con confianza completa en el Corán, los acontecimientos cósmicos verdaderos de generalmente el pasado y el futuro desde detrás del velo de lo Invisible, y no se observa ningún engaño ni falta en él, estando bajo las miradas de los ojos más agudos, y su fe y afirmación de cada declaración del Corán con toda su fuerza y nada sacudiéndolo, es un sello confirmando que el Corán es revelado y verdadero y es la Palabra bendita de su propio Creador Compasivo.
También una quinta parte de la humanidad, en efecto la mayor parte de ella, que han llegado al Corán y se han unido a la religión y escuchándolo con impaciencia, deseosos de la verdad, y según el testimonio de muchas indicaciones y acontecimientos e iluminaciones, los genios, ángeles, y seres de espíritu que también se reúnen alrededor de él adorando con la verdad como polillas siempre que es recitado, es un sello que confirma la aceptación del Corán por todos los seres y que ocupa la posición más alta.
También, que todas los niveles de la humanidad desde los más tontos y humildes hasta los más inteligentes y educados tomen su parte de la instrucción del Corán y comprendan sus verdades más profundas y todas las ramas de académicos, como los grandes intérpretes de la Gran Sharía en particular, y cientos de ciencias islámicas y ramas de conocimiento, que los brillantes y exigentes expertos en teología y los principios de la religión extraigan del Corán todas las necesidades y respuestas para sus propias ciencias es una marca que confirma que el Corán es una fuente de verdad y una mina de realidad.
También, a pesar de los escritores árabes, quiénes eran los más avanzados en cuanto a literatura, aquellos de ellos que no entraron al Islam, tenían la mayor necesidad de discutir el Corán. Su rechazo a la producción de algo parecido a una sola sura y a su elocuencia, la elocuencia que es sólo un aspecto de los siete aspectos principales del Corán milagroso, así como los oradores famosos y eruditos brillantes, que hasta ahora han querido ganar la fama a través de la disputa, han sido incapaces de oponerse a un aspecto solo de su milagro y su silencio restante e impotente, es un sello que confirma que el Corán es un milagro y más allá de los poderes humanos.
Sí, el valor, la superioridad y la elocuencia de un discurso o una palabra es aparente a través del saber, «de quien esto ha venido y a quien, y para qué objetivo»; el Corán entonces no puede tener un símil, y nada puede alcanzarlo. Porque el Corán es un discurso y la dirección del Sustentador de todos los mundos y Jálık del universo entero y un diálogo que de ninguna manera insinúa imitación o artificialidad. Es dirigido al enviado en nombre de todos los seres humanos, de todos los seres, el más famoso y renombrado de la humanidad, el fuerte y amplio, cuya fe dio lugar al fuerte Islam y elevó a su dueño al nivel "de la Distancia de Dos Cuerdas de Arco" y lo devolvió como el destinatario Del Eternamente Suplicado. Esto describe y explica los asuntos concernientes a la felicidad en esta palabra y la jerarquía, los resultados de la creación del universo, y los objetivos dominantes dentro de él. Esto expone también la fe del ser al que esto está dirigido, que era el más alto y el más extenso en la fe y que sostuvo todas las verdades de Islam. Gira y muestra cada lado del universo enorme como un mapa, un reloj, o una casa, y los enseña y describe como un Artesano Que los hizo. Producir algo parecido al Corán de Milagrosa Exposición no es posible; el nivel de su milagro no puede ser alcanzado.
También, miles de eruditos precisos y cultos de mucha inteligencia han escrito, cada uno, comentarios explicando el Corán, algunos de los cuales son de treinta, cuarenta, o hasta setenta volúmenes, mostrando y demostrando a través de pruebas y argumentos las calidades innumerables, las precisiones, las características, los misterios, elevados significados y numerosas indicaciones concernientes a cada clase de materia escondida e invisible en el Corán. Y las ciento treinta partes de Risale-i Nur en particular, cada una de las cuales demuestran con argumentos decisivos un mérito, una expresión que tiene un significado sublime del Corán. Cada parte de él, como el Milagroso Corán, y la Segunda Estación de la Palabra Veinte. Esta deduce muchas cosas del Corán acerca de las maravillas de la civilización como el ferrocarril y el avión, y el Rayo Uno, llamado Signos del Corán, que hace conocidas las indicaciones de aleyas que aluden a Risale-i Nur y a la electricidad. Los ocho tratados cortos de Risale-i Nur llamados Los Ocho Símbolos, que muestran qué bien ordenadas, llenas de sentido y misteriosas son las palabras del Corán. El pequeño tratado probando Risale-i Nur, en cinco aspectos, lo milagroso de las al final de la Sura Al-Fath (La Sura de la Conquista) en cuanto a sus noticias de lo Invisible - cada parte del Risale-i Nur muestra una verdad, una luz del Corán. Todo esto forma un sello que confirma que el Corán no tiene símil, es un milagro y una maravilla, que es la lengua del Mundo de lo Invisible en el Mundo Manifiesto y la Palabra de Un Allám-ul Guyub.
Así, debido a estas cualidades y características del Corán indicadas arriba en seis puntos, seis aspectos y seis niveles, su soberanía luminosa, poderosa y sagrada ha seguido con perfecto esplendor la iluminación de las caras de los siglos y la cara de la tierra por su parte mil trescientos años. Y también debido a estas cualidades del Corán cada una de sus letras está ganando distinción sagrada de ceder al menos diez recompensas, diez méritos y diez frutas eternas, y las letras de cientos de aleyas y suras cediendo cien, mil frutas, o más y en tiempos benditos la luz, recompensa, y valor de cada letra que se eleva de diez a cien. El viajero por el mundo entendió esto y le dijo a su corazón:
"El Corán, que es milagroso en todos los sentidos, por el consenso de sus suras, el acuerdo de sus aleyas, el acuerdo de sus luces y misterios, y el acuerdo de sus frutas y trabajos, con sus evidencias en forma de pruebas declara la existencia, unidad, atributos y Nombres de Un Solo Váyib-ul Vuyud, que es desde su testimonio, el testimonio interminable de todos los creyentes que habían surgido"
Así, en breve alusión a la instrucción en la fe y la unidad Divina que el viajero recibió del Corán, se había dicho en la Decimoséptima Etapa de la Primera Estación:
El Tema Diez de Los Frutos de La Fe, Rayo Once
[Una respuesta extremadamente poderosa dirigida a las objeciones que surgieron contra la repetición del Corán]
¡Mis queridos y leales hermanos!
Debido a mi desdichada situación, este Tema es confuso y sin gracia. Pero definitivamente sé que Más allá de la redacción confusa, era una especie de milagro más valioso, aunque desafortunadamente fui incapaz de expresarlo. Sin embargo, la escritura sin brillo, puesto que se refiere al Corán, es adoración bajo la forma de reflexión y el envoltorio de una joya, sagrada, elevada y brillante. El diamante en la mano debería ser visto, no con sus ropas rasgadas. Si es apropiado, que sea el tema diez, si no, acéptenla como respuesta a vuestras cartas de felicitaciones. Además lo escribí en uno o dos días durante Ramadán mientras estuve muy enfermo, desdichado y sin comida, con necesidades concisas y breves e incluyendo muchas verdades y numerosas pruebas en una sola oración. ¡Por lo tanto, sus deficiencias deberían no ser tenidas en cuenta!
¡Mis verdaderos y leales hermanos! Mientras leen el Corán de milagrosa exposición en Ramadán, cualquiera de las treinta y tres aleyas que mencioné en el Rayo Uno describe las alusiones a Risale-i Nur, vi que la página y la historia de la aleya también se parece a la colección de Risale-i Nur y a sus estudiantes, en cierta medida hasta tienen una participación en la historia. En particular las Aleyas de la luz en la Sura al-Nur, al igual que señalan a Risale-i Nur con los diez dedos, así como las aleyas de la Oscuridad que apuntan directamente a quienes se oponen a ellas; esto permite otra participación.
Simplemente entiendo que esta 'estación' sale de lo particular a lo universal y una parte de la universalidad es Risale-i Nur y sus estudiantes.
De hecho, en lo que respecta a la amplitud, exaltación y completitud que la dirección del Corán recibe desde el primer lugar en la importante estación de la dominación universal del Mutekellim-i Ezelí y desde la vasta estación de la que dirige en el nombre de la humanidad, de todos los seres y de la más importante estación de toda la orientación de la humanidad durante todos los siglos y desde la estación de las más elevadas y completas exposiciones de las leyes Divinas sobre la regulación del mundo, el Más Allá, los cielos y la tierra, la eternidad y la dominación del Jálık-i Káinat y de todos los seres. Esta Dirección muestra tan elevados milagros y tanta amplitud que su nivel simple y transparente halaga las mentes de la gente común, el grupo más numeroso a quienes se dirige el Corán y, participa de su nivel más alto.
Dirigiéndose a todas las edades y todas las clases de personas, en sus historias y narrativas históricas, no da cuenta de una parte o una lección de ellos sino que señala elementos de un principio universal, como fue revelado recientemente.
En particular, con frecuencia sus amenazas repetidas a اَلظَّالِمِينَ... اَلظَّالِمِينَ y sus severas exposiciones de las calamidades ocurridas en el cielo y la tierra y el castigo por sus malas acciones -a través de estos la retribución visitó 'los pueblos de' Ad y Zamud y del faraón- dirige la atención a los inigualables errores de este siglo y a través de la salvación de los profetas como Abraham (La paz sea sobre él) y Moisés (La paz sea sobre él) otorga consuelo a los creyentes oprimidos.
En efecto, todo el pasado, las eras y siglos anteriores que desde el punto de vista de la negligencia y desviación forman un temeroso lugar de la inexistencia y un cementerio penoso y en ruinas, el Corán de milagrosa exposición muestra que todos los siglos y todas las clases de gente, bajo la forma de páginas vivientes e instructivas, extraños mundos, espíritus vivientes y reinos existentes del Sustentador, están conectados con nosotros. Con elevados milagros, a veces nos lleva a esas épocas y a veces nos trae esos tiempos hacia nosotros. Infunde vida al universo, que bajo la visión de la desviación está sin vida, desdichado, muerto, una tierra sin límites que gira alrededor de la muerte y la separación y con el mismo milagro, el Corán de poderosa estatura le da vida a aquellos seres muertos y los hace conversar unos con otros como oficiales encargados con tareas y que se apresuran para asistirse uno al otro, instruye a la humanidad, a los genios y a los ángeles con sabiduría verdadera, luminosa y agradable.
Entonces, seguramente, adquiere distinciones sagradas, como si tuviera diez méritos en cada una de sus letras y a veces cien, mil o miles de méritos y, si todos los seres humanos y los genios se unieran, su seres incapaces de producir algo como él y su discurso completamente apropiado para toda la humanidad y todos los seres y todo su tiempo se inscribiría con entusiasmo en los corazones de millones de memorizadores del Corán sin causar cansancio por sus frecuentes y numerosas repeticiones, a pesar de sus oscuros párrafos y oraciones, su ser se establece perfectamente en las simples y delicadas mentes de los niños y su ser es agradable como el agua de zamzam; entra en los oídos de los enfermos, los moribundos y aquellos afligidos aunque sean unas pocas palabras y la obtención de felicidad para sus estudiantes en este mundo y el próximo.
Su suavidad de estilo, que observando exactamente que su intérprete era iletrado, no permite una grandilocuencia, artificialidad y fingimiento. Y su descenso directo de los cielos, demuestra un excelente milagro. Así también muestra un magnífico milagro en la gracia y guía de halagar las simples mentes de la gente común, las clases más numerosas de seres humanos a través de la condescendencia de su expresión y sobre todo la apertura de las páginas más claras y evidentes como los cielos y la tierra, la enseñanza de maravillosos milagros de poder y significativas líneas de sabiduría debajo del lugar común de las cosas.
Debido a que da a conocer que es también un libro de oración, invocaciones y Unidad Divina que requieren petición, demuestra una clase de milagro a través de hacer entender en una sola oración y una historia y, por medio de sus repeticiones agradables da a entender numerosos significados diferentes para numerosos diferentes clases de personas. De forma similar, por hacer conocida la más pequeña y sin importancia de las cosas de manera habitual, eventos comunes que se encuentran dentro de su visión compasiva y esfera de su voluntad y regulación,
demuestra una especie de milagro en la importancia que concierne aún a los eventos menores que involucran a los Compañeros del Profeta en el establecimiento del Islam y la codificación de la Sharía que son de carácter general, produciendo sus frutos más importantes como también produjo semillas.
Con respecto a la repetición sabemos que es necesario hacerla, como la repetición de ciertas aleyas que, como respuestas a numerosas preguntas repetidas durante un período de veinte años, ya que instruyen a numerosos diferentes niveles de gente y no es una falla; en verdad, repetir algunas oraciones es muy poderoso porque producen miles de resultados y un número de aleyas que resultan de innumerables evidencias que describen una revolución infinita, sorprendente y que todo lo abarca; si se destruyera por completo el vasto universo y cambiara su forma en el Día del Juicio, se eliminaría al mundo y se encontraría al poderoso Más Allá en su lugar, probaría que todos los particulares y universales desde los átomos a las estrellas que están en la mano y bajo la disposición de un solo Ser y mostraría la Ira Divina y Su enojo dominante -a causa del resultado de la creación del universo- en la injusticia de la humanidad, que trae la ira a la tierra, a los cielos y los elementos, por lo que repetir tales aleyas no es una falta sino el milagro más poderoso y la elocuencia más elevada, un estilo lúcido que se corresponden exactamente a los requerimientos del tema.
Por ejemplo, como se explica en el Destello Catorce de Risale-i Nur, la oración
que constituye una sola aleya y se repite ciento catorce veces en el Corán, es una verdad que une al Trono Divino con la tierra, ilumina el cosmos y todos necesitamos todo el tiempo de ella; si fuese repetida millones de veces, aún así habría necesidad de ella. Hay necesidad y deseo de ella, no solamente todos los días como el pan, sino todo el tiempo como existe la necesidad del aire y de la luz.
Y, por ejemplo, la aleya:
está repetido ocho veces en la Sura طٰسٓمٓ Se repite a causa del resultado de la creación del universo y en el nombre de la dominación universal, la salvación de los profetas cuyas historias se cuentan en esta sura y de castigos a sus pueblos, con el fin de enseñar que ese dignidad de la dominación requiere de los tormentos de los pueblos malvados mientras que la Compasión Divina requiere de la salvación de los profetas; es un milagro conciso y elevado, que aunque se repitiera miles de veces, aún así habría necesidad y deseo.
Y por ejemplo, la aleya,
Se repite en la Sura al-Rahman, y la aleya
En la Sura al-Mursalat grita amenazadoramente a la humanidad y a los genios a través de los siglos, los cielos y la tierra, la incredulidad, ingratitud y la maldad de
aquellos quienes traen la ira al universo, a los cielos y a la tierra, estropean los resultados de la creación del mundo, niegan y responden con desprecio a la majestad del gobierno Divino, y violan los derechos de todos los seres. Si una lección general abarca miles de verdades y la fuerza de miles de materias se repiten miles de veces, todavía habría necesidad de ella y de su concisión sorprendente, su elocuencia milagrosa y bella.
Y por ejemplo, la repetición de esta frase cien veces:
En la súplica del Profeta (A.S.M.) llamada Jawshan al-Kabir es una súplica verdadera y auténtica del Corán y una especie de resumen de su procedimiento. Contiene la verdad más grande e importante de los tres deberes supremos de los seres vivos en la faz de la dominación: la glorificación, la alabanza de Allah, declararlo que es Santísimo y la cuestión más importante que enfrenta el ser humano, ser salvado del sufrimiento eterno y la -el resultado más necesario de la impotencia humano-. Entonces, aunque se repitiera miles de veces, incluso todavía sería poco.
Por lo tanto, la repetición del Corán se parece a principios como estos. A veces en una página, incluso con respecto a los requerimientos de la posición, la necesidad de explicación y las demandas de elocuencia, expresa la verdad de la Unidad Divina tal vez veinte veces, explícita e implícitamente. No causa aburrimiento, sino que da poder y entusiasmo. Se ha explicado en los libros de Risale-i Nur con pruebas apropiadas, que bajo los ojos de la retórica las repeticiones del Corán son adecuadas y aceptables. La sabiduría y significado de las Suras de Meca y las de Medina en el Corán de milagrosa exposición son diferentes con respecto a la elocuencia, milagro, detalle, brevedad y al respecto podemos decir lo siguiente:
En Meca, la primera línea de aquellas estaba dirigida a quienes se oponían, es decir, los idólatras de la tribu de Quraysh y los iletrados, por lo que un estilo de retórica elevado y poderoso era necesario y una concisión milagrosa, convincente y persuasiva. Y para establecerlo, se requería la repetición. De este modo, en la mayoría de suras de Meca, repetir y expresar los pilares de la fe y los grados de la afirmación en la Unidad Divina con una concisión poderosa, elevada y milagrosa, probó poderosamente la primera creación, la Resurrección, Allah y el Más Allá, no solamente en una sola página, aleya, oración o palabra, sino a veces en una letra, a través de recursos gramaticales como alterar la posición de las palabras u oraciones, haciendo una palabra indefinida, utilizando omisiones, inclusiones, que los eruditos y líderes de la ciencia de la retórica encontraron con asombro. Los libros de Risale-i Nur y la Palabra Veinticinco y su Apéndice en particular, probaron cuarenta aspectos de los milagros del Corán y el comentario coránico Isharat al-I'jaz, del Risale-i Nur en su versión en árabe, prueba de un modo maravilloso que el aspecto milagroso del Corán está en el orden de sus palabras y en verdad, se ha demostrado que las sura y las aleyas de Meca tienen los estilos de elocuencias más altos y elevados, o dicho sea de otro modo, un conciso milagro.
Pero en las aleyas y suras de Medina, la primera línea estaba dirigida a quienes se oponían al Islam como la gente del Libro, los judíos y cristianos quienes
afirmaban la existencia de Allah, por lo que se requería una elocuencia que guiara la discusión que correspondía a este asunto; no era la explicación de altos principios de la religión y pilares de la fe en un estilo simple, claro y detallado, sino una explicación de asuntos particulares en la Sharía y sus preceptos, los cuales fueron la causa de la disputa y los orígenes de asuntos secundarios y leyes generales. De este modo en las aleyas y suras de Medina, a través de las explicaciones en un estilo claro, simple y detallado, en la incomparable manera de exposición pelicular del Corán, en su mayoría se menciona dentro de esos particulares asuntos secundarios, un poderoso y elevado resumen - una conclusión y una prueba, una oración relacionada con la Divina Unidad, fe o el Más Allá que hace el tema particular de la Sharía universal y asegura que se ajusta a la fe en Allah. Ilumina al párrafo y lo eleva. Risale-i Nur ha probado las cualidades, los puntos finos, la elocuencia en los resúmenes y conclusiones que expresan la Unidad Divina y el Más Allá y en su mayoría provienen al final de las aleyas, tales como:
Se explica en el Rayo dos de la Segunda Luz de la Palabra Veinticinco, diez de los puntos más finos de estos resúmenes y conclusiones y se ha probado a los obstinados que contienen un supremo milagro.
Sí, en la exposición de los asuntos secundarios de la Sharía y las leyes de la vida social, el Corán plantea las visiones de aquellos a quienes están dirigidos los puntos altos y universales y los transforma de un estilo sencillo a uno elevado y la instrucción en la Sharía a la instrucción de la Unidad Divina; muestra que es tanto un libros de leyes, mandatos y sabiduría, como también un libro de principios de fe y fe, de invocación, reflexión y súplicas. Y a través de la enseñanza de muchos de los objetivos de la guía coránica en cada párrafo, se despliega una elocuencia brillante y milagrosa diferente de las suras de Meca.
A veces en dos palabras, por ejemplo, en رَبُّ الْعَالَم۪ينَ y رَبُّكَ , a través de la frase رَبُّكَ , se expresa la unicidad Divina y a través del رَبُّ الْعَالَم۪ينَ , la unidad Divina. Expresa la unicidad Divina dentro de la Unidad Divina. En una sola oración se ve y se ubica una partícula en la pupila de un ojo y, en la misma aleya, se sitúa el sol en cielo, haciendo un ojo en el cielo. Por ejemplo, después de la aleya
Y dice: «dentro de la vasta majestad de la creación de la tierra y de los cielos, conoce y regula los pensamientos del corazón». A través de una exposición de esta
clase, transforma ese nivel simple e iletrado, esa discusión particular que tiene en cuenta las mentes de la gente común, en una conversación elevada, atractiva y general para el propósito de la orientación.
Pregunta: A veces una verdad importante no es aparente en la visión superficial y en algunas posiciones la conexión no se conoce cuando una frase concisa expone la unidad Divina o se expresa un principio universal de uno menor, un asunto común y se imagina que es una falta. Por ejemplo, mencionar el principio extremadamente elevado:
Cuando José (La paz sea sobre él) secuestró a su hermano con un subterfugio, no parece estar en consonancia con la elocuencia. ¿Cuál es su significado y propósito?
Respuesta: En la mayoría de las suras largas y de longitud media, que son pequeños Coranes y en muchas páginas y pasajes, no sólo dos o tres objetivos se siguen; por su naturaleza el Corán comprende muchos libros y enseñanzas, tal como un libro de invocación, fe y reflexión, de sabiduría y guía. Por lo tanto, ya que describe las manifestaciones majestuosas de la Dominación Divina y de su cobertura de todas las cosas, como una especie de recitación del libro poderoso del universo, sigue muchos objetivos en todas las discusiones y a veces sobre una sola página. Mientras instruye en el conocimiento de Allah, los grados de la Unidad divina y las verdades de la fe, con una conexión aparentemente débil abre otra materia de instrucción en el siguiente párrafo, uniendo poderosas conexiones con la débil. Se corresponde perfectamente con la discusión y eleva el nivel de elocuencia.
Pregunta dos: ¿Cuál es la sabiduría y el propósito del Corán probando y dirigiendo la atención hacia el Más Allá, la unidad Divina y la recompensa de los seres humanos y el castigo miles de veces, explícita, implícita y alusivamente y enseñarlos en todas las suras, en cada página y en todas las discusiones?
Respuesta: Para enseñar sobre los asuntos más trascendentales en la esfera de la contingencia y las revoluciones en la historia del universo, los asuntos más importantes, significativos y magníficos relacionados con los deberes del ser humano, que -ya que cuenta con la confianza suprema y la subgerencia de la tierra- lo llevará tanto a su perdición o a su felicidad eterna, para quitar sus numerosas dudas y romper sus violentas negaciones y obstinación, en verdad para hacer que el ser humano confirme esas impresionantes revoluciones y someter a esos asuntos más necesariamente esenciales que son tan grandes como las revoluciones, si el Corán dirige su atención hacia ellos miles o hasta millones de veces sin provocar aburrimiento, no cesa la necesidad.
Por ejemplo, la aleya:
anuncia las buenas noticias de la felicidad eterna y "salva de la eterna extinción de la muerte, que cada momento se muestra al ser humano desdichado, tanto a él mismo como a su mundo y aquellos a los que ama y adquiere para ellos una soberanía para siempre". Aunque se repitiera miles de millones de veces y dada la importancia del universo, no sería excesivo y no perdería su valor. Por lo tanto, al
enseñar asuntos innumerables e invaluables de esta clase y al tratar de persuadir, convencer y probar la ocurrencia de las sorprendentes revoluciones que destruirán la presente forma del universo y la trasformará como si fuese una casa, el Corán de milagrosa exposición ciertamente dirige su atención a estos asuntos miles de veces explícita, implícita y alusivamente y no es excesivo sino que renueva la generosidad que es como una necesidad esencial, que es como la misma necesidad esencial de obtener pan, medicinas, aire y luz que se renuevan.
Y por ejemplo, como se prueba decisivamente en los libros de Risale-i Nur, la sabiduría del Corán repitiendo severamente, con enojo y fuerza, amenazante aleyas como:
La incredulidad del ser humano es una trasgresión contra los derechos del universo y muchos seres hacen enojar al cielo y a la tierra y traen los elementos para que la ira golpee a los malhechores con tormentas y tempestad. De acuerdo a la clara afirmación de las aleyas:
El infierno arde tan furiosamente ante aquellos inicuos negadores que casi los desintegran con furia. Por lo tanto, a través de la sabiduría de mostrar, no desde el punto de vista de la pequeñez e insignificancia del ser humano ante tal crimen general y agresión ilimitada, sino desde la importancia de los derechos del Sultan-ı Káinat ante las grandezas del indebido delito y la enorme agresión injusta y la fealdad sin límites de la incredulidad e iniquidad de aquellos negadores -de acuerdo con la sabiduría de mostrar esto- la repetición de Su decreto más iracundo y severo por el delito y su castigo, miles, millones o aún miles de millones de veces, no es excesivo ni una falla, porque por mil años miles de millones de personas han leído tales aleyas todos los día sin aburrimiento sino con total ánimo y necesidad.
Sí, todos los días, todo el tiempo, para todos, un mundo desaparece y la puerta hacia un mundo nuevo se abre. A través de la repetición de لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ miles de veces fuera de la necesidad y con el deseo para iluminar cada uno de los mundos transitorios, hace que لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ sea una lámpara para cada uno de esos velos de cambio. De la misma manera, de acuerdo con la sabiduría de apreciar por medio de la lectura del Corán los castigos de aquellos delitos y las graves amenazas del Padishaj-i Ezelí, que golpea su obstinación y del trabajo de ser salvado de la rebelión del alma, de modo que para no ocultar en la oscuridad los velos múltiples, fugaces y los universos que viajan renovados y no afear sus imágenes que se reflejan en los espejos de sus vidas y volverse contra ellos, esos puntos de vista pueden testificar a su favor, el Corán los repite en una forma verdaderamente significativa. Aún Satanás se estremecería al imaginarse fuera de lugar ante estas amenazas poderosas, severas y repetidas del Corán. Muestra que los tormentos del Infierno son justicia pura para los negadores que no le prestan atención.
Y, por ejemplo, repitiendo muchas veces las historias de Moisés (La paz sea sobre él), que contienen muchos ejemplos de sabiduría y beneficios como la historia de su vara y la de otros profetas (La paz sea sobre ellos), demuestra que todos los profetas son una prueba de la veracidad de Muhammad (A.S.M.) como mensajero y que cuando uno niega a todos ellos, no puede en verdad hacerlo. Para este propósito y ya que todos no siempre tienen el tiempo o capacidad de leer el Corán completo, repetir esas historias en la misma forma como los importantes pilares de la fe, hacen de todas las suras largas cada una como un pequeño Corán. Repetirlas no es excesivo, la elocuencia lo requiere y enseña la cuestión de Muhammad (A.S.M.) que es el asunto más grande de la humanidad y el más importante del universo.
Decisivamente se ha demostrado en los libros de Risale-i Nur con muchas pruebas e indicaciones que al otorgarle la más alta posición a la persona de Muhammad (A.S.M.) en el Corán e incluirlo en los cuatro pilares de la fe y sostener que
"Muhammad es el Mensajero de Allah (A.S.M.) que es igual al pilar de لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ es la verdad más importante del universo y que la persona de Muhammad (A.S.M.) es el más noble de los seres y su personalidad colectiva universal y rango sagrado, conocido como la realidad de Muhammad (A.S.M.), es el sol más radiante de los dos mundos. Su dignidad para esta extraordinaria posición también ha sido probada. Una de las miles de pruebas es esta:
De acuerdo al principio اَلسَّبَیبُ كَالْفَاعِلِ con el equivalente de todas las buenas obras hechas por toda su comunidad en todo el tiempo que figuran en su libro de las buenas obras; y la luz que trajo para iluminar todas las verdades del cosmos y su agradecimiento no solamente a los genios, humanos, ángeles y seres vivos, sino también al universo, los cielos y la tierra, las súplicas de las plantas, que ofrecen en su lengua de disposición, las súplicas de los animales ofrecidas a través de la lengua de su necesidad innata y los justos de su comunidad, todos los días legando sus bendiciones y súplicas por misericordia y recompensas espirituales, cuyos millones -y junto con seres espirituales, aún millones de millones- de inaceptables súplicas son aceptadas, como atestiguamos con nuestros ojos y desde cada una de las trescientas mil letras del Corán otorgan desde diez hasta cientos y miles de méritos y frutos, solamente en relación con la recitación del Corán por toda su comunidad con números infinitos de luces que entran en el libro de sus obras; debido a todo esto, el único Allám-ul Guyub vio y conoció la realidad de Muhammad (A.S.M.), que en su personalidad colectiva, podría ser en el futuro como el árbol de Tuba del Paraíso y de acuerdo con el rango que le otorga gran importancia en el Corán y en Su decreto lo mostró y recibió su intercesión a través de adherir a su Ilustre Sunna por ser uno de los asuntos más importantes relacionados con los seres humanos. Y de vez en cuando tuvo consideración de su personalidad humana y su estado humano en sus primeros años, que fueron una semilla del majestuoso árbol de Tuba.
Por lo tanto, ya que las verdades repetidas en el Corán son de este valor, todos los sonidos naturales testificarán que sus repeticiones son un milagro poderoso y extenso. Al menos, es decir, una persona que padece alguna enfermedad del
corazón o de la conciencia debido a la plaga del materialismo, está incluido bajo la regla:
Dos Complementos Que Formar Un Conclusión del Tema Diez
Primero: Doce años atrás escuché que un ateo terrible y obstinado había instigado una conspiración contra el Corán, que era tenerlo traducido. Dijo: "El Corán debería ser traducido para que todos puedan conocer qué es". Es decir, que idearon un nefasto plan con la idea que todos vean que las repeticiones eran innecesarias y en su lugar se pudiera leer una traducción. Sin embargo, pruebas irrefutables de Risale-i Nur demostraron que "una traducción verdadera del Corán no es posible y los otros idiomas no pueden preservar las cualidades y los puntos finos del Corán con respecto a la gramática del idioma árabe. Traducciones triviales y parciales de los seres humanos no pueden ser sustituidas por las milagrosas y completas palabras del Corán, cada letra tiene de diez a mil méritos; una traducción no puede ser leída en su lugar en las mezquitas". A través de la difusión en todos lados, Risale-i Nur hizo que el temible plan quedara en nada. Supongo que fue debido a los idiotas y locos intentos de los simuladores de extinguir el sol del Corán a cuenta de Satanás que resoplando como niños tontos han tomado lecciones con ese ateo. Fui inspirado a escribir el tema Diez mientras estaba en una gran limitación y en una situación muy angustiante. Pero no conocía la realidad de la situación ya que había sido imposible encontrarme con otros.
Segundo: Después de nuestra salida de la Prisión de Denizli, estuve en el piso superior del famoso Hotel Shehir. El baile suave y agraciado de las hojas, ramas y troncos de muchos árboles de álamo en los bellos jardines de enfrente con la caricia de la brisa, cada uno con movimientos entusiastas y extáticos como un círculo de derviches, golpeó mi corazón, con tristeza y melancolía de estar separado de mis hermanos y haberme quedado solo.
De pronto, las estaciones del otoño e invierno vinieron a mi mente y un descuido me sobrevino. Me lamenté de los agraciados álamos y de los seres vivos balanceándose con perfecta alegría y mis ojos se llenaron de lágrimas. Con este recuerdo de las separaciones y de no estar bajo el velo adornado del universo, el dolor por un mundo lleno de muertes y separaciones me deprimió. Entonces de pronto, la luz de la realidad de Muhammad (A.S.M.) vino a asistirme y convirtió mi tristeza y lamento en alegría. En verdad, estoy eternamente agradecido al ser de Muhammad (A.S.M.) por la asistencia y el consuelo que aliviaron mi situación en ese momento, solamente un único ejemplo de refulgencia ilimitada de esa luz para mí, como para todos los creyentes y para todos. Fue así:
Al mostrar aquellos seres benditos y delicados que no tienen función ni propósito y su movimiento es de alegría, pero como si estuvieran temblando en el borde de la inexistencia y la separación y cayendo en la nada, esa visión desatenta tocó mis sentimientos de deseo de inmortalidad, amor por las cosas bellas y compasión por los demás seres y la vida, de modo que transformaron al mundo en una especie de infierno y mi mente en un instrumento de tortura. Entonces, justo en ese punto, la luz de Muhammad Aleyjis-Salátu ves-Selam trajo un regalo para la humanidad, levantó el velo; mostró en lugar de la extinción, inexistencia, la nada, lo sin propósito, la futilidad y las separaciones, significados y ejemplos de sabiduría del
número de las hojas de los álamos y como se está demostrado en los libros de Risale-i Nur, los resultados y deberes pueden dividirse en tres clases:
Primera clase: se relaciona con los Nombre del Sáni-i Zulyelal. Por ejemplo, si un maestro artesano hace una máquina maravillosa, todos lo aplaudirán, diciendo: ¡Ma'shallah! "¡Qué maravillas ha permitido Allah! ¡Barakallah!. De manera similar, la máquina felicita al artesano a través de su lengua de disposición, a través de mostrar perfectamente los resultados previstos para ella. Todos los seres vivos y todas las cosas son máquinas como esta; aplauden a su artesano a través sus glorificaciones.
Segunda clase: los ejemplos de sabiduría se parecen a los puntos de vista de los seres vivos y conscientes. Cada ser se transforma en un objeto agradable de estudio, un libro de conocimiento. Dejan sus significados en la esfera de la existencia de las mentes de los seres conscientes, sus formas en sus recuerdos y sobre las tablas en el mundo de las similitudes, en los cuadernos de notas del mundo de lo Oculto, entonces parten al mundo Manifiesto y se retiran al mundo de lo oculto. Es decir, dejan detrás una existencia aparente pero ganan muchas existencias relacionadas al significado de lo Oculto y el conocimiento. Sí, ya que Allah existe y su conocimiento abarca todas las cosas, en la visión de la realidad, en el mundo de los creyentes seguramente no hay inexistencia, extinción, nulidad, aniquilación ni transitoriedad, mientras que el mundo de los incrédulos está lleno de inexistencia, separación, nulidad y caducidad. Esto se enseña al decir lo que está en los labios de todos: «Para quienes Allah existe, todas las cosas existen: y para quienes Él no existe, nada existe y no hay nada para ellos».
En resumen: Así como la fe salva al ser humano de la extinción eterna en el momento de la muerte, del mismo modo todos los mundos particulares se salvan de la oscuridad de la aniquilación y la nulidad. Mientras la incredulidad y especialmente si es incredulidad absoluta, envía al ser humano y a su mundo particular a la inexistencia con la muerte y lo echa en las tinieblas del Infierno, transformando los placeres de la vida en venenos amargos. ¡Deja que resuenen los oídos de aquellos que prefieren la vida de este mundo en lugar del Más Allá! ¡Déjalos que vengan y encuentren una solución para esto, o déjalos entrar en la fe y se salvarán de pérdidas terribles!
De tu hermano que está en mucha necesidad de tus oraciones y te extraña mucho,