Los Rayos
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Rayo Siete

El Signo Supremo

Una Advertencia Importante y La Intención Expresada

No todas las personas pueden entender uno de los temas discutidos en este tratado tan importante, pero tampoco nadie queda sin entender alguna parte. Alguien que entra en un gran jardín no puede alcanzar toda la fruta, pero la cantidad que consigue es bastante para él. El jardín no existe para él sólo; existe también para aquellos cuyos brazos son más largos que los suyos.

Hay cinco causas que hacen difícil la comprensión de este libro:

La Primera: A continuación he escrito mis propias observaciones, de acuerdo con mi propio entendimiento, y para mí mismo. No he escrito según el entendimiento e ideas de otros, como es el caso de otros libros.

La Segunda: Ya que la afirmación verdadera de la unidad Divina es expuesta en este libro, de la forma más completa, en virtud de una manifestación del Nombre Supremo, los temas tratados son muy amplios, muy profundos y a veces extremadamente largos. No todas las personas pueden entender estos asuntos de repente.

La Tercera: Ya que cada asunto constituye una verdad grande y extensa, una sola frase se extiende a veces sobre una página o una hoja, no con el fin de destrozar la verdad en cuestión sino que hay muchos preliminares para una sola prueba.

La Cuarta: Ya que la mayor parte de los asuntos contenidos en el libro tienen numerosas pruebas y evidencias, la discusión a veces se hace demasiado extensa al incluir a veces diez, a veces veinte pruebas en sola una evidencia. Esto es difícil de entender para algunos.

La Quinta: Es verdad que las luces de este tratado me llegaron a través del brillo del Ramadán. Sin embargo, fui afligido en numerosos aspectos, y escribí el libro de prisa mientras mi cuerpo era atacado por varias enfermedades, sin revisar el borrador. Sentí, además, que yo no escribía con mi propia voluntad y deseo, y me pareció inadecuado reajustar o corregir lo que había escrito, según mis propios pensamientos. Esto, también, hace que el libro sea difícil de comprender. Además, se incluyeron varias de las secciones en árabe, y la Primera Estación, escrita completamente en árabe, fue eliminada para conformar un trabajo aparte.

A pesar de los defectos y las dificultades que provienen de estas cinco causas, este tratado tiene tal importancia que el Imám Ali (R.A.), con un evento sobrenatural, predijo su composición y le dio los nombres de «Signo Supremo»

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y «La Vara de Moisés». Él consideró esta parte del Risale-i Nur con favor especial, y dirigió la mirada del ser humano hacia ello.

Los eventos que tuvieron lugar en Denizli confirmaron la predicción del Imám Ali (Que Allah esté complacido con él) en relación al Signo Supremo. Porque imprimir este libro en secreto fue la causa de nuestro encarcelamiento, y el triunfo de la verdad más poderosa y sagrada fue la principal causa de nuestra absolución y liberación. Así hizo el Imám Ali (Que Allah esté complacido con él) manifiesta su predicción, y demuestra la aceptación de la oración que él había pronunciado de nuestra parte:

وَبِالْاٰيَةِ الْكُبْرَى اَمِنِّى مِنَ الْفَجَتْ

El Signo Supremo es una exposición verdadera de esta Aleya Suprema (Signo Supremo), y esto constituye al mismo tiempo El Rayo Siete, designado por el Imám Ali (R.A.) como La Vara de Moisés.

Este tratado (El Rayo Siete) consiste de una introducción y dos estaciones. La introducción expone cuatro asuntos importantes; la Primera Estación incluye la parte en árabe de la exposición de la Aleya Suprema (El Signo Supremo), y la Segunda Estación expone las pruebas, la traducción y sus comentarios.

Se ha explicado demasiado en esta introducción, pero no era mi intención alargarla tanto. El que fuese escrita con esta longitud indica la existencia de una necesidad. Sin embargo, algunas personas pueden considerarla demasiado corta, a pesar de su longitud.

Said Nursi
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Introducción

﴿ بِسْمِ اللّٰهِ الرَّحْمٰنِ الرَّح۪يمِ ﴾
﴿ وَمَا خَلَقْتُ الْجِنَّ وَالْاِنْسَ اِلَّا لِيَعْبُدُونِ ﴾

Según el sentido de esta poderosa aleya, el objetivo de enviar al ser humano a este mundo y su sabiduría implícita, consiste en reconocer al Jálık-i Káinat, creer en Él y adorarlo. El deber primordial del ser humano y la obligación actual sobre él es conocer a Allah y creer en Él, consentirlo en Su Ser y unidad en sumisión y certeza perfectas.

Para el ser humano, que por naturaleza desea la vida permanente y la inmortalidad, cuyas esperanzas ilimitadas se equiparan a aflicciones ilimitadas, cualquier objeto o logro además de la fe en Allah, el conocimiento de Allah y los medios para alcanzar éstos, que son el fundamento y la llave de la vida eterna, cualquier objeto o logro deben ser considerados como humildes para el ser humano, o hasta sin valor en muchos casos.

Ya que esta verdad ha sido demostrada con pruebas firmes en Risale-i Nur, referimos la exposición de esto a esas partes y exponemos aquí, dentro del marco de cuatro preguntas, sólo dos abismos que sacuden la certeza de la fe en esta época e inducen a la vacilación.

Los medios para la salvación del primer abismo son estos dos Asuntos:

El Primer Asunto: Como fue demostrado detalladamente en el Destello Trece de la Carta Treinta y uno, en preguntas generales la negación no tiene ningún valor ante la prueba y es muy débil. Por ejemplo, con respecto a la observación de la luna creciente al comienzo del Sagrado Mes de Ramadán, si dos personas comunes demuestran que está saliendo la luna creciente, y miles de nobles y eruditos lo niegan, diciendo: "No la hemos visto, " su negación no tiene valor ni poder de convicción. Porque cuando es una pregunta de prueba, cada persona refuerza y apoya al otro, y a los resultados de consenso. Pero cuando es una pregunta de negación, no hay ninguna diferencia entre una persona y mil. Cada persona permanece sola y aislada. Porque para el que afirma que mira más allá de él y juzga la materia como es. Así en el ejemplo que hemos dado, si uno dice que "la luna está en el cielo", y su amigo entonces lo afirma, los dos se unen y se refuerzan.

El que se une a la negación y a la oposición, sin embargo, no considera la materia como es, y es incluso incapaz de hacerlo. Es un principio conocido que "una negación no particularizada, no dirigida a un lugar en particular no puede ser demostrada".

Por ejemplo, si afirmo la existencia de una cosa en el mundo, y tú la niegas, puedo establecer fácilmente su existencia con tan solo señalarla. Pero para ti, para justificar tu negación, es decir establecer la inexistencia de la cosa, es necesario buscar exhaustivamente por el mundo entero, y hasta examinar cada aspecto de épocas pasadas. Sólo entonces podrías decir, "Esto no existe, y nunca había existido."

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Ya que aquellos que niegan no consideran el asunto como es sino que juzgan la luz de sus propias almas, su propia inteligencia y visión, no pueden reforzar de ninguna manera y apoyarse unos a otros. Ya que los velos y causas que les impiden ver y saber son varios. Alguien puede decir, "No lo veo; por lo tanto, en mi opinión, yo creo que no existe". Pero nadie puede decir, "No existe en la actualidad". Si alguien dice eso -particularmente en preguntas sobre fe, que contemplan todo el universo- es una mentira tan enorme como el mundo, y no puede decir la verdad ni ser corregido a la vez.

En Resumen: El resultado es sólo uno en el caso de la afirmación, y cada caso de la afirmación apoya los otros casos.

La negación, por el contrario, no tiene un solo resultado sino múltiples. La multiplicidad emerge de lo que dice cada persona acerca de sí mismo, "En mi opinión y según mi punto de vista, "o "Según mi fe, "y conduce a la multiplicidad del resultado. De ahí que cada caso por separado no puede apoyar a los otros casos.

Por lo tanto, con respecto a la verdad con la cual comenzamos no hay ningún significado en la multiplicidad ni en el predominio aparente de los incrédulos y negadores quienes se oponen a la fe. Ahora es necesario abstenerse de introducir cualquier vacilación en la certeza y la fe de un creyente, pero en esta época las negaciones de los filósofos de Europa han inducido a la duda a varios inocentes desafortunados, así han destruido su certeza y han borrado su felicidad eterna. La muerte y la venida de la hora designada para alguien, que afligen a treinta mil personas cada día, son privadas de su sentido del rechazo de este mundo y presentadas como la aniquilación eterna y envenenan su vida con la más amarga de las penas. Aprecia entonces qué maravillosa bendición es la fe, y la esencia de la vida.

El Segundo Asunto: Con respecto a un problema sujeto a discusión en la ciencia o el arte, aquellos que no son parte de esa ciencia o arte no pueden hablar con autoridad, por más maravillosos, instruidos y hábiles que sean, ni tampoco sus juicios pueden ser aceptados como decisivos. Ellos no pueden formar la parte del consenso culto de la ciencia.

Por ejemplo, la opinión de un gran ingeniero en el diagnóstico y la cura de una enfermedad no tiene el mismo valor que la del médico más humilde. En particular, las palabras de negación de un filósofo que está absorto por la esfera material, quién está alejándose continuamente cada vez de lo inmaterial o espiritual y está más cerrado e insensible a la luz, cuya inteligencia está restringida a lo que su ojo contempla -tales palabras no son dignas de consideración y carecen de valor con respecto a lo inmaterial y a los asuntos espirituales.

En asuntos sagrados y espirituales y acerca de la unidad Divina, hay acuerdo total entre los cientos de miles de personas que buscan la Verdad, como el Sheik Gueilani (que su misterio sea santificado) que contempló el Trono Sublime de Allah mientras todavía estaba en la tierra, que pasó noventa años dedicado al trabajo espiritual y que develó las verdades de la fe en las tres estaciones de la certeza. Siendo éste el caso, ¿qué valor tienen las palabras de los filósofos, que por estar absortos en los detalles más difusos del reino material y aspectos más diminutos de

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la multiplicidad son ahogados y aturdidos? ¿No son sus negaciones y objeciones ahogadas como el zumbido de un mosquito por el rugido de los truenos?

La esencia de la incredulidad que se opone a las verdades del Islam y lucha contra ellas es una negación, una ignorancia y una desmentida. Incluso aunque pueda parecer una afirmación de algún tipo y una manifestación de existencia, es en realidad negación y no existencia. Mientras que la fe es conocimiento y una manifestación de existencia; es decir afirmación y juicio. Cada aspecto de negación de la fe es la puerta a una verdad positiva o el velo que lo cubre. Si los incrédulos que luchan contra la tentativa de la fe, con suma dificultad, afirman y aceptan sus creencias negativas en forma de aceptación y admisión de inexistencia, entonces su incredulidad puede ser considerada en un aspecto como una forma de conocimiento equivocado o juicio erróneo. Si no, en cuanto a la no aceptación, negación y no admisión -algo más fácil- es ignorancia absoluta y ausencia total del juicio.

En Resumen: Las convicciones que son la base de la incredulidad son entonces de dos clases:

Primera: No otorga ningún respeto a las verdades del Islam. Esto es un reconocimiento erróneo, una creencia infundada y una aceptación equivocada peculiar; es un juicio injusto. Esta clase de incredulidad está afuera de nuestro asunto. Esto no nos preocupa ni nos afecta.

Segunda: Se opone a las verdades de la fe y lucha contra ellas. También es de dos tipos:

El Primero es la no aceptación. Consiste simplemente en no afirmar la demostración. Esto es una especie de ignorancia; no hay ningún juicio implicado y ocurre fácilmente. También esto está fuera de nuestro asunto.

El Segundo tipo es la aceptación de la inexistencia. Es consentir la no existencia con el corazón de uno y un juicio está implicado. Es una convicción y forma parte de algo. Es debido a esta parcialidad que está obligado a afirmar su negación.

La negación también es de dos tipos:

El Primer Tipo: Dice: "Una cosa determinada no existe en un determinado lugar o en una dirección particular. "Esta clase de negación puede ser probada, y esto está fuera de nuestro asunto.

El Segundo Tipo: Consiste en negar aquellos asuntos doctrinales y sagrados, generales y completos, que conciernen a este mundo, a todos los seres, al Más Allá, y a la sucesión de diferentes épocas. Esta clase de negación no puede de ninguna manera ser demostrada, como hemos mostrado en el Primer Asunto, por esto es necesario justificar tales negaciones con una visión que abarcará el universo entero, contemplará el Más Allá, y observará cada aspecto del tiempo sin límite.

El Segundo Abismo y los medios para escaparse de él: También consiste en dos asuntos:

El Primero: Las inteligencias que se estrechas por abandonar a Allah y entregarse al pecado, o al reino material, son incapaces de entender los enormes asuntos del aspecto de sublimidad, grandeza, e infinidad; de ahí tomando el orgullo de tal conocimiento como propio, ellos se apresuran a negar. Ya que ellos no pueden comprender las enormes preguntas, profundas y completas de la fe con sus intelectos espiritualmente cerrados y secos, sus corazones corruptos y

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espiritualmente moribundos, ellos se arrojan a la incredulidad y se ahogan en el camino desviado.

Si ellos son capaces de mirar la naturaleza verdadera de su incredulidad y la esencia de su desvío ellos verán que, comparado con la razonable, conveniente y en efecto necesaria sublimidad y grandeza que está presente en la fe, abajo y dentro de su incredulidad se llena cientos de veces de imposibilidades y absurdos.

Risale-i Nur ha demostrado esta verdad a través de cientos de comparaciones y órdenes con el mismo carácter definitivo que "dos más dos son cuatro". Por ejemplo, quien no acepta al Ser Necesario, Su eternidad, ni por completo el atributo de Yenáb-i Jak, debido a su grandeza y sublimidad, debe formar un credo de incredulidad adjudicando a ese ser necesario, eternidad y los atributos del Divino a un número ilimitado de seres, una infinidad de átomos. O como los necios sofistas, puede abdicar su inteligencia negando tanto su propia existencia como la del universo.

Así, todas las verdades de la fe y el Islam, basan sus asuntos en la grandeza y sublimidad que son su requerimiento, se libran de los absurdos imponentes, las supersticiones temibles y la ignorancia tenebrosa de la incredulidad que las encaran y toman su lugar en los corazones sanos e intelectos bien guiados, a través de la absoluta sumisión y aceptación.

La proclamación constante de esta grandeza y sublimidad en la llamada al rezo, en los rezos y en la mayor parte de los ritos de Islam

اَللّٰهُ اَكْبَرُ ٭ اَللّٰهُ اَكْبَرُ ٭ اَللّٰهُ اَكْبَرُ ٭ اَللّٰهُ اَكْبَرُ

la declaración del Hadiz Sagrado

اَلْعَظَمَةُ اِزَارِى وَالْكِبْرِيَاءُ رِدَائِى

y la declaración del Profeta (A.S.M.) -su conversación más inspiradora con Allah, en la parte ochenta y seis de Jawshan Al-Kabir:

يَا مَنْ لَا مُلْكَ اِلَّا مُلْكَهُ ٭ يَامَنْ لَا يُحْصِى الْعِبَادُ ثَنَاءَهُ
يَا مَنْ لَا تَصِفُ الْخَلَائِقُ جَلَالَهُ ٭ يَا مَنْ لَا تَنَالُ الْاَوْهَامُ كُنْهَهُ
يَا مَنْ لَا يُدْرِكُ الْاَبْصَارُ كَمَالَهُ ٭ يَا مَنْ لَا يَبْلُغُ الْاَفْهَامُ صِفَاتَهُ
يَا مَنْ لَا يَنَالُ الْاَفْكَارُ كِبْرِيَاءَهُ ٭ يَا مَنْ لَا يُحْسِنُ الْاِنْسَانُ نُعُوتَهُ
يَا مَنْ لَا يَرُدُّ الْعِبَادُ قَضَاءَهُ ٭ يَا مَنْ ظَهَرَ فِي كُلِّ شَىْءٍ آيَاتُهُ
سُبْحَانَكَ يَا لَا إِلٰهَ اِلَّا أَنْتَ الْاَمَانُ الْاَمَانُ نَجِّنَا مِنَ النَّارِ
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El Signo Supremo

Las Observaciones de un Viajero que le Pregunta al Universo sobre Su Creador.

﴿ تُسَبِّحُ لَهُ السَّمٰوَاتُ السَّبْعُ وَالْاَرْضُ وَمَنْ ف۪يهِنَّ وَإِنْ مِنْ شَىْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِه۪ وَلٰكِنْ لَا تَفْقَهُونَ تَسْب۪يحَهُمْ إِنَّهُ كَانَ حَل۪يمًا غَفُورًا ﴾

[Esta Segunda Estación, además de explicar esta aleya sublime, brinda las pruebas, los argumentos y una traducción corta de la Primera Estación en árabe, que ha sido suprimida.]

Ya que como esta aleya sublime y muchas aleyas coránicas, menciona primero el cielo -esta página brillante que proclama la unidad de Allah, contemplada siempre y por todos los seres humanos que miran sorprendidos y aclara con deleite- en su declaración del Jálık de este cosmos, es adecuado empezar a aquel.

Sí, cada huésped que viene al hospedaje y al reino de este mundo, abre sus ojos e imagina quien es el maestro de este buen hospedaje, que se parece al más generoso banquete, a la más ingeniosa exhibición, al mejor y más maravilloso lugar de recreación. Al más majestuoso campamento militar y lugar de entrenamiento, al más profundo y sabio lugar de instrucción. Él se pregunta a sí mismo quién es el autor de este maravilloso libro y quién es el monarca de este reino sublime. Allí primero se presenta la cara hermosa del cielo, que está escrita con las letras doradas de la luz. Aquella cara lo llama diciendo, "Mírame, y te dirigiré hacia lo que buscas".

Él mira entonces y ve que una manifestación de dominación realiza varias tareas en el cielo: sostiene en lo alto del cielo, sin ningún pilar de apoyo, cientos de miles de cuerpos celestes, algunos de los cuales son mil veces más pesados que la tierra y los hace girar setenta veces más rápido que una bala de cañón; esto hace que se muevan en armonía y ardiendo constantemente, sin el uso de ningún combustible; esto elimina estas grandes masas sin perturbación o desorden alguno; pone al sol y a la luna a trabajar en sus respectivas tareas, sin aquellos grandes cuerpos que a veces se rebelan; administra dentro del espacio infinito -la magnitud de esto no puede ser medida en figuras que deberían estirarse de polo a polo- todo lo que existe, al mismo tiempo, con la misma fuerza, de la misma forma, manera y modo, sin la menor deficiencia; reduce a la obediencia sumisa a su ley todos los poderes agresivos inherentes en aquellos cuerpos; limpia y lustra la cara del cielo, quitando toda la escoria y le niega la entrada a esta gran asamblea; hace que aquellos cuerpos maniobren como un ejército disciplinado; y entonces, haciendo girar la tierra, muestra el cielo cada noche y cada año en una forma diferente, como una pantalla de cine que muestra escenas verdaderas e imaginativas al auditorio de la creación.

Hay dentro de esta actividad dominante una verdad que consiste en subyugación, administración, revolución, orden, purificación y empleo. Esta verdad, con su grandeza, atestigua la existencia necesaria y la unidad del Jálık del Cielo y

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declara esa Existencia estando más manifiesta que la del cielo. Esto ya se había dicho en la Primera Etapa de la Primera Estación:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الْوَاجِبُ الْوُجُودِ الَّذِى دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِي وَحْدَتِهِ: اَلسَّمٰوَاتُ بِجَمِيعِ مَا فِيهَا، بِشَهَادَةِ عَظَمَةِ إِحَاطَةِ حَقِيقَةِ: اَلتَّسْخِيرِ، وَالتَدْبِيرِ، وَالتَّدْوِيرِ، وَالتَّنْظِيمِ، وَالتَّنْظِيفِ، وَالتَّوْظِيفِ الْوَاسِعَةِ الْمُكَمَّلَةِ بِالْمُشَاهَدَةِ

Entonces aquel lugar maravilloso de reunión, conocido como el espacio o la atmósfera comienza atronadamente a proclamar a aquel viajero y huésped llegado al mundo, "¡Mírame! ¡Puedes saber y encontrar a través de mí el objeto de tu búsqueda, el que te envió aquí!"El huésped mira a la cara amarga pero misericordiosa de la atmósfera y escuchando los truenos imponentes pero alegres percibe lo siguiente:

Las nubes, suspendidas entre el cielo y la tierra, riegan el jardín del mundo de la forma más sabia y misericordiosa, proporcionan a los habitantes de la tierra el agua de la vida, modifican el calor natural de la vida y se apresuran para otorgar la ayuda dondequiera que sea necesario. Además de satisfacer éstos y otros deberes, las enormes nubes, capaces de llenar el cielo, a veces se esconden, con sus partes retirándose a descansar de modo que no queda rastro que pueda ser visto, tal como un ejército bien disciplinado que se oculta según las órdenes repentinas que recibe.

Entonces, se da la orden de inmediato como si dijera "¡Sigan!"para verter la lluvia, las nubes se juntan en una hora, o mejor dicho en unos minutos; llenan el cielo y esperan las órdenes de su comandante.

Después el viajero mira al viento en la atmósfera y ve que el aire es empleado sabia y generosamente en numerosas tareas que es como si cada uno de los átomos inanimados de aquel aire inconsciente oyese y acatase las órdenes que vienen de aquel monarca del universo; sin descuidar a uno solo de ellos, las realiza de una manera ordenada y a través del poder del comandante. Así, con una mano invisible, da aliento y comunica a todos los seres el calor, la luz y la electricidad que ellos necesitan; transmite el sonido y las cosas como esas, así como ayuda en la polinización de las plantas.

El viajero entonces mira la lluvia y ve que dentro de aquellas gotas dulces y delicadas, que relucen, enviadas desde la tesorería escondida de la misericordia, hay tantos regalos compasivos y funciones contenidas que es como la misericordia que aparece en forma de gotas y fluye hacia la tesorería de Allah en forma de gotas. Es por esta razón que a la lluvia se la llama "misericordia".

Después el viajero ve el relámpago y escucha los truenos y ve que ambos, también, son empleados en tareas maravillosas.

Luego apartando sus ojos de éstos, contempla su propio intelecto y dice: "La nube inanimada, sin vida que se parece al algodón cardado no tiene, por supuesto, ningún conocimiento de nosotros; cuando viene a nuestra ayuda, no es porque se compadezca de nosotros. No puede aparecer y desaparecer sin recibir órdenes. Mejor dicho actúa según las órdenes del comandante más poderoso y compasivo. Primero desaparece sin dejar rastro, entonces de repente reaparece a fin de

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comenzar su tarea. Por la orden y el poder del más activo y exaltado, el más magnífico y espléndido Sultán llena y luego vacía la atmósfera. Inscribe el cielo con sabiduría y borrando el dibujo, hace del cielo un cuaderno de afirmación, una pintura de la reunión y la resurrección. Con la precaución del más generoso señor más munificente y solícito, un legislador que regula y dispone del viento y, subiendo con los tesoros de la lluvia, cada uno tan pesado como una montaña, se apresura a ayudar al necesitado. Es como que está llorando sobre ellos con compasión, con sus lágrimas que hacen sonreír a las flores, atenuando el calor del sol, rociando jardines con el agua, y lavándose y limpiando la faz de la tierra".

Ese viajero perplejo entonces le dice a su propio intelecto: "Esas cientos de miles de tareas sabias, misericordiosas e ingeniosas y esos actos de generosidad, piedad y ayuda que provienen del velo y la forma externa de este inanimado, aire sin vida, inconsciente, volátil, inestable, tempestuoso, perturbado, e inconstante, claramente establecen que este viento diligente, este siervo incansable, nunca actúa por sí mismo, pero mejor dicho según las órdenes del más poderoso y sabio, el jefe más sabio y generoso. Es como si cada partícula fuese consciente de cada tarea, como el entendimiento de un soldado y escucha cada orden de su jefe, ya que oye y obedece cada orden dominante que va a través del aire. Ayuda a todos los animales a respirar y vivir, a todas las plantas a polinizar y crecer, y cultiva toda la materia necesaria para su supervivencia. Dirige y administra las nubes, hace posible el viaje de los barcos de vela, y permite que los sonidos sean transmitidos, en particular por medio del teléfono, la radio y otras numerosas funciones universales.

"Ahora estos átomos, cada uno formado de dos materiales simples como hidrógeno y oxígeno y cada uno parecido al otro, existen artes del Sustentador en cientos de miles de maneras diferentes por todo el mundo; concluyo por lo tanto que ellos están siendo empleados y puestos a trabajar en sumo orden por una mano de sabiduría.

Es decir:

﴿ وَتَصْر۪يفِ الرِّيَاحِ وَالسَّحَابِ الْمُسَخَّرِ بَيْنَ السَّمَٓاءِ وَالْاَرْضِ ﴾

quien a través de su sustentador, por la disposición de los vientos los emplea en funciones dominantes innumerables, quien a través de su misericordia de las órdenes de las nubes las usa en tareas infinitas de piedad y quién crea el aire en esta manera -así que sólo puede ser el Poseedor de Váyib-ul Vuyud, Kádir-i Kulli Shey y Álim-i Kulli Shey, Rabb-i Zulyelál-i ve'l-ikram. "Ésta es la conclusión a la que llega nuestro viajero.

Entonces él mira la lluvva y ve que adentro contiene ventajas tan numerosas como las gotas de lluvia, manifestaciones divinas tan múltiples como las partículas de lluvia y casos de sabiduría tan abundantes como sus átomos. Aquellas gotas dulces, delicadas y benditas son además creadas con tal belleza y ordenadas de forma tal que en particular la lluvia hace pasar el verano, es enviada y hecha caer con tal equilibrio y regularidad que ni siquiera los vientos tempestuosos, que causan que los objetos grandes choquen, pueden destruir su equilibrio y orden; las gotas no chocan unas con otras ni surgen de tal manera para convertirse en masas dañinas de agua. El agua, formada de dos elementos simples como hidrógeno y oxígeno, es empleada en cientos de miles de otras tareas sabias, resueltas y de artes, en particular en seres animados; aunque ella sea inanimada e inconsciente. La lluvia

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que es entonces la gran encarnación de la Misericordia Divina sólo puede ser fabricada en la tesorería invisible de la misericordia del Rajman-i Rajím, y en su descenso expone de forma física la aleya:

﴿ وَهُوَ الَّذ۪ي يُنَزِّلُ الْغَيْثَ مِنْ بَعْدِ مَاقَنَطُوا وَيَنْشُرُ رَحْمَتَهُ ﴾

El viajero luego escucha el trueno y observa el relámpago. Entiende que esos dos maravillosos eventos en el cielo son como una demostración material de las aleyas:

﴿ وَيُسَبِّحُ الرَّعْدُ بِحَمْدِه۪ ﴾
y
﴿ يَكَادُ سَنَا بَرْقِه۪ يَذْهَبُ بِالْاَبْصَارِ ﴾

Ellas también anuncian la llegada de la lluvia y les dan noticias alegres a quienes la necesitan.

Sí, esta declaración repentina de un sonido milagroso de la atmósfera; llenando el cielo oscuro con la luz y el fuego del relámpago; el escenario ardiente de las nubes que parecen montañas de algodón o tuberías que se revientan con el agua y la nieve -estos fenómenos y similares son como un golpe en la cabeza de la persona descuidada cuya mirada está dirigida a la tierra. Ellos le dicen:

"Levanta tu cabeza, mira los hechos milagrosos del más activo y poderoso Ser que desea darse a conocer. Del mismo modo que no eres librado a tus propios recursos, estos fenómenos y acontecimientos no pueden ser sus propios recursos. Cada uno de ellos está hecho para cumplir una tarea particular, y cada uno es empleado por el Más Sabio Quien Dispone".

Entonces ese viajero curioso oye el gran y manifiesto testimonio de la verdad que está formada por el orden de las nubes, disposición de los vientos, el descenso de las lluvias y la administración de los acontecimientos de la atmósfera, y dice: "Creo en Allah". Esto que se había dicho en la Segunda Etapa de la Primera Estación expresa las observaciones del viajero acerca de la atmósfera.

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الْوَاجِبُ الْوُجُودِ الَّذِي دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ: اَلْجَوُّ بِجَمِيعِ مَا فِيهِ، بِشَهَادَةِ عَظَمَةِ إِحَاطَةِ حَقِيقَةِ: اَلتَّسْخِيرِ، وَالتَّصْرِيفِ، وَالتَّنْزِيلِ، وَالتَّدْبِيرِ، الْوَاسِعَةِ الْمُكَمَّلَةِ بِالْمُشَاهَدَةِ

Después la tierra se dirige al huésped pensativo, ahora acostumbrado a este viaje reflexivo: "¿Por qué vagas por los cielos, por el espacio y el cielo? Ven, te presentaré lo que buscas. ¡Mira los deberes que realizo y lee mis páginas!"Él mira y ve que el planeta, como un derviche mevleví extasiado con sus dos movimientos, traza un círculo alrededor del suelo de la Reunión Suprema que determina la sucesión de los días, los años y las estaciones. Este es el mar de la atmósfera más magnífico, cargado de cientos de miles de formas diferentes de alimento y el equipamiento necesario para todos los seres animados, que flotan con suma comparación y orden en el océano del espacio y está viajando alrededor del sol.

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Él entonces mira las páginas de la tierra y ve que cada página de cada uno de sus capítulos proclama al Rab de la Tierra en miles de aleyas. Siendo incapaz de leerlo todo, él mira la página que trata de la creación y el despliegue de seres vivos en primavera, observa lo siguiente:

Las formas de los miembros innumerables de cientos de miles de especies surgen, con suma precisión, de un material simple y son nutridas entonces de la manera más misericordiosa. Entonces, de manera milagrosa, se les da a algunas semillas; que alzan vuelo y se dispersan. Son distribuidas con la mayor eficacia, alimentadas y nutridas con el mayor cuidado. Las formas sabrosas y deliciosas de los innumerables alimentos, de la manera más misericordiosa y sensible, son creadas de la arcilla seca, de raíces, semillas y gotas de líquido que se diferencian poco unas de otras. Cada primavera, cien mil clases de alimentos y recursos son cargados desde un tesoro invisible, como un vagón de tren y son enviados en sumo orden a los seres vivos. El envío a los niños de leche enlatada en aquellos paquetes de alimento y leche azucarada que emana de los pechos afectuosos de sus madres, es en particular un ejemplo de solicitud, piedad y sabiduría que inmediatamente se establece a sí mismo como la manifestación más sensible de misericordia y bendición de la Rajman-i Rajím.

En resumen: Esta página viva de la primavera muestra cientos de miles de ejemplos de la Reunión Suprema, y es una demostración tangible de esta aleya,

﴿ فَانْظُرْ اِلٰٓى اٰثَارِ رَحْمَتِ اللّٰهِ كَيْفَ يُحْيِى الْاَرْضَ بَعْدَ مَوْتِهَا إِنَّ ذٰلِكَ لَمُحْيِى الْمَوْتٰى وَهُوَ عَلٰى كُلِّ شَىْءٍ قَد۪يرٌ ﴾

Además, puede decirse que esta aleya expresa de manera milagrosa los significados de la página que es la primavera. El viajero así entendió que la tierra proclama a través de todas sus páginas, de un modo proporcionado a su tamaño: لَٓا اِلٰهَ اِلَّا هُوَ

En la expresión del sentido contemplado por el viajero, por el breve testimonio de uno de los veinte aspectos de una página sola de las más de veinte páginas del globo, se había dicho en la Tercera Etapa de la Primera Estación:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الْوَاجِبُ الْوُجُودِ الَّذِي دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِي وَحْدَتِهِ: الْاَرْضُ بِجَمِيعِ مَا فِيهَا، وَمَا عَلَيْهَا، بِشَهَادَةِ عَظَمَةِ إِحَاطَةِ حَقِيقَةِ: اَلتَّسْخِيرِ، وَالتَّدْبِيرِ، وَالتَّرْبِيَةِ، وَالْفَتَّاحِيَّةِ وَتَوْزِيعِ الْبُذُورِ وَالْمُحَافَظَةِ وَالْاِدَارَةِ وَالْاِعَاشَةِ، لِجَمِيعِ ذَوِى الْحَيَاةِ، وَالرَّحْمَانِيَّةِ وَالرَّحِيمِيَّةِ الْعَامَّةِ الشَّامِلَةِ الْمُكَمَّلَةِ بِالْمُشَاهَدَةِ

Entonces ese viajero reflexivo leyó cada página del cosmos, y cuando lo hizo su fe, esa llave para la felicidad, se reforzó; su intuición, esa llave para el progreso espiritual, aumentó; su fe en Allah, la fuente y fundación de toda la perfección, se desarrolló a un nivel más; su alegría y placer aumentó y se despertó su impaciencia;

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y escuchando las lecciones perfectas y convincentes dadas, como esperando y diciendo: هَلْ مِنْ مَزِيدٍ ¿no hay más? por la atmósfera y la tierra, él clamó más. Entonces oyó la invocación entusiasta a Allah hecha por el tumulto de los mares y los grandes ríos, y escuchó esos sonidos tristes aunque agradables. De numerosos modos le dicen: "¡Míranos, lee también nuestros signos!"Él también mira y ve que:

Los mares, constante y sumamente surgen, emergen y salen con una inclinación a la conquista inherente en su misma naturaleza, rodearon la tierra, y junto con ella, giraron, sumamente rápido, en un círculo de veinticinco mil años en un solo año. Aún así los mares no se dispersaron, ni se desbordaron ni invadieron la tierra contigua a ellos. Se mueven y permanecen quietos y son protegidos por la orden y el poder del Ser más Poderoso y Magnífico.

Después el viajero mira adentro del mar y ve que, aparte de las joyas más hermosas, bien ordenadas y simétricas, hay miles de clases diferentes de animales, sustentados y ordenados, traídos a la vida y predestinados a morir, de una manera tan disciplinada, su provisión que viene del simple polvo y agua amarga, que es establecido irresistiblemente por la existencia de un Kadír Zulyelal, un Rajím-i Zulyemál, administrador y otorgador de vida.

Entonces el viajero mira a los ríos y ve que sus beneficios inherentes, las funciones que realizan y su continuo interior, están inspirados por tal sabiduría y piedad como indiscutiblemente se demuestra que todos los ríos, las primaveras, las corrientes y los grandes canales fluyen de la tesorería de piedad del Rajman-i Zulyelál-i ve'l-ikram. Ellos son conservados y dispensados, en efecto, de una manera tan extraordinaria que se dice «Cuatro ríos fluyen desde el Paraíso».

Esto es, superan las causas aparentemente lejanas, y en cambio fluyen del tesoro de un Paraíso inmaterial, de la superabundancia de una fuente invisible e inagotable.

Por ejemplo, el Nilo bendito, que convierte la tierra arenosa de Egipto en un paraíso, fluye de las Montañas de la Luna en el sur sin agotarse, como si fuera un pequeño mar. Si el agua que fluye río abajo durante seis meses fuese recogida en forma de montaña y luego congelada, es más grande que aquellas montañas. Pero el lugar en la montaña donde el agua es alojada y almacenada es menos que un sexto de su masa. En cuanto al agua que rellena el río, la lluvia que entra en la reserva del río es muy escasa en aquella región tórrida y es rápidamente tragada por el sediento suelo; de ahí que sea incapaz de mantener el equilibrio del río. Una tradición ha crecido así que las primaveras benditas del Nilo, de manera milagrosa, y desde el Paraíso invisible. Esta tradición tiene un sentido profundo y expresa una verdad hermosa.

El viajero vio, entonces, una milésima parte de las verdades como los mares y afirmaciones contenidas en los océanos y ríos. Los mares proclaman unánimemente con un poder proporcionado a su nivel, لَٓا اِلٰهَ اِلَّا هُوَ y producen como testigos de su testimonio todos los seres que los habitan. Éste, nuestro viajero percibió.

En expresión y comparación de estas verdades y el testimonio de los mares y los ríos que se les ha dado, como se había dicho en la Cuarta Etapa de la Primera Estación:

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لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الْوَاجِبُ الْوُجُودِ الَّذِي دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِي وَحْدَتِهِ: جَمِيعُ الْبِحَارِ، وَالْاَنْهَارِ، بِجَمِيعِ مَا فِيهَا، بِشَهَادَةِ عَظَمَةِ إِحَاطَةِ حَقِيقَةِ: اَلتَّسْخِيرِ وَالْمُحَافَظَةِ وَالْاِدِّخَارِ وَالْاِدَارَةِ الْوَاسِعَةِ الْمُنْتَظَمَةِ بِالْمُشَاهَدَةِ

Entonces el viajero es convocado, en su viaje meditativo; las montañas y las llanuras lo llaman: "lee también nuestras páginas", dicen. El viajero mira y ve que la función universal y el deber de las montañas son de tal grandeza y sabiduría que dejan estupefacta a la inteligencia. Por ejemplo, las montañas emergen desde la tierra por la orden del Señor. Así paliando la confusión, cólera y rencor que provienen de las perturbaciones dentro de la tierra. Como las montañas surgen hacia arriba, la tierra comienza a respirar; es librada de los temblores dañinos y agitaciones y su tranquilidad como si persiguiera su deber de rotación para no ser molestada por sus habitantes. Del mismo modo aquellos mástiles son puestos en pilares para protegerlos de las turbulencias y conservar su equilibrio, entonces también las montañas son establecidas en la cubierta del pilar que es la tierra, como mástiles y provisiones, como es indicado por las aleyas del Corán de la Exposición Milagrosa como:

﴿ وَاَلْقَيْنَا ف۪يهَا رَوَاسِىَ ٭ وَالْجِبَالَ أَرْسٰيهَا ٭ وَالْجِبَالَ اَوْتَادًا ﴾

Entonces, también allí son almacenados y conservados en las montañas toda clase de manantiales, fuentes, minerales, drogas y otros materiales necesitados por los seres vivos, de una manera tan sabia, hábil, generosa y previsora que ellos demuestran que son los almacenes y tesoros, y siervos de un Kadír, poseedor de infinito poder, un Jakím, poseedor de infinita sabiduría. Deduciendo de estos dos ejemplos que los otros deberes y casos de sabiduría -tan grande como las montañas- de las montañas y las llanuras, el viajero ve a través de los casos generales de la sabiduría y en particular en cuanto a la manera en la cual toda clase de cosas son almacenadas providencialmente, el testimonio que ellos dan y la unidad Divina que ellos proclaman declarando لَٓا اِلٰهَ اِلَّا هُوَ una declaración tan poderosa y firme como las montañas y enorme y extensa como las llanuras -y también dice, «Creo en Allah».

En expresión de este sentido, se había dicho en el Quinto Nivel de la Quinta Etapa de la Primera Estación:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الْوَاجِبُ الْوُجُودِ الَّذِي دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ: جَمِيعُ الْجِبَالِ وَالصَّحَارٰي، بِجَمِيعِ مَا فِيهَا، وَمَا عَلَيْهَا، بِشَهَادَةِ عَظَمَةِ اِحَاطَةِ حَقِيقَةِ: الْاِدِّخَارِ وَالْاِدَارَةِ وَنَشْرِ الْبُذُورِ وَالْمُحَافَظَةِ وَالتَّدْبِيرِ وَالْاِحْتِيَاطِيَّةِ الرَّبَّانِيَّةِ الْوَاسِعَةِ الْعَامَّةِ الْمُنْتَظَمَةِ الْمُكَمَّلَةِ بِالْمُشَاهَدَةِ

Entonces, mientras este viajero estaba viajando en su mente a través de las montañas y las llanuras, la puerta del reino de los árboles y los vegetales se abrió

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ante él. Lo invitaron a entrar y dijeron: "Ven, pasea en nuestro piso y lee nuestros escritos. "Él entró y vio que una asamblea espléndida, y bien embellecida se había preparado para la proclamación de la Unidad de Allah y un círculo para la mención de Sus Nombres y el ofrecimiento de gracias a Él. Entendió, por el mismo aspecto de todos los árboles y plantas, que sus especies diferentes como proclamaban unánimemente, لَٓا اِلٰهَ اِلَّا هُوَ Porque ya que él percibió tres verdades grandes y generales que indican y testifican que todos los árboles y las plantas que dan fruta con la lengua de sus hojas simétricas y elocuentes, las palabras de sus flores encantadoras y locuaces, las frases de sus frutas bien ordenadas y bien habladas, estaban testificando la gloria de Allah y también: لَٓا اِلٰهَ اِلَّا هُوَ

La Primera: Del mismo modo que en cada una de las plantas y árboles se ve una bendición deliberada de la manera más obvia, y una bendición y munificencia están bien resueltas, entonces también se encuentran en la totalidad de los árboles y plantas, como la luz de la salida del sol.

La Segunda: La sabia y resuelta diferenciación y distinción, que no puede de ningún modo ser atribuida a la suerte, el adorno deliberado y misericordioso y que da forma -todo esto debe ser visto tan claramente como la luz del día en las infinitas variedades y especies; que se muestran para ser los trabajos y bordados de un Hacedor Todo Sabio.

La Tercera: La apertura y despliegue de todos los miembros separados de las cien mil especies de aquel reino infinito, cada uno en su propia manera y de distintas formas, en sumo orden, equilibrio y belleza, de semillas y granos bien definidos, limitados y sólidos, idénticos el uno al otro o casi -cuya salida de aquellas semillas de doscientas mil especies distintas y separadas, con equilibrio completo, vitalidad y objetivo sabio, sin el mínimo error, es una verdad más brillante que el sol. Y comprendió que los testigos que demuestran esta verdad son tan numerosos como las flores, frutas y hojas que surgen en la primavera. Entonces el viajero dijo,

اَلْحَمْدُلِلّٰهِ عَلٰى نِعْمَةِ الْاِيمَانِ

En expresión de estas verdades y el testimonio que les ha sido dado, se había dicho en la Sexta Etapa de esta Primera Estación:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الْوَاجِبُ الْوُجُودِ الَّذِى دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِي وَحْدَتِهِ: اِجْمَاعُ جَمِيعِ أَنْوَاعِ الْاَشْجَارِ وَالنَّبَاتَاتِ الْمُسَبِّحَاتِ النَّاطِقَاتِ: بِكَلِمَاتِ أَوْرَاقِهَا الْمَوْزُونَاتِ الْفَصِيحَاتِ وَأَزْهَارِهَا الْمُزَيَّنَاتِ الْجَزِيلَاتِ وَاَثْمَارِهَا الْمُنْتَظَمَاتِ الْبَلِيغَاتِ، بِشَهَادَةِ عَظَمَةِ إِحَاطَةِ حَقِيقَةِ: الْاِنْعَامِ، وَالْاِكْرَامِ، وَالْاِحْسَانِ، بِقَصْدٍ وَرَحْمَةٍ وَحَقِيقَةِ: اَلتَّمْيِيزِ، وَالتَّزْيِينِ، وَالتَّصْوِيرِ، بِاِرَادَةٍ وَحِكْمَةٍ، مَعَ قَطْعِيَّةِ دَلَالَةِ
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حَقِيقَةِ فَتْحِ جَمِيعِ صُوَرِهَا الْمَوْزُونَاتِ الْمُزَيَّنَاتِ الْمُتَبَايِنَةِ الْمُتَنَوِّعَةِ غَيْرِ الْمَحْدُودَةِ مِنْ نُوَتَاتٍ وَحَبَّاتٍ مُتَمَاثِلَةٍ مُتَشَابِهَةٍ مَحْصُورَةٍ مَعْدُودَةٍ

Después, cuando este viajero por el cosmos procedió en su viaje meditativo, con una impaciencia que iba en aumento y ramo de conocimiento y de fe, como la primavera, junto con el jardín de la primavera, allí se abrió ante su intelecto que percibe la verdad, su razón cognoscitiva, la puerta al reino animal. Con cientos de miles de voces diferentes y lenguas variadas, lo invitaron a entrar y dijeron "Adelante". Él entró y vio que todos los animales y los pájaros de todas las distintas especies, grupos y naciones, estaban proclamando, con sus actos y con sus voces, لَٓا اِلٰهَ اِلَّا هُوَ, y habían convertido así la faz de la tierra en un lugar enorme de invocación, una asamblea expansiva para la proclamación de la gloria de Allah. Vio a cada uno de ellos que parecían una oda dedicada de Allah, una palabra propia de Allah, una letra de Allah Misericordioso, cada uno de ellos que describen al Hacedor y le ofrecen las gracias por sus sentimientos, fuerzas, aparatos, miembros y herramientas que eran palabras ordenadas, equilibradas y frases perfectas, disciplinadas. Atestiguó tres grandes y completas verdades que indican, de forma decisiva, su ofrecimiento de gracias al Jallak y Rezzak y su testimonio a Su unidad.

La Primera: Sus seres son traídos a la existencia con sabiduría y un objetivo y su creación llena de arte de manera que no puede ser atribuida para arriesgar, cegar la fuerza o la naturaleza inanimada; sus seres creados y formados de una manera resuelta y entendida; su animación y vida dada de una forma que muestra en veinte aspectos las ciencias, sabidurías y fuerzas de voluntad y la manifestación a la Existencia Necesaria del Eternamente dan testimonio de su Zát-i Jayy-i Kayyum, Sus siete atributos y unidad.

Segunda Verdad: Allí aparece de la diferencia hecha entre aquellos seres infinitos y de su adorno y decoración de una manera por la cual sus rasgos son diferentes, sus formas embellecidas, sus proporciones medidas y simétricas y sus formas bien ordenadas -allí aparece una verdad tan enorme y poderosa que ninguno además del Kádir-i Kulli Shey, Álim-i Kulli Shey, podría reivindicarlo, este acto completo muestra en todos los sentidos miles de maravillas y casos de sabiduría; es imposible que otra cosa pudiera reclamarlo.

Tercera Verdad: La aparición y despliegue de aquellos seres innumerables, en sus cientos de miles de formas diferentes, cada uno de los cuales es un milagro de sabiduría, su aparición desde óvulos y gotas de líquido llamadas esperma que son idénticos los unos a los otros o estrechamente se parecen, y son limitados y finitos en número, todo esto de la manera más ordenada, simétrica e indefectible, es una verdad demasiado brillante como para ser iluminada con pruebas y las pruebas son tan numerosas como lo son los animales.

Por el consenso de estas tres verdades, todas las especies de animales se unen testificando que لَٓا اِلٰهَ اِلَّا هُوَ . Es como si la tierra entera, como una gran persona, dijera que لَٓا اِلٰهَ اِلَّا هُوَ de manera conveniente a su inmensidad, y comunica su

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testimonio a los moradores del cielo. El viajero vio esto y lo entendió perfectamente. En expresión a estas verdades, se había dicho en el Séptimo Nivel de la Séptima Etapa de la Primera Estación:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الْوَاجِبُ الْوُجُودِ الَّذِى دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِي وَحْدَتِهِ: إِتِّفَاقُ جَمِيعِ أَنَوَاعِ الْحَيَوَانَاتِ، وَالطُّيُورِ الْحَامِدَاتِ الشَّاهِدَاتِ بِكَلِمَاتِ حَوَاسِّهَا، وَقُوَاهَا وَحِسِّيَاتِهَا وَلَطَائِفِهَا الْمَوْزُونَاتِ الْمُنْتَظَمَاتِ الْفَصِيحَاتِ وَبِكَلِمَاتِ اَجْهِزَتِهَا وَجَوَارِحِهَا وَاَعْضَائِهَا وَآلَاتِهَا الْمُكَمَّلَةِ الْبَلِيغَاتِ، بِشَهَادَةِ عَظَمَةِ إِحَاطَةِ حَقِيقَةِ الْاِيجَادِ وَالصُّنْعِ، وَالْاِبْدَاعِ، بِالْاِرَادَةِ، وَحَقِيقَةِ: اَلتَّمْيِيزِ وَالتَّزْيِينِ، بِالْقَصْدِ وَحَقِيقَةِ: اَلتَّقْدِيرِ وَالتَّصْوِيرِ، بِالْحِكْمَةِ مَعَ قَطْعِيَّةِ دَلَالَةِ حَقِيقَةِ: فَتْحِ جَمِيعِ صُوَرِهَا الْمُنْتَظَمَةِ الْمُتَخَالِفَةِ الْمُتَنَوِّعَةِ غَيْرِ الْمَحْصُورَةِ مِنْ بَيْضَاتٍ وَقَطَرَاتٍ مُتَمَاثِلَةٍ مُتَشَابِهَةٍ مَحْصُورَةٍ مَحْدُودَةٍ

Después aquel viajero meditativo, a fin de avanzar más lejos en los niveles infinitos y luces y placeres innumerables del conocimiento de Allah, deseó entrar en el mundo de los humanos, el reino de la humanidad. La humanidad, encabezada por los profetas, lo invitaron a entrar, y él entró. Mirando primero el lugar de parada del pasado, él vio que todos los profetas (Aleyjimus-Selám), la clase humana más luminosa y perfecta, recitaban a coro, لَٓا اِلٰهَ اِلَّا هُوَ y conmemoraban a Allah. Con el poder de milagros bien atestiguados, brillantes e innumerables, ellos proclamaban la unidad de Allah, y a fin de llevar al ser humano del estado de animal al nivel angelical, ellos instruían a los seres humanos y los convocaban a la fe en Allah. Arrodillándose en aquella escuela de la luz, él también atendió a la lección.

Él vio que en la mano de cada uno de aquellos sabios, el más exaltado y renombrado de todos los seres humanos famosos, había numerosos milagros, otorgados por el Creador de Todos los Seres como un signo que confirma su misión. Además, un grupo grande de personas, una comunidad entera, había confirmado sus reclamos y había venido la fe a sus manos; una verdad consintió y confirmó por estos cientos de miles de individuos serios y veraces, unánimemente y de acuerdo pleno, estuvo obligado a ser firme y definitivo. Él entendió, también, que la gente desencaminada, que niega una verdad certificada y afirmada por tantos testigos veraces, estaba cometiendo el error más penoso, en efecto un delito, y merecía por lo tanto el castigo más severo. Él reconoció, contrastando, aquellos que consintieron la verdad y creyeron en ello, siendo como el más veraz y honrado, y un nivel adicional de fe se hizo aparente a él.

Sí, los milagros infinitos otorgados por Yenáb-i Jak a los profetas (Aleyjimus-Selám) cada uno pareciendo una confirmación de su misión; los golpes divinos trataron a sus opositores, cada uno pareciéndose a una prueba de su veracidad; las

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perfecciones individuales, pareciéndose a una indicación de su honradez; su enseñanza veraz; la fuerza de su fe, un testigo de su honestidad; su seriedad suprema y preparación, un sacrificio; los libros sagrados y páginas sostenidas parecidas a sus manos; sus alumnos innumerables que al seguir sus caminos alcanzan la verdad, la perfección y la luz, así al demostrar otra vez la veracidad de las enseñanzas; el acuerdo unánime de los profetas -aquellos soldados- más serios y sus seguidores en todos los asuntos positivos; su concordia, apoyo mutuo y afinidad; todo esto constituye una prueba tan poderosa que ningún poder en la tierra puede enfrentarlo y no hay duda ni vacilación posible.

Nuestro viajero entendió además esa inclusión de la fe de todos los Profetas (Aleyjimus-Selám) entre el pilar de la fe, representa otra gran fuente de fuerza. Así él sacó la gran ventaja de la fe de sus lecciones, en la expresión de las cuales se había dicho en la Octava Etapa de la Primera Estación:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الَّذِى دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِي وَحْدَتِهِ: إِجْمَاعُ جَمِيعِ الْاَنْبِيَاءِ، بِقُوَّةِ مُعْجِزَاتِهِمُ الْبَاهِرَةِ، الْمُصَدِّقَةِ الْمُصَدَّقَةِ

Aquel viajero curioso, habiendo saboreado la verdad del poder de la fe, se encontró invitado a venir de la asamblea de los profetas (la paz sea sobre todos ellos) al aula de aquellos eruditos profundos, originales, exigentes que afirman las reclamaciones de los profetas (Aleyjimus-Selám) con las pruebas más decisivas, quienes son conocidos como los purificados y más veraces.

Él entró y vio que a miles de sabios y cientos de miles de eruditos eximios y destacados, que demostraban todos los asuntos afirmativos relacionados con la fe, encabezados por la necesidad de la existencia de Allah y Su Unidad. En efecto, el hecho de que ellos son concordados en los principios y los pilares de la fe, a pesar de sus diferencias en capacidad y perspectiva, y que cada uno de ellos confía en una prueba firme y comprobada, son en sí mismas tales pruebas que sólo se puede dudar si es posible que un número similar de personas inteligentes y claras lleguen a un único resultado. Por otra parte el único camino del necio para oponerse a ellos es mostrar su ignorancia -su ignorancia completa- y su obstinación con respecto a los asuntos negativos que no confiesan negación ni afirmación. Él cerrará en efecto sus ojos, pero el que cierra su ojo es capaz de convertir el día en noche sólo para él.

El viajero aprendió que las luces de esa aula enorme y magnífica eran emitidas por esos eruditos respetados y profundos que habían estado iluminando la mitad del globo durante más de mil años. Él encontró en ello la fuerza espiritual que ni la fuerza combinada de toda la gente del negador sería capaz de sacudir o destruir. En breve alusión a la lección aprendida por el viajero en esta aula se había dicho en el Noveno Nivel de la Novena Etapa de la Primera Estación:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الَّذِى دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِي وَحْدَتِهِ: اِتِّفَاقُ جَمِيعِ الْاَصْفِيَاءِ، بِقُوَّةِ بَرَاهِينِهِمُ الظَّاهِرَةِ الْمُحَقَّقَةِ الْمُتَّفِقَةِ

Después nuestro viajero contemplativo avanzó desde el aula, deseando con fervor ver las luces que pueden ser observadas con esfuerzo continuo y el desarrollo de la fe, y avanzar desde el nivel de conocimiento de la certeza a aquella de la visión

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de la certeza. Se encontró convocado por miles o millones de guías espirituales quienes se esforzaban por la verdad y alcanzaban la visión de la certeza a la sombra del camino de Muhammad (A.S.M.) y la ascensión de Muhammad (A.S.M.) Lo hacían en un lugar de reunión, un hospicio, un lugar de conmemoración y adoración, que era sumamente luminoso y enorme como una llanura, formada por la combinación de pequeños hospicios innumerables y conventos. Al entrar, vio que aquellas guías espirituales -la gente de la revelación y los hechos maravillosos- proclamaban unánimemente, لَٓا اِلٰهَ اِلَّا هُوَ en base a su presencia y revelación de lo Invisible y los hechos maravillosos que les habían permitido realizar; ellos proclamaban la existencia necesaria y la unidad de Allah. El viajero observó como la manifestación y la claridad debe ser una verdad a la cual unánimemente suscriben estos genios sagrados y conocimientos luminosos. Como el sol se da a conocer a través de los siete colores en su luz, los colores luminosos de los evliyas, sus matices llenos de luz, sus caminos verdaderos y caminos derechos y los cursos veraces son manifestados de la luz de Shems-i Ezelí por setenta colores, en efecto, a través de colores numerosos como los Nombres Divinos, y son todos diferentes. Él vio que la unanimidad de los Profetas (Aleyjimus-Selám) y el acuerdo de los eruditos purificados (que Allah esté complacido con ellos) y el acuerdo de los evliyas bendecidos (que sus misterios sean bendecidos con ellos) estas tres fuerzas formaban un consenso supremo, más brillante que la luz del día que demuestra la existencia del sol.

En breve alusión a la ventaja sacada por nuestro viajero del hospicio sabio, se había dicho en la Décima Etapa de la Primera Estación:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الَّذِى دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِي وَحْدَتِهِ: إِجْمَاعُ الْاَوْلِيَاءِ بِكَشْفِيَاتِهِمْ، وَكَرَامَاتِهِمُ الظَّاهِرَةِ الْمُحَقَّقَةِ الْمُصَدَّقَةِ

Luego, la más importante y la mayor de todas las perfecciones humanas, en efecto la misma fuente y el origen de todas tales perfecciones, es el amor de Allah que proviene de la fe en Allah y el conocimiento de Allah, deseado con todos sus poderes, externos e interiores, para avanzar todavía más lejos en el refuerzo de su fe y el desarrollo de su conocimiento Él por lo tanto levantó su cabeza y miró fijamente al cielo y dijo:

La cosa más preciosa en el universo es la vida; todas las cosas están subordinadas a la vida. Las más preciosas de todos los seres son los seres vivos, y los más preciosos de los seres vivos son los seres conscientes. Cada siglo y cada año, el planeta es vaciado y rellenado, a fin de aumentar esta sustancia más preciosa. Así, entonces, sin duda, el cielo magnífico y ornamentado debe tener a la gente apropiada y habitantes, poseyendo la vida, el espíritu y el conocimiento, para acontecimientos acerca de la vista y el habla con los ángeles -como la aparición de Gabriel (Aleyjis-Selam) en la presencia de Muhammad (A.S.M.) y a la vista de sus Compañeros- ha sido transmitido y relatado desde la antigüedad. ¡Si tan sólo pudiera dialogar con los habitantes del cielo, y aprender sus pensamientos de este tema! Ya que sus palabras acerca del Jálık-i Káinat son las más importantes".

Mientras él pensaba esto, de repente oyó una voz divina: "Si deseas estar con nosotros y escuchar nuestra lección, entonces entiende que antes que los demás,

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hemos creído en los artículos de fe que han llegado a los profetas por medio de nosotros, encabezados por el Profeta Muhammad (A.S.M.), quién trajo el Corán de la Exposición Milagrosa.

"Entonces también todos los espíritus puros de entre nosotros que hemos aparecido ante los seres humanos tenemos, unánimemente y sin excepción, atestiguamos la existencia necesaria, la unidad, y los atributos sagrados del Creador de este cosmos, y los proclamamos unánimemente. La afinidad y la correspondencia mutua de estas proclamaciones innumerables son una guía para ti tan brillante como el sol. "Así la luz de la fe del viajero brilló y se elevó de la tierra al cielo.

En breve alusión a la lección aprendida por el viajero de los ángeles, se había dicho en la Undécima Etapa de la Primera Estación:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الْوَاجِبُ الْوُجُودِ الَّذِى دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِي وَحْدَتِهِ: اِتِّفَاقُ الْمَلٰئِكَةِ الْمُتَمَثِّلِينَ لِاَنْظَارِ النَّاسِ، وَالْمُتَكَلِّمِينَ مَعَ خَوَاصِّ الْبَشَرِ، بِاِخْبَارَاتِهِمُ الْمُتَطَابِقَةِ الْمُتَوَافِقَةِ

Entonces, aquel viajero ferviente e inquisitivo, habiendo aprendido las lenguas de varios reinos de la creación en el Reino de la Manifestación en sus aspectos materiales y corpóreos, y desde la declaración de sus modos de existencia, deseando estudiar y viajar por el Mundo de lo Invisible y el Reino Intermedio, y así investigar la realidad. Allí le abrió la puerta de los intelectos derechos y luminosos, de los corazones sanos e iluminados, que se parecen a la semilla del ser humano, que es la fruta del universo, y a pesar de su pequeño tamaño puede ampliarse prácticamente para abrazar todo el Cosmos.

Él observó que aquella serie de enlaces humanos que unen el reino de lo Invisible con el de la Manifestación, los contactos entre aquellos dos reinos y los intercambios entre ellos en tanto que ellos afectan al ser humano, ocurrido en aquellos puntos. Dirigiéndose a su intelecto y a su corazón él dijo:

"Vengan, el camino que conduce a la verdad de estos equivalentes suyos es más corto. Deberíamos beneficiarnos estudiando sus calidades, las naturalezas y los colores acerca de la fe que encontremos aquí, no escuchando a las lecciones dadas por los otros caminos".

Al comenzar su estudio, él vio que la fe y la convicción firme acerca de la unidad Divina que todos los intelectos luminosos poseídos, a pesar de sus capacidades variadas y diferentes, incluso opuestas, métodos y perspectivas, son lo mismo, y que su certeza firme y confidente y reafirmación eran uno. Ellos tuvieron que confiar, por lo tanto, en una verdad sola, inalterable; sus raíces se habían hundido en una verdad profunda y no se pueden arrancar. Su unanimidad acerca de la fe, la existencia necesaria y la unidad de Allah, es una cadena irrompible y luminosa, una ventana alegremente encendida que se abre al mundo de la verdad.

Vio también las revelaciones unánimes, aseguradas y sublimes, las presencias de los pilares de la fe disfrutada por todos aquellos intelectos sanos y luminosos, cuyos métodos son varios y perspectivas divergentes, corresponden y están de acuerdo unos con otros en la materia de la unidad Divina. Todos aquellos corazones

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luminosos, girados y dirigidos hacia la verdad y la manifiestan, cada uno un pequeño trono de conocimiento de Allah, un espejo completo de Allah Eterno y Suplicado, son como ventanas abiertas en el Sol de la Verdad. Ellos se parecen a un espejo supremo, como un océano que refleja el sol. Su acuerdo y unanimidad concerniente a la existencia necesaria y a la unidad de Allah son la guía indefectible y confiable más perfecta, el preceptor más elevado. Porque no es de ninguna manera posible ni concebible que una suposición más que la verdad, un pensamiento falso, un atributo falso, deben ser tan consecuente y decisivamente capaces de engañar simultáneamente a tantos ojos agudos, o inducirlos a la ilusión. Ni los sofistas necios, que niegan el cosmos, están de acuerdo con el intelecto corrupto y disipado que sostuvo tal idea. Nuestro viajero entendió todo esto, y dijo, con su propio intelecto y corazón, "He creído en Allah".

En breve alusión a la ventaja sacada del intelecto recto y del corazón luminoso del viajero para el conocimiento de la fe, se había dicho en las Etapas Duodécima y Decimotercera de la Primera Estación:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الْوَاجِبُ الْوُجُودِ الَّذِى دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِي وَحْدَتِهِ: اِجْمَاعُ الْعُقُولِ الْمُسْتَقِيمَةِ الْمُنَوَّرَةِ، بِاِعْتِقَادَاتِهَا الْمُتَوَافِقَةِ وَبِقَنَاعَاتِهَا، وَيَقِينَاتِهَا الْمُتَطَابِقَةِ، مَعَ تَخَالُفِ الْاِسْتِعْدَادَاتِ وَالْمَذَاهِبِ، وَكَذَا دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِي وَحْدَتِهِ اِتِّفَاقُ الْقُلُوبِ السَّلِيمَةِ النُّورَانِيَّةِ، بِكَشْفِيَاتِهَا الْمُتَطَابِقَةِ وَبِمُشَاهَدَاتِهَا الْمُتَوَافِقَةِ مَعَ تَبَايُنِ الْمَسَالِكِ وَالْمَشَارِبِ

Entonces aquel viajero que mira estrechamente el Mundo de lo Invisible, viajando en él con su intelecto y su corazón, golpeó con curiosidad la puerta de aquel mundo, pensando para él, "¿Qué tiene este mundo que decir? "Le ocurrió lo siguiente: debe ser claramente entendido que detrás del velo de lo Invisible está quién quiere darse a conocer a través de todos estas obras de arte, numerosas, sutilmente embellecidas y llenas de arte en este Mundo de Manifestación corpóreo, y para hacerse amar a través de estas bendiciones dulces, infinitas y decoradas y dar a conocer sus perfecciones escondidas a través estas obras de arte milagrosas y hábiles e innumerables, y quién hace esto actuando más que hablando y dándose a conocer a través de su estado.. Ya que esto es así, es una certeza que él dice y se de a conocer y se hace amar a través del discurso y la declaración como él hace a través del hecho y el estado. En cuyo caso, por sus manifestaciones debemos conocerlo con respecto al Mundo de lo Invisible. Con lo cual él entró en aquel mundo con su corazón y vio lo siguiente con los ojos de su intelecto:

La verdad de las revelaciones prevalece a todos los instantes sobre todas las partes del Mundo de lo Invisible, con la manifestación más poderosa. Allí viene con las verdades de revelación e inspiración que proviene del Allám-ul Guyub, un testimonio a Su existencia y unidad mucho más fuerte que el testimonio del universo y los seres creados. Él no se deja a Si Mismo, Su existencia y Su unidad, solos al testimonio de Sus seres. Mejor dicho, Él habla con un Discurso siempre existente con Su propio ser. El Discurso de Quién está presente y es visto en todas

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partes con Su Conocimiento y Poder es también interminable, y como el sentido de Su Discurso lo da a conocer, entonces con Su discurso se da a conocer junto con Sus atributos.

El viajero reconoció que la verdad, la realidad y la existencia de la revelación se hizo plena al punto de ser evidente por el consenso de cien mil profetas (Aleyjis-Selam), por el acuerdo entre sus proclamaciones acerca de la manifestación de la revelación Divina; por pruebas y milagros contenidos en los libros sagrados y en las páginas divinas, que son las guías y ejemplos de la mayoría aplastante de la humanidad, confirmadas y consentidas por ellos, y son las frutas visibles de la revelación. Él entendió además que la verdad de revelación proclama cinco verdades elevadas:

La Primera: Hablar de acuerdo con los intelectos y los entendimientos de los humanos, conocido como

اَلتَّنَزُّلَاتُ الْاِلٰهِيَّةُ اِلٰى عُقُولِ الْبَشَرِ

es una forma de descenso Divino. Esto es un requisito de la dominación de Allah, Él dota a todos sus seres conscientes con el don del habla, entiende lo que dicen, y luego participa con Su Sustentador del discurso.

La Segunda: Quien, a fin de darse a conocer, llena el cosmos de Sus creaciones milagrosas y las dota con el habla de Sus perfecciones, se dará necesariamente a conocer con Sus propias palabras también.

La Tercera: Esto es una función del Que es Creador para responder con palabras a las súplicas y los ofrecimientos de gracias que son hechas por el más escogido, el más necesitado, el más ferviente de sus seres: los seres humanos veraces necesitan de Su Creador.

La Cuarta: El atributo del Habla, un fenómeno concomitante esencial y una manifestación luminosa tanto de Conocimiento como de Vida, será necesariamente encontrado de una forma completa y eterna en el ser. Cuyo Conocimiento es completo y Cuya Vida es eterna.

La Quinta: Es una consecuencia de la Divinidad que este Ser que dota al ser humano con impotencia y deseo, pobreza y necesidad, ansiedad por el futuro, amor y adoración, debería declarar Su propia existencia, por medio de Su discurso, a Su más amado y adorable. Sus seres más ansiosos y necesitados, que son las más deseosas de encontrar a su Señor y Maestro.

Las pruebas de la existencia en la unidad del Váyib-ul Vuyud ofrecido en la unanimidad por revelaciones universales y divinas, que contienen las verdades de la condescendencia Divina, la auto proclamación de Allah Clemente, la respuesta de Allah Misericordioso, la Divina conversación y la declaración eterna constituye una prueba más poderosa que el testimonio de la existencia del sol traído por los rayos de luz del sol.

Después nuestro viajero miró en dirección a la inspiración y vio que la inspiración veraz en efecto se parece a la revelación en algunos aspectos y es un modo de discurso divino. Hay, sin embargo, dos diferencias:

LA PRIMERA: La Revelación, que es mucho más elevada que la inspiración y generalmente viene a través de los ángeles, mientras que la inspiración en general viene directamente.

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Por ejemplo, también un rey tiene dos modos de hablar y dar órdenes. El primero consiste en enviarle a un gobernador, un teniente equipado con toda la pompa de la monarquía y el esplendor de la soberanía. A veces, a fin de demostrar el esplendor de su soberanía y la importancia de su orden, él puede encontrarse con el intermediario, y luego el decreto se publica.

El segundo consiste en su discurso privado consigo mismo, no con el título de monarca ni en nombre de la monarquía, acerca de algún asunto personal, algún pequeño asunto, usando para este fin a un criado confiado, algún sujeto ordinario, o su teléfono privado.

Del mismo modo Pádishaj-i Ezelí puede, en nombre del Rab de todos los Mundos, con el título de Jálık del universo, hablar con la revelación o la inspiración completa que realiza la función de revelación, o Él puede hablar de una manera diferente y privada, como Rab y Jálık de cada ser animado, desde detrás del velo, en un camino adecuado al destinatario.

LA SEGUNDA DIFERENCIA: La revelación no tiene sombra, es pura y reservada para el elegido. La inspiración, por el contrario, tiene sombra, los colores se entremezclan y es general. Hay numerosas clases diferentes de inspiración, como la inspiración de los ángeles, la inspiración de los seres humanos y la inspiración de los animales; la inspiración así forma un campo para la multiplicación de las palabras de Allah, que son tan numerosas como las gotas en el océano. Nuestro viajero entendió que esta materia es, en efecto, una especie de comentario en la aleya:

﴿ لَوْ كَانَ الْبَحْرُ مِدَادًا لِكَلِمَاتِ رَبّ۪ي لَنَفِدَ الْبَحْرُ قَبْلَ أَنْ تَنْفَدَ كَلِمَاتُ رَبّ۪ي ﴾

Entonces el miró a la naturaleza, a la sabiduría y al testimonio de la inspiración y vio que su naturaleza, sabiduría y resultado fueron formados por cuatro luces:

La primera: Es el resultado de la Bondad y la Misericordia de Allah, Él se hace amado a través de la palabra, presencia y discurso, del mismo modo que Él se hace amado para Sus seres, a través de Sus hechos.

La segunda: Es un requisito de Su Compasión que como Él contesta los rezos de Sus siervos, de hecho, Él también debería contestarlos con palabras, desde detrás de los velos.

La tercera: El concomitante de la dominación de Allah que como Él responde de hecho a los gritos de socorro, súplicas y plegarias de Sus seres que sufren con las desgracias penosas y privaciones, también Él debería apresurarse en su ayuda con palabras de inspiración, que parecen una forma de discurso.

La cuarta: Allah hace Su existencia, presencia y protección perceptible de hecho a Su más débil e indigente, a Sus seres más pobres y necesitados, conscientes, que se apoyan en la gran necesidad de encontrar a su Maestro, Protector, Guarda, Quien Dispone. Es una consecuencia necesaria y esencial de Su clemencia Divina y Su compasión Dominante que Él debería también declarar su presencia y existencia por el discurso, desde detrás de los velos de la inspiración veraz -a modo de discurso Divino- a los individuos, de una manera peculiar a ellos y sus capacidades, a través del teléfono de sus corazones.

Él entonces contempló el testimonio de la inspiración y vio que si el sol, por ejemplo, tuviera conciencia y vida, y si los siete colores de la luz del sol fueran los siete atributos, en este sentido tendría forma de discurso a través de los rayos y

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manifestaciones encontradas en su luz. Y en esta situación tanto sus similitudes como sus reflejos estarán presentes en todos los objetos transparentes, y hablará con todos los espejos y objetos brillantes, fragmentos de cristal, burbujas y gotitas de agua, en efecto, con todas las partículas transparentes, de acuerdo con la capacidad de cada una; responderán a las necesidades de cada uno, y declararán la existencia del sol; y ninguna tarea será un obstáculo para cualquier otra tarea, y ningún discurso obstruirá ningún otro discurso. Esto es evidente.

Del mismo modo, el Discurso del Glorioso Monarca que siempre existió y siempre existirá, el Bello y Exaltado Creador de Todos los Seres, Quien puede ser descrito como Shems-i Sermedí, se manifiesta ante todas las cosas, de manera general y completa, de una manera apropiada a su capacidad, como hace también Su Conocimiento y Poder. Ninguna petición interfiere con otra, ninguna tarea dificulta la realización de otra y ninguna orden se confunde con otra. Nuestro viajero entendió todo esto como evidente. Él sabía que todas aquellas manifestaciones, aquellos discursos, aquellas inspiraciones, por separado y juntos, evidenciaron y atestiguaron unánimemente la presencia, la existencia necesaria y la unidad de aquel Shems-i Ezelí el viajero entendió con una visión de certeza que se acerca al conocimiento de certeza.

En breve alusión a la lección en el conocimiento de Allah desde el Mundo de lo Invisible ganado por nuestro viajero inquisitivo, se había dicho en las Etapas Decimocuarta y Decimoquinta de la Primera Estación:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الْوَاجِبُ الْوُجُودِ الْوَاحِدُ الْاَحَدُ الَّذِى دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِي وَحْدَتِهِ: إِجْمَاعُ جَمِيعِ الْوَحْيَاتِ الْحَقَّةِ الْمُتَضَمِّنَةِ لِلتَّنَزُّلَاتِ الْاِلٰهِيَّةِ، وَلِلْمُكَالَمَاتِ السُّبْحَانِيَّةِ، وَلِلتَّعَرُّفَاتِ الرَّبَّانِيَّةِ وَلِلْمُقَابَلَاتِ الرَّحْمَانِيَّةِ، عِنْدَ مُنَاجَاةِ عِبَادِهِ، وَلِلْاِشْعَارَاتِ الصَّمَدَانِيَّةِ لِوُجُودِهِ لِمَخْلُوقَاتِهِ، وَكَذَا دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِي وَحْدَتِهِ: إِتِّفَاقُ الْاِلْهَامَاتِ الصَّادِقَةِ الْمُتَضَمِّنَةِ لِلتَّوَدُّدَاتِ الْاِلٰهِيَّةِ، وَلِلْاِجَابَاتِ الرَّحْمَانِيَّةِ لِدَعَوَاتِ مَخْلُوقَاتِهِ، وَلِلْاِمْدَادَاتِ الرَّبَّانِيَّةِ لِاِسْتِغَاثَاتِ عِبَادِهِ وَلِلْاِحْسَاسَاتِ السُّبْحَانِيَّةِ لِوُجُودِهِ لِمَصْنُوعَاتِهِ

Entonces aquel viajero por el mundo se dirigió a su propio intelecto que dice: "ya que busco a mi Maestro y Creador por medio de los seres del cosmos, yo debería antes que nada visitar al más famoso de todos estos seres, el comandante mayor y mejor consumado entre ellos, según el testimonio hasta de sus enemigos, el legislador más renombrado, el más exaltado en el discurso y el más brillante intelecto, quién ha iluminado catorce siglos con su excelencia y con su Corán, Muhammad, el Profeta árabe Aleyjis-Salátu ves-Selam". Para visitarlo y buscar en él la respuesta de su búsqueda, él entró en la época bendita del Profeta, en su mente y vio que aquella época había sido de felicidad verdadera, gracias a él. Ya que por

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la luz que él había traído, él había transformado al más primitivo y analfabeto de los pueblos en los maestros y los líderes del mundo.

Él dijo también a su propio intelecto, "Antes de preguntarle acerca de nuestro Creador, deberíamos aprender primero el valor de este ser extraordinario, la veracidad de sus palabras y la veracidad de sus noticias". Así él comenzó investigando, y de las numerosas pruebas concluyentes que él encontró indicaremos brevemente aquí sólo nueve, las más generales.

LA PRIMERA: Todas las calidades excelentes y las características fueron encontradas en aquel ser extraordinario, según el testimonio incluso de sus enemigos. Cientos de milagros se manifestaron en sus manos, según aleyas coránicas explícitas o tradiciones alcanzando el estado de tawatur. Los ejemplos de estos milagros son su división de la luna, وَانْشَقَّ الْقَمَرُ con una indicación sola de su dedo; cuando arrojó un puñado de polvo en los ojos de sus enemigos, haciéndolos huir, وَمَا رَمَيْتَ إِذْ رَمَيْتَ وَلٰكِنَّ اللّٰهَ رَمٰى y dando a su sediento ejército de beber del agua que fluyó entre sus cinco dedos como el Manantial de Kawzar. Ya que algunos de aquellos milagros, que son más de trescientos, han sido expuestos con pruebas decisivas en el notable y maravilloso trabajo conocido como Los Milagros de Muhammad (A.S.M.) -la Carta Diecinueve- dejamos la discusión de milagros de aquel trabajo, y permitamos al viajero seguir hablando:

"Un ser que además de características nobles y perfecciones tiene todos estos milagros luminosos para manifestarse, debe ser seguramente el más verídico hablando de todos los seres humanos. Es inconcebible que él se inclinaría al engaño, a las mentiras y al error, a los hechos del mal".

LA SEGUNDA: Él sostiene en su mano un decreto del Señor del universo, un decreto aceptado y afirmado en cada siglo por las más de trescientos millones de personas. Este decreto, el Corán de la Talla Poderosa, es maravilloso de siete modos diferentes. El hecho es que el Corán tiene cuarenta aspectos diferentes de milagroso y es la palabra del Creador de todos los seres que ha sido expuesta detalladamente con pruebas fuertes en la Palabra Veinticinco, El Milagroso Corán, un tratado famoso que es como el sol de Risale-i Nur. Por lo tanto dejamos tales asuntos al trabajo y escucha del viajero como él dice, "no hay posibilidad alguna de mentira por parte del ser que es el transportador y el anunciador de este decreto, ya que esto sería una violación del decreto y una traición hacia Quién lo publicó".

LA TERCERA: El Profeta (A.S.M.) apareció con una Sharía y el Islam, un código de adoración, una súplica, una causa, una citación judicial, y con una fe que no existe nada parecido a ellos, ni podría existir. Ni existe ninguna forma más perfecta que ellos, no había existido, ni tampoco podría existir. Porque para la Ley apareciendo con ese ser iletrado no tiene ningún rival en su administración de una quinta parte de la humanidad durante catorce siglos, de manera justa y precisa a través de sus numerosos mandamientos. Además el Islam que surgió de los actos, los dichos y los estados de aquel ser iletrado (A.S.M.), no tiene ninguna comparación, tampoco puede tenerla, ya que en todos los siglos ha sido, para trescientos millones de personas, una guía y un refugio, el profesor y educador de sus intelectos y el iluminador y purificador de sus corazones, la causa para el

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refinamiento y entrenamiento de sus almas, y la fuente del progreso y el avance de sus espíritus.

El Profeta (A.S.M.) es de manera similar incomparable de forma que él era el principal en la práctica de todas las formas de la adoración encontrada en su religión, el primero en piedad y temor de Allah; en su observación de los deberes de adoración totalmente y con la atención a sus dimensiones de profundidad, incluso mientras estaba ocupado en la lucha constante y actividad; en su práctica de adoración en la que se combinan de manera perfecta el principio y final de la adoración y de servir a Allah sin imitación alguna; ciertamente no se puede hacerlo aparecer ni había aparecido.

Con Jawshan, al-Kabir de entre sus miles de rezos de súplica e invocaciones, él describe su Rab con tal nivel de conocimiento que todos los gnósticos y evliyas quienes han venido después de él han sido incapaces, con sus esfuerzos conjuntos, de alcanzar un nivel similar de gnosis y descripción exacta. Esto muestra que en el rezo él tampoco tiene par. Cualquiera que mire la sección a principios del Tratado Sobre el Rezo Suplicatorio que explica algunas partes del sentido de uno de las noventa y nueve secciones del Jawshan al-Kabir dirá que el Jawshan tampoco tiene par.

En su relato tawatur y su convocatoria de los seres humanos a la verdad, él había mostrado tal determinación, firmeza y coraje que aunque grandes estados y religiones, y hasta su propia gente, su tribu y su tío se opusieran a él de la manera más hostil, él no mostró el mínimo rastro de vacilación, ansiedad o miedo. El hecho es que él con éxito cambió el mundo entero e hizo del Islam el maestro del mundo, lo cual demuestra que no hay y no puede haber nadie como él en su difusión y convocatoria.

En su fe, él tenía una fuerza tan extraordinaria, una certeza tan maravillosa, una amplitud tan milagrosa y una convicción tan exaltada, iluminando el mundo entero, que ninguna de las ideas y ciencias que entonces dominaban el mundo y ninguno de los filósofos de la época ni las enseñanzas de los líderes religiosos, eran capaces, a pesar de la hostilidad extrema y la negación, inducir en su certeza, convicción, confianza y aseguramiento, la mínima duda, vacilación, debilidad o ansiedad. Además, los evliyas de todas las épocas, encabezados por los Compañeros, los principales en los niveles de fe, han usado su fuente de fe y lo han considerado como la representación del nivel más alto de la fe. Esto demuestra que su fe (A.S.M.) también es incomparable. Nuestro viajero por lo tanto concluyó y afirmó con su intelecto, que la mentira y la duplicidad no tienen ningún lugar en con el que ha traído una Sharía tan única, un Islam tan incomparable, una lealtad tan maravillosa para la adoración, una excelencia tan extraordinaria en rezos de súplica, una citación tan universalmente aclamada a la verdad y una fe tan milagrosa.

LA CUARTA: Del mismo modo que el consenso de los Profetas (la paz sea con ellos) es una prueba fuerte para la existencia y la unidad de Allah, entonces también es un testimonio firme de la veracidad del Profeta Muhammad (A.S.M.). Para todos los atributos sagrados, milagros y funciones que indican que la veracidad de los profetas (la paz sea sobre ellos) existió plenamente en aquel ser según el testimonio de la historia. Los profetas han predicho verbalmente la llegada de ese ser y han dado noticias buenas en la Torá, los Evangelios, los Salmos, y las páginas; más de

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veinte de los ejemplos más concluyentes de estas buenas nuevas, sacadas de las escrituras, han sido expuestas y probadas en la Carta Diecinueve. Del mismo modo, con sus actos y milagros asociados con su Profeta ellos han afirmado y, como fuera, pusieron su firma a la misión de aquel ser que es el principal y el más perfecto en las tareas y funciones de profeta. Como por el consenso verbal ellos indican la Unidad Divina, por la unanimidad de sus hechos ellos atestiguan la veracidad del Profeta (A.S.M.). Esto también fue entendido por nuestro viajero.

LA QUINTA: Del mismo modo, los miles de evliyas quienes han alcanzado la verdad, la realidad, la perfección, los hechos maravillosos, descubriendo y atestiguando a través de la instrucción del Profeta (A.S.M.) y después de él, atestiguan unánimemente no sólo a la unidad Divina sino también a su veracidad. Otra vez, el hecho que ellos atestiguan, por la luz de la refinación, algunas verdades que él proclamó acerca del Mundo de lo Invisible, y que ellos creen y afirman todas aquellas verdades por la luz de la fe, con el conocimiento de la certeza, o con la visión de la certeza, o con la certeza absoluta. Él vio que esto también demuestra claramente como el sol el nivel de veracidad y rectitud de aquel gran hombre, su maestro.

LA SEXTA: Los millones de eruditos purificados, sinceros, puntillosos y sabios fieles, que han alcanzado el nivel más alto del aprendizaje a través de la enseñanza e instrucción contenida en las verdades sagradas traídas por aquel ser, a pesar de su naturaleza indocta, las ciencias exaltadas que él inventó y el conocimiento Divino que él descubrió -los cuales no sólo demuestran y afirman, unánimemente y con las pruebas más fuertes, la unidad Divina que es la fundación de su misión, sino también atestiguan unánimemente la veracidad de este profesor supremo y gran maestro, y la veracidad de sus palabras. Esto es una prueba de su veracidad Por ejemplo cien piezas Risale-i Nur es solo una evidencia de fidelidad de esa persona.

LA SÉPTIMA: La Familia y Compañeros del Profeta -quienes con su perspicacia, conocimiento y logro espiritual son los más renombrados, los más respetados, los más famosos, los más piadosos y la mayor parte de los hombres entusiastas que sucedieron a los profetas- examinado y escudriñando, con suma atención, seriedad y exactitud, todos los estados, pensamientos y condiciones de este ser, ocultos o expuestos. Ellos llegaron a la conclusión unánime de que él era el más verídico, exaltado, y honesto estando en el mundo, y esto, su afirmación firme y convicción, es una prueba como la luz del día que certifica la realidad del sol.

LA OCTAVA: El cosmos indica a su Hacedor, Quien Inscribe y Diseñador, Que lo crea, administra, arregla, determinando su medida, forma y regulándolo; dispone de él, lo tiene como si fuera un palacio, un libro, una exposición, un espectáculo. Y también esto indica que requiere a un heraldo elevado, un descubridor verídico, un maestro culto y un profesor verídico que sabrá y dará a conocer los objetivos Divinos de la creación del universo, enseñará los casos divinos de la sabiduría en sus cambios y transformaciones, dará la instrucción de los resultados de sus movimientos obedientes, proclamará su valor esencial y las perfecciones de los seres dentro de él y expresará los sentidos de aquel libro poderoso; esto indica que es cierto que existe. Así, el viajero supo que esto declaró la veracidad de este ser, que realizó estas funciones mejor que nadie, y que es el funcionario más elevado y leal del Jálık del universo.

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LA NOVENA: Detrás del velo hay Uno Que desea demostrar con estas obras de arte ingeniosas y sabias la perfección de Su talento y arte; se da a conocer y se hace amar por medio de estas innumerables creaciones embellecidas y decoradas; evocar alabanza y gracias a través de las innumerables bendiciones agradables y valiosas que él ofrece; hacer que los seres humanos lo adoren con gratitud y apreciación ante Su dominación, por Su sustento solícito y protector de la vida, y Su provisión de nutrición y bendición de tal manera que satisfaga los más delicados de los gustos y apetitos de las bocas; manifestaría Su Divinidad por el cambio de estaciones, la alternación del noche y día, y por todos Sus hechos magníficos y majestuosos, todos Sus actos sobrecogedores, sabios y creativos, y así haría que los seres humanos creyeran en su Divinidad, con fe, sumisión, humildad y obediencia; y demostraría Su justicia y veracidad por siempre protegiendo la virtud, al virtuoso y destruyendo al mal y al malvado, aniquilando con golpes del cielo al opresor y al mentiroso. Será una certeza estar al lado de este Invisible Ser Su ser más amado y su más fiel aliado, que, sirviendo los propósitos que acaban de ser mencionados, descubre y desenmaraña el enigma de la creación del universo, quién actúa siempre en nombre de aquel Jálık, que busca la ayuda y el éxito de Él, y quién los recibe de Él -Muhammad de Quraysh (A.S.M.).

El viajero además dijo, dirigiéndose a su propio intelecto: "ya que estas nueve verdades atestiguan la veracidad de este ser, él debe ser la fuente de la gloria de la humanidad y la fuente del honor para el mundo. Si por lo tanto lo llamamos el Orgullo del Mundo y la Gloria de los Hijos de Adán, será adecuado. El hecho de que la soberanía imponente de este decreto del Rajman, el Corán de la Exposición Milagrosa que él sostiene en su mano, ha conquistado la mitad del mundo, junto con sus perfecciones individuales y ha exaltado virtudes, muestra que él es el personaje más importante en el mundo. La palabra más importante acerca de nuestro Jálık es la que él pronuncia".

Ahora vamos a ver: la fundación de la citación de este extraordinario ser y el objetivo de toda su vida, basada en la fuerza formada por sus cientos de decisivos, evidentes y manifiestos milagros y los miles de verdades exaltadas, fundamentales contenidas en su religión, debía demostrar y atestiguar la existencia del Váyib-ul Vuyud, Su Unidad, atributos y Nombres, afirmar, proclamar y anunciarlo. Él por lo tanto parece un sol en el cosmos, la prueba más brillante de nuestro Jálık, este ser a quien llamamos el Querido de Allah. Hay tres formas del consenso maravilloso e infalible cada una de las cuales afirman, confirma y pone su firma para el testigo que él sostiene.

La Primera: La afirmación unánime hecha por aquella asamblea luminosa conocida y celebrada en todo el mundo como la Familia de Muhammad (A.S.M.) incluyendo miles de evliyas supremos de mirada penetrante y capacidad de percibir lo Invisible, como el Imám 'Ali (R.A.), quién dijo, "Si el velo se levanta, mi certeza no aumentará", y Abd al-Qadir al-Gueilani, Ghawth al-A'zam (Sea su misterio santificado), quién vio el Trono Supremo y la forma imponente de Israfil mientras estaba aún en la tierra.

La Segunda: La confirmación hecha con una fe tan fuerte que permitió a los seres humanos sacrificar sus vidas y sus propiedades, sus padres y tribus, por la asamblea renombrada conocida como los Compañeros, que se encontraron entre

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una gente primitiva y en un ambiente iletrado, carente de toda vida social o política aunque, sin escritura y perdido en la oscuridad de un período entre profetas; y quienes en un muy breve tiempo vinieron para ser los maestros, guías, o sólo gobernadores de los pueblos y estados más civilizados y política y socialmente avanzados, y para gobernar el mundo del Este al Oeste de la forma universalmente aprobada.

La Tercera: La confirmación proveyó del conocimiento de la certeza por aquel grupo alto de eruditos puntillosos y profundos que surgen en cada época, y en cada época hay mil personas, quiénes avanzan de manera maravillosa en cada ciencia y trabajo en campos diferentes.

Así, el testimonio traído por este ser a la unidad Divina no es particular e individual, sino general, universal y firme. Si todos los demonios que existen se unieran, no podrían desafiarlo. Tal era la conclusión alcanzada por el viajero.

En referencia a la lección aprendida en la Escuela de Luz por aquel viajero del mundo, aquel caminante en la vida, cuando él visitó mentalmente la época bendita del Profeta (A.S.M.), se había dicho al final del Nivel Decimosexto de la Decimosexta Etapa de la Primera Estación:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الْوَاجِبُ الْوُجُودِ الْوَاحِدُ الْاَحَدُ الَّذِى دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِي وَحْدَتِهِ: فَخْرُ عَالَمٍ وَشَرَفُ نَوْعِ بَنِي آدَمَ، بِعَظَمَةِ سَلْطَنَةِ قُرْآنِهِ، وَحَشْمَةِ وُسْعَةِ دِينِهِ، وَكَثْرَةِ كَمَالَاتِهِ، وَعُلْوِيَّةِ اَخْلَاقِهِ، حَتّٰى بِتَصْدِيقِ أَعْدَائِهِ وَكَذَا شَهِدَ وَبَرْهَنَ بِقُوَّةِ مِئَاتِ الْمُعْجِزَاتِ الظَّاهِرَاتِ الْبَاهِرَاتِ الْمُصَدَّقَةِ الْمُصَدِّقَةِ، وَبِقُوَّةِ آلَافِ حَقَائِقِ دِينِهِ السَّاطِعَةِ الْقَاطِعَةِ، بِاِجْمَاعِ آلِهِ ذَوِى الْاَنْوَارِ، وَبِاِتِّفَاقِ اَصْحَابِهِ ذَوِى الْاَبْصَارِ، وَبِتَوَافُقِ مُحَقِّقِى أُمَّتِهِ ذَوِى الْبَرَاهِينِ وَالْبَصَائِرِ النَّوَّارَةِ

El viajero incansable e insaciable, que sabía que el objetivo de la vida en este mundo y la esencia de la vida es la fe se dirigió a su propio corazón y dijo: "examinemos el libro conocido como el Corán de la Exposición Milagrosa, del cual se dice que es la palabra y la declaración del Ser Que buscamos, el más famoso, el libro más brillante y más sabio del mundo, que publica un desafío en cada época a cualquiera que rechace rendirse a él. Sepamos lo que dice Él. Pero primero, debemos establecer que este libro es de nuestro Jálık", y él comenzó a buscar.

Ya que el viajero vivía en este época, él miró primero al Risale-i Nur, destellos del milagroso Corán; él vio sus ciento treinta partes que consisten en puntos luminosos formulados por este Libro del Discernimiento, o explicaciones bien fundadas de su contenido. Incluso aunque Risale-i Nur luche valientemente para difundir las verdades del Corán en todas las direcciones, en esta época obstinada y atea, nadie puede derrotarlo, lo que demuestra que su maestro, su fuente, sus autoridades y su sol son el Corán Divino, no el discurso humano. Además entre cientos de pruebas en las distintas partes de Risale-i Nur, la única prueba contenida en la Palabra Veinticinco y al final de la Carta Diecinueve, se habían establecido cuarenta aspectos del Corán milagroso de tal modo que cualquiera que lo hubiera visto no los

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critica, ni los apela sino que pronuncia las alabanzas apreciativas. El viajero dejó a Risale-i Nur para demostrar que el Corán es un milagroso y la Palabra verdadera de Allah, volviendo sólo a una breve indicación de unos pocos puntos mostrando su grandeza

Primer Punto: Como el Corán, con todos sus milagros y verdades que indican su veracidad es un milagro de Muhammad Aleyjis-Salátu ves-Selam entonces también, Muhammad Aleyjis-Salátu ves-Selam con todos sus milagros, las pruebas de la profecía y las perfecciones del conocimiento, es un milagro del Corán y una prueba decisiva de que el Corán es la Palabra de Allah.

Segundo Punto: El Corán, en este mundo, causó de una manera tan luminosa, afortunada y verídica, una revolución en la vida social del ser humano, así como en las almas, corazones, espíritus, los intelectos de los seres humanos, en sus vidas individuales, sociales y políticas, y, habiendo causado esta revolución la perpetuó de tal manera, que durante catorce siglos en cada momento sus seis mil, seiscientos sesenta y seis aleyas han sido leídos por las lenguas de más que unos cien millones de seres humanos, entrenándolos, refinando sus almas y purificando sus corazones. Para los espíritus, esto ha sido un medio de desarrollo y progreso; para los intelectos, una orientación y una luz; para la vida, esto ha sido la vida en sí misma y la felicidad. Tal libro es de una certeza incomparable; es una maravilla y un milagro.

Tercer Punto: El Corán, desde aquella época hasta el presente, ha demostrado tal elocuencia que causó que el valor que le daban a la oda conocida como "Los Siete Poemas Colgantes", que estaba escrita en oro y colgaba de las paredes de la Kaba, descendiera a tal punto que la hija de Labid, cuando descolgó el poema de su padre de la Kaba, dijo: "Comparado con las aleyas del Corán, esto ya no tiene ningún valor".

Un poeta beduino oyó que alguien recitaba esta aleya: فَاصْدَعْ بِمَا تُؤْمَرُ e inmediatamente se prosternó. Le habían dicho:

"¿Te has hecho Musulmán?"

Él dijo:

"No, ya estaba prosternado antes de la elocuencia de esta aleya."

Los miles de eruditos e imames, como los genios de la ciencia de la retórica como 'Abd al-Qahir al-Jurjani, Sakkaki, y Zamakhshari, habían decidido que: «La elocuencia del Corán está más allá de la capacidad humana y es inaccesible.»

También desde esa época, el Corán ha desafiado a todos los letrados arrogantes y egoístas y retóricos, y les dice de una manera calculada para romper su arrogancia: «vengan y traigan una sola Sura como éstas, o acepten la perdición y la humillación en este mundo y en el Más Allá». A pesar de este desafío, los retóricos obstinados de aquella época abandonaron el corto camino de hacer una sola Sura como el Corán y eligieron un largo camino de ponerse en peligro ellos mismos y sus pertenencias. Esto demuestra que no se puede tomar el camino corto.

Los millones de libros árabes que están en circulación, unos escritos por amigos del Corán a fin de parecerse e imitarlo, otros escritos por sus enemigos a fin de encararlo y criticarlo, ninguno de ellos ha sido capaz de alcanzar el nivel del Corán. Una persona común con sólo escucharlos, podrá decir con seguridad: "el Corán no se parece a estos otros libros, ni es del mismo nivel que ellos. Debe estar debajo de

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ellos o encima de ellos". Nadie -ningún incrédulo o tonto- en el mundo puede decir que está debajo de ellos. De ahí que su nivel de elocuencia esté sobre todos ellos. Una vez una persona leyó esta aleya:

﴿ سَبَّحَ لِلّٰهِ مَا فِي السَّمٰوَاتِ وَالْاَرْضِ ﴾

Y la persona dijo: "no puedo ver ninguna elocuencia milagrosa en esta aleya". Le dijeron: "vuelve a aquella época ucomo el viajero, y escucha la aleya como fue recitada allí".

Imaginándose estar allí antes de la revelación del Corán, él vio que todos los seres del mundo estaban viviendo en un mundo inestable, pasajero, sin sentido, infinito e ilimitado, en confusión y oscuridad, sin vida y sin conocimiento u objetivo. De repente él oyó esta aleya proclamada por la lengua del Corán y la aleya quitó un velo de delante del universo e iluminó la cara del globo; este discurso siempre existente, este decreto eterno, dio la instrucción a todos los seres conscientes, preparados en las filas de los siglos venideros, en tal manera que el cosmos se convirtió en una mezquita enorme. Toda creación encabezada por el cielo y la tierra, fue llamada a la conmemoración vital de Allah y a la proclamación de Su gloria, fue contenta y alegremente satisfecha su función.

Nuestro viajero observó todo esto. Así probando el nivel de elocuencia del Corán, y comparándolo con otras aleyas por la analogía, él entendió uno de los muchos miles de motivos sabios de la conquista de la mitad del globo y un quinto de la humanidad por el murmullo de la elocuencia del Corán, para la continuación ininterrumpida de su monarquía respetada y poderosa durante catorce siglos.

Cuarto Punto: El Corán había demostrado una dulzura tan veraz que mientras que la repetición de incluso la cosa más dulce provoca acoso, lo cual desde los tiempos más tempranos había sido aceptado por todo el mundo y hasta se había hecho proverbial que repetir la recitación del Corán, lejos de inducir a la repugnancia y al cansancio en los seres humanos de corazón puro, por el contrario aumenta su dulzura.

El Corán manifiesta, además, tal frescura, juventud y originalidad, que aunque había vivido durante catorce siglos y había pasado por muchas manos, retiene su frescura como si recién hubiera sido revelado. Cada siglo ve el Corán disfrutar de una nueva juventud, como si él dirigiera ese siglo en particular. Del mismo modo, los eruditos de cada rama del aprendizaje, aunque ellos mantienen el Corán constantemente a su lado a fin de beneficiarse de él, y permanentemente seguir su método de exposición, vean que el Corán mantiene la originalidad de su estilo y la manera de la explicación.

Quinto Punto: Un ala del Corán está en el pasado, y otra está por venir, y como su raíz y su otra ala son verdades concordadas de los antiguos profetas, y las confirma y corrobora, y ellos también las confirman con la lengua de la unanimidad, entonces también todos los caminos rectos verdaderos y los caminos de la refinación cuyas frutas como los evliyas y los eruditos purificados, que reciben la vida del Corán, muestran a través de sus espíritus vitales, crecen progresivamente y viven bajo la protección de su segunda ala, atestiguan que el Corán es la verdad pura y la asamblea de verdades y por completo, una maravilla incomparable.

Sexto Punto: Seis aspectos del Corán son luminosos y muestran la veracidad del Corán y la exactitud por sí misma. Sí, los pilares de argumento y prueba están

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debajo de él; los destellos del sello de lo milagroso están encima de él; su objetivo; los dones de ambos mundos, las verdades de revelación divina que son el punto de apoyo están detrás de él; el asentimiento y las pruebas de las mentes rectas innumerables están a su derecha; y los corazones benignos y las conciencias limpias que conocen la absoluta y agradable seriedad para atraer la tranquilidad verdadera está a su izquierda. Todo demuestra que el Corán es un fuerte impenetrable y firme, extraordinario y maravilloso, tanto en el cielo como en la tierra.

Entonces también desde estos seis niveles, Quien Dispone del universo ha puesto Su sello en él, siendo una verdad pura y recta, y no siendo la palabra del ser humano, y que no contiene ningún error -Quien Dispone, Quién lo ha hecho Su práctica para exponer siempre la belleza del universo, protector bueno y recto, y eliminar impostores y mentirosos, ha confirmado y ha puesto Su sello en el Corán dándole el lugar más aceptable, más alto, y más dominante de respeto y nivel de éxito en el mundo.

Y entonces también quién es Aleyjis-Salátu ves-Selam la fuente del Islam y el intérprete del Corán -su creyente y poseedor con mayor respeto que todos los demás, y estando en un estado parecido a un sueño cuando fue revelado, y otras palabras y discursos que no se parecen ni se quedan atrás de él, y que la descripción del Intérprete sin vacilación y con confianza completa en el Corán, los acontecimientos cósmicos verdaderos de generalmente el pasado y el futuro desde detrás del velo de lo Invisible, y no se observa ningún engaño ni falta en él, estando bajo las miradas de los ojos más agudos, y su fe y afirmación de cada declaración del Corán con toda su fuerza y nada sacudiéndolo, es un sello confirmando que el Corán es revelado y verdadero y es la Palabra bendita de su propio Jálık-i Rajím.

También una quinta parte de la humanidad, en efecto la mayor parte de ella, que han llegado al Corán y se han unido a la religión y escuchándolo con impaciencia, deseosos de la verdad, y según el testimonio de muchas indicaciones y acontecimientos e iluminaciones, los genios, ángeles, y seres de espíritu que también se reúnen alrededor de él adorando con la verdad, como polillas siempre que es recitado, es un sello que confirma la aceptación del Corán por todos los seres y que ocupa la posición más alta.

También, que todas los niveles de la humanidad desde los más tontos y humildes hasta los más inteligentes y educados, tomen su parte de la instrucción del Corán y comprendan sus verdades más profundas y todas las ramas de académicos, como los grandes intérpretes de la Gran Sharía en particular, y cientos de ciencias islámicas y ramas de conocimiento, que los brillantes y exigentes expertos en teología y los principios de la religión extraigan del Corán todas las necesidades y respuestas para sus propias ciencias es una marca que confirma que el Corán es una fuente de verdad y una mina de realidad.

También, a pesar de los escritores árabes, quiénes eran los más avanzados en cuanto a literatura, aquellos de ellos que no entraron al Islam, tenían la mayor necesidad de discutir el Corán. Su rechazo a la producción de algo parecido a una sola sura y a su elocuencia, la elocuencia que es sólo un aspecto de los siete aspectos principales del Corán milagroso, así como los oradores famosos y eruditos brillantes, que hasta ahora han querido ganar la fama a través de la disputa, han sido incapaces de oponerse a un aspecto solo de su milagro y su silencio restante e

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impotente, es un sello que confirma que el Corán es un milagro y más allá de los poderes humanos.

Sí, el valor, la superioridad y la elocuencia de un discurso o una palabra es aparente a través del saber, "de quien esto ha venido y a quien, y para qué objetivo"; el Corán entonces no puede tener un símil, y nada puede alcanzarlo. Porque el Corán es un discurso y la dirección del Rab de todos los mundos y el Jálık del universo entero y un diálogo que de ninguna manera insinúa imitación o artificialidad. Es dirigido al enviado en nombre de todos los seres humanos, de todos los seres, el más famoso y renombrado de la humanidad, el fuerte y amplio, cuya fe dio lugar al fuerte Islam y elevó a su dueño al nivel "de la Distancia de Dos Cuerdas de Arco" y lo devolvió como el destinatario Del Eternamente Suplicado. Esto describe y explica los asuntos concernientes a la felicidad en esta palabra y la jerarquía, los resultados de la creación del universo, y los objetivos dominantes dentro de él. Esto expone también la fe del ser al que esto está dirigido, que era el más alto y el más extenso en la fe y que sostuvo todas las verdades de Islam. Gira y muestra cada lado del universo enorme como un mapa, un reloj, o una casa, y los enseña y describe como un Artesano Que los hizo. Producir algo parecido al Corán de Milagrosa Exposición no es posible; el nivel de su milagro no puede ser alcanzado.

También, miles de eruditos precisos y cultos de mucha inteligencia han escrito, cada uno, comentarios explicando el Corán, algunos de los cuales son de treinta, cuarenta, o hasta setenta volúmenes, mostrando y demostrando a través de pruebas y argumentos las calidades innumerables, las precisiones, las características, los misterios, elevados significados y numerosas indicaciones concernientes a cada clase de materia escondida e invisible en el Corán. Y las ciento treinta partes de Risale-i Nur en particular, cada una de las cuales demuestran con argumentos decisivos un mérito, una expresión que tiene un significado sublime del Corán. Cada parte de él, como el Milagroso Corán, y la Segunda Estación de la Palabra Veinte. Esta deduce muchas cosas del Corán acerca de las maravillas de la civilización como el ferrocarril y el avión, y el Rayo Uno, llamado Signos del Corán, que da a conocer las indicaciones de aleyas que aluden a Risale-i Nur y a la electricidad. Los ocho tratados cortos de Risale-i Nur llamados Los Ocho Símbolos, que muestran qué bien ordenadas, llenas de sentido y misteriosas son las palabras del Corán. El pequeño tratado probando Risale-i Nur, en cinco aspectos, lo milagroso de las: al final de la Sura Al-Fath (La Sura de la Conquista) en cuanto a sus noticias de lo Invisible -cada parte del Risale-i Nur muestra una verdad, una luz del Corán. Todo esto forma un sello que confirma que el Corán no tiene símil, es un milagro y una maravilla, que es la lengua del Mundo de lo Invisible en el Mundo Manifiesto y la Palabra de un Allám-ul Guyub.

Así, debido a estas cualidades y características del Corán indicadas arriba en seis puntos, seis aspectos y seis niveles, su soberanía luminosa, poderosa y sagrada ha seguido con perfecto esplendor la iluminación de las caras de los siglos y la cara de la tierra por su parte mil trescientos años. Y también debido a estas cualidades del Corán cada una de sus letras está ganando distinción sagrada de ceder al menos diez recompensas, diez méritos y diez frutas eternas, y las letras de cientos de aleyas y suras cediendo cien, mil frutas, o más y en tiempos benditos la luz, recompensa, y

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valor de cada letra que se eleva de diez a cien. El viajero por el mundo entendió esto y le dijo a su corazón:

"El Corán, que es milagroso en todos los sentidos, por el consenso de sus suras, el acuerdo de sus aleyas, el acuerdo de sus luces y misterios, y el acuerdo de sus frutas y trabajos, con sus evidencias en forma de pruebas declara la existencia, unidad, atributos y Nombres de Un Solo Váyib-ul Vuyud, que es desde su testimonio, el testimonio interminable de todos los creyentes que habían surgido"

Así, en breve alusión a la instrucción en la fe y la unidad Divina que el viajero recibió del Corán, se había dicho en la Decimoséptima Etapa de la Primera Estación:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الْوَاجِبُ الْوُجُودِ الْوَاحِدُ الْاَحَدُ الَّذِى دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِي وَحْدَتِهِ: اَلْقُرْآنُ الْمُعْجِزُ الْبَيَانِ، اَلْمَقْبُولُ الْمَرْغُوبُ لِاَجْنَاسِ الْمَلَكِ وَالْاِنْسِ وَالْجَانِّ، اَلْمَقْرُوءُ كُلُّ آيَاتِهِ فِي كُلِّ دَقِيقَةٍ بِكَمَالِ الْاِحْتِرَامِ، بِأَلْسِنَةِ مِئَاتِ مِلْيُونٍ مِنْ نَوْعِ الْاِنْسَانِ، اَلدَّائِمُ سَلْطَنَتُهُ الْقُدْسِيَّةُ عَلٰى اَقْطَارِ الْاَرْضِ وَالْاَكْوَانِ، وَعَلٰى وُجُوهِ الْاَعْصَارِ وَالزَّمَانِ، وَالْجَارِي حَاكِمِيَّتُهُ اَلْمَعْنَوِيَّةُ النُّورَانِيَّةُ عَلٰى نِصْفِ الْاَرْضِ وَخُمْسِ الْبَشَرِ فِي اَرْبَعَةَ عَشَرَ عَصْرًا بِكَمَالِ الْاِحْتِشَامِ...
وَكَذَا شَهِدَ وَبَرْهَنَ بِاِجْمَاعِ سُوَرِهِ الْقُدْسِيَّةِ السَّمَاوِيَّةِ، وَبِاِتِّفَاقِ آيَاتِهِ النُّورَانِيَّةِ الْاِلٰهِيَّةِ، وَبِتَوَافُقِ أَسْرَارِهِ وَأَنْوَارِهِ وَبِتَطَابُقِ حَقَائِقِهِ وَثَمَرَاتِهِ وَآثَارِهِ بِالْمُشَاهَدَةِ وَالْعَيَانِ

Nuestro viajero, viajero por la vida, sabía ahora que la fe es el capital más precioso que una persona puede tener, ya que no le otorga a la persona indigente ningún campo pasajero ni ninguna efímera vivienda, sino un palacio, en efecto un reino eterno tan grande como el cosmos entero o el mundo por sí mismo. La fe también le otorga a la persona efímera todo lo que va a necesitar para la vida eterna; libera de la aniquilación eterna a la persona desgraciada que espera en la horca la llegada del destino; y le abre una tesorería eterna de felicidad eterna. El viajero entonces se dijo a sí mismo:

"¡Vamos adelante! A fin de ganar un nivel adicional de entre los niveles infinitos de la fe, refirámonos a la totalidad del cosmos, y escuchemos lo que dice. Entonces seremos capaces de perfeccionar e iluminar las lecciones que hemos recibido de sus componentes y partes".

Mirando a través del telescopio amplio y completo que él ha tomado del Corán, él vio el cosmos para ser tan significativo y bien ordenado que tomó la forma de un libro encarnado del Glorioso, un dominante encarnado Corán, un palacio sutilmente embellecido del Eternamente Suplicado, y la ciudad ordenada del más Misericordioso. Todas las suras, aleyas, y palabras de aquel libro del universo, hasta sus mismas letras, capítulos, divisiones, páginas y líneas, a través de su constante significativa reafirmación, sus cambios sabios y alternancias, dieron la expresión

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unánime a la existencia y la presencia de Álim-i Kulli Shey y Kádir-i Kulli Shey como el autor del libro, de un Nakkash-i Zulyelál y Kátib-i Zulkemál que ve todas las cosas en todas las cosas y sabe la relación de todas las cosas con todas las cosas.

Entonces también las especies y las partículas del cosmos, todos sus habitantes y contenido, todo lo que entra en él y lo deja, todos los cambios providenciales y los procesos sabios del rejuvenecimiento que ocurren en él -éstos proclaman en armonía la existencia y la unidad de un artesano exaltado, un incomparable Hacedor, Quién se pone a trabajar con poder ilimitado y sabiduría infinita. El testimonio de dos verdades grandes y enormes, de un pedazo comparado con la inmensidad del cosmos, confirma este supremo testigo del cosmos.

LA PRIMERA VERDAD: Éstas son las verdades de "la creación" y "la contingencia" establecidas con pruebas innumerables por los eruditos dotados de los principios de la religión y la ciencia de la teología, así como los sabios del Islam. Ellos habían dicho que ya que el cambio y la mutación deben ser observados en el mundo y todas las cosas, el mundo debe ser efímero y creado; no puede ser no creado. Si es creado, entonces debe haber un Hacedor que lo creó. Y si no hay ninguna causa que pueda ser encontrada en la esencia de una cosa ni por su existencia ni su no existencia, de modo que sean igualmente posibles, aquella cosa no puede ser necesaria y eterna.

Además, ha sido probado con argumentos decisivos que no es posible que las cosas se creen las unas a las otras, ya que esto implicaría la noción absurda y falsa de la causalidad y secuencias causales interminables. De ahí que la existencia de un Váyib-ul Vuyud se hace necesaria, cuyo símil no puede existir, cuya similitud es imposible, todo lo demás es contingente y creado por él.

Sí, la verdad de la creación había impregnado todo el cosmos, y muchos casos de ello son visibles al ojo; el resto puede ser visto sólo por el intelecto. Ya que delante de nuestros ojos un mundo entero muere cada otoño, y junto con él mueren cientos de miles de clases diferentes de plantas y animales pequeños, cada miembro de cada especie que parece un pequeño cosmos. Es, sin embargo, una muerte tan ordenada y disciplinada que todas las cosas dejan sus semillas y huevos que, en la primavera serán los medios de resurrección y renacimiento, los milagros de la piedad y sabiduría, los milagros del poder y el conocimiento. Ellos dan a las semillas y huevos su libro de hechos y el plan de acción, confiándolos a la sabiduría del Jafíz-i Zulyelál y a Su protección, y sólo entonces hace que mueran.

En primavera, los árboles muertos, raíces y animales vienen a la vida otra vez exactamente como eran, así suministran cientos de miles de ejemplos, especimenes y pruebas de la resurrección suprema. En el lugar de otros, las plantas y los animales que se parecen a ellos exactamente son traídos a la vida y convertidos en seres, así publicando las páginas de los seres de la primavera precedente junto con sus hechos y funciones, sólo como un anuncio. Así ellos demuestran el significado de la aleya:

﴿ وَ اِذَا الصُّحُفُ نُشِرَتْ ﴾

Entonces también, con respecto al todo, con cada otoño un gran mundo muere, y con cada primavera un mundo fresco nace. Aquella muerte y creación proceden en una manera tan ordenada, y tantas muertes separadas y creaciones ocurren dentro de él, de tal manera ordenada y regular, que es como si el mundo fuera la

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casa de un viajero donde los seres animados residen durante un tiempo, donde los mundos de viaje y los reinos migratorios vienen, cumplen sus deberes, y siguen su camino. Entonces, allí es aparente a todos los intelectos, con la claridad del sol, la existencia necesaria, el infinito poder y la interminable sabiduría de un Zát-i Zulyelal y lleva a cabo en estos reinos vitales mundiales y resueltos universos, con sabiduría perfecta, conocimiento y equilibrio, con equilibrio, orden y regularidad, y Quien entonces los emplea para objetivos dominantes. Objetivos divinos y objetivos Misericordiosos, con pleno poder y compasión. Dejamos a Risale-i Nur y los libros de los teólogos la discusión adicional de asuntos relacionados con la creación.

En cuanto a la contingencia, ésta prevalece sobre todo el cosmos y lo rodea. Ya que vemos que todas las cosas, universales o particulares, grandes o pequeñas, desde Trono de Allah hasta la tierra, desde el átomo hasta el planeta, todos son enviados al mundo con una esencia particular, una forma específica, una identidad distinta, atributos particulares, sabias cualidades, y órganos beneficiosos. Ahora otorga aquella esencia y sutileza particular a sus particularidades, de entre las infinitas posibilidades disponibles; cubrirlo de su forma específica, distinta y apropiada, de entre las posibilidades y probabilidades que son tan numerosas como las formas que pueden ser concebidas; distinguir aquel ser con la identidad apropiada, de entre las posibilidades tan numerosas como los otros miembros de su especie; dotar con atributos especiales, convenientes y beneficiosos el objeto creado que carece de forma y es dudoso en medio de las posibilidades y probabilidades que son tan numerosas como las variedades de atributo y nivel; para adjuntar a aquél ser sin objetivo, dEjado perplejo y afligido entre las innumerables posibilidades y probabilidades que reSultán de la infinidad de caminos concebibles y modalidades -para adjuntarle calidades sabias y órganos beneficiosos y equiparlo con ellos- todo esto son indicaciones, pruebas, y afirmaciones al número de innumerables posibilidades de la existencia necesaria, el poder infinito y las sabidurías ilimitadas del Existente Necesario Quién crea, elige, especifica, y distingue la esencia e identidad, la forma y figura, el atributo y la situación de todos los seres contingentes, ya sean universales o particulares.

Indica, también, que ningún objeto ni materia están ocultos para Él, que nada es difícil para Él, que la mayor tarea es tan fácil para Él como la más pequeña, que Él puede crear una primavera tan fácilmente como puede crear un árbol, y crea un árbol tan fácilmente como crea una semilla. Todo esto, entonces, pertenece a la verdad de la contingencia, y forma un ala del gran testimonio soportado por el cosmos.

Ya que el testimonio del cosmos, con sus dos alas y dos verdades, es totalmente establecido y explicado en varias partes de Risale-i Nur, y en particular en las Palabras Veintidós y Treinta y dos, así como en las Cartas Veinte y Treinta y Tres, mandamos a nuestros lectores a estos escritos, e interrumpimos una historia extremadamente larga.

LA SEGUNDA VERDAD: En cuanto a la Segunda Verdad que proviene del total esquema del cosmos, que es también la segunda ala de su universal y gran testimonio, es como sigue:

Allí debe ser vista una verdad de cooperación entre estos seres que intentan mantener su existencia, y si ellos son animados, su vida, cumplen sus funciones en

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medio de constantes cambios y revoluciones emocionantes, una verdad que recae muy lejos de sus capacidades.

Por ejemplo, los elementos se apresuran en ayudar a los seres vivos; las nubes en ayudar al reino de los vegetales; el reino de los vegetales, en ayudar al reino animal; el reino animal, en ayudar al reino humano. La leche fluye a borbotones del pecho, como la fuente del Paraíso, para socorrer al niño; el hecho de que a los seres vivos se les den sus necesidades y sustento de una manera que transciende su capacidad, de sitios inesperados; el relleno de las células del cuerpo con partículas de alimento, por el que son subyugados por su Sustentador y su empleo en Sus manos misericordiosas -todo estos y numerosos otros ejemplos de la verdad de la cooperación demuestran la dominancia universal y compasiva del Rabbu'l-Álemín, Quién Administra el cosmos como un palacio.

Sí, los objetos sólidos, inanimados e insensibles, que sin embargo cooperan los unos con los otros de una manera sensible y consciente, deben ser necesariamente la causa de precipitarse a ayudarse por el poder, piedad, y orden de un Rabb-i Zulyelál, un Rajím y un Jakím.

La cooperación universal visible en todas partes del cosmos; el equilibrio completo y preservación comprensiva que prevalece con suma regularidad en todas las cosas, de los planetas a los miembros, miembros y partículas corporales de seres animados; el embellecido cuya pluma se extiende sobre la cara dorada del cielo, la cara decorada de la tierra, y las delicadas caras de las flores; la orden que prevalece sobre todas las cosas, de la Vía Láctea y el Sistema Solar hasta las frutas como el maíz y las granadas; la asignación de deberes a todas las cosas, del sol y la luna, los elementos y las nubes, hasta las abejas -todas estas grandes verdades ofrecen un testimonio de la grandeza proporcionada, y su testimonio forma la segunda ala del testimonio ofrecido por el cosmos.

Ya que Risale-i Nur ha establecido y ha clarificado este gran testimonio, nos contentaremos aquí con esta breve indicación.

En breve alusión a la lección de fe aprendida por nuestro viajero del cosmos, se había dicho en la Decimoctava Etapa de la Primera Estación:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الْوَاجِبُ الْوُجُودِ، اَلْمُمْتَنِعُ نَظِيرُهُ، اَلْمُمْكِنُ كُلُّ مَا سِوَاهُ، اَلْوَاحِدُ الْاَحَدُ، اَلَّذِى دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِي وَحْدَتِهِ: هٰذِهِ الْكَائِنَاتُ، اَلْكِتَابُ الْكَبِيرُ الْمُجَسَّمُ وَالْقُرْآنُ الْجِسْمَانِىُّ الْمُعَظَّمُ وَالْقَصْرُ الْمُزَيَّنُ الْمُنَظَّمُ، وَالْبَلَدُ الْمُحْتَشَمُ الْمُنْتَظَمُ، بِاِجْمَاعِ سُوَرِهِ وَآيَاتِهِ وَكَلِمَاتِهِ وَحُرُوفِهِ وَاَبْوَابِهِ وَفُصُولِهِ وَصُحُفِهِ وَسُطُورِهِ، وَ اِتِّفَاقِ اَرْكَانِهِ وَاَنْوَاعِهِ وَاَجْزَائِهِ وَجُزْئِيَّاتِهِ وَسَكَنَتِهِ وَمُشْتَمِلَاتِهِ وَوَارِدَاتِهِ وَمَصَارِفِهِ، بِشَهَادَةِ عَظَمَةِ إِحَاطَةِ حَقِيقَةِ الْحُدُوثِ وَالتَّغَيُّرِ وَالْاِمْكَانِ، بِاِجْمَاعِ جَمِيعِ عُلَمَاءِ عِلْمِ الْكَلَامِ، وَبِشَهَادَةِ حَقِيقَةِ تَبْدِيلِ صُورَتِهِ وَمُشْتَمِلَاتِهِ بِالْحِكْمَةِ
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وَالْاِنْتِظَامِ، وَتَجْدِيدِ حُرُوفِهِ وَكَلِمَاتِهِ بِالنِّظَامِ وَالْمِيزَانِ، وَبِشَهَادَةِ عَظَمَةِ إِحَاطَةِ حَقِيقَةِ: التَّعَاوُنِ، وَالتَّجَاوُبِ، وَالتَّسَانُدِ، وَالتَّدَاخُلِ، وَالْمُوَازَنَةِ، وَالْمُحَافَظَةِ، فِي مَوْجُودَاتِهِ بِالْمُشَاهَدَةِ وَالْعَيَانِ

Entonces el viajero curioso e inquisitivo, que buscaba al creador del mundo, que ha avanzado ganando el conocimiento de Allah indirectamente por dieciocho niveles y que se ha acercado, al final de una ascensión en la fe al trono de la verdad, una estación donde en la presencia de Allah, él se dirigió a Él directamente. Él dijo a su propio espíritu mismo:

"En la noble sura de apertura del Corán, Al-Fatiha (La Sura que Abre el "Libro"), las aleyas que se extienden desde el principio hasta la palabra اِيَّاكَ i-iáka parecen una forma de alabanza y un elogio pronunciado indirectamente; pero la palabra اِيَّاكَ i-iáka significa una entrada a Su presencia y una dirección a Él directamente. Entonces también nosotros deberíamos abandonar esta búsqueda indirecta y pedir el objeto de la búsqueda desde el propio objeto de nuestra búsqueda. Por una parte se le debe preguntar al sol acerca del sol, ya que, como muestra todas las cosas, se mostrará a sí mismo aún más claramente. Como percibimos y conocemos al sol por sus rayos, entonces también podemos esforzarnos por conocer a nuestro Jálık, según nuestras capacidades, por Sus Nombres más Hermosos y Atributos Sagrados".

Declararemos aquí, con suma brevedad y concisión, dos de los caminos innumerables que conducen a este objetivo; dos de los niveles infinitos de aquellos dos caminos; y dos de las verdades abundantes y detalladas de aquellos dos niveles.

LA PRIMERA VERDAD: Allí aparece visible a nuestro ojo una verdad completa, permanente, ordenada e imponente, que cambia, transforma

Y renueva a todos los seres en el cielo y en la tierra, con una actividad imperiosa e incesante. Dentro de la verdad de esto en cada forma de actividad sabia, allí es inmediatamente percibida la verdad de la manifestación de dominación, y por su parte, dentro de la verdad de esto en cada forma de manifestación misericordiosa de dominación, es reconocible la verdad de la Epifanía de la Divinidad.

De esta actividad continua, sabia e imperiosa, los hechos de un Jálık-i Kadír y Alím pueden ser discernidos, como si estuviera tras el velo. Y desde detrás del velo de esta nutrición y administración de hechos de dominación, los Nombres Divinos, manifestados en todas las cosas, pueden ser inmediatamente percibidos. Entonces detrás del velo de los Nombres Hermosos, manifestados con Gloria y Belleza, puede ser deducida la existencia y la realidad de los siete atributos sagrados, según el testimonio de toda la creación, de una forma vivificante, poderosa, entendida, todo-audiencia, todo-vista, volitiva y dotada de habla, allí aparece al ojo de la fe en el corazón, evidente y necesariamente, y con un conocimiento de certeza, la existencia de un Váyib-ul Vuyud que es descrito por estos atributos, Vájid-i Ejad conocido por

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estos Nombres, un Fáil-i Ferd-i Samed, de una forma más fundada y brillante que el sol.

Ya que un libro bello y profundo necesariamente presupone el acto de escritura y una casa sólida presupone el acto de construcción; y los actos de escritura maravillosa y buena construcción presuponen los títulos escritor y constructor; y los títulos de escritor y constructor obviamente implican las artes y atributos de la escritura y construcción; y estas artes y atributos obviamente requieren de alguien que será calificado por los nombres y atributos; será el artista y el artesano. Ya que como es imposible que haya un hecho sin un hacedor, o un nombre sin alguien designado por ese nombre, entonces tampoco es posible que haya un atributo sin algo calificado por ese atributo, ni una obra de arte sin un artesano.

En la base, entonces, de esta verdad y principio, el universo con todos los seres que contiene parece una colección de libros profundos y cartas escritas por la pluma del Decreto Divino, edificios innumerables y palacios construidos con el martillo del Poder Divino. Cada uno de éstos individualmente de miles de modos y juntos de modos incontables pronuncia el siguiente testimonio:

Estos hechos dominantes y misericordiosos innumerables, y las manifestaciones interminables de los mil y un Nombres Divinos que son la fuente de los hechos, y las manifestaciones infinitas de los siete atributos transcendentes que son la fuente de los Nombres Hermosos de, formas interminables e infinitas señala y testifica la existencia necesaria y la unidad de un Zát-i Zulyelal Que es la fuente de aquellos siete atributos comprensivos, sagrados y es calificada por ellos. Y entonces también todos los casos de belleza, hermosura, perfección, y exquisitez encontrados en aquellos seres evidentemente declaran todos juntos las bellezas sagradas y las perfecciones de los hechos dominantes, los Nombres Divinos, atributos y calidades, que caben y son dignos de ellos, y la belleza sagrada de Zát-i Akdes.

Entonces la verdad de la dominación que se manifiesta dentro de la verdad de la actividad, revela y se da a conocer en calidades y actos como creación, origen, formación y dotación de vida, con conocimiento y sabiduría; determinando, formando, administrando y cambiando con regularidad y equilibrio; transformando, causando descendencia y perfección, con el objetivo y voluntad; y alimentando, nutriendo y otorgando bendición, con ternura y piedad. Y dentro de la verdad de la manifestación de la dominancia, la verdad de la revelación inmediatamente percibida de la Divinidad se da a conocer y es reconocida por las manifestaciones compasivas y munificentes de los Nombres Hermosos y a través de las manifestaciones Gloriosas y Bellas de los siete atributos afirmativos: Vida, Conocimiento, Poder, Voluntad, Oído, Vista y Habla.

Sí, en cuanto al atributo del Habla aprovecha al máximo Zát-i Akdes conocido a través de la revelación e inspiración, por ende el atributo del Poder hace a Zát-i Akdes conocida a través de sus trabajos y efectos expertos, cada uno de los cuales parece una palabra asumiendo una forma externa. Presentando el cosmos de un extremo al otro bajo el aspecto de un libro encarnado y discerniente, esto describe y da a conocer al Kadír Zulyelal.

En cuanto al atributo del Conocimiento, da a conocer al Zát-i Akdes, por cada uno de los objetos sabios, bien pedidos y equilibrados de la creación, por cada ser administrado, dirigido, embellecido y hecho distinto por el Conocimiento de Allah.

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En cuanto al atributo de la Vida, es probado no sólo por sus propias pruebas, sino también por todos los trabajos que proclaman el Poder de Allah, por todas las formas bien ordenadas, sabias, equilibradas, embellecidas y estados que indican el Conocimiento de Allah, así como por todas las pruebas de todos los demás atributos. Así la Vida, mostrando como testigos todos los seres animados, que actúan como espejos que reflejan aquellas pruebas abundantes, dan a conocer a un Zát-i Jayy-i Kayyum.

También este atributo que constantemente cambia el cosmos, a fin de producir en él manifestaciones y diseños frescos y variados, y convertirlo en un espejo supremo formado por innumerables espejos más pequeños. Del mismo modo, los atributos de la Vista y el Oído, la Voluntad y el Habla, cada uno revela y da a conocer a la Zát-i Akdes, como el cosmos hace.

Entonces, también, como los atributos señalan a la existencia del Zát-i Zulyelal, ellos también indican de la forma más manifiesta, la existencia y la realidad de la vida, y permanencia de aquella Esencia. Ya que el Conocimiento es un signo de la Vida; el Oído es una indicación de la Vida; la Vista pertenece sólo a la vida; la Voluntad tiene lugar sólo con la Vida. El Poder Resuelto es encontrado sólo en los seres y el Habla es una tarea para aquellos dotados con Conocimiento y Vida.

Así continuamos, el atributo de la Vida tiene pruebas siete veces tan numerosas como el cosmos, y pruebas que proclaman su existencia y la existencia del Que esto califica. Así esto viene a ser la fundación y la fuente de los atributos, el origen y el apoyo del Nombre Supremo. Ya que Risale-i el Nur establece esta primera verdad con pruebas poderosas y lo aclara, nos contentaremos ahora con una gota de este océano.

LA SEGUNDA VERDAD: El discurso divino, que proviene del atributo del Discurso.

﴿ لَوْ كَانَ الْبَحْرُ مِدَادًا لِكَلِمَاتِ رَبّ۪ي ﴾

Según el sentido interior de esta aleya, el discurso Divino es infinito. El signo más claro que demuestra la existencia de un ser es su discurso. Esta verdad, por lo tanto, constituye un testimonio infinito de la existencia y de la unidad del Mutekellim-i Ezelí. Ya que dos pruebas poderosas de esta verdad son la revelación y la inspiración, explican en las Etapas Decimocuarta y Decimoquinta de este tratado; otra amplia prueba es proporcionada por libros sagrados y divinos, como el indicado en el Décimo Nivel. La prueba más brillante y completa es realizada por el Corán de la Exposición Milagrosa, como discutimos en la Decimoséptima Etapa -por todos estos motivos recomendamos a nuestros lectores aquellas Etapas para la exposición y la afirmación de esta verdad. Suficientes para nosotros y para nuestro viajero, que era incapaz de proceder más allá de este punto, son las luces y misterios contenidos en la aleya sublime que proclama esta verdad de manera milagrosa y añade que posee el testimonio de todos los precedentes:

﴿ شَهِدَ اللّٰهُ أَنَّهُ لَٓااِلٰهَ اِلَّاهُوَ وَالْمَلٰئِكَةُ وَأُولُوا الْعِلْمِ قَٓائِمًا بِالْقِسْطِ لَٓااِلٰهَ اِلَّاهُوَ الْعَز۪يزُ الْحَك۪يمُ ﴾
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En alusión a la esencia de la lección aprendida por nuestro viajero que esta Estación sagrada, se había dicho, en la Decimonovena Etapa de la Primera Estación:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الْوَاجِبُ الْوُجُودِ الْوَاحِدُ الْاَحَدُ، لَهُ الْاَسْمَاءُ الْحُسْنٰى، وَلَهُ الصِّفَاتُ الْعُلْيَا، وَلَهُ الْمَثَلُ الْاَعْلٰى، اَلَّذِى دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِهِ فِي وَحْدَتِهِ: اَلذَّاتُ الْوَاجِبُ الْوُجُودِ، بِاِجْمَاعِ جَمِيعِ صِفَاتِهِ الْقُدْسِيَّةِ الْمُحِيطَةِ، وَجَمِيعِ اَسْمَائِهِ الْحُسْنٰى اَلْمُتَجَلِّيَةِ، وَبِاِتِّفَاقِ جَمِيعِ شُؤُونَاتِهِ وَاَفْعَالِهِ الْمُتَصَرِّفَةِ، بِشَهَادَةِ عَظَمَةِ حَقِيقَةِ تَبَارُزِ الْاُلُوهِيَّةِ فِي تَظَاهُرِ الرُّبُوبِيَّةِ، فِي دَوَامِ الْفَعَّالِيَّةِ الْمُسْتَوْلِيَةِ، بِفِعْلِ الْاِيجَادِ وَالْخَلْقِ وَالصُّنْعِ وَالْاِبْدَاعِ بِاِرَادَةٍ وَقُدْرَةٍ، وَبِفِعْلِ التَّقْدِيرِ وَالتَّصْوِيرِ وَالتَّدْبِيرِ وَالتَّدْوِيرِ بِاِخْتِيَارٍ وَحِكْمَةٍ، وَبِفِعْلِ التَّصْرِيفِ وَالتَّنْظِيمِ وَالْمُحَافَظَةِ وَالْاِدَارَةِ وَالْاِعَاشَةِ بِقَصْدٍ وَرَحْمَةٍ، وَبِكَمَالِ الْاِنْتِظَامِ وَالْمُوَازَنَةِ وَبِشَهَادَةِ عَظَمَةِ إِحَاطَةِ حَقِيقَةِ اَسْرَارِ:
﴿ شَهِدَ اللّٰهُ اَنَّهُ لَٓا إِلٰهَ اِلَّا هُوَ وَالْمَلٰٓئِكَةُ وَاُولُوا الْعِلْمِ قَٓائِمًا بِالْقِسْطِ لَٓا إِلٰهَ اِلَّا هُوَ الْعَز۪يزُ الْحَك۪يمُ ﴾

NOTA

Cada una de las verdades que ofrecen su testimonio en las anteriores Diecinueve Etapas de la Primera Puerta de la Segunda Estación no sólo indica la Existencia Necesaria a través de la existencia y presencia, sino que también, a través de su totalidad, certifica la unidad de Allah. Ya que demuestran la existencia más clara y explícitamente, los consideramos primero como pruebas de la Existencia Necesaria Exhaustivo.

En cuanto a la Segunda Puerta de la Segunda Estación, las verdades en cuestión serán designadas como pruebas de la unidad Divina, en tanto que explícitamente demuestran unidad e implícitamente, necesidad. En realidad, cada una demuestra la otra; la unidad demuestra la necesidad y la necesidad demuestra la unidad. Para indicar la diferencia, en la Primera Puerta

بِشَهَادَةِ عَظَمَةِ اِحَاطَةِ حَقِيقَةِ
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se procesa la visibilidad evidente de la unidad Divina que se considera en la Segunda Puerta, es así que decimos repetidamente

بِمُشَاهَدَةِ عَظَمَةِ اِحَاطَةِ حَقِيقَةِ

Yo había tenido la intención de explicar los niveles de la Segunda Puerta, como hice en la primera, pero debido a varios obstáculos, me veo obligado a resumir y a ser conciso. Dejo a otras partes de Risale-i Nur la exposición de estos asuntos cuando ellos merezcan ser expuestos.

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Segunda Puerta

Acerca de las Pruebas de la Unidad Divina.

[El viajero a quien habían enviado al mundo a fin de alcanzar la fe, quién viajó por el cosmos entero mentalmente, a fin de preguntar a todas las cosas acerca de su Jálık, buscar su Rab en cada lugar y encontrar a Allah, con suma certeza, en el punto de la Existencia Necesaria; este viajero del mundo dijo a su intelecto: "vengan, iremos nuevamente de viaje para contemplar las pruebas de la unidad de nuestro Jálık que es Váyib-ul Vuyud". Se fueron juntos. En el Primer Lugar de parada, ellos vieron que cuatro verdades elevadas cubren el cosmos entero, verdades que evidentemente requieren la unidad de Allah.]

LA PRIMERA VERDAD: La Divinidad Absoluta

Sí, la asimilación de cada tipo de persona a modo de adoración realizada por sus disposiciones innatas; las especies que, junto a otros seres vivos y a seres inertes, adoran a través de sus funciones esenciales; el camino del cual todas las bendiciones materiales e inmateriales y los regalos en el cosmos se hacen medios que incitan a los seres humanos a adorar y agradecer, elogiar y gratificar; la manera en la cual todas las manifestaciones del Invisible y las epifanías del espíritu, revelación e inspiración, unánimemente proclaman que la capacidad exclusiva de Allah recibe la adoración -todo esto, de la manera más fundada, demuestra la realidad y el dominio de una Divinidad única y absoluta. Si la verdad de tal Divinidad existe, no puede aceptar de ninguna manera la asociación. Para aquellos que responden a la Divinidad -es decir, la capacidad para ser adorado- con gracias y adoración, son las frutas conscientes y animadas en las ramas más altas del árbol del cosmos. Si los otros fueran capaces de satisfacer y colocar conforme a la obligación sus seres conscientes de tal forma como para apartarlos y olvidar su objeto verdadero de adoración -Quién, en efecto, puede ser rápidamente olvidado debido a su invisibilidad- esto sería una contradicción completa a la esencia de la Divinidad y sus objetivos sagrados que no podría ser de ninguna manera permitido. Es por esta razón que el Corán tan repetidamente y con tal vehemencia refuta al politeísmo y amenaza a los politeístas con el fuego del Infierno.

LA SEGUNDA VERDAD: La Dominación Absoluta

Las creaciones de una mano sabia y compasiva que están presentes escondidas en todas partes del cosmos, sobre todo en los seres vivos, en su nutrición y desarrollo, en todas partes de la misma manera y aún de una forma totalmente inesperada, deben ser, sin duda, la emanación y la luz de un dominante absoluto y una prueba decisiva de su realidad.

Un dominante absoluto no puede aceptar ninguna asociación, ya que los objetivos importantes y los propósitos de dominación, como la manifestación de su belleza, la proclamación de su perfección, la revelación de sus artes preciosas y la demostración de sus logros escondidos, están combinados y concentrados en detalles y, en los seres vivos, la mínima asociación de copartícipes con Allah (shirk), entrando incluso en la más particular de las cosas y el más pequeño de los seres vivos, frustra el logro de aquellos objetivos y los destruye. Desviándonos de los seres conscientes, de aquellos objetivos y de Quién los concibió, hacia las causas que

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serán totalmente opuestas y hostiles a la esencia de la dominación, y la absoluta dominación no puede de ningún modo permitirlo.

Las proclamaciones abundantes en el Corán de la refinación y la trascendencia de Allah, sus aleyas y palabras, hasta sus letras y formas, son guías constantes de la unidad de Allah, hechas necesarias por el misterio que acabamos de exponer.

LA TERCERA VERDAD: Las Perfecciones

Sí, el testimonio evidente de la existencia de la verdad de las perfecciones dadas por todos los casos exaltados de la sabiduría en el universo, todas sus bellezas maravillosas, sus leyes justas, sus objetivos sabios, y en particular su testimonio de las perfecciones del Jálık y que además ha creado este cosmos de la nada Que dio a luz el cosmos del vacío y luego lo administró de cada forma milagrosa y bellamente, así como las perfecciones del ser humano, que es el espejo consciente del Jálık -tal testimonio está muy claro.

Entonces existe la verdad de las perfecciones, y la certeza de que el Jálık Que formó el cosmos con perfección, debe poseer perfección. Además, las perfecciones del ser humano, la fruta más importante del universo, vicegerente de Jálık en la tierra, el querido y objeto más valorado de Su creación -también son establecidas como verdaderas. Por lo tanto, adjudicar copartícipes a Allah sería inaceptable y falso, ya que esto condenaría a la destrucción y a la perdición a todos los seres perfectos y sabios que contemplamos con nuestros ojos; esto convertiría el cosmos en el juguete vano de la casualidad, un lugar de diversión para la naturaleza, un cruel matadero para el ser vivo, una casa imponente de penas para el consciente; reduciría al ser humano, cuyas perfecciones son visibles en sus trabajos, al nivel del animal más desgraciado, afligido y vil; y correría un velo a través de las perfecciones infinitas del Jálık que son reflEjadas en el espejo de todos los seres, anulando así el resultado de Su actividad y negando Su creatividad.

Ya que la asignación de copartícipes a Allah contradice las perfecciones Divinas, humanas y cósmicas y la negación de ellos ha sido establecida y explicada con la Primera Estación del Rayo Dos (dedicado a las tres 'Frutas' de la unidad Divina) con pruebas fuertes y decisivas, referimos a nuestros lectores a que trabajen e interrumpan la discusión aquí.

LA CUARTA VERDAD: La Soberanía.

Cualquiera que mire el cosmos con gran atención, lo verá parecido al reino más próspero y activo, una ciudad administrada de la forma más sabia y gobernada firmemente; él ve todas las cosas y todas las especies obedientemente contratadas en una función particular.

Según la metáfora militar contenida en la aleya,

﴿ وَ لِلّٰهِ جُنُودُ السَّمٰوَاتِ وَالْاَرْضِ ﴾

las órdenes creativas predominantes, órdenes imperiosas y leyes reales enunciadas en aquellos numerosos ejércitos, que varían desde el átomo, los batallones del reino vegetal, las brigadas del reino animal, hasta los ejércitos de las estrellas, e incluyendo tanto al soldado más humilde como al comandante más elevado, todos ellos indican evidentemente la existencia de una soberanía absoluta y una autoridad universal.

Hay entonces una verdad de soberanía absoluta, y no puede haber ninguna verdad en adjudicar copartícipes a Allah. Ya que según la verdad decisiva de la aleya:

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﴿ لَوْ كَانَ ف۪يهِمَا اٰلِهَةٌ اِلَّا اللّٰهُ لَفَسَدَتَا ﴾

Si numerosas manos se ocupan todas fuertemente de la misma tarea, el resultado será la confusión. Si hay dos reyes en un país, o hasta dos jefes en un distrito, el orden desaparece y la administración es sustituida por la anarquía. Pero por el contrario vemos en todas partes tal orden, desde el ala de la mosca a las lámparas del cielo, desde las células del cuerpo a los signos de los planetas, que no hay ninguna posibilidad para la intervención de ningún copartícipe en los asuntos de Allah.

La soberanía es, además, una estación de dignidad; aceptar a un rival incumpliría la dignidad de la soberanía. El hecho de que este ser humano, que necesita la asistencia de muchas personas debido a su impotencia, mata a sus hermanos e hijos de la manera más cruel por un poco de aparente y temporal soberanía, muestra que la soberanía rechaza cualquier asociación. Si alguien tan débil actúa así por tan poca soberanía, resulta que Kadír-i Mutlak, el maestro de Toda la Creación, nunca permitiría que nadie más que Él participe en Su sagrada soberanía, el significado de su dominación real y universal y de su Divinidad.

Ya que esta verdad ha sido establecida con pruebas firmes en numerosos sitios de todo Risale-i Nur y sobre todo en la Segunda Estación del Rayo Dos, referimos al lector a aquellas páginas para una discusión adicional.

Al atestiguar estas cuatro verdades, nuestro viajero aprendió la unidad divina con un nivel de presencia cierta y clara. Su fe brilló, y con todo su poder él dijo:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ وَحْدَهُ لَا شَرِيكَ لَهُ

En breve alusión a la lección, él regresó a esta estación, dijimos en la Segunda Puerta de la Primera Estación:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الْوَاحِدُ الْاَحَدُ الَّذِى دَلَّ عَلٰى وَحْدَانِيَّتِهِ وَوُجُوبِ وُجُودِهِ مُشَاهَدَةُ عَظَمَةِ حَقِيقَةِ تَبَارُزِ الْاُلُوهِيَّةِ الْمُطْلَقَةِ، وَكَذَا مُشَاهَدَةُ عَظَمَةِ اِحَاطَةِ حَقِيقَةِ تَظَاهُرِ الرُّبُوبِيَّةِ الْمُطْلَقَةِ الْمُقْتَضِيَةِ لِلْوَحْدَةِ وَكَذَا مُشَاهَدَةُ عَظَمَةِ اِحَاطَةِ حَقِيقَةِ الْكَمَالَاتِ النَّاشِئَةِ مِنَ الْوَحْدَةِ وَكَذَا مُشَاهَدَةُ عَظَمَةِ اِحَاطَةِ حَقِيقَةِ الْحَاكِمِيَّةِ الْمُطْلَقَةِ الْمَانِعَةِ وَالْمُنَافِيَةِ لِلشِّرْكَةِ

Entonces aquel viajero agitado se dirigió a su corazón y dijo: "El hecho de que la gente de fe, y en particular aquellos afiliados a una orden de un sabio, están constantemente repitiendo las palabras: لَٓا اِلٰهَ اِلَّا هُوَ que recuerdan y proclaman la unidad de Allah, es una indicación de que la afirmación de la unidad de Allah comprende varios niveles. Tal afirmación es, además, el deber sagrado más agradable, más valioso y más exaltado, la función instintiva, y el acto de adoración de la fe. Abramos entonces, para alcanzar un nivel más, la puerta de otra parada en esta morada de instrucción. Ya que la afirmación verdadera de la unidad de Allah que buscamos no está en algunas especies imaginarias de conocimiento. Mejor dicho, una afirmación, que en términos de lógica es considerada como lo opuesto

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de la imaginación, que es más valioso que el conocimiento basado en la imaginación, es el resultado de la prueba que es designada un conocimiento".

La afirmación verdadera de la unidad de Allah es un juicio, una confirmación, un asentimiento y la aceptación que puede encontrar que su Rab está presente en todas las cosas, que ve en todas las cosas un camino que conduce a su Jálık y no considera nada como un obstáculo en Su presencia. Por otra parte siempre sería necesario para rasgar y descorrer el velo del cosmos para encontrar a su Rab. "Entonces, vamos, adelante, "se dijo el viajero, como él golpeó la puerta de la Sublimidad y Grandeza de Allah. Entró en el Lugar de parada de los hechos y funcionamientos de Allah, el mundo de la creación y el origen, y allí vio que cinco verdades completas prevalecían sobre el cosmos entero y ofrecían la prueba evidente de la unidad Divina.

LA PRIMERA VERDAD: de Grandeza y Sublimidad.

Ya que esta verdad es explicada con distintas pruebas en la Segunda Estación del Rayo Dos y en otros sitios de Risale-i Nur, nos restringimos aquí a lo siguiente:

El Ser que crea y luego administra en tan solo un instante y de una manera única las estrellas que están miles de años distantes unas de otras; esto en tan solo un instante y de una manera única a los miembros innumerables de las mismas especies de la flor, distribuida del este al oeste y del norte al sur del globo; administra, nutre, acelera, distingue y embellece más de doscientos mil tipos diferentes de plantas y especies de animales en cinco o seis semanas, con suma regularidad y equilibrio, sin confusión, defecto o error, a fin de proporcionar cada primavera en la faz de la tierra más de cien mil especimenes de la resurrección suprema, y así demostrar ante los ojos del ser humano un acontecimiento remarcable, ahora perteneciendo al pasado y al reino de lo Invisible, concretamente la creación del cielo y la tierra en seis días, como indica en la aleya,

﴿ هُوَ الَّذ۪ى خَلَقَ السَّمٰوَاتِ وَالْاَرْضَ فِي سِتَّةِ اَيَّامٍ ﴾

el Ser que hace que la tierra gire, como se evidencia en la aleya,

﴿ يُولِجُ الَّيْلَ فِي النَّهَارِ وُيُولِجُ النَّهَارَ فِي الَّيْلِ ﴾

y convierte la noche en la página en la cual se escriben los acontecimientos del día; este mismo Ser sabe y administra según Su propia voluntad, todos al mismo tiempo, los pensamientos más secretos y obscuros que ocurren en los corazones de los seres humanos. Ya que cada uno de los actos ya mencionados es en realidad un solo acto, resulta que su Hacedor Glorioso es un Ser Único y Poderoso, disfrutando de tal grandeza y sublimidad que en ninguna parte, en nada, de ninguna manera, cabe la posibilidad mínima de la aceptación de asociación; al contrario, esto desarraiga tal posibilidad.

Ya que tal poder sublime y grandeza existen, ya que la grandeza está en el mismo ápice de la perfección y abarca todo, no es de ninguna manera posible permitir una atribución de copartícipes a aquél Ser Único y Poderoso, ya que al hacerlo asignaría impotencia o necesidad a aquél poder, falta a aquella grandeza, defecto a aquella perfección, e impondría una restricción contra este completo. Ningún intelecto sano podría juzgar esto posible.

La asignación de copartícipes a Allah, es entonces en virtud de la ofensa que esto causa a la Grandeza de Allah, la dignidad de su Gloria y Su Sublimidad, un

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delito tan grave que el Corán de la Exposición Milagrosa decreta con una amenaza seria:

﴿ إِنَّ اللّٰهَ لَا يَغْفِرُ أَنْ يُشْرَكَ بِه۪ وَيَغْفِرُ مَا دُونَ ذٰلِكَ ﴾

LA SEGUNDA VERDAD: Lo absoluto, lo completo y la aparición de obras Divinas que demuestran de infinitas maneras la dominación en el trabajo del cosmos.

Esto es sólo la sabiduría y voluntad de Allah que limitan y restringen aquellas obras, así como las capacidades inherentes de los objetos y sitios en los cuales ellos se manifiestan. El cambio vago, la naturaleza muda, la fuerza ciega, la causalidad inconsciente y los elementos que sin restricción son dispersados en todas direcciones, nada de esto puede tener alguna participación en los hechos perspicaces, vivificantes, ordenados, firmes, más equilibrados y sabios del Creador. Ellos son usados, mejor dicho, por orden, voluntad y poder del Fáil-i Zulyelal como un velo aparente para ocultar Su poder.

Señalaremos tres de los innumerables ejemplos; expondremos tres de entre los numerosos puntos sutiles que relatan tres hechos indicados en tres aleyas de la Sura al-Nahl (Sura de la Abeja).

La Primera:

﴿ وَأَوْحٰى رَبُّكَ اِلَى النَّحْلِ أَنِ اتَّخِذ۪ى مِنَ الْجِبَالِ بُيُوتًا... الخ ﴾

La abeja es, con respecto a su disposición y función, tal milagro del poder de Allah que una sura entera, Sura al-Nahl (Sura de la Abeja), ha sido nombrada en su honor. Para inscribir en la cabeza diminuta de aquella pequeña máquina de miel un programa completo para la realización de su tarea importante; colocar en su estómago diminuto la más deliciosa comida y madurarla allí; para colocar en su aguijón un veneno que destruye y mata seres vivos, sin hacer ningún daño a su propio cuerpo o al miembro en cuestión; hacer todo esto sin cuidado ni conocimiento, excede toda sabiduría y propósito, toma parte de un orden perfecto y equilibrio. Por esto es que la inconsciente, desordenada, desequilibrada y accidentada naturaleza no podría nunca interferir o participar de esto.

El aspecto y la totalidad de este arte Divino, esta obra de dominación, que es milagroso en tres aspectos separados, en la abejas innumerable que se encuentran dispersas por la tierra, con la misma sabiduría, el mismo cuidado, la misma simetría, al mismo tiempo y de la misma manera; esta es una prueba evidente de la unidad de Allah.

La Segunda:

﴿ وَإِنَّ لَكُمْ فِي الْاَنْعَامِ لَعِبْرَةً نُسْق۪يكُمْ مِمَّا فِي بُطُونِه۪ مِنْ بَيْنِ فَرْثٍ وَدَمٍ لَبَنًا خَالِصًا سَٓائِغًا لِلشَّارِب۪ينَ ﴾

Esta aleya es un decreto que desborda de instrucción útil. Para colocar en las mamas de camellos, vacas, cabras y ovejas, así como en las madres humanas, en medio de sangre y excrementos, pero sin ser contaminado por ellos, una sustancia que por el contrario es leche pura, limpia, agradable, nutritiva y blanca, que inspira en su corazones tiernos hacia su cría que es todavía más agradable, más dulce y más valiosa que la leche, requiere tal nivel de misericordia, sabiduría, conocimiento,

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poder, voluntad y cuidado que esto no puede ser de ninguna manera un trabajo de un cambio turbulento, de elementos enredados o de fuerzas ciegas.

La Tercera:

﴿ وَمِنْ ثَمَرَاتِ النَّخ۪يلِ وَالْاَعْنَابِ تَتَّخِذُونَ مِنْهُ سَكَرًا وَرِزْقًا حَسَنًا إِنَّ فِي ذٰلِكَ لَاٰيَةً لِقَوْمٍ يَعْقِلُونَ ﴾

Esta aleya llama nuestra atención por los dátiles y las uvas, diciendo: "Para aquellos con inteligencia, hay una gran prueba, argumento y evidencia de la unidad Divina en estas dos frutas. Estas dos frutas producen nutrición y sustento, fruta fresca y seca, dan ocasión a las formas más deliciosas de alimento; aunque los árboles que los aguantan estén en la arena y el suelo seco, demostrando así milagros del poder y maravillas de la sabiduría. Cada uno de ellos es como una fábrica que produce azúcar dulce, una máquina que hace miel como jarabe, una obra de arte creada con orden perfecto y equilibrio sensible, sabiduría y cuidado; de ahí alguien con un grano de inteligencia dirá al contemplarlos: quién los hizo de esta forma puede muy bien ser el Creador del cosmos entero".

Porque, por ejemplo, delante de nuestros ojos cada vid se bifurca en el grosor de un dedo y hay veinte manojos de uvas, cada manojo tiene por su parte cientos de uvas azucaradas, cada uno como una pequeña cápsula que emana jarabe. Cubrir la superficie de cada uva con una protección fina, delicada, delgada, y colorida; poner, en su corazón delicado y suave, semillas con sus duras cáscaras, que se parecen a una facultad retentiva, un programa y la historia de su vida; fabricar en su estómago un caramelo como el dulce del Paraíso, una miel como el agua de al-Kawzar; para crear un número infinito de uvas sobre la faz de la tierra entera, con el mismo cuidado, sabiduría y arte maravilloso al mismo tiempo y de la misma manera. Así demuestra de manera evidente que quien cumple estas tareas es Jálık del cosmos entero, y que ésta evidentemente requiere un poder infinito y una sabiduría ilimitada, puede ser sólo Su obra.

Sí, las fuerzas ciegas y vagabundas, desordenadas e inconscientes, sin objetivo, agresivas, anárquicas, la naturaleza y la causalidad, no pueden tener nada que ver con este equilibrio tan sensible, con este arte tan habilidoso, con este esquema tan sabio. No pueden ni siquiera acercar sus manos hacia ello. Les cae encima sólo para que lo empleen por una orden dominante como objetos pasivos, como los barrales que sostienen las cortinas.

Justo como los tres puntos que demuestran la unidad Divina contenida en las tres verdades indicadas en las tres aleyas, las manifestaciones innumerables y los funcionamientos de los hechos infinitos y dominantes, certifican unánimemente la unidad de un Vájid-i Ejad (Uno y Único) y de un Zát-i Zulyelal.

LA TERCERA VERDAD: La creación de seres, en particular plantas y animales, con velocidad absoluta y orden absoluto; con facilidad absoluta y habilidad, talento, capacidad y orden extremos; con gran valor y diferencia, a pesar de la abundancia extrema y entremezclada.

Sí, para producir con rapidez y en abundancia extrema, más hábil y artísticamente, con gran facilidad y extremo talento, habilidad, destreza y orden, con gran valor y diferencia a pesar de la abundancia y la mezcla, sin ninguna forma

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de confusión o deficiencia -esto puede ser conseguido sólo por un Ser Único Cuyo poder es tal que nada le parece difícil.

Para aquel poder es tan fácil crear estrellas como lo es crear átomos, algo muy grande o algo muy pequeño, una especie entera o un solo miembro de una especie, un sublime y completo universo o un detalle restringido y pequeño; es tan fácil para Él avivar de nuevo y acelerar la tierra entera como lo es hacer lo mismo con un árbol o, erigir un árbol tan alto como una montaña como producir una semilla no más grande que una uña. Todas estas obras Él las hace ante nuestros ojos.

Entonces la exposición, la solución, el destape y la prueba del misterio de este nivel de la aseveración de la unidad Divina, esta Tercera Verdad, esta palabra de unidad -el misterio es que algo universal es como algo particular, sin la más mínima diferencia entre ambos- esta sabiduría beneficiosa, este misterio supremo, este enigma que está más allá del alcance del intelecto, este fundamento más significativo del Islam, esta fuente más profunda de fe, esta gran base para la unidad Divina. Tal exposición abre el misterio del Corán y permite conocer el enigma más secreto y desconocido de la creación de todos los seres, un enigma que a la filosofía la reduce a impotencia.

Cien mil gracias y alabanzas a las cartas del Risale-i Nur por ser Jálık-i Rajím el que ha resuelto el Risale-i Nur, destapó y estableció este misterio maravilloso, esta criba maravillosa. Ha sido probado con argumentos decisivos, al mismo grado de la certeza que dos más dos son cuatro, en particular en la discusión de que

﴿ وَهُوَ عَلٰى كُلِّ شَىْءٍ قَدِيرٌ ﴾

hacia el final de la Carta Veinte; en la sección acerca de que Allah es un agente en la Palabra Veintinueve, dedicado a la resurrección; y en la sección que demuestra el poder Divino en los niveles de اَللّٰهُ اَكْبَرُ en el Destello Veintinueve, escrito en árabe. Por esta razón adjudicamos a aquellas partes del Risale-i Nur la exposición de esta materia, deseo, sin embargo, disponer brevemente las fundaciones y pruebas que solucionan este misterio y aludimos a trece misterios que parecen trece pasos, o una lista de contenido. En efecto he escrito los primeros y segundos misterios, pero lamentablemente dos obstáculos poderosos, uno material y otro inmaterial, han hecho que abandone el resto.

El Primer Misterio: Si algo es esencial, su opuesto no puede tener acceso a la esencia definida por aquella cosa. Porque esto sería el equivalente a la unión de contraposiciones, que es una imposibilidad. Ahora en cuanto a este principio, ya que el poder de Allah está relacionado con Su Esencia y es un fenómeno relacionado a lo esencial de Su Zát-i Akdes, algo que es impotente -lo opuesto del poder- no puede de ningún modo acceder a aquel Zát-i Kadír.

Además, la existencia de niveles dentro de una cosa se debe a la intervención en ella de su opuesto. Por ejemplo, niveles fuertes y débiles son el resultado ligero de la intervención de la oscuridad; los niveles altos y bajos del calor provienen de la adición de frialdad; y las cantidades mayores y menores de la fuerza son determinadas por la intervención y oposición de la resistencia. Es por lo tanto imposible que los niveles deban existir en aquel poder de la Esencia Divina. Él crea todas las cosas como si ellos fueran sólo una cosa sola. Y ya que los niveles no

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existen en el poder de la Esencia Divina y esto no admite debilidad ni deficiencia, ningún obstáculo puede de ninguna manera obstruirlo, ni tampoco la creación de algo puede causarle dificultad.

Entonces, nada es difícil para el poder de Allah, Él crea la resurrección suprema con la misma facilidad que la primavera; crea la primavera con la misma instalación que un árbol; y un árbol con tan poco esfuerzo como una flor. Así, Él crea una flor tan artísticamente como un árbol; un árbol tan milagrosamente como una primavera; y una primavera tan exhaustiva y maravillosamente como una resurrección. Todo esto Él lo lleva a cabo delante de nuestros ojos.

Ha sido probado en Risale-i Nur con pruebas decisivas y fuertes que si no hubiera ninguna unidad Divina, la fabricación de una flor sería tan difícil como un árbol o aún más difícil; la fabricación de un árbol sería tan difícil como una primavera o aún más difícil; y la creación perdería hasta su valor y calidad artística. Un ser vivo que ahora toma un minuto para producirse sería producido con la dificultad en un año, o tal vez nunca del todo.

Es entonces debido a este misterio que estas frutas, flores, árboles y animales, que son muy valiosos a pesar de su omnipresencia y abundancia, y que son extremadamente artísticos a pesar de la rapidez y la facilidad de su formación, surgen de manera regular en la llanura de la existencia y asumen sus funciones. Proclamando la Gloria de Allah, ellos llevan a cabo sus deberes y se marchan, dejando su semilla en su lugar.

Segundo Misterio: Por el misterio de la luminosidad, la transparencia y la obediencia, como por la manifestación de su poder esencial, un sol solo refleja su luz en un solo espejo, entonces también, a través de la orden Divina, debido a la actividad extensa de aquel poder sin restricción, puede otorgar fácilmente la misma reflexión -junto con su luz y calor- en espejos innumerables, objetos brillantes y gotitas. Grande y pequeño es lo mismo, no hay ninguna diferencia entre ellos.

Del mismo modo, como una sola palabra puede entrar en el oído de una persona sin problemas, entonces también debido a la anchura infinita de la creatividad ilimitada, puede entrar en un millón de oídos, con el permiso dominante. Y una sola luz como un ojo, o un solo espíritu luminoso como Gabriel (la paz sea con él), por la anchura infinita de la actividad dominante dentro de la manifestación de piedad, puede estar presente, mirar o entrar en miles de sitios por el poder Divino, tan fácilmente como ellos miran o entran en un solo lugar. No hay ninguna diferencia entre mucho y poco.

El poder siempre existente de la esencia de Allah es el más sutil y la más selecta de las luces, la luz de todas las luces; las sutilezas, las esencias y las dimensiones interiores de todas las cosas son luminosas y lustrosas como espejos; todas las cosas, desde el átomo, la planta y el ser animado hasta las estrellas, el sol y las lunas, son muy obedientes y sumisas a la orden de aquel poder de la Esencia Divina y están subordinadas a las órdenes del poder siempre existente. Es por todos estos motivos completamente naturales que las cosas innumerables deberían ser creadas con la misma facilidad que una sola cosa y situadas unas al lado de otras. Ninguna preocupación o tarea interfieren con otra. Grande y pequeño, mucho y poco, particular y universal -todo es lo mismo para aquel poder, para el cual nada es difícil.

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Como fue dicho en las Palabras Diez y Veintinueve, por los misterios del orden, equilibrio, obediencia para mandar y sumisión para pedir, aquel poder causa un gran barco, tan grande como cien casas, para moverse y avanzar como cuando el dedo de un niño empuja su juguete.

Como cuando un comandante envía a un soldado de infantería solo a la batalla con una orden desde su trono, entonces también él puede lanzar a un ejército obediente entero a la lucha con la misma única orden.

Supongamos que dos montones están en un estado de equilibrio grande y sensible. Del mismo modo que una sola nuez haría que un platillo de la balanza se elevara y el otro bajara, si pusiéramos en un lado de la balanza dos huevos, produciría el mismo resultado con la escala que contiene los montones; por una ley sabia esto haría que un platillo con su montón se elevara a la cumbre, y el otro descendiera con su montón al fondo del valle.

Ya que se encuentra en el poder absoluto, infinito, luminoso, esencial y eterno de Allah una justicia Divina y una sabiduría sin fin que es el origen, la fuente, fundamento y el principio de todo el orden, regularidad y equilibrio en la creación; y ya que todas las cosas, particulares y universales, pequeñas y grandes, son obedientes a la orden de aquel poder y sumiso a sus trabajos -resulta que Allah hace que las estrellas giren y se muevan, por la sabiduría de Su orden, tan fácilmente como Él hace girar y mueve los átomos.

En primavera, como Él trae a la vida una sola mosca con una sola orden, así también Él otorga la vida, con la misma facilidad y la misma orden en las especies enteras de moscas, así como toda la multitud de plantas y animales por el misterio de la sabiduría y el equilibrio inherente en Su poder, y luego los lanza a la llanura de vida.

Del mismo modo que él rápidamente da vida a un árbol en primavera e infunda la vitalidad en sus huesos, con Su sabio y poder sólo absoluto, Él también resucita en primavera al cadáver de la tierra enorme y da vida a cientos de miles de especimenes diferentes de resurrección similares al árbol, todo esto con la mayor facilidad. Con Su orden creativa, Él devuelve la vida a tierra. Por el decreto de:

﴿ إِنْ كَانَتْ اِلَّا صَيْحَةً وَاحِدَةً فَاِذَا هُمْ جَم۪يعٌ لَدَيْنَا مُحْضَرُونَ ﴾

Es decir, todos los seres humanos y los genios, con un solo grito y una sola orden serán traídos y presentados ante Allah en la llanura de la resurrección.

Otra vez, por Su orden:

﴿ وَمَٓا أَمْرُ السَّاعَةِ اِلَّا كَلَمْحِ الْبَصَرِ اَوْ هُوَ أَقْرَبُ ﴾

Es decir, causar la resurrección y la reunión que sigue no ocupará más tiempo de lo que se tarda en abrir y cerrar un ojo, o incluso menos.

Entonces aquí está la aleya:

﴿ مَا خَلْقُكُمْ وَلَا بَعْثُكُمْ اِلَّا كَنَفْسٍ وَاحِدَةٍ ﴾

que significa lo siguiente: "¡Oh seres humanos! Crearos y traeros a la vida, resucitaros y reuniros, es tan fácil para mí como traer un alma a la vida; esto no presenta ningún problema a Mi poder".

Según el sentido interior de estas tres aleyas, Allah traerá a todos los seres humanos y genios, todos los animales, seres de espíritu y ángeles al campo de la

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Reunión Suprema y al gran equilibrio con una sola orden y con gran facilidad. Un asunto no interfiere con el otro.

Los Misterios restantes, el tercero, cuarto y hasta el decimotercero, han sido pospuestos para otro momento, lo cual me resulta desagradable.

LA CUARTA VERDAD: La existencia y el aspecto de todos los seres proclaman la unidad Divina de una manera evidente por sus numerosos puntos de unidad y convergencia, como estando simultáneamente juntos y aún separados y únicos; pareciéndose el uno al otro; siendo la miniatura o versiones ampliadas el uno del otro; siendo unos universales y especies, y otros, particulares e individuales; pareciéndose unos a otros en el sello de la disposición innata; teniendo afinidad en la huella del arte; y, ayudando y complementando el uno al otro con respecto a sus funciones innatas. Ellos establecen la unidad de su Hacedor. Y con respecto a la dominación, deje claro que el cosmos es universal y un todo que no puede ser dividido o fragmentado.

Sí, por ejemplo, cada primavera, para crear, pedir y sostener a los miembros innumerables de las cuatrocientas mil especies diferentes de plantas y animales, juntos y entremezclados, en un solo momento y de la misma manera, sin ningún error, con suma sabiduría y perfección del arte; crear todas las especies diferentes de pájaros, desde moscas, que parecen pájaros en miniatura, a águilas que son los especimenes supremos de esas especies, luego equiparlos con las capacidades del vuelo y la subsistencia y hacer que ellos viajen por el reino del aire; imprimir en los semblantes de cada una de las aves de manera milagrosa un sello o arte, en el cuerpo de cada uno de ellos un sello de sabiduría, y en la esencia de cada una de ellas, sosteniendo una manera, un signo de la unidad de Allah; hacer sabia y misericordiosamente partículas de alimento para apresurarse a la ayuda de las células del cuerpo, plantas para precipitarse a la ayuda de los animales, y a todas las madres para ir rápidamente a la ayuda de sus niños impotentes; para trabajar en todas las cosas, particulares y universales, desde la Vía Láctea, el Sistema Solar y los elementos de la tierra, hasta los velos de la pupila del ojo, los pétalos de la rosa, la cáscara del maíz, las semillas del melón, como una serie de círculos que se cruzan, con la misma regularidad, la perfección del arte, el mismo hecho, y la plenitud de la sabiduría -para hacer todo esto establezca lo siguiente con la certeza evidente:

Quien realiza estos hechos es Uno y Único; Su marca está en todas las cosas. Del mismo modo que Él no está en ningún lugar, está presente en cada lugar. Como el sol, todas las cosas están lejos de Él, pero Él está cerca de todas las cosas. Como crear objetos mayores, como la Vía Láctea, el Sistema Solar, no es difícil para Él, tampoco lo es crear las células en la sangre del ser humano y los pensamientos que pasan a través de su corazón no están ocultos para Él, ni más allá del alcance de Su poder.

Entonces, aunque una cosa sea grande y multitudinaria, es tan fácil para Él como una cosa más pequeña y escasa, ya que Él crea con facilidad una mosca con el modelo de un águila, una semilla como si formara un árbol, un árbol como si formara un jardín, un jardín con la maestría de una primavera y una primavera en la escala de una resurrección. Las cosas más valiosas en su arte, Él nos las da y ofrece al precio más bajo. El precio que Él nos pide es simplemente decir "Bismillah" y "Eljamdulillah". En otras palabras, el precio aceptado para todas

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aquellas numerosas bendiciones preciosas es decir al comienzo de todas las cosas, "Bismillajir-Rahmanir-Rajim", y a su final, "Eljamdulillah".

Ya que esta Cuarta Verdad está explicada y probada en otra parte de Risale-i Nur, nos contentamos aquí con esta breve alusión.

LA QUINTA VERDAD percibida por nuestro viajero en la segunda etapa: la existencia en la totalidad del cosmos, sus pilares y partes y todos los seres contenidos en él, de la orden más perfecta y regularidad; la igualdad de las sustancias y los seres con sentido que son los medios de la rotación y la administración de ese reino enorme y están relacionados con su esquema general; el hecho de que los Nombres Divinos y los hechos que están trabajando en aquella ciudad magnífica, esa exposición enorme, se cercan y entienden todas las cosas o la mayor parte de ellas, a pesar de que están uno dentro del otro, son de la misma naturaleza, lo mismo, y que son el mismo Nombre y hecho en cada lugar; el hecho de que los elementos y las especies, que son los medios para administrar, habitar y construir ese palacio bien embellecido, cubre la faz entera de la tierra en su difusión, a pesar de que están el uno dentro del otro, son de la misma naturaleza, y el mismo elemento y las mismas especies que se encuentran en todas partes -todas estas demandas, demuestran y afirman, necesaria y evidentemente, lo siguiente:

El Hacedor y Quien Dispone de este cosmos, el Monarca y Nutrido de este reino, el Maestro y Constructor de este palacio, es uno, único, solo. Él no tiene semejante ni par, ni compañero, ni ministro, ni ayuda. Él no tiene ni compañero, ni opuesto, él no tiene, ni inhabilidad, ni deficiencia. Sí, ordenar es en sí mismo una expresión perfecta de la unidad; demanda un sola orden. No da lugar a la asignación de copartícipes a Allah, fuente de disputa y desacuerdo.

Hay una orden sabia y precisa inherente en todas las cosas, universal o particular, desde el esquema total del cosmos y la rotación diaria y anual de la tierra hasta la fisonomía del ser humano, lo complejo de los sentidos en la cabeza del ser humano y circulación de las células blancas y rojas en la sangre del ser humano. Nadie sino el Absolutamente Poderoso y Absolutamente Sabio puede estirar su mano intencional y creativamente hacia cualquier cosa, ni interferir. Al contrario, todas las cosas son destinatarios, medios de manifestación y objetos pasivos.

Ahora, la búsqueda de ciertos objetivos y la concesión de regularidad con miras a beneficios seguros, puede hacerse sólo por medio del conocimiento y de la sabiduría y realizarse sólo con voluntad y elección.

Seguramente y en todos los acontecimientos, esta regularidad que nutre la sabiduría, esta orden infinitamente variada del cosmos que ante nuestros mismos ojos asegura varias ventajas, demuestra y afirma, con un nivel evidente, que el Creador y Quien Dispone de todos los seres es uno, un agente poseedor de voluntad y elección. Todo nace a través de Su poder, asume un estado particular por Su voluntad, y toma una forma particular por Su elección.

La lámpara como una estufa de esta morada que es el mundo es una; la vela que es la base para el cálculo del tiempo es una; la esponja de clemencia es una; el fuego del cocinero es uno; la bebida vivificante es una; el campo bien cuidado es uno; uno.. uno.. uno.. así hasta miles de uno. Así que, además de todos estos casos de unidad, el Hacedor y Maestro de esta morada es también uno, Él es muy

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generoso y hospitalario, ya que Él emplea a numerosos funcionarios superiores y preparados para servir a los invitados con vida de Su morada.

Los nombres como «Jakím, Rajím, Musavvir, Mudebbir, Mujyí, y Murebbi» las marcas y manifestaciones que deben ser vistas en el trabajo en cada esquina del mundo, los atributos como «Sabiduría, Piedad y Gracia, » y los actos como «Formación, Disposición y Nutrición, » son todos uno solo. Ellos abarcan cada lugar con sumo agrado, cada Nombre y acto están presentes allí.

Ellos también complementan la marca de cada uno de ellos, de tal forma que es como si aquellos Nombres y hechos estuvieran unidos, de tal manera que el poder se hace idéntico a la sabiduría y piedad, y la sabiduría se hace idéntica a la gracia y vida. Por ejemplo, tan pronto como la actividad del Nombre de Dador de Vida aparece en una cosa, la actividad de numerosos otros Nombres como Creador, Dador de Forma, y Proveedor, también aparece en el mismo instante, en todas partes y en el mismo sistema. Esto, como una certeza y evidencia, establece y demuestra que quien es designado por los Nombres y el Hacedor de hechos completos, que aparecen en todas partes de la misma manera, también debe ser uno, solo y único. ¡En esto creemos y sobre esto asentimos!

Los elementos que son la sustancia y el material de la creación rodean la tierra entera. Cada una de las especies de creación, que tienen una marca que certifica la unidad, es difundida por toda la tierra en unidad, y hablando, la conquista. Esto también demuestra al grado extremo que aquellos elementos junto con lo que ellos abarcan y aquellas especies junto con sus miembros separados son el producto y la propiedad de un ser solo. Ellos son los productos y criados del Vájid-i Kadír, Él emplea aquellos elementos enormes e imperiosos como criados obedientes y difundió aquellas especies por todas las partes de la tierra como soldados bien disciplinados. Ya que esta verdad también ha sido establecida y explicada en otros sitios de Risale-i Nur, nos contentamos aquí con esta breve indicación.

En resumen, de las presencias que él sacó de estas Cinco Verdades, por la superabundancia de la fe y la alegría de la unidad Divina, y en expresión de sus sentimientos, nuestro viajero le dijo a su corazón:

Mira la página coloreada del libro cósmico;

Ve lo que forma la pluma de oro del poder, lo que ha trazado.

No queda ningún punto oscuro para la mirada del ojo del corazón;

Es como si Judá hubiera inscrito Sus signos con luz.

Entiende también que:

Las hojas de los libros del mundo son dimensiones infinitas;

Las las líneas de los acontecimientos del tiempo son trabajos innumerables.

Escrito en la mesa de trabajo del Cuaderno Conservado de la realidad,

Una palabra encarnada significativa, es cada ser en este mundo.

Y escucha también esto:

چُو لَٓا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ بَرَابَرْ مِي زَنَنْدْ هَرْشَىْ دَمَادَمْ جُويَدَنْدْ يَا حَقْ سَرَاسَرْ گُويَدَنْدْ يَا حَىْ
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نَعَمْ؛ وَفِي كُلِّ شَىْءٍ لَهُ آيَةٌ تَدُلُّ عَلٰى اَنَّهُ وَاحِدٌ

Escuchando esto, su corazón y su alma afirmaron la verdad de lo que ellos oyeron y dijeron, "¡Sí, en efecto!"

En breve alusión a las Cinco Verdades de la Unidad observadas por nuestro viajero por el mundo, nuestro viajero por el cosmos, en este Segundo Lugar de parada, dijo esto en la Segunda Puerta de la Primera Estación:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الْوَاحِدُ الْاَحَدُ الَّذِى دَلَّ عَلٰى وَحْدَتِهِ فِي وُجُوبِ وُجُودِهِ: مُشَاهَدَةُ حَقِيقَةِ الْكِبْرِيَاءِ وَالْعَظَمَةِ فِي الْكَمَالِ وَالْاِحَاطَةِ
وَكَذَا مُشَاهَدَةُ حَقِيقَةِ ظُهُورِ الْاَفْعَالِ بِالْاِطْلَاقِ وَعَدَمِ النِّهَايَةِ، لَا تُقَيِّدُهَا اِلَّا الْاِرَادَةُ وَالْحِكْمَةُ
وَكَذَا مُشَاهَدَةُ حَقِيقَةِ اِيجَادِ الْمَوْجُودَاتِ بِالْكَثْرَةِ الْمُطْلَقَةِ فِي السُّرْعَةِ الْمُطْلَقَةِ، وَخَلْقُ الْمَخْلُوقَاتِ بِالسُّهُولَةِ الْمُطْلَقَةِ فِي الْاِتْقَانِ الْمُطْلَقِ، وَ اِبْدَاعُ الْمَصْنُوعَاتِ بِالْمَبْذُولِيَّةِ الْمُطْلَقَةِ فِي غَايَةِ حُسْنِ الصَّنْعَةِ وَغُلُوِّ الْقِيْمَةِ
وَكَذَا مُشَاهَدَةُ حَقِيقَةِ وُجُودِ الْمَوْجُودَاتِ عَلٰى وَجْهِ الْكُلِّ وَالْكُلِّيَّةِ وَالْمَعِيَّةِ وَالْجَامِعِيَّةِ وَالتَّدَاخُلِ وَالْمُنَاسَبَةِ
وَكَذَا مُشَاهَدَةُ حَقِيقَةِ الْاِنْتِظَامَاتِ الْعَامَّةِ الْمُنَافِيَةِ لِلشِّرْكَةِ
وَكَذَا مُشَاهَدَةُ وَحْدَةِ مَدَارَاتِ تَدَابِيرِ الْكَائِنَاتِ الدَّالَّةِ عَلٰى وَحْدَةِ صَانِعِهَا بِالْبَدَاهَةِ
وَكَذَا وَحْدَةُ الْاَسْمَاءِ وَالْاَفْعَالِ الْمُتَصَرِّفَةِ الْمُحِيطَةِ
وَكَذَا وَحْدَةُ الْعَنَاصِرِ وَالْاَنْوَاعِ الْمُنْتَشِرَةِ الْمُسْتَوْلِيَةِ عَلٰى وَجْهِ الْاَرْضِ

Aquel viajero mundial, viajando a través de diferentes épocas, encontró la escuela por del Renovador del Segundo Milenio, Imám al-Rabbani, Ahmad al-Faruqi. Entró y escuchó la lección que enseñaba el Imám:

"El resultado más importante cedido por todos los caminos rectos es revelar las verdades de la fe. Revelar, aclarar una sola verdad de la fe es preferible a mil hechos, profecías y placeres".

El Imám decía también: "Antes, las grandes personas habían dicho que alguien vendrá y se mostrará ante los teólogos y los eruditos de la teología. Que él

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demostraría todas las verdades de la fe y el Islam con pruebas racionales y suma claridad. Quisiera ser hombre y tal vez lo soy".

Él siguió su instrucción diciendo que la fe y la aseveración de la unidad Divina eran la fundación, la sustancia, la luz y la vida de toda la perfección humana; que el dicho del Profeta (A.S.M.):

تَفَكُّرُ سَاعَةٍ خَيْرٌ مِنْ عِبَادَةِ سَنَةٍ

se refiere a la reflexión en la fe; y que el modo silencioso de la invocación practicada en la Orden de Naqshíbandi es una forma de esta reflexión más excelente.

El viajero escuchó con sumo cuidado. Él giró y se dirigió a su alma maligna: "Así es, como este Imám heroico dice. Para aumentar la fuerza de la fe de alguien un átomo se necesita más de una tonelada de gnosis u otra forma de perfección y más dulce que la miel de cien experiencias visionarias. "Por otra parte, los filósofos de Europa se han unido durante mil años para inventar objeciones y dudas en su hostilidad a la fe y al Corán, y han atacado a los creyentes. Ellos desean sacudir los pilares de la fe que son la llave, la fuente, la fundación de la felicidad eterna, de la vida inmortal, del Paraíso eterno. Deberíamos reforzar por lo tanto nuestra fe haciéndola una realidad en vez de una de la imitación. ¡Entonces vamos, avancemos! A fin de llevar los veintinueve niveles de la fe que hayamos encontrado, cada uno tan poderoso como una montaña, al número bendito de treinta y tres, el número de letanías que siguen tras el rezo, y a fin de ver un tercer lugar de parada en este reino de instrucción, llamemos a la puerta del sustento dominante del mundo animado y abramos con la llave de Bismillajir-Rahmanir-Rajim. Así, suplicando, él llamó a la puerta de este Tercer Lugar de Parada, un compendio y un espectáculo.

Diciendo, Bismillahilfettah, él abrió la puerta. El Tercer Lugar de Parada se hizo visible a él. Entró y vio que fue iluminado por cuatro verdades grandes y rodeadas que demostraron la unidad Divina tan brillante como el sol.

LA PRIMERA VERDAD: la Verdad de Quien Abre.

Es decir la revelación de Quien Abre, simple y de formas variadas y separadas innumerables, juntas, en todas partes, en un instante solo y por un hecho solo, por la manifestación del Nombre del Fettaj.

Sí, del mismo modo que el poder creativo de Allah ha revelado a seres innumerables como flores en el jardín del cosmos, y ha dotado a cada uno con una forma ordenada e identidad distinta, por la manifestación del Nombre de Quien Abre, entonces también, aunque de una forma más milagrosa, él ha dado a cada una de las cuatrocientas mil especies de seres animados en el jardín de la tierra su forma simétrica, embellecida y distinta.

﴿ يَخْلُقُكُمْ فِي بُطُونِ أُمَّهَاتِكُمْ خَلْقًا مِنْ بَعْدِ خَلْقٍ فِي ظُلُمَاتٍ ثَلٰثٍ ذٰلِكُمُ اللّٰهُ رَبُّكُمْ لَهُ الْمُلْكُ لَٓااِلٰهَ اِلَّاهُوَ فَأَنّٰى تُصْرَفُونَ ﴾
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﴿ إِنَّ اللّٰهَ لَا يَخْفٰى عَلَيْهِ شَىْءٌ فِي الْاَرْضِ وَلَا فِي السَّمَٓاءِ ٭ هُوَ الَّذ۪ى يُصَوِّرُكُمْ فِي الْاَرْحَامِ كَيْفَ يَشَٓاءُ لَٓااِلٰهَ اِلَّاهُوَ الْعَز۪يزُ الْحَك۪يمُ ﴾

Como estas aleyas indican, la prueba más fuerte de la unidad Divina y el milagro más notable del Poder Divino abre las formas. Como las formas de Quien Abre es repetidamente establecida y expuesta de modos diferentes en otra parte en Risale-i Nur, y en particular en las Etapas Sexta y Séptima de la Primera Puerta de la Segunda Estación de este tratado, referimos la discusión de esta materia a esos sitios y nos restringimos aquí a lo siguiente:

Según el testimonio de la botánica y de la biología, basada en la investigación profunda, en esa forma de Quien Abre hay en la apertura y el despliegue de formas, tal totalidad y arte que además de Un Solo y Único, Un Absolutamente Poderoso, capaz de ver y hacer todas las cosas en todas las cosas, nadie podría comprender este hecho completo y abarcativo. Ya que este hecho de desplegar formas exige una sabiduría, una atención y totalidad que están presentes en todos lados y están contenidas dentro de un poder infinito. Este poder, por su parte, puede ser encontrado sólo en aquel Único que es Quién administra el cosmos entero.

Sí, por ejemplo, como se decreta en las aleyas mencionadas, el atributo de Allah 'de revelarse' expresado en la revelación y la creación de las formas de los seres humanos a partir de las matrices de sus madres, dentro de tres oscuridades, por separado, con equilibrio, claridad, y orden, sin ningún error, confusión, o fallo; esta verdad de desplegar y crear las formas de todos los seres humanos y animales, por todas las partes de la tierra, con el mismo poder, la misma sabiduría y el mismo arte, es la prueba más poderosa de la unidad de Allah. Entender y abarcar todas las cosas es en sí mismo una forma de unidad que no deja dudas a la asignación de compañeros a Allah. Como las diecinueve Verdades de la Primera Puerta que atestiguan la existencia necesaria de Allah también certifican la existencia del Jálık a través de su propia existencia, entonces también atestiguan Su unidad a través de su totalidad. Nuestro viajero entonces vio la siguiente Segunda Verdad en el Tercer Lugar de parada:

LA SEGUNDA VERDAD: la Verdad del Clemente

Vemos con nuestros propios ojos que hay Alguien que ha cubierto la faz de la tierra con mil regalos de misericordia y lo ha convertido en un lugar de festejo. Él ha presentado una extensión de cientos de miles de diferentes y deliciosos alimentos de Misericordia, y ha hecho del interior de la tierra un almacén que contiene miles de bendiciones preciosas de compasión y sabiduría. Aquel Ser nos envía también la tierra, en su rotación anual como un barco o un tren, cargado de los más finos cientos de miles de necesidades humanas vitales, proviniendo del Mundo de lo Invisible; y Él nos envía también la primavera, como un buque mercantil que lleva el alimento y se viste para nosotros. Así nos nutre, con suma compasión. Para que nosotros podamos sacar ganancia de aquellos regalos y bendiciones, Él nos ha dado además cientos de miles de apetitos, necesidades, sentimientos, sensaciones y sentidos.

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Sí, como se expuso en el Rayo Cuatro acerca de la aleya de la suficiencia de Allah, Él nos ha dado un estómago que puede tomar el placer de infinitas variedades de alimento.

Él nos ha dado tal vida que por los sentidos asociados podemos sacar la ventaja de las bendiciones innumerables del enorme mundo corpóreo, justo como si esto fuera una extensión un poco generosa.

Él nos ha favorecido con el estado humano para que nos deleitemos con los regalos ilimitados tanto del mundo espiritual como del material, a través de instrumentos como el intelecto y el corazón.

Él nos ha comunicado el Islam de modo que saquemos la luz de las tesorerías ilimitadas del Reino de lo Invisible y de la Manifestación.

Él nos ha dirigido a la fe de modo que seamos iluminados por las luces innumerables y los regalos de este mundo y del Otro. Este cosmos parece un palacio equipado y embellecido por la calidad Divina de la misericordia con antigüedades innumerables y artículos de valor, el cual le había dado en las manos del ser humano las llaves para abrir todos los cofres y recámaras de aquel palacio, así como le ha otorgado a la naturaleza del ser humano todas las necesidades y sentidos que le permitirán hacer uso de ellos.

Esta misericordia que abarca este mundo y el Otro, y en efecto todas las cosas, es sin duda una manifestación de unidad dentro de la unidad.

Tal como la luz del sol es una parábola de unidad, a través de su entendimiento, todas las cosas que lo afrontan, cada objeto brillante y transparente que recibe el reflejo de la luz, el calor, y los siete colores del sol, son también una parábola y un símbolo de unidad. Así, cualquiera que ve su luz exhaustiva concluirá que el sol de esta tierra es uno y único. Atestiguando la reflexión caliente y luminosa del sol en todos los objetos brillantes, y hasta en las gotas del agua, dirá que la unidad del sol, o el propio sol, está presente con sus atributos cerca de todas las cosas; está en el corazón como un reflejo de todas las cosas.

Entonces también el logro de todas las cosas, por la misericordia infinita del Rajman-i Zulyemal, como una luz, demuestra la unidad de aquel Misericordioso y que Allah de ninguna manera tiene ningún copartícipe. Del mismo modo, el hecho de que bajo el velo de aquella piedad comprensiva, las luces de la mayoría de los Nombres del Misericordioso y una especie de manifestación de Su esencia son encontradas en todo, y sobre todo en todos los seres, y en el ser humano en particular, y el hecho de dar a cada individuo una totalidad que proviene de la vida que hace que él contemple y esté relacionado con el universo entero, demuestra la unidad del Misericordioso y que Él está presente en todas las cosas y hace todas las cosas en todas las cosas.

Sí, Rajman muestra el esplendor de Su gloria en todo el cosmos y por todas partes de la tierra por la unidad y totalidad de Su misericordia. Con la manifestación de Su unidad, Él reúne especimenes de todas Sus bendiciones, de cada miembro de cada especie animada y, en particular del ser humano, ordena los instrumentos y herramientas de los seres vivos, y proclama la solicitud especial de Su belleza a cada individuo, esto sin romper la integridad del universo. En cuanto al ser humano, es en él donde Allah da a conocer de forma concentrada varias formas de Su bendición.

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Del mismo modo, puede decirse que un melón está concentrado en su semilla; el ser que hace la semilla debe ser necesariamente él que hace el melón. Después, con el equilibrio especial de su conocimiento y la ley particular de su sabiduría, Él le saca la semilla, los junta y los recubre con una cáscara. Nadie más que el Uno y Único que hace el melón es capaz de hacer su semilla. Lo contrario sería imposible.

Ya que a través de la manifestación de Misericordia, el cosmos se convierte en un árbol o un jardín, la tierra se hace la fruta como un melón, y el ser humano se hace como una semilla, ciertamente el Creador y Sustentador del ser vivo más pequeño debe ser el Creador de toda la tierra y todo el cosmos.

En Resumen: Como la fabricación y el despliegue de las formas regulares y ordenadas de todos los seres por la verdad de la Apertura, que es completa, demuestra la unidad al punto de ser evidente, entonces también la verdad de la Misericordia, que logra todas las cosas, que nutre a todos los seres vivos que nacen y llegan a la vida en este mundo, en particular el recién llegado, con sumo orden y suma regularidad, haciendo todas las necesidades para alcanzarlas, no olvidando ninguna de ellas, esta misma piedad que alcanza a todos los individuos en todas partes, en el mismo instante, demuestra tanto unidad, como unidad dentro de la unidad. Ya que Risale-i el Nur es una manifestación del Nombre Jakím y del Nombre Rajím, y numerosos destellos y misterios de la verdad de la Misericordia se han expuesto y probado en muchas partes de Risale-i Nur, dejamos la discusión adicional del tema a esas partes y nos contentamos con esta breve indicación, de la gran tesorería.

Nuestro viajero entonces atestiguó la siguiente Tercera Verdad en el Tercer Lugar de Parada.

LA TERCERA VERDAD: la Verdad de tomar precauciones y de la administración.

Es decir para administrar con orden completa y equilibrio los cuerpos celestes imponentes y rápido que se mueven e imperioso, elementos entrometidos, y los habitantes necesitados, débiles de la tierra; para causar que se ayuden los unos a los otros; administrarlos conjuntamente; tomar todas las medidas necesarias concernientes a ellos; y hacer de este mundo enorme un reino perfecto, una ciudad magnífica, un palacio bien embellecido.

Dejando de lado las esferas enormes de esta administración imperiosa y misericordiosa, ya que es explicado y probado en secciones importantes de Risale-i Nur como la Palabra Diez, mostraremos, por medio de una comparación, una sola página y la etapa de aquella administración cuando se manifiesta en la primavera sobre la faz de la tierra. Es así:

Supongamos, por ejemplo, que algún conquistador mundial maravilloso reuniera un ejército de cuatrocientos mil grupos de diferentes nacionalidades, y les suministrara ropa y armas, las instrucciones y las licencias y los salarios a cada grupo y nacionalidad, por separado y diversamente, sin defectos ni errores, sin demoras ni confusión, en el momento apropiado, con suma regularidad y de la forma más perfecta, ninguna causa además del poder extraordinario del comandante maravilloso podría extender su mano para intentar algo tan enorme,

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complejo, sutil, equilibrado, multitudinario y administrado. Si extiende su mano, destruye el equilibrio y causa confusión.

También vemos con nuestros propios ojos que una mano invisible crea y administra cada primavera a un ejército magnífico formado de cuatrocientas mil especies diferentes. En otoño -un ejemplo del día de la resurrección- libera a trescientas mil de aquellas cuatrocientas mil especies de plantas y animales de sus deberes, y se van de licencia a través de la actividad de la muerte y en nombre del fallecimiento.

En primavera -una muestra de la reunión que sigue a la resurrección- construye trescientos mil ejemplos de la resurrección de los muertos en el espacio de unas semanas, con sumo orden y disciplina. En el caso del árbol, cuatro resurrecciones ocurren, el árbol en sí mismo, sus hojas, sus flores, y sus frutos. Después de mostrar la primavera a nuestros ojos exactamente como la precedente, da a cada especie y grupo en el ejército de gloria, que contiene cuatrocientas mil especies diferentes, su sustento apropiado y provisión, sus armas defensivas y ropa distintiva, sus órdenes y descartes, y todos los instrumentos y herramientas que necesitan, con sumo orden y regularidad, sin error ni fallo, sin confusión ni omisión, de manera inesperada y en el momento apropiado. Esto así demuestra su unidad, su unicidad, su poder infinito y su piedad ilimitada dentro de la perfección de la dominación, la soberanía y la sabiduría, y escribe con la pluma del Decreto Divino esta proclamación de la unidad Divina en la faz de la tierra, en la página de cada primavera.

Después de leer sólo una página de esta proclamación de una primavera, nuestro viajero le dijo a su alma maligna: "El tormento del fuego del Infierno es justicia pura para aquellos que cometen el error de negar la resurrección. Ya que tal negación refutaría las numerosas promesas y negaría el poder de un Kadír-i Cebbar y Kajjar-i Zulyelal, Quién ha prometido y ha asegurado a todos Sus profetas miles de veces y ha expuesto en miles de aleyas del Corán, explícitamente y por vía de la alusión, que Él causará una resurrección y una reunión, mucho más fácil para Él que los miles de reuniones milagrosas que ocurren cada primavera, cada una más maravillosa que la Reunión Suprema". Su alma respondió: "Creemos lo que dices".

LA CUARTA VERDAD, que forma la Etapa Trigésima Tercera: la Verdad de la Compasión y la Concesión de Provisión

Es decir, Allah envió, sobre la faz entera del globo, dentro de la tierra, en el aire y por encima de éste, y en el océano y a su alrededor, de todos los seres vivos, sobre todo aquellos dotados con espíritu, y de entre ellos, sobre todo el impotente, el débil y el joven, todo su sustento necesario, material e inmaterial, de la manera más solícita, sacándolo del suelo seco y rudo, de lo sólido, de los huesos secos como trozos de madera, y en caso de la más delicada de todas las formas de sustento, desde la sangre y orina, en el momento apropiado, de manera ordenada, sin ninguna omisión o confusión, delante de nuestros ojos, por una mano invisible.

Sí, la aleya:

﴿ إِنَّ اللّٰهَ هُوَ الرَّزَّاقُ ذُو الْقُوَّةِ الْمَت۪ينُ ﴾

restringe a Yenáb-i Jak la tarea de sostenimiento y suministro, y la aleya:

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﴿ وَمَا مِنْ دَٓابَّةٍ فِي الْاَرْضِ اِلَّا عَلَى اللّٰهِ رِزْقُهَا وَيَعْلَمُ مُسْتَقَرَّهَا وَمُسْتَوْدَعَهَا كُلٌّ فِي كِتَابٍ مُب۪ينٍ ﴾

provee una garantía dominante y promete arreglar la provisión para todos los seres humanos y animales. Del mismo modo, la aleya:

﴿ وَكَأَيِّنْ مِنْ دَٓابَّةٍ لَا تَحْمِلُ رِزْقَهَا اَللّٰهُ يَرْزُقُهَا وَإِيَّاكُمْ وَهُوَ السَّم۪يعُ الْعَل۪يمُ ﴾

establece y proclama que es Allah Quien garantiza y asegura a todos los seres impotentes, débiles y desgraciados que son incapaces de asegurar su propio sustento, de una manera inesperada, en efecto desde lo Invisible o incluso desde la nada; Él por ejemplo es Quién mantiene animales en el lecho marino y en su juventud. Esta proclamación es dirigida en particular a aquellos seres humanos que adoran causas y son inconscientes de que es Él Quien otorga la provisión del velo de la causalidad. Otras numerosas aleyas del Corán e innumerables pruebas cósmicas demuestran de forma unánime que esta es la compasión de un solo Rezzak-i Zulyelal que nutre a todos los seres vivos.

Sí, ahora los árboles requieren una cierta forma de sustento, pero no tienen, ni poder ni voluntad. Ellos permanecen por lo tanto en sus sitios, confiando en Allah, y su provisión viene rápidamente a ellos. Entonces también el sustento de los niños fluye a sus bocas a través de pequeñas bombas maravillosas, ayudadas por la atención y la ternura de sus madres. Entonces cuando los niños adquieren un poco de poder y voluntad, la leche cesa. Estos casos diferentes claramente demuestran que el sustento lícito no es proporcionado a la voluntad y poder, pero viene en relación a la debilidad e impotencia, que inducen a la confianza en Allah.

La voluntad, el poder y la inteligencia con frecuencia incitan a la avaricia, que es una fuente de pérdida, y a menudo empuja a ciertas personas cultas hacia una forma de mendicidad, mientras que por contraste y debilidad confiada del ser humano tosco, ordinario y común puede hacer que él alcance la riqueza.

El proverbio:

كَمْ عَالِمٍ عَالِمٍ أَعْيَتْ مَذَاهِبُهُ وَجَاهِلٍ جَاهِلٍ تَلْقَاهُ مَرْزُوقًا

establece que la provisión lícita no es ganada por el poder y la voluntad, sino por la misericordia que se encuentra en el trabajo y en los esfuerzos aceptables; es otorgada por una ternura que se compadece de la necesidad.

Sin embargo, la provisión y el sustento son de dos tipos:

La Primera es la provisión verdadera y natural, requerida para la vida; está garantizada por el Sustentador. Es, en efecto, tan regular y bien ordenada que esta provisión natural, almacenada en el cuerpo en forma de grasa y otras cosas, es bastante para asegurar la supervivencia durante al menos veinte días, aun si no se come nada. Aquellos que se mueren aparentemente de hambre antes de los veinte o treinta días sólo creen estar sintiendo hambre, y, antes de que la provisión almacenada en su cuerpo se agote, mueren en realidad no de una carencia de provisión, sino de una enfermedad que surge de la carencia de precaución y la perturbación del hábito fijo.

La Segunda es la provisión metafórica y artificial, surge debido a la adicción al hábito, derroche y mal uso, pero que adquiere el aspecto de una necesidad. Esta

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forma no está garantizada por el Sustentador, pero depende de Su bendición: a veces Él puede darla, y otras veces Él puede no darla.

Con respecto a esta segunda forma de provisión y sustento, feliz es quien considera su frugalidad -fuente de felicidad y placer- alegría y esfuerzos lícitos, como una forma de adoración y rezo activo para el sustento. Él acepta la bendición de Allah de forma apreciativa y agradecida, y pasa su propia vida felizmente.

Desgraciado es quien se da cuenta del derroche -fuente de miseria y pérdida- y avaricia, abandona los esfuerzos lícitos, golpea en cada puerta, pasa su vida con pereza, opresión y desgracia, y además lleva su propia vida a la muerte.

Del mismo modo que un estómago requiere sustento, así también las capacidades sutiles y los sentidos del ser humano, su corazón, espíritu, inteligencia, vista, oído y gusto, también solicitan su sustento del Rezzak-i Rajím y de forma agradecida lo reciben. A cada uno de ellos por separado y de forma apropiada se le presenta tal provisión de la tesorería de la misericordia que lo alegra y le da placer. En efecto, Rezzak-i Rajím, a fin de darles la provisión en la medida más generosa, ha creado cada una de las capacidades sutiles de los seres humanos -vista, oído, corazón, imaginación, e intelecto- en forma de una llave para Su tesorería de piedad. Por ejemplo, la vista es una llave a la tesorería que contiene joyas preciosas como la imparcialidad y la belleza para ser vista en la cara del universo, y los mismos adquieren verdad de todos los demás mencionados; todos ellos se benefician por la fe. Continuamos con nuestra digresión:

Zát-i Kadír-i Jakím Quién creó este cosmos creó también la vida como un resumen completo del cosmos y concentra todos Sus objetivos y las manifestaciones de Sus Nombres allí. Del mismo modo, dentro del reino de la vida, hizo de la provisión un centro completo de la actividad y creó en los seres animados el gusto a la provisión, haciendo que los seres vivos respondan a Su dominación y amor, con gratitud permanente y universal, dominación que es uno de los objetivos significativos y los casos de la sabiduría inherente en la creación del universo.

El siguiente es un ejemplo de dominación que causa que el amplio reino de la dominación se alegre: los cielos están hechos para el regocijo, con ángeles y seres espirituales, el Mundo de lo Invisible con espíritus, y el mundo material, en particular el aire y la tierra, con la existencia de todos los seres vivos, en particular las aves, grandes y pequeñas, en todas las épocas y lugares. A través de la sabiduría, que causa alegría, y es el elixir de la vida y del espíritu, los animales y los seres humanos, tal como si fueran azotados por la necesidad de la provisión y sustento, así son librados de la pereza. Esta también es una de las actividades sabias de la dominación. Si no fuera para tales casos significativos de sabiduría, la provisión destinada a animales sería causada instintivamente para precipitarse hacia ellos y satisfacer sus necesidades, sin ningún esfuerzo por su parte, como la provisión y sustento están hechos para precipitarse hacia el árbol.

Si hubiera un ojo capaz de atestiguar y entender la superficie entera de la tierra a la vez, a fin de percibir las bellezas de los Nombres del Rajím y Rezzak y el testigo que ellos sostienen para la unidad Divina, vería que la dulce belleza está contenida en la manifestación sensible y solícita del Rezzak-i Rajím Que envía a las caravanas de animales al final del invierno, cuando su provisión está a punto de ser agotada, una comida muy deliciosa, abundante y variada, y las bendiciones, sacadas

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exclusivamente de Su tesorería invisible de piedad, como el socorro de la bendición invisible y Divina, colocado en manos de las plantas, las copas de los árboles y el pecho de las madres. El poseedor de aquel ojo que todo lo ve se daría cuenta de lo siguiente:

La fabricación de una sola manzana, la donación generosa de ella a un ser humano como sustento verdadero y provisión, puede ser llevada a cabo sólo por un Ser Que hace que las temporadas, las noches y los días roten, Quién hace que el planeta gire como un buque de carga, y así trae las frutas de la temporada al alcance de aquellos invitados necesitados de la tierra quienes permanecen esperando. Como el sello de su naturaleza, el sello de la sabiduría, la impresión del Eterno Alabado, el sello de misericordia que debe ser encontrado en la superficie de la manzana, debe ser encontrado también en todas las manzanas y demás frutas, plantas y animales. De ahí que el Maestro verdadero y Hacedor de la manzana sea necesariamente un Málik-i Zulyelal, Jálık-i Zulyemal de todos los habitantes del mundo, quienes son las parejas, los congéneres y los hermanos de la manzana; de la tierra enorme que es el jardín de la manzana; del árbol del cosmos que es su fábrica; de las temporadas que son su taller; y de la primavera y verano que son su lugar de maduración.

En otras palabras, cada fruta es un sello de unidad que da a conocer al Escritor y Hacedor de la tierra, su árbol, y del libro del universo, su jardín; esto demuestra Su unidad, y muestra al número de frutas, el sello adjunto al decreto de la unidad.

Ya que Risaletu'n-Nur es una manifestación de los Nombres Rajím y Jakím, y numerosos destellos y misterios de la verdad de la Misericordia se han expuesto y probado en muchas partes de Risaletu'n-Nur, dejamos la discusión adicional del tema a esas partes y nos contentamos con esta breve indicación, de la gran tesorería, debido a las circunstancias desfavorables que sufrimos ahora.

Nuestro viajero ahora dice: "¡Eljamdulillah! He visto y he oído Verdades de Treinta y Tres árboles que atestiguan la existencia necesaria y unidad del Creador y Soberano que yo buscaba en todas partes e investigaba después. Cada una de las verdades es brillante como el sol y no deja ninguna oscuridad. Es tan fuerte y firme como una montaña. Cada una de ellas, con sus verificaciones, apoya al testigo decisivo de Su existencia, y con su entendimiento demuestra Su unidad en forma de manifestación. Demostrando implícitamente todos los pilares de la fe, la totalidad y consenso de estas verdades hace que nuestra fe avance de la imitación a la realización, de la realización al conocimiento de la certeza, del conocimiento de la certeza a la visión de la certeza, y de la visión a la certeza a la absoluta certeza. Eljamdulilláji jázá min fadli Rabbí.

﴿ اَلْحَمْدُلِلّٰهِ الَّذ۪ى هَدٰينَا لِهٰذَا وَمَا كُنَّا لِنَهْتَدِىَ لَوْلَٓا أَنْ هَدٰينَا اللّٰهُ لَقَدْ جَٓاءَتْ رُسُلُ رَبِّنَا بِالْحَقِّ ﴾

En breve alusión a las luces de la fe derivadas por nuestro viajero inquisitivo desde las cuatro verdades sublimes él atestiguó en el Tercer Lugar de parada, se había dicho en la Segunda Puerta de la Primera Estación, acerca de las verdades del Tercer Lugar de parada:

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لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ الْوَاحِدُ الْاَحَدُ الَّذِي دَلَّ عَلٰى وَحْدَتِهِ فِي وُجُوبِ وُجُودِهِ: مُشَاهَدَةُ عَظَمَةِ اِحَاطَةِ حَقِيقَةِ الْفَتَّاحِيَّةِ، بِفَتْحِ الصُّوَرِ لِاَرْبَعِ مِائَةِ أَلْفِ نَوْعٍ مِنْ ذَوِي الْحَيَاةِ الْمُكَمَّلَةِ بِلَا قُصُورٍ، بِشَهَادَةِ فَنِّ النَّبَاتِ وَالْحَيَوَانِ
وَكَذَا مُشَاهَدَةُ عَظَمَةِ اِحَاطَةِ حَقِيقَةِ الرَّحْمَانِيَّةِ الْوَاسِعَةِ الْمُنْتَظَمَةِ بِلَا نُقْصَانٍ بِالْمُشَاهَدَةِ وَالْعَيَانِ
وَكَذَا مُشَاهَدَةُ عَظَمَةِ حَقِيقَةِ الْاِدَارَةِ الْمُحِيطَةِ لِجَمِيعِ ذَوِي الْحَيَاةِ وَالْمُنْتَظَمَةِ بِلَا خَطَأٍ وَلَا نُقْصَانٍ
وَكَذَا مُشَاهَدَةُ عَظَمَةِ اِحَاطَةِ حَقِيقَةِ الرَّحِيمِيَّةِ وَالْاِعَاشَةِ الشَّامِلَةِ لِكُلِّ الْمُرْتَزِقِينَ الْمُقَنَّنَةِ فِي كُلِّ وَقْتِ الْحَاجَةِ بِلَاسَهْوٍ وَلَا نِسْيَانٍ جَلَّ جَلَالُ رَزَّاقِهَا الرَّحْمٰنِ الرَّحِيمِ الْحَنَّانِ الْمَنَّانِ وَعَمَّ نَوَالُهُ وَشَمِلَ اِحْسَانُهُ وَلَٓا اِلٰهَ اِلَّا هُوَ
﴿ سُبْحَانَكَ لَاعِلْمَ لَنَٓا اِلَّا مَاعَلَّمْتَنَٓا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَل۪يمُ الْحَك۪يمُ ﴾
يَارَبِّ! بِحَقِّ بِسْمِ اللّٰهِ الرَّحْمٰنِ الرَّح۪يمِ يَا اللّٰهُ يَارَحْمٰنُ يَارَحِيمُ صَلِّ وَسَلِّمْ عَلٰى سَيِّدِنَا مُحَمَّدٍ وَعَلٰى آلِهِ وَاَصْحَابِهِ اَجْمَعِينَ بِعَدَدِ جَمِيعِ حُرُوفِ رَسَائِلِ النُّورِ الْمَضْرُوبَةِ تِلْكَ الْحُرُوفُ فِي عَاشِرَاتِ دَقَائِقِ جَمِيعِ عُمْرِنَا فِي الدُّنْيَا وَالْاٰخِرَةِ مَعَ ضَرْبِ مَجْمُوعِهَا فِي ذَرَّاتِ وُجُودِى فِي مُدَّةِ حَيَاتِي وَاغْفِرْ لِي وَلِمَنْ يُعِينُنِي فِي نَشْرِ رَسَائِلِ النُّورِ وَكِتَابَتِهَا بِصَدَاقَةٍ بِكُلِّ صَلَاةٍ مِنْهَا وَلِآبَائِنَا وَلِسَادَاتِنَا وَشُيُوخِنَا وَلِاَخَوَاتِنَا وَ اِخْوَانِنَا وَلِطَلَبَةِ رِسَالَةِ النُّورِ الصَّادِقِينَ وَبِالْخَاصَّةِ لِمَنْ يَكْتُبُ وَيَسْتَنْسِخُ هٰذِهِ الرِّسَالَةَ بِرَحْمَتِكَ يَا اَرْحَمَ الرَّاحِمِينَ آمِينَ
﴿ وَاٰخِرُ دَعْوٰيهُمْ أَنِ الْحَمْدُ لِلّٰهِ رَبِّ الْعَالَم۪ينَ ﴾
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NOTA

Ya que las otras partes de Risale-i no estaban disponibles en lugar que vio la composición del tratado anterior, fue necesario escribirlo aquí abajo, ciertos asuntos importantes de Las Palabras y Los Destellos han sido mencionados también en el Signo Supremo, en lo que es una repetición aparente. En vez de tener a los estudiantes de Risale-i Nur en esta área escribiendo el Risale-i Nur completo en miniatura, los teníamos anotando todo el tratado presente.

La copia revisada de este borrador fue escrita por una persona bendita. Incluso aunque él fuera ignorante de tales asuntos, vimos en la copia preparada por él una correspondencia sutil y profunda de las letras: había seiscientos sesenta y seis alifs escritos a principios de las líneas en su copia. Este número corresponde totalmente con el valor según el abjad del título dado a este tratado por Imam 'Ali (Que Allah esté contento con él), Ayat al-Kubra (el Signo Supremo), y así demostrar la conveniencia de este título para el tratado. También entendimos esta correspondencia numérica por ser una indicación de que este tratado es un destello sacado de la luz de las aleyas del Corán ya que ellas son seis mil seiscientas sesenta y seis en número.

Said Nursi

SOBRE EL OBJETIVO DE RISALE-I NUR

Hoy, he escuchado un imaginario intercambio de preguntas y respuestas. Expondré un resumen de ellos:

Alguien dijo: "La buena movilización y completa preparación de Risale-i Nur por la fe y la prueba de la unidad Divina aumentan constantemente. La centésima parte de su contenido es bastante para hacer callar al más obstinado; ¿Por qué entonces esta movilización febril adicional y tanta preparación?"

Ellos le respondieron: "Risale-i Nur no está sólo reparando un daño menor o una pequeña casa; repara el daño enorme y la ciudad que abarca todo el Islam, tal vez repara un castillo con piedras que son del tamaño de una montaña. Y no esforzándose por reforzar sólo un corazón y consciente individual; sino esforzándose por curar con las medicinas del Corán y la fe y el Corán milagroso las ideas de corazón y generalmente colectivas, que han sido violadas de manera impresionante por los instrumentos de corrupción preparados y almacenados más de mil años, y la conciencia general, que afronta la corrupción por la destrucción de las fundaciones, corrientes, y señales del Islam que son el refugio de todos y en particular de la masa de creyentes.

"Seguramente, para tales violaciones universales y heridas imponentes, las pruebas y el equipo de la certidumbre suma y la fuerza de las montañas, y las medicinas bien demostradas e innumerables con la eficacia de mil remedios son necesarios. Surgiendo en este tiempo de milagro del Corán de la Exposición Milagrosa, Risale-i Nur realiza esta función, y es también el medio de avance y progresión por los niveles infinitos de la fe."

Una larga discusión siguió a lo que escuché, ofreciendo gracias infinitas. Termino el asunto aquí.

Said Nursi