Palabra Cinco
Si quieres entender que realizar las oraciones rituales y no cometer pecados serios, son un deber tan verdadero y un resultado tan natural y apropiado de la creación del ser humano, presta atención y escucha la siguiente historia alegórica:
Una vez, en un tiempo de guerra, dos soldados se encontraban juntos en un regimiento. Uno estaba bien entrenado y cumplía bien su deber, el otro era un recluta inexperto y egocéntrico. El primero, concentrado en el entrenamiento y la guerra, no pensaba en las raciones y provisiones, sabía que era tarea del Estado alimentarlo y equiparlo, curarlo si estaba enfermo e incluso ponerle la comida en su boca si fuera necesario. Sabía que su tarea básica era entrenar y pelear. Pero también laboraba las cosas de dispositivos y provisiones en alguna ocasión y debería cocinar y lavar los utensilios. Si le preguntaban: "¿qué haces?", respondería: "estoy haciendo tareas de fajina para el Estado" y no diría: "estoy ganándome la vida".
El recluta inexperto y glotón, sin embargo, no le prestaba atención al entrenamiento ni a la guerra. "Esto es deber del Estado y que me importa.", diría. Pensaba constantemente en su subsistencia, y dejaba las filas del ejército, para frecuentar el mercado para comprar. Un día, su hábil amigo le dijo:
"Hermano, tu tarea básica es entrenar y pelear. Te trajeron para esto. Confía en el sultán, no te va a dejar hambriento pues es su tarea. Además, eres impotente y pobre y tampoco puedes alimentarte a ti mismo en cada lugar. Estamos en tiempo de guerra y luchas, se te considerará un rebelde y recibirás castigo por ello. De hecho, hay dos tareas que nos conciernen. Una es tarea del sultán: es darnos el sustento, sin embargo nosotros hacemos sus tareas de fajina. La otra es nuestro deber: entrenar y pelear, y el sultán nos ayuda con facilitarlo".
Por supuesto, tú entiendes el peligro en el que estaría el soldado vago, si no prestase atención a los consejos del experto y luchador.
¡Oh, perezosa alma maligna mía! Este lugar turbulento de guerra es la tormentosa vida mundana. Y la armada dividida en regimientos, la sociedad humana, y el regimiento es la comunidad del Islam en este siglo. Uno de los dos soldados es un devoto Musulmán, que conoce las obligaciones de su religión, las lleva a cabo y lucha contra Satanás y su propia alma maligna para dejar los pecados graves y no cometer pecados; mientras que el otro es un terrible malhechor y perdedor que está inmerso en la pelea por el sustento en el nivel de acusar a Rezzak-i Jakikí: abandona sus obligaciones religiosas y comete pecados que coinciden en el camino del sustento. En cuanto al entrenamiento y la instrucción, lo más destacado es primero, la oración ritual y la adoración. Y de este modo, la guerra es la batalla entre el alma maligna, sus deseos y los demonios entre los genios y los seres
humanos, para liberarse del pecado y de la inmoralidad, y salvar su corazón y su espíritu de la eterna perdición. La primera de las dos tareas es dar vida y sustentarla, mientras que la otra es adorar y suplicar al Dador y Proveedor de vida: creer y confiar en Él.
Además, aquél que crea y ofrece la vida, la cual es el milagro más brillante del arte de Samed, y una maravilla de Rab, es Aquel que la mantiene y perpetúa a través del sustento. No puede ser otro. ¿Quieres una prueba? Los animales más débiles y más estúpidos, son los que están mejor alimentados, tales como los peces y los gusanos en la fruta; los seres más impotentes y delicados tienen la comida más selecta, como por ejemplo los niños e infantes.
Seguramente, es suficiente comparar peces y zorros; infantes con bestias salvajes, y árboles con animales, para entender que la comida lícita no se obtiene a través de la fuerza y la voluntad, sino a través de la impotencia y la debilidad.
Es decir, alguien que deja de realizar la oración ritual por buscar el sustento, es como el soldado que abandonó el entrenamiento y la trinchera, y se fue a mendigar en el centro de la ciudad. En cambio, buscar su ración de las cocinas de la generosidad de Yenáb-i Rezzak-i Kerim, después de realizar la oración diaria, va por sí mismo a buscar su sustento con el fin de no ser una carga para el resto; es un acto bueno y valiente y eso también es un tipo de adoración.
Además, la naturaleza del ser humano y sus las facultades espirituales, muestran que fue creado para la adoración. Respecto al poder y las acciones necesarias para la vida en este mundo, no puede competir ni con el gorrión más pequeño, mientras que con conocimiento y necesidad, mediante la adoración y las súplicas -que son esenciales para la vida espiritual y la vida en el Más Allá- es como el monarca y el comandante de los animales.
¡Oh alma mía!, si tú haces de la vida terrenal el objetivo de tu vida y trabajas constantemente para ella, llegarás a ser sólo como un soldado del gorrión más pequeño, pero si haces de la vida del Más Allá tú objetivo y único fin, y usas esta vida como un medio y campo de cultivo, y además te esfuerzas de acuerdo a esto, entonces serás como un poderoso comandante de animales, un amado siervo suplicante de Yenab-i Jak y Su huésped honorable y respetable.
¡Éstos son los dos caminos abiertos a ti! Puedes elegir el que desees... pide la guía y el éxito de Erjamur Rájimín...