Las Palabras
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Palabra Tres

﴿ بِسْمِ اللّٰهِ الرَّحْمٰنِ الرَّح۪يمِ ﴾
﴿ يَٓا اَيُّهَا النَّاسُ اعْبُدُوا ﴾

Si quieres entender cuán grande es la ganancia y la felicidad que obtienes con la adoración, y cuán grande es la pérdida y la ruina que provoca el vicio y el libertinaje, escucha y presta atención a la siguiente historia alegórica:

Una vez, dos soldados recibieron la orden de ir a una ciudad lejana. Viajaron juntos hasta que el camino se bifurcó. En la bifurcación había un hombre, que les dijo: "el camino de la derecha no causa ninguna pérdida. Nueve de cada diez personas que lo toman reciben una importante recompensa y experimentan gran tranquilidad. Mientras que el camino de la izquierda no produce ninguna ventaja y nueve de cada diez de sus viajeros sufren pérdidas. Los caminos son de la misma longitud y sólo hay una diferencia; aquellos que toman el camino de la mano izquierda, el cual no tiene reglas ni autoridad, viajan sin equipaje ni armas. Se sienten aparentemente ligeros y engañosamente cómodos. Mientras que aquellos viajeros del camino de la mano derecha, el cual está bajo orden militar, están obligados a llevar una bolsa completa de raciones nutritivas, que pesa más o menos cuatro kilos y un magnífico rifle de alrededor de dos kilos, que vencerá y derrotará a cualquier enemigo..."

Después de que los dos soldados escucharon lo que dijo el hombre instruido, el venturoso tomó el camino de la derecha. Cargó un peso de seis kilos en su espalda, sin embargo su corazón y su espíritu se salvaron de miles de kilos de miedo y de sentirse en compromiso con los demás. Pero el otro desafortunado soldado, dejó el servicio militar. No quiso someterse a la orden militar y se fue por la izquierda. Fue liberado de soportar la carga de seis kilos, pero su corazón fue oprimido por miles de kilos de endeudamiento y su espíritu encontró innumerables miedos. Emprendió su camino mendigando a todos y temblando ante cada cosa y cada evento, hasta que alcanzó su destino. Y allí fue castigado como un rebelde y un desertor.

En cambio, el soldado que amaba la disciplina militar, cuidaba su valija, arma, y que tomó el camino de la derecha, no fue obligado a nada por nadie, no tuvo miedo y llegó a la ciudad deseada, con un corazón despreocupado y sereno. Allí fue recibido con una merecida recompensa por ser un honorable soldado que ha llevado a cabo con éxito su tarea.

¡Oh alma maligna y rebelde!, uno de aquellos viajeros representa a quienes se rinden a la Ley Divina, mientras que el otro representa la rebeldía y a los que siguen sus propios deseos. El camino es el de la vida, que comienza en el mundo del Espíritu, pasa a través de la tumba y nos lleva hacia el Más Allá. La valija y el arma son la adoración y el temor a Allah. Hay una aparente carga en la adoración, pero hay tal alivio y descanso en su significado, que no se puede describir.

En la oración ritual, los que adoran declaran:

اَشْهَدُ اَنْ لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ

Esto significa: "No hay otro Jálık y Rezzak más que Él. Los males y los beneficios están en Su mano; es Jakím, Él no hace nada en vano. También es Rajim, Su generosidad y

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misericordia son abundantes," debido a creer así, el creyente encuentra la puerta del Tesoro de la Misericordia en cada cosa. Y llama con su súplica. Además, como observa que cada cosa está subyugada a la orden de su propio Rab, se refugia en Él. Pone su esperanza en Él, confiando en Él, se refugia en Él contra toda calamidad. Su fe le da una completa confianza.

Asimismo, la fuente de la valentía es la fe y la adoración en Allah, como sucede con toda virtud verdadera. Y del mismo modo como sucede con toda iniquidad, la fuente de la cobardía es el extravío.

De hecho, para un adorador con un corazón verdaderamente iluminado, si incluso el globo terráqueo se convirtiese en una bomba y explotase, no se asustaría. Podría ver esto con agradable asombro, como una maravilla del Poder del Supremo Soberano. Por el contrario, cuando un famoso filósofo perverso, con una mente muy lúcida pero sin corazón, vio un cometa en el cielo, tembló y exclamó ansiosamente: "¿Acaso el cometa no chocará con la Tierra?". (En una ocasión, los norteamericanos se asustaron de una estrella fugaz que apareció en el cielo, y muchos abandonaron sus hogares durante las horas de la noche).

Sí, a pesar de que el ser humano necesita innumerables cosas, su capital es igual a nada, y es víctima de un número infinito de calamidades, su poder es también igual a nada. Simplemente, la extensión de su capital y poder llegan tan lejos como lo que sus manos pueden alcanzar. Aun así, sus esperanzas, deseos, dolores y angustias llegan tan lejos como el ojo y la imaginación pueden alcanzar. Entonces, cualquiera que no esté totalmente ciego puede ver y entender que para el espíritu humano, que es tan impotente y débil, pobre y necesitado, la adoración, la afirmación de la Unidad de Allah, la confianza en Allah y la sumisión a Él, son una ganancia tan grande, una felicidad y bendición.

Es obvio que el camino seguro, es preferible antes que el peligroso, incluso si la posibilidad de su seguridad es una de diez. Pero en el camino de la adoración, el cual es nuestro asunto ahora, siendo sin daño, hay nueve de cada diez posibilidades de alcanzar el tesoro de la eterna felicidad. Ya que está establecido por el testimonio -que se encuentra en el nivel de consenso y tevatur- de innumerables expertos y sabios que ven las verdades, y hasta el vicioso lo admite, que siendo sin beneficio el camino del pecado y la lujuria termina en la miseria eterna con nueve de cada diez posibilidades. De acuerdo con los informes de aquellos que han descubierto los misterios de la creación, y aquellos que perciben los placeres de la fe, lo que aquí se presenta es absolutamente cierto.

En resumen: Del mismo modo que sucede en el Más Allá, la felicidad en este mundo también reside en la adoración y en ser un soldado para Allah Todopoderoso. En tal caso debemos decir constantemente:

اَلْحَمْدُلِلّٰهِ عَلَى الطَاعَةِ وَالتَوْفِيقِ

y tenemos que dar gracias por ser Musulmanes...