Las Palabras
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Palabra Veintidós

[Esta palabra consiste de dos estaciones]

Primera Estación

﴿ بِسْمِ اللّٰهِ الرَّحْمٰنِ الرَّحِيمِ ﴾
﴿ وَيَضْرِبُ اللّٰهُ الْاَمْثَالَ لِلنَّاسِ لَعَلَّهُمْ يَتَذَكَّرُونَ ﴾
﴿ وَتِلْكَ الْاَمْثَالُ نَضْرِبُهَا لِلنَّاسِ لَعَلَّهُمْ يَتَفَكَّرُونَ ﴾

Una vez dos hombres estaban lavando en un estanque y bajo una influencia extraordinaria perdieron el conocimiento. Cuando abrieron sus ojos, vieron que habían sido transportados a un lugar extraño; era como un país con un orden perfecto, como una ciudad o un palacio. Miraron a su alrededor con total desconcierto; de una manera parecía evidente que era un gran mundo, de otro modo, un país muy ordenado y, de una tercera forma, una ciudad hermosa. Y si todavía podría mirarse de alguna otra forma, sería un palacio que constaba de un mundo verdaderamente magnífico. Viajando alrededor de este lugar extraño, observaron y encontraron seres de otra clase que estaban hablando, sin embargo no podían entender su idioma. No obstante, por sus gestos comprendían que estaban realizando importantes obras y tareas.

Uno de los dos hombres le dijo a su amigo: "Este extraño lugar debe tener alguien que lo regule, este país ordenado debe tener un señor, esta hermosa ciudad debe tener un dueño y este palacio finamente hecho debe tener un maestro constructor. Debemos tratar de conocerlo porque se supone que es él quien nos trajo hasta acá. Si no lo reconocemos, ¿quién nos ayudará? ¿Qué podemos esperar de esos impotentes seres cuyo lenguaje no conocemos y ni siquiera nos prestan atención? Además, seguramente quien hizo este vasto mundo bajo la forma de un país, ciudad y palacio, y que lo ha llenado de arriba abajo con cosas maravillosas, lo embellece con toda clase de adornos y decora con milagros aleccionadores, querrá algo de nosotros y de los que vienen aquí. Debemos conocerlo y descubrir qué es lo que desea".

El otro hombre dijo: "No creo que haya alguien tal como tú dices y que gobierne este mundo por su cuenta".

Su amigo le contestó: "Si no lo reconocemos y permanecemos indiferentes hacia él, no hay ninguna ventaja en ello, es perjudicial y el daño será inmenso. Mientras que si tratamos de conocerlo, no existirán casi dificultades, habrá beneficios y serán grandes. Por lo tanto, no es de ninguna manera sensato permanecer indiferentes hacia él".

El hombre necio dijo: "considero que toda mi tranquilidad y bienestar consiste en no pensar en él. Tampoco me voy a preocupar por cosas que no tienen sentido

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para mí. Todo esto son objetos confusos de la casualidad, que suceden por su propia cuenta. ¿Qué significado tienen para mí? ".

Su amigo inteligente contestó: "esta obstinación tuya, me empujará a mí y a otros hacia el desastre. A veces sucede que todo un país es devastado por un insensato".

Entonces el necio se volvió hacia él y dijo: "Dame alguna prueba de manera decisiva de que este enorme país tiene un único señor y hacedor o déjame solo".

Su amigo le contestó: "Tu obstinación ha alcanzado el grado de la locura y serás la causa de la venida de algún desastre sobre nosotros. Por lo que te mostraré doce pruebas de que el mundo es como un palacio, que este país es como una ciudad, que tiene un único hacedor y sólo él ejecuta y administra todas las cosas. Está completamente libre de toda falta. Este hacedor, no se muestra delante de nosotros pero ve todas las cosas, incluidos nosotros y escucha todas nuestras palabras. Todas sus obras son milagros y maravillas. Todas esos seres que vimos cuyas lenguas no hemos entendido, son sus oficiales".

PRUEBA UNO: Ven y mira cuidadosamente todo lo que hay a tu alrededor; una mano que permanece oculta está trabajando en todas las cosas, porque algo que no tiene ni una onza de fuerza, que es tan pequeño como una semilla, levanta una carga de miles de libras. Y algo que no tiene ninguna partícula de conciencia, está llevando a cabo una obra muy útil y sabia. Esto significa que no trabajan por ellas mismas sino que un oculto poseedor de poder es quien las hace trabajar. Si fuesen independientes, sería necesario que todas las obras que vemos en toda esta tierra sean milagros y cada una de ellas sean hacedoras de maravillas. Y eso es una tontería.

PRUEBA DOS: ¡Ven, mira con cuidado las cosas que adornan a todas estas llanuras, campos y moradas! Hay marcas en cada uno de ellos dando cuenta de aquel que permanece oculto. Simplemente cada uno da noticias de él como un sello o un timbre. Mira en frente de tus ojos: ¿qué hace con una onza de algodón? Veamos cuántos rollos de tela, lino fino y materiales con flores han surgido de él. Veamos cuántas delicias dulces y caramelos redondos se han hecho. Si miles de personas como nosotros se pudieran vestir con ellos y alimentarse de ellos, serían suficientes. ¡Y mira! Ha tomado un puñado de hierro, agua, tierra, carbón, cobre, plata y oro e hizo un poco de carne. ¡Mira eso! ¡Oh hombre necio! Estas obras son específicas de aquel que tiene bajo su dominio toda esta tierra incluyendo cada una de sus partes y las somete a todos sus deseos.

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PRUEBA TRES: ¡Ven, mira a estas obras de arte móviles! Cada una ha sido formada de tal manera que simplemente es una muestra en miniatura de un gran palacio. Todo lo que hay en el palacio se encuentra en estas pequeñas máquinas móviles. ¿Es del todo posible que otro que no sea el hacedor del maravilloso palacio pueda venir e incluirlo en una pequeña máquina? Además, ¿es posible que a pesar de haber incluido todo el mundo en una máquina del tamaño de una caja, pueda haber algo inútil o que pueda ser atribuido a la casualidad? Esto significa que, a pesar de que puedes ver muchas máquinas modernas y habilidosas, cada una es como un sello de aquel que permanece oculto. Más bien, cada una es como un heraldo o una proclamación. A través de su estado dicen: "Somos el arte de Aquel que puede hacer este mundo tan fácil y simple, así es como nos ha creado"

PRUEBA CUATRO: ¡Oh mi amigo terco! Ven, te mostraré algo extraño. ¡Mira! Todas estas obras y cosas en esta tierra han cambiado y están cambiando. No se detienen en ningún estado. Observa cuidadosamente que cada uno de estos cuerpos sin vida y cajas sin sentimientos han tomado la forma de un ser absolutamente dominante. En pocas palabras, es como si cada una dominara a todo las demás. Mira esta máquina que está junto a nosotros; es como si diera órdenes; todas las necesidades y sustancias precisas para su adorno y funcionamiento se apresuran a llegar desde lugares lejanos. Mira más allá: ese cuerpo sin vida está como haciendo gestos; hace que los cuerpos más grandes le sirvan y trabajen en su lugar. Hagan más analogías de esta misma forma.

Simplemente, todas las cosas se subyugan a sí mismas a los seres de este mundo. Si no aceptas la existencia de Aquel que permanece oculto, debes atribuir a las cosas mismas todas sus habilidades, artes y perfecciones en las piedras, tierra, animales y seres semejantes a los seres humanos en todas partes de esta tierra. En lugar de un único hacedor de maravillas, que tu mente considera como poco probable, tienes que aceptar millones como él, que son opuestos entre sí y similares unos a otros, de tal modo que no causen confusión, porque si hay dos jefes en una aldea, dos gobernantes en una ciudad o dos reyes en un país, el resultado sería un caos. Entonces ¿Qué sucede con un líder absoluto e infinito?

PRUEBA CINCO: ¡Oh amigo escéptico! ¡Ven y mira cuidadosamente las inscripciones de este gran palacio, mira todos los adornos de la ciudad y el orden de toda la tierra que se refleja sobre cada una de las obras de arte de este mundo! ¡Mira! Si estas inscripciones no hubiesen sido hechas por el lápiz del que permanece oculto, quien posee infinitos milagros y habilidades y se atribuyen a causas inconscientes, a la ciega casualidad y a la sorda naturaleza, entonces cada piedra y

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cada planta en esta tierra tendría que ser un escritor tan maravilloso que podría escribir miles de libros en cada letra e incluir millones de obras de artes en una sola inscripción. Ahora mira al bordado de las piedras y verás que en cada una están las inscripciones de todo el palacio, las leyes que ordenan la ciudad y los programas que organizan todo el país. En cada caso, todas las inscripciones, todas las obras de arte, son las proclamas de aquel que está oculto y son su sello.

Ya que una letra no puede existir sin dar cuenta de quien la escribe y una obra artística no puede existir sin dar a conocer a su autor, ¿cómo es que un autor que escribe un gran libro en una sola letra y realiza miles de inscripciones en una sola, no debería darse a conocer a través de su escritura?

PRUEBA SEIS: Ven, vamos a salir a la amplia llanura. Sobre ella hay una gran montaña a cuya cima subiremos para que se pueda ver alrededor de todo el país, tomaremos un par de binoculares que nos permitirán ver más de cerca las cosas extrañas que suceden en este lugar desconocido. Durante cada hora suceden cosas que no podemos imaginar. ¡Mira! Estas montañas, llanuras, y ciudades están cambiando rápidamente. ¿Y cómo? Ocurre que millones de cosas están cambiando una dentro de otra de manera regular y ordenada; verdaderas transformaciones maravillosas están sucediendo, así como también millones de telas diferentes están siendo tejidas una dentro de otra. ¡Mira! Estas cosas lindas que conocimos y que nos son familiares están desapareciendo y otras han ocupado su lugar de manera tan ordenada que se parecen en su naturaleza pero son de forma diferente. Es simplemente como si esta llanura y sus montañas fuesen cada una, una página y dentro de ellas se escribieran cientos de miles de libros diferentes. Y están escritos sin problemas ni defectos.

Es imposible que cientos de veces, estos asuntos ocurran por sí mismos. Sí, porque es mil veces imposible que estas obras, que son de formas hábiles y cuidadosas hasta un grado infinito, puedan ocurrir por sí mismas, sino que muestran al artista que las realizó. Además aquel que las hace despliega tales milagros que nada sería difícil para él; es tan fácil para él escribir un libro como miles de libros. Mira a tu alrededor; pone cada cosa en su lugar con perfecta sabiduría y, generosamente muestra sus favores sobre cada uno de los que lo merecen. Retrae y corre los velos generales y las puertas de manera tan bondadosa, que satisface todos los deseos de cada uno. Establece mesas generosamente donde se sirve un festín de bondades para todos los seres humanos y animales de esta tierra. Incluso, cada grupo e individuo recibe uno en particular y adecuado para cada uno. Entonces, ¿existe algo más imposible en el mundo que atribuir estos asuntos que vemos a la casualidad, o entre éstos hay algo en vano o sin propósito, o que muchas manos deban interferir en ellos, o su hacedor no sea capaz de hacer que todos o que cada una de las cosas no estén sometidas a él? ¡Y entonces, mi amigo, encuentra un pretexto frente a esto si puedes!

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PRUEBA SIETE: ¡Ven mi amigo! Ahora dejemos estos temas particulares y vamos a dirigir nuestra atención a las posiciones que tienen en común las partes de este maravilloso mundo en la forma de un palacio. ¡Mira! Se están llevando a cabo obras universales y están sucediendo en este mundo revoluciones generales ordenadas de tal manera, que todas las piedras, suelos, árboles, todo en este palacio observa los sistemas universales del mundo y se adecua a ello como si cada uno actuara voluntariamente. Las cosas que están lejanas se acercan para ayudarse unas con otras. Ahora mira, una extraña caravana apareció proveniente del Oculto. Los asnos que llevan la carga se asemejan a árboles, plantas y montañas. Cada uno lleva una bandeja de provisiones. Y mira, están trayendo el sustento para varios animales que los están esperando de este lado. Mira, la poderosa lámpara eléctrica en esa cúpula de ambos lados que les proporciona luz y cocina toda su comida de tal manera que los alimentos se encuentran unidos por medio de un cordón que sostiene una mano invisible. Y de este lado, vemos estos pequeños animales desdichados, débiles e impotentes; cómo delante de sus cabezas están unidas dos pequeñas bombas llenas de una delicada sustancia, como dos manantiales. Es suficiente para estas impotentes seres solamente pongan sus bocas sobre ellos.

Para resumir: así como todas las cosas a través del mundo se parecen unas a otras, así también observamos que se ayudan entre sí. Así como se ven unos con otros, así también cooperan entre ellos y así como se perfeccionan entre sí, así también se apoyan unos a otros; parados hombro a hombro, trabajan juntos. Hagamos analogías de esto para todas las cosas; son incontables. Por lo tanto, todas estas cosas que demuestran tan decisivamente como que dos más dos son cuatro, también demuestran que todas las cosas están subyugadas al hacedor de este hermoso palacio, es decir, al propietario de este extraño mundo. Todas las cosas están trabajando en Su nombre, todas las cosas son como un soldado bajo su mando, todo cambia a través de su fuerza, todo actúa a través de su mandato, todo está puesto en orden a través de su sabiduría, todas las cosas se ayudan a través de su generosidad y todo se apresura para asistirse entre sí por su compasión, es decir, fueron hechas para esto. ¡Ahora mi amigo, di algo frente a esto, si es que puedes!

PRUEBA OCHO: ¡Ven, mi necio amigo que te crees razonable como mi alma! ¡No quieres reconocer al propietario de este magnífico palacio! Pero todas las cosas lo muestran, lo señalan, dan testimonio sobre él. ¿Cómo puedes negar el testimonio de todas estas cosas? Por lo tanto, si niegas también este palacio y dices: "no hay mundo, ni país", entonces ¡niégate a ti mismo y desaparece o reflexiona y escúchame! Ahora mira, existen elementos uniformes y minerales dentro del palacio y en la tierra. Simplemente, todas las cosas que aparecen en este país se hacen con estos elementos. Esto significa que, a quien pertenezcan estas cosas, todo lo que está hecho con ellas también le pertenece. Quienquiera que sea el dueño del campo, las

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cosechas también le pertenecen. Y a quien le pertenezca el mar, todo lo que hay adentro le pertenece.

Y mira, estos tejidos y materiales adornados, que están hechos de una única sustancia. Es evidente que la misma persona, trajo la sustancia, la preparó y la tejió porque tal obra no permite la participación de otros, en cuyo caso, todo lo tejido y las cosas hechas hábilmente le pertenecen.

¡Y mira! Cada clase de estos tejidos bien manufacturados se encuentran en todas partes del país; se han expandido entre todos sus compañeros y están hechos y tejidos juntos uno dentro del otro, de la misma manera y en el mismo instante. Esto significa que son las obras de una misma persona y el mismo acto a través de un único mandato, de lo contrario, sería imposible su correspondencia y conformidad al mismo instante, de la misma forma y de la misma clase. En cuyo caso, cada una de estas cosas hábilmente formadas, es como una proclamación de aquel que permanece oculto y lo da a conocer. Es como si cada clase de material floral, cada máquina ingeniosa, cada bocado dulce, fuese un sello de aquel que hace milagros; su sello, una marca, un adorno; cada uno se expresa a través de su estado: "¿de quién soy obra de arte, las cajas y negocios donde estoy también son de su propiedad?". Cada inscripción dice: "Aquel que me tejió también hizo el rollo de tela al que pertenezco". Cada dulce dice: "Aquel que me hizo y me cocina, también a él pertenece el caldero en el cual estoy". Y todas las máquinas dicen: "quien me ha hecho, también hizo todo lo que se me parece y lo ha esparcido en la tierra y quien nos levanta en toda la tierra también es él. Esto significa que también es el dueño del lugar, en cuyo caso, quien sea el dueño de todo este lugar y palacio, también puede ser nuestro dueño".

Por ejemplo, para ser el verdadero dueño de una canana o aún de un botón que pertenezca al gobierno, también tendría que ser el dueño de todas las fábricas que los realizan. Si un soldado se jacta de ello, se le dirá: "son propiedad del gobierno". Y se le quitarán y será castigado.

Para resumir: al igual que los elementos que rodean a este país solamente pertenecen a un sólo propietario, de la misma forma las obras de arte que se esparcen por todas partes se parecen entre sí y muestran un único sello, muestran que son el arte de uno solo que gobierna todo.

¡Y así mi amigo! Existe un signo de unicidad, un sello de unidad en este país, es decir, en este magnífico palacio, porque siendo las mismas cosas, algunas lo abarcan todo y mientras son numerosas, algunas muestran una unidad o similitud, ya que se parecen entre sí y se encuentran por todas partes y como una unidad muestran al Único. Esto significa que su hacedor, dueño, señor y artífice tiene que ser uno y el mismo. Además, considera cuidadosamente lo siguiente: detrás del velo del oculto aparece un grueso cordón. Ahora mira, miles de cuerdas salen desde allí; observarás las puntas de las cuerdas: un diamante, un adorno, un favor, un regalo se han unido unos con otros. Regalos adecuados se le da a todos. ¿Sabes qué acto demente es no reconocer o agradecer a aquel que otorga, detrás del extraño velo de lo oculto, tales maravillosos regalos y favores? Porque si no lo reconoces, estás

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obligado a decir: "estas cuerdas están haciendo los diamantes y otros regalos que ofrecen en las puntas". Entonces tendrías que atribuir a cada cuerda el significado de un rey, mientras que delante de tus ojos una mano invisible también hace las cuerdas y las llena de dones. Esto significa que todas las cosas en este palacio señalan al hacedor de milagros más que ellas mismas. Si no lo reconoces, a través de tu negación, caerás cientos de veces más bajo que un animal.

PRUEBA NUEVE: ¡Ven mi irracional amigo! No reconoces al dueño del palacio y no quieres hacerlo porque consideras imposible su existencia. Te desvías a través la negación porque no puedes comprender con tu pequeño cerebro sus artes y actos maravillosos, mientras que la verdadera imposibilidad, dificultad, penuria y problema impresionante es no reconocerlo, porque si lo reconocemos, este completo palacio, este mundo llega tan fácilmente y sin problemas a ser una cosa única; se convierte en el medio para la abundancia y riqueza a nuestro alrededor. Si no lo reconocemos y no existe, entonces todas las cosas serían tan difíciles como todo este palacio, porque todo está tan bien hecho como el palacio. Entonces, ni la abundancia ni la riqueza podrían permanecer. De hecho, ninguna de estas cosas que vemos pasaría por las manos de ninguno y menos por las nuestras. Mira al frasco de conserva atado a esta cuerda. Si no hubiese surgido de la cocina oculta y milagrosa, no lo podríamos haber comprado por cien liras, aunque ahora lo compramos por cuarenta para.

Sí, todo lo poco probable, las dificultades, problemas, e incluso improbabilidades radican en no reconocerlo. Imaginemos que un árbol recibe vida de una raíz, a través de una ley, en un centro; la formación de miles de frutos sería tan fácil como la de uno solo. Pero si todos los frutos estuviesen unidos a distintos centros, raíces y diferentes leyes, cada fruta sería tan difícil de producir como el árbol. Si el equipamiento de un ejército entero está en un centro, a través de una ley y una fábrica y considerando la cantidad, es tan fácil de equipar como equipar a un solo soldado, mientras que si cada soldado fuese equipado desde distintos lugares, entonces equipar un solo soldado equivaldría a tener varias fábricas así como también para todo el ejército.

Al igual que estos dos ejemplos, si en este palacio ordenado, en esta linda ciudad, en este país avanzado, en este magnífico mundo, la creación de todas las cosas se le atribuyeran a un solo ser, seria muy fácil, muy claro. Es la razón de la abundancia infinita, disponibilidad y generosidad que vemos. De otra manera, todo sería tan costoso y difícil que, si todo el mundo fuese dado a unos pocos, incluso así no podrían obtenerlo.

PRUEBA DIEZ: ¡Ven mi amigo, que has entrado un poco en razón! Hemos estado aquí quince días. Si no conocemos las regulaciones de este mundo y no reconocemos a su rey, merecemos ser castigados; no tenemos excusas, porque hemos habitado este lugar por quince días (aunque como nos habían dado un respiro, no nos molestan). Por supuesto no hemos sido abandonados a nuestra suerte. No podemos deambular entre estos seres delicados, equilibrados, sutiles y

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bien formados como un animal y estropearlos; no nos permitirían hacerles daño. Las sanciones del augusto rey de este país están obligadas a ser sorprendentes. Puedes entender qué poderoso y majestuoso es por la forma en que ordena este gran mundo como si fuese un palacio, y lo hace girar como una máquina; administra este gran país como una casa, sin perderse nada. Ve, cómo se llena y se vacía un recipiente continuamente y cómo llena este palacio, este país, esta ciudad, con orden perfecto y lo vacía con perfecta sabiduría; cómo preparan una mesa y luego la limpian, muchas variedades de comidas se traen por orden y se las sirve bajo la forma de una amplia variedad de mesas puestas por una mano invisible en cada parte de este gran país y luego se limpian. La mano oculta limpia una y pone otra en su lugar. Vemos esto también y si usas tu inteligencia, entenderás que dentro de sea inmensa majestad existe una liberalidad infinitamente generosa.

Y mira, así como todas estas cosas dan testimonio de la soberanía y unidad de aquel que permanece oculto, así también estos cambios y revoluciones que pasan sucesivamente como caravanas que se abren y se cierran detrás del verdadero velo, testifican su continuidad y permanencia. Las causas de las cosas desaparecen junto con ellas, mientras que las cosas que les atribuimos, que le siguen, se repiten. Esto significa que aquellas obras no son suyas, sino que son las obras de aquel que nunca perece. Por ejemplo, se entiende que las burbujas sobre la superficie de un río desaparecen y las burbujas que les suceden brillan de la misma manera ya que un constante y elevado poseedor de luz es quien las hace brillar. De manera similar, la velocidad de cambio de estas cosas y las que le suceden asumen los mismos colores, muestran que son las manifestaciones, inscripciones y obras de artes de aquel que es perpetuo, inmortal y único.

PRUEBA ONCE: ¡Ven mi amigo! Ahora te mostraré una prueba decisiva tan poderosa como las diez anteriores. Subiremos a un bote y navegaremos hacia la península, lejos, porque allí estará la clave para este mundo lleno de acertijos. Además, todos están mirando hacia la península y esperan algo desde allí; reciben órdenes desde ese lugar. Mira, vamos hacia allá - ahora hemos llegado y desembarcado en la península. Hay una gran reunión, una gran concurrencia, como si toda la gente más importante del lugar se hubiese reunido. Mira cuidadosamente, esta gran comunidad tiene un líder. Ven, nos acercaremos, debemos familiarizarnos con él. ¡Mira cuántos adornos brillantes tiene, más de mil! ¡Qué fuerza tiene su discurso! ¡Qué agradable es su conversación! En estos quince días he aprendido un poco de lo que dice: "Enséñales que aprendan de mí". Mira, está hablando del rey que hace milagros en este país. Dice: "el glorioso rey me envió a ustedes". Y está mostrando tantas maravillas que no cabe duda de que es un

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enviado especial. Mira cuidadosamente, no solamente los seres de la península están escuchando lo que dice sino que hace que todo el país lo escuche de manera maravillosa. Desde cerca y lejos todos están tratando de escuchar su discurso, no sólo los seres humanos escuchan sino que los animales también. Mira, incluso las montañas están escuchando los mandatos que trae de tal forma que se mueven en sus lugares y los árboles también, se mueven hacia los lugares que les indica. Trae agua de donde desea. Incluso hace que sus dedos sean como un manantial de Kawthar (agua del Paraíso) y les da de beber. Mira, a su signo una lámpara importante en la cúpula de este palacio se divide en dos. Esto significa que todo el país junto con todos sus seres reconoce que es un oficial y un enviado. Le hacen caso y le obedecen, como si supieran que es el más importante y verdadero intérprete de aquel hacedor de milagros que permanece oculto, el heraldo de su dominación, el que revela su misterio y un enviado digno de confianza que comunica sus mandatos. Todos aquellos con inteligencia a su alrededor declaran: "¡Sí, sí, es correcto!" sobre todo lo que dice, y lo afirman. De hecho, a través de la aceptación de sus signos y mandatos, las montañas, los árboles y la gran luz en este país que lo ilumina dicen: "¡Sí, sí, todo lo que dice es verdad!".

¡Insensato amigo mío! ¿Habría alguna contradicción o engaño en lo que respecta al rey hacedor de milagros sobre quién es este ser magnífico, luminoso y serio que tiene miles de adornos particulares que provienen del tesoro del rey y está hablando con toda su fuerza, siendo confirmado por todos los notables de este país y de acuerdo a los atributos del rey que menciona y a los mandatos que transmite? Si existiera algo contrario a la verdad en estas cosas, sería necesario negar este palacio, estas lámparas, esta comunidad, tanto por su realidad como por su existencia. Si puedes, haz una objeción en contra de esto y verás que se destruirá ante el poder de la prueba y se volverá hacia ti.

PRUEBA DOCE: ¡Ven, mi hermano y reflexiona un poco! Te mostraré una prueba más de la fuerza de todas estas once pruebas anteriores. Veamos este luminoso Decreto, que desciende y que todos miran con atención fuera de cualquier veneración o maravilla. Aquel con los miles de adornos se detuvo y está explicando su significado a todo el mundo. Los estilos del Decreto son tan brillantes que atraen la mirada sorprendida de todos y habla de los asuntos de manera tan importante y seria que todos quieren escuchar, porque describe todas las cualidades, acciones, mandatos y atributos de aquel que gobierna toda la tierra, quien ha hecho este palacio, exhibe estas maravillas, así también hay un sello poderoso sobre el decreto, como en todo. ¡Mira! existe un sello inimitable sobre cada línea y cada frase y

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además, los significados verdaderos y ejemplos de sabiduría que afirman, están en un estilo que le es particular, de forma tal que dan el significado de un sello.

Para resumir: El Decreto supremo muestra al Ser Supremo tan claramente como el sol, de tal forma que todos los que no están ciegos pueden verlo.

¡Mi amigo! Si has reflexionado, por ahora es suficiente. Si tienes algo para decir, dilo.

Como respuesta dijo el hombre obstinado: "Solamente puedo decir esto frente a las pruebas que has dado: Eljamdulillah porque he llegado a creer. Creo de una manera tan brillante como el sol y tan claramente como el día que este lugar tiene un solo Málik-i Zulkemál, este mundo, un solo Sajib-i Zulyelál, este palacio, un Sanatkár-i Zulyemál. Que Allah esté complacido contigo, porque me has sacado de mi obstinación y necedad anterior. Cada una de las pruebas que has mostrado era suficiente para confirmar la verdad, pero porque con cada prueba sucesiva, se abren y se revelan niveles de conocimientos más claros, más placenteros, agradables, luminosos y finos, velos de conocimientos y ventanas de amor, esperé y escuché".

La historia bajo la forma de comparación que indica la poderosa verdad de la unidad Divina y de la fe en Allah, ha llegado a su fin. A través de la gracia del Rajman, lo brillante del Corán y la luz de la fe, estableceremos doce 'Destellos' y una introducción desde el sol de la Verdadera unidad Divina que corresponden a las doce pruebas de esta historia.

وَمِنَ اللّٰهِ التَّوْفِيقُ وَالْهِدَايَةُ
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La Segunda Estación de la Palabra Veintidós

﴿ بِسْمِ اللّٰهِ الرَّحْمٰنِ الرَّح۪يمِ ﴾
﴿ اَللّٰهُ خَالِقُ كُلِّ شَىْءٍ وَهُوَ عَلٰى كُلِّ شَىْءٍ وَك۪يلٌ ٭ لَهُ مَقَال۪يدُ السَّمٰوَاتِ وَالْاَرْضِ ٭ فَسُبْحَانَ الَّذ۪ي بِيَدِه۪ مَلَكُوتُ كُلِّ شَىْءٍ وَ اِلَيْهِ تُرْجَعُونَ ٭ وَ اِنْ مِنْ شَىْءٍ اِلَّا عِنْدَنَا خَزَٓائِنُهُ وَمَا نُنَزِّلُهُٓ اِلَّا بِقَدَرٍ مَعْلُومٍ ٭ مَا مِنْ دَٓابَّةٍ اِلَّا هُوَ آخِذٌ بِنَاصِيَتِهَا اِنَّ رَبّ۪ي عَلٰى صِرَاطٍ مُسْتَق۪يمٍ ﴾

Introducción

En mi tratado intitulado Katre, que es sobre la fe en Allah, el polo principal del pilar de la fe, expliqué brevemente la evidencia de la existencia y de la unidad de Yenáb-i Jak dada por todos los seres a través de cincuenta y cinco lenguas. También, en el tratado Nokta, mencioné cuatro pruebas universales de las evidencias de la existencia y de la unidad de Yenáb-i Jak cada una de las cuales tiene la fuerza de mil pruebas. Además, ya que he tratado en aproximadamente doce de mis tratados en árabe cientos de pruebas decisivas que demuestran la necesaria existencia y unidad de Yenáb-i Jak, me contentaré con aquellas y ahora no voy a emprender ninguna investigación profunda. Sólo, intentaré explicar en esta Palabra Veintidós, doce 'Destellos' del sol de la fe en Allah que he escrito brevemente en otras partes de Risale-i Nur.

PRIMER DESTELLO: La afirmación de la unidad Divina es de dos tipos. Por ejemplo, si los bienes de una persona rica llegan a un mercado o a una ciudad, hay dos formas con las que uno puede saber si son suyos. Una es breve y simple, como con la gente común, que es: "Nadie más que él es capaz de tener esta cantidad vasta de bienes". Pero cuando están bajo la supervisión de una persona común como esa, mucho de ello puede ser robado; otros pueden reclamar ser el dueño de parte de ello. La segunda manera es leyendo sus escritos en cada paquete, reconociendo su firma en cada rollo, y viendo el sello en cada billete, la persona declara: "Todo pertenece a esa persona". Acá, todo en efecto muestra a esa persona. De igual modo, la afirmación de la unidad Divina es de dos tipos:

Uno es la afirmación superficial y común de la unidad Divina que dice: "Yenáb-i Jak es Uno, no tiene copartícipes ni nada que se Le compare. Este universo es Suyo".

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El Segundo es la verdadera afirmación de la unidad Divina que, al ver en todo la marca de Su poder, el sello de Su soberanía, y las inscripciones de Su pluma, es para abrir una ventana directamente sobre Su luz de todo y para confirmar y creer con casi la certeza de verlo que todo surge de la mano de Su poder y que de ninguna manera Él tiene algún copartícipe o asistente en Su Divinidad o en Su Dominación o en Su Soberanía, y así obtener una especie de conciencia perpetua de la presencia Divina. En esta Palabra, mencionaremos rayos que demuestran esa verdadera afirmación pura y elevada de la unidad Divina.

Un Recordatorio dentro del Primer Punto: ¡Oh, descuidado adorador de las causas! Las causas son un velo; porque la dignidad y la grandeza Divina requieren que sean así. Pero aquello que actúa y realiza los asuntos es el poder del Eterno Suplicado; porque la unidad y la gloria Divina requieren que sea así y necesitan su independencia. Los oficiales del Sultan-i Ezelí no son ejecutivos de la soberanía de la dominación, son los heraldos de Su soberanía y los observadores de Su dominación. Su propósito es dar a conocer la dignidad de poder y majestuosidad de la dominación, para que el poder no se asocie con los asuntos básicos y humildes. No como un rey humano, contaminado por la impotencia e indigencia, que en consecuencia toma a los oficiales como copartícipes. Es decir, las causas han sido ubicadas para que la dignidad del poder pueda ser preservada desde el punto de vista superficial de la mente. Porque como las dos caras de un espejo, todo tiene una cara exterior que mira hacia este mundo manifiesto, que se parece al rostro colorido del espejo y puede reflejar varios colores y estados, y otra cara interna que mira hacia su Creador, que se parece al rostro brillante del espejo. En la cara externa que mira hacia el mundo manifiesto tal como estados incompatibles con la dignidad y la perfección del poder del Eterno Suplicado, entonces las causas han sido puestas tanto para ser la fuente como el medio de esos estados. Pero en la cara interna, la de la realidad que mira a su Creador, todo es transparente y bello; es apropiado que el poder en sí mismo se asocie con ello. No es incompatible con su dignidad; en consecuencia, las causas son puramente aparentes y en la cara interna de las cosas, en realidad no tienen verdadero efecto.

Una instancia de sabiduría más en las causas aparentes es esta: las causas han sido puestas para los reclamos injustos y las objeciones infundadas se dirijan a ellas y no al Ádil-i Mutlak. Porque las faltas surgen de ellas, de su incapacidad y falta de habilidad. Una comparación narrada ejemplificará e ilustrará en forma sutil este misterio:

El Ángel Azrael (la paz sea sobre él) le dijo a Yenáb-i Jak: "Tus siervos se quejarán sobre mi mientras estoy llevando a cabo mi tarea de tomar posesión de los espíritus de los que están muriendo; estarán resentidos conmigo". Entonces Yenáb-i Jak le dijo a través de la lengua de la sabiduría: "Dejaré el velo de los desastres y las enfermedades entre tú y mis siervos para que los reclamos se dirijan a ellos, y no se indignen contigo". Entonces mira, las enfermedades son un velo; lo que uno imagina que son las cosas malas en la hora señalada se les atribuye a ellas, y lo que son en realidad las cosas buenas en los espíritus de los que están muriendo se le atribuyen a Azrael (p) y su deber. Azrael (p) es también un velo; es un supervisor de esa tarea y un velo del poder Divino para que ciertas condiciones cuando los espíritus son atrapados que son aparentemente poco amables y son inapropiadas para la perfección de la misericordia sean atribuidas a él.

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Sí, la dignidad y la grandeza Divina demandan que las causas sean un velo en manos del poder desde el punto de vista de la mente, mientras que la unidad y la gloria Divina demandan que las causas retiren sus manos del verdadero efecto.

SEGUNDO DESTELLO: ¡Mira este jardín del universo, este huerto de la tierra; mira cuidadosamente al bello rostro de los cielos dorados con estrellas! Verás que sobre todas las obras de artes esparcidos y desparramados sobre ellos están las marcas particulares del Jálık-i Kullí Shey, sobre todos los seres son sellos especiales del Sáni'-i Kull-i Shey, los niveles están escritos en las páginas de noche y día, el verano y el invierno; todos publicados por la pluma de poder, son inimitables firmas ilustres de un Sáni-i Zulyelal, un Fátir-i Zulyemál. Ahora mencionaremos algunas de esas marcas, sellos y firmas por medio del ejemplo:

Por ejemplo, de las innumerables marcas, considera esta de las muchas que están ubicadas sobre la vida: «Él hace todo de una sola cosa y hace una cosa de todo». Porque Él hace los innumerables miembros y sistemas de los seres vivos de un fluido y también de agua simple que está ebria. Así, hacer que una cosa sea todo es seguramente el trabajo de Un Ser que posee Kadír-i Mutlak. Y Un Ser Que con orden perfecto transforma en un cuerpo particular a las numerosas sustancias de los innumerables alimentos que se comen, ya sea vegetal o animal, y teje de ellos una piel particular, y hace miembros de ellos, es seguramente un Kadír-i Kull-i Shey y un Alím-i Mutlak. Por cierto, Jálık-i Mevt y Jayat administra la vida a través de Su sabiduría en este taller del mundo a través de la ley emanada de Sus órdenes tan milagrosas; sólo Quien sostiene a todo el universo en el puño de Su poder podría aplicar esa ley y hacerla cumplir. Así, si tu mente no se extingue y tu corazón no es ciego, comprenderás que lo que hace una cosa de todo con perfecta facilidad y orden, y hace un todo de una sola obra de arte con perfecto equilibrio y orden; es una marca particular del Sáni de todo y un sello especial del Jálık-i Kullí Shey.

Por ejemplo, si ves que junto con tejer cien rollos de tela ancha y varias otras telas como la seda o la batista de sólo algunos gramos de algodón, un hacedor de maravillas hace muchas comidas de él como dulces y postres, luego ves que toma un puñado de hierro y piedra, miel y manteca, agua y tierra, y hace un poco de oro delicado; seguramente dirías que posee un arte único, porque todos los elementos de la tierra están subyugados a sus órdenes y todas las sustancias de la tierra sujetas a su palabra. Por cierto, la manifestación de poder y sabiduría de la vida es mil veces más maravilloso que este ejemplo.

Así, una marca sobre la vida de entre tantas.

TERCER DESTELLO: ¡Mira los seres vivos dando vueltas en este universo que fluye, en estos seres que fluyen! Verás que en cada uno hay muchos sellos ubicados por Jayy-i Kayyum. Uno de ellos es: un ser vivo, por ejemplo, un ser humano, es una muestra en miniatura bastante simple del universo, una fruta del árbol de la creación, y una semilla del mundo, porque él comprende las muestras de la mayoría de los tipos de seres del mundo. Es como si el ser vivo fuera una gota filtrada del universo en una medida extremadamente delicada. Entonces, para crearlo y para ser su Sustentador, uno tiene que sostener a todo el universo en el puño de su poder.

Así, si tu mente no está inmersa en engaños, comprenderás que hacer una palabra de poder, por ejemplo, una abeja, un diminuto índice de la mayoría de las cosas, y escribir en una página, por ejemplo en el ser humano, la mayoría de los

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asuntos en este libro del universo, e incluir en un punto, por ejemplo en una diminuta semilla de higo, el programa de una poderosa higuera, y mostrar en una sola letra, por ejemplo en el corazón humano, las obras de todos los Nombres Divinos manifiestos en las páginas del macrocosmos que lo abarca, y escribir en el ser humano la facultad de la memoria, que está situada en un lugar del tamaño de una lenteja, suficientes escritos como para llenar una biblioteca, e incluir en esa pequeñísima facultad un índice detallado de todos los eventos del cosmos; hacer todas estas cosas es seguramente una marca particular del Jálık-i Kullí Shey, Rabb-i Zulyelál del universo.

Así, si un sello de muchos sellos de Allah, Sustentador sobre los seres vivos muestran su luz y hacen leer Sus signos, si tú eres capaz de ver y considerar todos esos sellos a la vez, ¿no declararías:

سُبْحَانَ مَنِ اخْتَفٰى بِشِدَّةِ ظُهُورِهِ

CUARTO DESTELLO: ¡Mira con cuidado a los seres multicolores y las obras de arte diversas que nadan en los mares de los cielos y que están desparramados sobre la faz de la tierra! Verás que sobre cada uno hay firmas inimitables del Shems-i Ezelí. Tal como las marcas sobre la vida y los sellos sobre los seres vivos son aparentes y vimos uno o dos de ellos, así también están esas firmas sobre el hecho de dar vida. Ya que las comparaciones acercan los significados profundos al entendimiento, demostraremos esta verdad con una comparación.

Por ejemplo, desde los planetas hasta las gotitas de agua, hasta los fragmentos pequeños de vidrio y los copos de nieve brillantes; una firma desde la imagen y el reflejo del sol, un acto luminoso particular al sol, es evidente. Si no aceptas los pequeños soles aparentes en aquellas innumerables cosas como que son la manifestación del reflejo del sol, debes aceptar la real existencia de un sol verdadero y natural en cada gotita y fragmento de vidrio frente a la luz, y en cada manchita transparente ante él, así descendiendo a las profundidades de la demencia.

Del mismo modo, hay semejante firma sobre todos los seres vivos con respecto a dar vida de entre las manifestaciones luminosas del Shems-i Ezelí, que suponiendo que todas las causas se juntaran y tuvieran el poder de actuar y voluntad propia, aún así no podrían imitar esa firma. Porque los seres vivos, todos los milagros del poder Divino, son puntos donde se focalizan los Nombres Divinos, que son como los rayos del Shems-i Ezelí. Si esa extraña inscripción de arte, ese orden maravilloso de sabiduría, esa manifestación del misterio de la Unicidad sobre los seres vivos no se le adjudica al Zát-i Ejad-i Samed, es necesario aceptar que hay, oculto dentro de cada ser vivo e incluso en una mosca o en una flor, un poder creativo infinito, un conocimiento que abarca todas las cosas, una voluntad absoluta con la que gobernar el universo, e incluso los atributos externos propios al Váyib-ul Vuyud, así se cae en el nivel más ridículo del extravío y la superstición. Bastante simple, se necesita atribuirle una Divinidad a cada partícula de la flor o de la mosca. Porque se le dio un estado a aquellas partículas, en especial si son semillas, por medio del cual consideran al ser vivo del que son parte, y asumen una posición acorde a sus sistemas y orden. La partícula está incluso en una posición para ver a todos los miembros de las especies a las cuales su ser vivo pertenece, o a una mosca con alas para ser plantadas en un lugar apropiado para la continuidad de su especie y para plantar la bandera de la especie. De hecho, mantiene una posición por medio de la

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cual las transacciones de ese ser vivo con todos los otros seres puedan continuar, y sus relaciones con ellos conectados con sustancia ya que está necesitado de todos ellos.

Así, si esa partícula no es un oficial de Kadír-i Mutlak, si su relación con Él se corta, tiene que adjudicársele un ojo que ve todas las cosas y una conciencia que abarca todas las cosas.

En breve: Si los soles de miniatura y los variados colores en las gotitas de agua y fragmentos de vidrio no son atribuidos al reflejo del sol y a la manifestación de su reflejo, uno tiene que aceptar la existencia de innumerables soles en lugar del único sol; es necesario aceptar una superstición absolutamente imposible. De exactamente la misma manera, si no se atribuye todo al Kadír-i Mutlak, es necesario aceptar a infinitos dioses en lugar de Allah, Uno y Único; por cierto, tantos dioses como cantidad de partículas existentes en el universo, cayendo así al nivel del delirio de aceptar imposibilidades multiplicadas por cien.

Para resumir: De cada partícula se abren tres ventanas hacia la luz de la unidad y la necesaria existencia del Shems-i Ezelí:

Primera Ventana: Cada partícula es como un soldado que tiene una relación con cada una de las esferas de la milicia, es decir, con su pelotón, su compañía, su batallón, su regimiento, su división, y el ejército y con las tareas acordes a esas relaciones, y las acciones acordes a las obligaciones y con las regulaciones del ejército.

Por ejemplo, una partícula sin vida en la pupila de tu ojo tiene relaciones con tu ojo, tu cabeza, tu cuerpo, tus poderes reproductivos, y atracción y repulsión, con tus venas y arterias, nervios motores y sensoriales, con el resto de la raza humana; y tiene obligaciones en relación a cada uno. Esto le muestra en forma evidente a los ojos que no son ciegos que es la obra de arte y oficial a cargo del Kadír-i Ezelí, y que está bajo su comando.

Segunda Ventana: Cada molécula del aire puede visitar todas las flores y frutas. También puede entrar a ellas y trabajar dentro de ellas. Si no es un oficial subyugado de un Kadír-i Mutlak Que ve y sabe todas las cosas, aquella molécula que deambula debería conocer todos los sistemas y estructuras de las frutas y flores y su arte, y el diseño de todas las distintas formas que los visten con su arte perfecto y abarcativo. Así, aquella partícula muestra tan claramente como el sol los rayos de la luz de la unidad Divina. Tú puedes comparar la luz con el aire, y la tierra con el agua.

En todo caso, las fuentes originales de las cosas son estas cuatro sustancias. De acuerdo con las ciencias modernas ellas son el hidrógeno, el oxígeno, el carbono y el nitrógeno, que son los componentes de aquellos elementos.

Tercera Ventana: Tú llenas una maceta con algo de tierra, que está compuesta de partículas y es el medio para el crecimiento de cualquier planta de flores o frutas, entonces pones algunas semillas en ella. Al igual que la semilla de los animales que no difiere sino que es un fluido, las semillas de todas las plantas de flores y frutos del mundo no difieren unas de otras. Al estar compuestas de carbono, nitrógeno, hidrógeno y oxígeno, sólo difieren en virtud del programa de sus progenitores, depositados en ellas a través de los escritos inmateriales de la pluma de la Determinación Divina.

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Así, si ponemos estas semillas a la vez en la maceta, creemos que según lo que ya ha ocurrido, cada planta aparecerá junto a sus formas, diseños y partes maravillosos. Si aquellas partículas no son oficiales bajo las órdenes de quien conoce todos los estados y condiciones de todo, es capaz de darle a todo un ser apropiado y todo lo que necesita y a cuyo poder todo está subyugado con absoluta facilidad, cada partícula de la tierra debería entonces contener tantas fábricas inmateriales e imprentas como la cantidad de todas las plantas de flores y frutas, para que pueda ser la fuente de todos aquellos varios y diferentes seres cuyas partes, miembros y formas son todas distantes y diferentes unas de otras. De lo contrario es necesario atribuir a todos esos seres un conocimiento abarcativo y un poder capaz de formarlos, para que puedan ser el medio de lo mencionado anteriormente.

Es decir, si la conexión con Yenáb-i Jak se corta, es necesario aceptar que hay tantos dioses como cantidad de partículas de tierra, y esto es una superstición imposible acrecentada mil veces más. Sin embargo, cuando son los oficiales, se vuelve extremadamente fácil. Así como en el nombre del rey y a través de su poder, un soldado común de un rey poderoso puede hacer que todo un país emigre, o se unan dos mares, o tomar a otro rey como prisionero, para que a la orden del Sultan Eterno, una mosca se deshizo de Nimrod, y una hormiga destruyó el palacio del Faraón, arrasándola hasta el suelo, y una semilla de higuera soporta la carga del árbol de higos.

Además, en cada partícula hay dos verdades más que atestiguan la necesaria existencia y unidad del Sáni. Una es que junto con su impotencia absoluta, cada una realiza tareas muy importantes y variadas. La otra es que a pesar de no tener vida, cada una conforma el orden universal y los sistemas, así demostrando una conciencia universal. Es decir, a través de la lengua de su impotencia cada partícula atestigua la necesaria existencia del Kadír-i Mutlak, y de que conforma al orden del mundo, cada una atestigua Su unidad.

كَمَا اَنَّ فِي كُلِّ ذَرَّةٍ شَاهِدَيْنِ عَلٰى اَنَّهُ وَاجِبٌ وَاحِدٌ كَذٰلِكَ فِي كُلِّ حَىٍّ لَهُ آيَتَانِ عَلٰى اَنَّهُ اَحَدٌ صَمَدٌ

Sí, sobre todos los seres vivos hay un sello de la unicidad Divina y una marca del Eternamente Adorado. Porque cada uno demuestra junto al espejo de su ser la mayoría de los Nombres Divinos, las manifestaciones que son aparentes en el universo. Bastante simple, como un punto para focalizar, cada uno demuestra la manifestación del Nombre Más Grande de Jayy-i Kayyum. Así, ya que muestra una especie de sombra de la unicidad de la Esencia Divina bajo el velo del Nombre de Mujyí, carga una marca de la unicidad Divina. Y ya que el ser vivo es como una muestra en miniatura del universo y una fruta del árbol de la creación, muestra un sello del Eternamente Adorado que, con total facilidad en la diminuta esfera de su vida, hace ver sus necesidades, que son tantas como el universo. Es decir, esto muestra que tiene un Rab Cuya consideración y favor toman el lugar de todas las cosas. Todo lo que existe no puede tomar el lugar de un poco de Su consideración.

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نَعَمْ يَكْفِي لِكُلِّ شَىْءٍ شَىْءٌ عَنْ كُلِّ شَىْءٍ * وَلَا يَكْفِي عَنْهُ كُلُّ شَىْءٍ وَلَوْ لِشَىْءٍ وَاحِدٍ

Además, esta situación que su Sustentador no necesita nada, ni nada disminuye Su tesoro, ni nada en absoluto es difícil para Su poder. Esto, entonces, es una especie de sello de la sombra del 'Eternamente Adorado'. Así, sobre cada ser vivo hay un sello de unicidad Divina y una marca del Eternamente Adorado. Sí, a través de la lengua de su vida, cada ser vivo recita:

﴿ قُلْ هُوَ اللّٰهُ اَحَدٌ * اَللّٰهُ الصَّمَدُ ﴾

Además de estos dos sellos hay muchas otras 'ventanas' más importantes, pero ya que han sido explicados en detalle en otros lugares, nuestra discusión aquí ha sido breve.

Al ver que cada partícula que existe a la vez abre tres ventanas y dos aberturas hacia la unidad del Váyib-ul Vuyud, y la vida también abre dos puertas, puedes comparar cómo todos los niveles de los seres desde una partícula hasta el sol esparcen la luz del conocimiento del Zát-i Zulyelal.

Así, puedes comprender y comparar con esto, los niveles de progreso en el conocimiento de Allah, y los niveles de conciencia de Su presencia.

QUINTO DESTELLO: Si un libro está escrito a mano y en forma de carta, una sola pluma es suficiente para escribirlo, mientras que si es impreso, se necesita tantas partes de la imprenta como cantidad de letras del libro para que pueda imprimirse y comenzar a existir. Si la mayor parte del libro está escrito con una caligrafía extremadamente delicada dentro de alguna de sus letras, como la sura Ya. Sin. Escrita dentro de las letras árabes ya y sin, entonces para imprimirse se necesitan todas las pequeñas partes de la imprenta para solo esas letras.

De igual modo, si dices que el libro del universo es el escrito de la pluma de poder del Eternamente Adorado y la misiva del Uno y Único, viajas por un camino razonable tan fácilmente como sea necesario. Pero si lo atribuyes a la naturaleza y a las causas, viajas por un camino tan difícil y lleno de superstición y engaños que sería algo imposible e inaceptable. Porque entonces debería estar presente en cada pedazo de tierra y cada gota de agua y en cada porción de aire millones de impresas de metal e innumerables fábricas inmateriales, que pudieran diseñar y formar la cantidad incalculable de obras de arte de flores y frutas. De lo contrario uno tiene que aceptar que tienen un conocimiento y poder abarcativo sobre todas las cosas para que puedan ser la verdadera fuente de aquellos seres. Porque cada pedazo de tierra, de agua y aire puede ser la fuente de la mayoría de las plantas. Sin embargo, las plantas, ya sea con flores o con frutos, están formadas de una manera tan bien ordenada, equilibrada y que son tan distintivas y diferentes en su naturaleza unas de otras; que se necesitaría una fábrica inmaterial diferente o una imprenta distinta para cada una. Eso significa, si la naturaleza deja de ser un diseño y se convierte en la fuente, es necesario que todo contenga las máquinas para hacer todo lo demás. La adoración de la naturaleza está, en consecuencia, basada en una idea tan supersticiosa que incluso aquellos que suscriben a ella se avergüenzan. ¡Ve la

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sinrazón infinitamente delirante de los desviados, que se creen inteligentes, y aprende la lección!

En breve: Cada letra de un libro se describe como una letra y señala su propia existencia de un modo, mientras que describe a su escritor con diez palabras y lo muestra de muchas maneras. Por ejemplo: "Quien me escribió tiene una caligrafía delicada. Su pluma es roja, y así sucesivamente". De la misma manera, cada letra del libro poderoso del universo se señala tanto a sí misma como a su propio tamaño y a sus seres físicos, pero describe los Nombres del Nakkash-i Ezelí como odas, y da testimonio de Quien le da significado y señala a Sus Nombres con tantos dedos como cantidad de atributos. Eso significa que incluso si negara tanto a sí mismo como al universo como los tontos sofistas, aún así uno no debería negar al Sáni-i Zulyelal.

SEXTO DESTELLO: Tal como Jálık-i Zulyelal ha ubicado sobre las cabezas de todos Sus seres y sobre las frentes de todos Sus seres artísticos los sellos de Su unicidad, algunos de los que has visto en los Destellos anteriores, de modo tan brillante Él ha ubicado muchas marcas de unicidad sobre todos las especies y numerosos sellos de unidad sobre todo los universales, así como también las variadas marcas de unidad sobre el mundo como un todo. De aquellos muchos sellos y marcas, señalaremos un sello y una marca en la página la faz de la tierra en la primavera. Es así:

Nakkash-i Ezelí haga surgir a la vida en la primavera y en el verano al menos trescientas mil especies de plantas y animales con completa distinción y diferenciación, con total orden y separación en medio de la mezcla y la confusión infinita, es una marca de la unidad Divina tan clara y brillante como la primavera misma. Sí, cualquiera con una pizca de conciencia comprenderá que crear con orden perfecto al mismo tiempo que hace revivir a la tierra muerta en la primavera, trescientas mil muestras de la resurrección de los muertos, y escribir sin faltas, errores o deficiencias, de manera muy equilibrada, bien proporcionada, bien ordenada y perfecta, los miembros individuales de trescientas mil especies diferentes una dentro de la otra sobre la faz de la tierra, es sin duda alguna un sello particular de un Zát-i Zulyelal, un Kadír-i Zulkemál, un Jakím-i Zulyemál, que posee infinito poder, conocimiento abarcativo y una voluntad de gobernar todo el universo. El Sabio Corán decreta:

﴿ فَانْظُرْ اِلٰٓى آثَارِ رَحْمَةِ اللّٰهِ كَيْفَ يُحْيِي الْاَرْضَ بَعْدَ مَوْتِهَا اِنَّ ذٰلِكَ لَمُحْيِي الْمَوْتٰى وَهُوَ عَلٰى كُلِّ شَىْءٍ قَد۪يرٌ ﴾

Sí, es ciertamente fácil resucitar al ser humano para el Poder del Creador que, en sólo algunos días, demuestra los ejemplos de trescientas mil resurrecciones al darle vida a la tierra. Por ejemplo, ¿se le podría decir al Demostrador de Milagros Que con una señal removerá las montañas de Gelincik y Sübhan: "¿Eres capaz de remover de este valle esta roca enorme que está bloqueando nuestro camino?"? De igual modo, ¿se le puede decir de un modo que infiere duda a un Kadír-i Jakím, un Kerím-i Rajím, Quien creó el cielo y las montañas y la tierra en seis días y constantemente los llena y los vacía: "¿Puedes removernos de este estrato de la

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tierra que fue preparado y dispuesto en la eternidad y está bloqueando nuestro camino hacia tu banquete? ¿Puedes nivelar la tierra y dejarnos pasar?"?

Tú observaste un sello de unidad Divina sobre la faz de la tierra durante el verano. ¡Ahora, mira! Una lámpara de unidad es claramente obvia sobre los residuos vastos, sabios y perspicaces de la primavera sobre la faz de la tierra. Porque esa actividad está en una escala absolutamente vasta, y la inmensidad está junto a la velocidad absoluta, y esa velocidad está junto a una munificencia absoluta, y junto a ellas, un orden absoluto y una belleza absoluta de arte y exquisiteces de la creación son evidentes. Esto forma un sello que podría pertenecer sólo a alguien que posea infinito conocimiento y poder ilimitado. Sí, vemos que sobre la tierra dentro de una extensión absoluta hay una creación, una disposición y una actividad en una escala absolutamente vasta. Y ellas ocurren dentro de ese vasto alcance con absoluta velocidad. Y junto con esa velocidad y vasto alcance, una munificencia absoluta es evidente en la multiplicación de los seres individuales. Y junto con esa munificencia, vasto alcance y velocidad, una facilidad absoluta es evidente. Y crear el orden absoluto y la belleza de arte excepcional para que se vea en todas las especies e individuos; la perfecta diferenciación dentro de la entremezcla infinita, y las obras valiosas dentro de la abundancia extrema, la correspondencia completa en una escala extensiva, las maravillas artísticas con la más grande facilidad; para demostrar un arte maravilloso y una actividad milagrosa al mismo tiempo, en todos lados, de la misma manera, en todos los individuos; junto con esa munificencia, facilidad, velocidad y vasto alcance, está ciertamente y sin duda la marca de Uno Quien a pesar de no estar en ninguna parte, está presente en todos lados y ve todo en todas partes. Nada se oculta de Él, y nada es difícil para él. Las partículas y las estrellas son iguales en relación a Su poder.

Por ejemplo, en un jardín de la munificencia de ese Rajím-i Zulyemál, conté los racimos que colgaban de una vid de dos dedos de grosor, que los vi como si fueran una pequeña semilla entre los racimos de Sus milagros: había ciento cincuenta y cinco. Conté las uvas en un racimo: había alrededor de ciento veinte. Pensé: si esta vid fuera una canilla de que fluyera agua con miel y produjera agua constantemente, sería apenas suficiente para los racimos que, ante este calor, toman de esos cientos de pequeños surtidores del sorbete de misericordia. Sin embargo, sólo obtiene ocasionalmente un poco de humedad. Quien hace esto, entonces, debe ser seguramente poderoso sobre todas las cosas.

سُبْحَانَ مَنْ تَحَيَّرَ فِي صُنْعِهِ الْعُقُولُ

SÉPTIMO DESTELLO: ¡Mira! Sin dificultad puedes ver los sellos del Zát-i Ejad-i Samed sobre la página de la tierra, entonces eleva tu cabeza, abre tus ojos, y mira también al gran libro del universo. Verás que sobre él, como una marca completa de unidad se lee lo que es tan claro como grande. Porque como los componentes de una fábrica o los miembros de un palacio o ciudad, estos seres se apoyan unos a otros diciendo: «¡Aquí estoy, a tu servicio!» Asistiéndose unos a otros, trabajan juntos en orden. Uniendo fuerzas, le sirven a los seres vivos. Cooperando y teniendo un mismo objetivo, obedecen al Mudebbir-i Jakím. Se ajustan a una norma de mutua asistencia que está vigente desde el sol y la luna, la noche y el día, el invierno y el verano, hasta las plantas que vienen en auxilio de los animales hambrientos y

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necesitados, y los animales que se apresuran a ayudar a los seres humanos débiles y nobles, e incluso las sustancias nutritivas vuelan para asistir a los infantes delicados y débiles y las frutas y partículas de alimentos que pasan en ayuda de las células del cuerpo. Muestran a cualquiera que no esté ciego que están actuando a través de la fuerza de un Murebbi único y generoso, y bajo las órdenes de un Mudebbir de Todo único y muy sabio.

Así, por un lado, este apoyo y esta asistencia mutua, esto de responder a las necesidades de unos y otros, esto de ser abarcativos, esta subyugación, este orden, dan testimonio decisivo de que los seres son administrados y están organizados por un único Mudebbir; son obligados y dirigidos por un único Murebbi. Por otro lado, esta gracia perfecta dentro de la sabiduría universal que se ve claramente en el arte de las cosas; y la misericordia abarcativa que brilla dentro de la providencia; y la sustancia esparcida sobre esa misericordia desparramada como para responder las necesidades de todos los seres vivos que necesitan sustento; todo esto forma una marca de unidad Divina tan brillante que cualquiera cuya mente no esté extinguida por completo, lo comprende y cualquiera que no sea completamente ciego lo ve.

Sí, un velo de sabiduría que demuestra la intención, la conciencia y la voluntad ha cubierto a todo el universo y sobre ese velo de sabiduría se ha desplegado un velo de gracia y favor que exhibe beneficencia, adornos, decoraciones y benevolencia; y sobre ese velo adornado de favor, una prenda de misericordia mostrando los destellos de dar a conocer y de hacerse amar, de otorgar y conceder los regalos, ha envuelto al universo; y desplegado sobre ese velo iluminado de misericordia universal hay una mesa de provisiones en general que muestran bondad y otorgamiento, benevolencia y compasión perfecta, alimentación y favor Divino.

Sí, todos los seres desde las partículas hasta los soles, ya sean individuales o especies, grandes o pequeños, han sido vestidos con una magnífica camisa de sabiduría bordada con frutas, objetivos, beneficios y propósitos; y, sobre la camisa que muestra sabiduría, una prenda de favor bordada con flores de gracia y beneficencia se ha cortado según la estatura de las cosas; y, sobre esa prenda ornamentada de favor, una mesa general de sustento se ha servido, iluminada con destellos de amor, otorgamiento, afecto y la garantía de los regalos, a los que las decoraciones de misericordia se han unido, y que, junto con el otorgamiento de aquellas decoraciones iluminadas y enjoyadas, es suficiente para todos los grupos de seres vivos sobre la faz de la tierra cubriendo todas sus necesidades. Así, este asunto señala a un Zát-i Zulyemál que es Jakím, Kerím, Rajím y Rezzak. Lo muestra tan claro como el sol.

¿Es así? ¿Es que todo necesita de sustento?

Sí, como los seres individuales necesitan de sustento y todas las necesidades para continuar sus vidas, vemos que todos los seres del mundo, en especial los seres vivos, ya sean universales o particulares, todos o partes, tienen muchos deseos y necesidades, materiales y de otro tipo; para su existencia, sus vidas y la continuación de sus vidas. Pero sus anhelos y necesidades son para las cosas que sus manos no pueden alcanzar de ninguna manera y su poder es insuficiente para la más pequeña de ellas. Aún así, vemos que todos sus deseos y sustento material e inmaterial se les da

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﴿ مِنْ حَيْثُ لَا يَحْتَسِبُ ﴾

desde lugares insospechados, con perfecto orden, en el momento apropiado, de una forma adecuada, con perfecta sabiduría. Y entonces, ¿es que este anhelo y esta necesidad de los seres, esta manera de ayuda y asistencia oculta; no muestra a un Murebbi-i Jakím-i Zulyelal, un Mudebbir-i Rajím-i Zulyemál?

OCTAVO DESTELLO: Cualquier tipo de semilla plantada en un campo muestra que el campo debe estar a disposición del dueño de la semilla, y que la semilla también está a disposición de quien tiene el control del campo. De igual modo, el campo fértil de seres conocidos como los elementos y su universalidad e integridad; así como también su identidad y naturaleza no compleja, y las plantas y los animales -estas frutas de misericordia, milagros de poder, y palabras de sabiduría conocidas como seres- y el hecho de que se esparzan a la mayoría de los lugares y se establezcan en todos lados así como también el que sean similares y se parezcan unas a otras, muestran que están a disposición de un único Sáni'-i Mu'ciznumá, y de tal modo que es como si cada flor, fruta y animal es un sello, una marca y una firma de su Sáni. Donde quiera que se encuentre, cada uno dice a través de su estado: "Sea de quien sea yo un sello, el lugar donde me encuentro también es obra suya. Sea de quien sea yo una marca, este lugar es una misiva Suya. Sea de quien sea yo una firma, esta tierra también es Su tejido". Eso significa, ser el Sustentador del ser más pequeño es propio de Quien sostiene todos los elementos en el puño de Su poder. Cualquiera que no sea ciego puede ver que regular y gobernar al más simple de los animales es propio de Quien tiene a todos los animales, las plantas y los seres artísticos en el puño de Su soberanía.

Por cierto, a través de la lengua de la similitud y el parecido con otros individuos, todos los seres individuales dicen: "Sólo el dueño de todas mis especies puede ser mi dueño. No puede ser de otra manera". Y a través de la lengua de estar esparcidas sobre la faz de la tierra junto con otras especies, cada especie dice: "Sólo el dueño de toda la faz de la tierra puede ser nuestro dueño. No puede ser de otra manera". Y a través de la lengua de estar ligada al sol y a los otros planetas y de apoyarse mutualmente con los cielos, la tierra dice: "Sólo el dueño de todo el universo puede ser mi dueño. No puede ser de otra manera". Sí, suponiendo que alguien le dijera a una manzana conciente: "Tú eres mi obra de arte". A través de su estado, la manzana respondería: "¡Cállate! Si eres capaz de diseñar todas las otras manzanas de la tierra; por cierto, si tú puedes disponer de todas mis compañeras, los otros árboles frutales, diseminados sobre la tierra, y todos los regalos del Más Misericordioso que proceden del tesoro de misericordia en cargamentos, entonces tú puedes reclamar que eres mi Sustentador". La manzana diría eso y le daría una bofetada en la boca de esa persona tonta.

NOVENO DESTELLO: Hemos señalado algunos de los sellos, marcas y firmas sobre los particulares y las partes, universales y todos, sobre el mundo como un todo, y sobre la vida, los seres vivos y el surgimiento de la vida. Ahora, indicaremos una de las innumerables marcas sobre las especies.

Ya que los frutos incalculables de un árbol frutal son administrados desde un centro, según una ley y de una sola forma de crecer, la dificultad, los apuros y los gastos se transforman en facilidad y es igual con una fruta que es administrada desde muchos centros. Esos medios en cuanto a la cantidad, multiplicidad y

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numerosos centros, necesitan de la dificultad, los gastos y el equipamiento de todo el árbol para cada fruta. La diferencia está sólo en cuanto a la calidad. Como todas las fábricas requeridas para todo el ejército son necesarias para fabricar el equipamiento militar que necesita un solo soldado. Es decir, si el asunto pasa de la unidad a la multiplicidad, con respecto a la cantidad, las dificultades se incrementan. Así, la facilidad extraordinaria que se ve claramente en todas las especies es el resultado de la facilidad que surge de la unidad.

En Breve: La conformidad y la similitud en los miembros básicos entre todos los individuos de una especie, y todas las especies de un género, prueban que son las obras de un único Sáni, porque la unidad de la pluma y la unicidad del sello así lo requieren. De igual modo, la facilidad observable y absoluta; la falta de dificultad requieren -por cierto, necesitan- que sean las obras de Sáni-i Vájid-i Ejad. De lo contrario, las dificultades que se elevan al nivel de la imposibilidad condenarían al género y a las especies a la inexistencia.

Para Concluir: Si todas las cosas son atribuidas a Yenáb-i Jak, se vuelven tan fáciles como una sola cosa, mientras que si se le las atribuye a las causas, cada una se vuelve tan difícil como todas las cosas. Ya que esto es así, la abundancia extraordinaria que se observa en el universo y la abundancia ilimitada ante nuestros ojos muestran una marca de unidad como el sol. Si estas frutas que obtenemos en abundancia no fueran la propiedad del Vájid-i Ejad, no tendríamos ni una granada para comer, incluso si diéramos todo el mundo por ella.

DÉCIMO DESTELLO: Así como la vida, que muestra una manifestación de la belleza Divina, es una prueba de unicidad Divina y una especie de manifestación de unidad; la muerte también, que muestra la manifestación de la gloria Divina, es una prueba de la unidad Divina.

Por ejemplo,

﴿ وَلِلّٰهِ الْمَثَلُ الْاَعْلٰى ﴾

al mostrar la luz del sol y el reflejo, las burbujas de un río ancho que fluyen y brillan en el sol y los objetos transparentes que brillan sobre la faz de la tierra dan testimonio del sol. En aquellas tribus de burbujas y objetos transparentes que desaparecen, la continua manifestación magnífica del sol y la muestra ininterrumpida y constante de su luz sobre los grupos sucesivos, tribus de burbujas y objetos transparentes que los siguen, dan testimonio decisivo de que las pequeñas imágenes del sol, de las luces y destellos que aparecen y brillan, explotan y se extinguen, cambian y se renuevan, y las manifestaciones de un único Sol, eterno, perpetuo, elevado, cuya manifestación no muere. Es decir, tal como a través de su apariencia y de volverse visible, las gotitas brillantes demuestran la existencia del sol, así también con su desaparición y extinción, demuestran su continuación, permanencia y unidad.

De igual manera, a través de su existencia y de sus vidas, estos seres que fluyen dan testimonio de la necesaria existencia y unicidad del Váyib-ul Vuyud, y con sus muertes y desapariciones, dan testimonio de Su eternidad, perdurabilidad y unidad. Sí, los hermosos seres y los seres delicados que se renuevan y se reestablecen dentro del declive y la desaparición que ocurren a través de la alternación de la noche y el día, invierno y verano, y los siglos y las épocas, seguramente señalan a la existencia, continuidad y unidad de un poseedor elevado y eterno de belleza manifestada continuamente. Mientras las muertes y la desaparición de aquellos seres artísticos

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junto con sus causas aparentes y humildes demuestran que las causas no son nada más que un mero velo. Esta situación prueba decisivamente que estas obras de arte, estas inscripciones, estas manifestaciones, son las obras de arte constantemente renovadas, las inscripciones cambiantes, los espejos que se mueven de un Zát-i Yemíl-i Zulyelal, todos Cuyos Nombres son sagrados y bellos; que son Sus sellos que siguen uno tras otro, y Sus marcas que se cambian con sabiduría.

En Breve: Este libro poderoso del universo nos enseña los signos de la creación relacionados a la existencia y la unidad Divina, y da testimonio de todos los atributos de perfección, belleza y gloria de Aquél Zát-i Zulyelal. Y demuestran la perfección de la Esencia Divina sin fallas ni defectos. Porque es obvio que la perfección en una obra señala a la perfección del acto que es la fuente y el origen de la obra. Y la perfección del acto señala a la perfección del nombre, y la perfección del nombre, a la perfección del atributo, y la perfección del atributo a la perfección de las cualidades esenciales, y la perfección de las cualidades esenciales señalan necesaria y evidentemente a la perfección de ese Ser.

Por ejemplo, las inscripciones perfectas y los adornos de un palacio sin fallas indican la perfección de los actos de un maestro constructor detrás de ellos. Y la perfección de los actos demuestra la perfección de los títulos y nombres de ese maestro activo, que evidencia su rango. Y la perfección de los nombres y títulos demuestran la perfección de otros atributos calificativos del arte del maestro constructor. Y la perfección del arte y los atributos demuestran la perfección de las habilidades y capacidad esencial de ese artesano, que se llaman cualidades esenciales. Y la perfección de aquellas cualidades y habilidades esenciales confirman la perfección de la naturaleza esencial del maestro.

De manera idéntica, las obras sin fallas que se observan en el mundo, que manifiestan el significado de:

هَلْ تَرٰى مِنْ فُطُورٍ

este arte en los seres bien ordenados del universo, señala visiblemente los actos perfectos de un activo poseedor de poder. Y aquellos actos perfectos señalan claramente los Nombres perfectos del Fáil-i Zulyelal. Y esa perfección necesariamente señala y da testimonio de los atributos perfectos del Musemmá-i Zulyemál. Y ciertamente aquellos atributos perfectos señalan y dan testimonio de la perfección del Mevsuf-u Zulkemal. Y aquellas cualidades perfectas señalan con tan absoluta certeza el idéntico Zát-i Zulkemal Quien posee las cualidades que indican que todos los tipos de perfección que se ven en todo el universo no son sino los signos de Sus perfecciones, insinuaciones de Su Gloria, y alusiones a Su belleza; sombras pálidas y débiles en relación a Su perfección.

EL UNDÉCIMO DESTELLO, QUE TIENE LA FUERZA DE LOS SOLES

Como se define en la Palabra Diecinueve, nuestro maestro Muhammad el Confiable Aleyjis-Salátu ves-Selam es el signo supremo del Libro poderoso del Universo y el Nombre Más Grande de ese poderoso Corán, la semilla del árbol del universo y su fruta más luminosa, el sol del palacio del mundo y la luna radiante del mundo del Islam, el heraldo de la soberanía de la Dominación Divina, y el sabio revelador del misterio del universo, que vuela en los niveles de realidad con las alas

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de la Misión Profética, que toman bajo su sombra a todos los profetas. Las alas del Islam, que toma bajo su protección a todo el mundo del Islam; que tomó detrás suyo a los profetas y mensajeros, todos los evliyas y personas veraces, todas las personas puras y los eruditos, demostró la unidad Divina con toda su fuerza y abrió el camino a la unicidad Divina; ¿tiene alguna duda o sospecha, entonces, el poder para ocultar u oscurecer la fe en Allah que él demostró, o la unidad Divina que él probó? Ya que en la Palabra Diecinueve y la Carta Diecinueve que hemos definido y descrito brevemente en las Catorce Gotitas y los Diecinueve Signos del agua de la vida del conocimiento da Prueba Clara que ese Zát-i Mu'ciznumá junto con sus variados milagros, nos conformaremos aquí con esta indicación, y concluimos con una bendición para él:

اَللّٰهُمَّ صَلِّ عَلٰى مَنْ دَلَّ عَلٰى وُجُوبِ وُجُودِكَ وَوَحْدَانِيَّتِكَ وَشَهِدَ عَلٰى اَوْصَافِ اَوْصَافِ جَلَالِكَ وَجَمَالِكَ وَكَمَالِكَ الشَّاهِدُ الصَّادِقُ الْمُصَدَّقُ وَالْبُرْهَانُ النَّاطِقُ الْمُحَقَّقُ * سَيِّدُ الْاَنْبِيَاءِ وَالْمُرْسَلِينَ، اَلْحَامِلُ سِرَّ اِجْمَاعِهِمْ وَتَصْدِيقِهِمْ وَمُعْجِزَاتِهِمْ.. وَ اِمَامُ الْاَوْلِيَاءِ وَالصِّدِّيقِينَ، اَلْحَاوِي سِرَّ اِتِّفَاقِهِمْ وَتَحْقِيقِهِمْ وَكَرَامَاتِهِمْ.. ذُوالْمُعْجِزَاتِ الْبَاهِرَةِ وَالْخَوَارِقِ الظَّاهِرَةِ وَالدَّلَائِلِ الْقَاطِعَةِ الْمُحَقَّقَةِ الْمُصَدَّقَةِ لَهُ.. ذُوالْخِصَالِ الْغَالِيَةِ فِي ذَاتِهِ، وَالْاَخْلَاقِ الْعَالِيَةِ فِي وَظِيفَتِهِ، وَالسَّجَايَا السَّامِيَةِ فِي شَرِيعَتِهِ الْمُكَمَّلَةِ الْمُنَزَّهَةِ لَهُ عَنِ الْخِلَافِ، مَهْبِطُ الْوَحْىِ الرَّبَّانِيِّ بِاِجْمَاعِ الْمُنْزِلِ وَالْمُنْزَلِ وَالْمُنَزَّلِ عَلَيْهِ، سَيَّارُ عَالَمِ الْغَيْبِ وَالْمَلَكُوتِ، مُشَاهِدُ الْاَرْوَاحِ وَمُصَاحِبُ الْمَلٰئِكَةِ، اَنْمُوذَجُ كَمَالِ الْكَائِنَاتِ شَخْصًا وَنَوْعًا وَجِنْسًا (اَنْوَرُ ثَمَرَاتِ شَجَرَةِ الْخِلْقَةِ) سِرَاجُ الْحَقِّ، بُرْهَانُ الْحَقِيقَةِ، تِمْثَالُ الرَّحْمَةِ، مِثَالُ الْمَحَبَّةِ، كَشَّافُ طِلْسِمِ الْكَائِنَاتِ، دَلَّالُ سَلْطَنَةِ الرُّبُوبِيَّةِ، الْمُرْمِزُ بِعُلْوِيَّةِ شَخْصِيَّتِهِ الْمَعْنَوِيَّةِ اِلٰى اَنَّهُ نَصْبُ عَيْنِ فَاطِرِ الْعَالَمِ فِي خَلْقِ الْكَائِنَاتِ، ذُو الشَّرِيعَةِ الَّتِي هِىَ بِوُسْعَةِ دَسَاتِيرِهَا وَقُوَّتِهَا تُشِيرُ اِلٰى اَنَّهَا نِظَامُ نَاظِمِ الْكَوْنِ وَوَضْعُ خَالِقِ الْكَائِنَاتِ *
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نَعَمْ، اِنَّ نَاظِمَ الْكَائِنَاتِ بِهٰذَا النِّظَامِ الْاَتَمِّ الْاَكْمَلِ هُوَ نَاظِمُ هٰذَا الدِّينِ بِهٰذَا النِّظَامِ الْاَحْسَنِ الْاَجْمَلِ، سَيِّدُنَا نَحْنُ مَعَاشِرَ بَنِى آدَمَ وَمُهْدِينَا اِلَى الْاِيمَانِ نَحْنُ مَعَاشِرَ الْمُؤْمِنِينَ، مُحَمَّدٌ بْنُ عَبْدِ اللّٰهِ بْنِ عَبْدِ الْمُطَّلِبِ عَلَيْهِ اَفْضَلُ الصَّلَوَاتِ وَاَتَمُّ التَّسْلِيمَاتِ مَا دَامَتِ الْاَرْضُ وَالسَّمٰوَاتُ. فَاِنَّ ذٰلِكَ الشَّاهِدَ الصَّادِقَ الْمُصَدَّقَ يَشْهَدُ عَلٰى رُؤُوسِ الْاَشْهَادِ مُنَادِيًا، وَمُعَلِّمًا لِاَجْيَالِ الْبَشَرِ خَلْفَ الْاَعْصَارِ وَالْاَقْطَارِ، نِدَاءً عُلْوِيًّا بِجَمِيعِ قُوَّتِهِ وَبِغَايَةِ جِدِّيَّتِهِ وَبِنِهَايَةِ وُثُوقِهِ وَبِقُوَّةِ اِطْمِئْنَانِهِ وَبِكَمَالِ اِيمَانِهِ: (اَشْهَدُ اَنْ لَٓا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ وَحْدَهُ لَا شَرِيكَ لَهُ).
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EL DUODÉCIMO DESTELLO, QUE TIENE LA FUERZA DE LOS SOLES

Este Duodécimo Destello de la Palabra Veintidós es semejante océano de verdades que todas las veintidós Palabras previas forman sólo veintidós gotas de él, y es una fuente de semejantes luces que forman sólo veintidós destellos de ese Sol. Sí, cada una de las veintidós Palabras anteriores es un destello de una estrella de una aleya que brilla en los cielos del Corán; cada una es una gotita del río de una aleya que fluye de ese océano del Corán Verdadero que distingue la veracidad de la falsedad; cada una es una perla de una sola de sus aleyas, todas las cuales son tesorerías de joyas en el tesoro sublime del Libro de Allah. Así, la Palabra de Allah, que es una pequeña parte definida en la Gota Catorce de la Palabra Diecinueve, se ha revelado del Nombre Más Grande, el Trono Sublime, y la manifestación más grande de la soberanía, y establece repetidamente con toda su fuerza dentro de la amplitud y elevación que amarra la eternidad y ata el suelo al Trono Divino, y con la certeza de todas sus aleyas: لَٓا اِلٰهَ اِلَّا هُوَ llama a todo el universo como testigo y lo hace atestiguar. Sí,

لَٓا اِلٰهَ اِلَّا هُوَ بَرَابَرْ مِي زَنَدْ عَالَمْ

Si miras el Corán con los ojos de un corazón bueno, verás que sus seis aspectos son tan brillantes y transparentes que no hay oscuridad, desvío, duda, sospecha, ni artimañas que puedan entrar en él y encontrar una fisura por donde entrar y así violar su pureza. Porque por encima de él está la marca de lo milagroso; por debajo de él está la prueba y la evidencia; detrás de él está su punto de soporte, la revelación pura divina; delante de él está la felicidad de este mundo y del Otro; a su derecha está cuestionando la razón y garantizando su confirmación; a su izquierda está llamando a la conciencia para atestiguar y asegurar su sumisión; dentro de él está evidentemente la guía pura del Más Misericordioso; su exterior visiblemente consiste de luces de fe; y sus frutos son los eruditos y evliyas purificados y veraces con una visión de certeza, quienes están adornados con todas las perfecciones humanas. Si pegas tu oído al pecho de esa lengua de lo Oculto, escucharás desde lejos una voz celestial muy familiar y convincente, infinitamente seria y elevada, equipada con pruebas que repite: لَٓا اِلٰهَ اِلَّا هُوَ Establece esto con tanta certeza que llega al grado de 'certeza absoluta', y te ilumina con 'conocimiento de certeza' parecido a la 'visión de certeza'.

En Breve: Tanto el Más Noble Mensajero de Allah Aleyjis-Salátu ves-Selam como el Criterio Más Decisivo de Verdad y Falsedad, en el Corán fueron soles.

Uno, la lengua del Mundo Manifiesto, señalando con los dedos del Islam y de la Misión Profética y confirmado por todos los profetas y personas purificadas apoyadas por mil milagros, demostraron esta verdad con toda su fuerza...

Y el otro, como la lengua del Mundo de lo Oculto, el Corán, con cuarenta aspectos milagrosos indicando con los dedos de lo correcto y la guía bajo la confirmación de todos los signos de la creación del universo, demuestra la misma

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verdad con toda seriedad. ¿Entonces no es esa verdad más clara que el sol y más brillante que la luz del sol?

¡Oh, pequeño hombre obstinado hundido en el extravío! ¿Cómo puedes oponerte a estos soles con la lámpara de tu cabeza de manera más tenue que una luciérnaga? ¿Cómo puedes mostrar desdén por ellos? ¿Estás intentando de extinguirlos al soplar? ¡Bah, tu mente negadora! ¿Cómo puedes negar las palabras y reclamos que aquellas dos lenguas del Mundo Manifiesto y del Oculto habla en el nombre del Rab de todos los mundos y Dueño del universo; que hablan de Su parte? ¡Oh, tú, desdichado, más bajo e impotente que una mosca! ¿Quién eres tú para intentar darle la mentira al Sajib-i Zulyelál del universo?

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Conclusión

¡Oh, amigo, cuya mente está alerta y cuyo corazón está atento! Si has comprendido esta Palabra Veintidós desde el comienzo hasta aquí, toma los Doce Destellos juntos en tu mano, y al encontrar una lámpara de verdad tan poderosa como mil lámparas eléctricas, adhiere a las aleyas del Corán mencionadas a continuación. Monta el corcel de la asistencia Divina, asciende a los cielos de la verdad, elévate al Trono del conocimiento Divino. Declara:

اَشْهَدُ اَنْ لَااِلٰهَ اِلَّااَنْتَ وَحْدَكَ لَا شَرِيكَ لَكَ

Y al decir:

لَا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ وَحْدَهُ لَا شَرِيكَ لَهُ لَهُ الْمُلْكُ وَلَهُ الْحَمْدُ يُحْيِي وَيُمِيتُ وَهُوَ حَىٌّ لَا يَمُوتُ بِيَدِهِ الْخَيْرُ وَهُوَ عَلٰى كُلِّ شَىْءٍ قَدِيرٌ

proclama Su unidad sobre las cabezas de todos los seres del universo en esta poderosa mezquita del mundo.

﴿ سُبْحَانَكَ لَاعِلْمَ لَنَٓا اِلَّا مَاعَلَّمْتَنَٓا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَل۪يمُ الْحَك۪يمُ ﴾
﴿ رَبَّنَا لَا تُؤاَخِذْنَٓا اِنْ نَس۪ينَٓا اَوْ اَخْطَاْنَا رَبَّنَا وَلَا تَحْمِلْ عَلَيْنَٓا اِصْرًا كَمَا حَمَلْتَهُ عَلٰى الَّذ۪ينَ مِنْ قَبْلِنَا رَبَّنَا وَلَا تُحَمِّلْنَا مَالَا طَاقَةَ لَنَا بِه۪ وَاعْفُ عَنَّا وَاغْفِرْ لَنَا وَارْحَمْنَا اَنْتَ مَوْلٰينَا فَانْصُرْنَا عَلٰى الْقَوْمِ الْكَافِر۪ينَ ﴾
﴿ رَبَّناَ لَا تُزِغْ قُلُوبَنَا بَعْدَ اِذْ هَدَيْتَنَا وَهَبْ لَنَا مِنْ لَدُنْكَ رَحْمَةً اِنَّكَ اَنْتَ الْوَهَّابُ * رَبَّنَٓا اِنَّكَ جَامِعُ النَّاسِ لِيَوْمٍ لَا رَيْبَ فِيه۪ اِنَّ اللّٰهَ لَا يُخْلِفُ الْم۪يعَادَ ﴾
اَللّٰهُمَّ صَلِّ وَسَلِّمْ عَلٰى مَنْ اَرْسَلْتَهُ رَحْمَةً لِلْعَالَمِينَ وَعَلٰى آلِهِ وَصَحْبِهِ اَجْمَعِينَ. وَارْحَمْنَا وَارْحَمْ اُمَّتَهُ بِرَحْمَتِكَ يَا اَرْحَمَ الرَّاحِمِينَ آمِينَ
﴿ وَ آخِرُ دَعْوٰيهُمْ اَنِ الْحَمْدُ لِلّٰهِ رَبِّ الْعَالَم۪ينَ ﴾