Carta Ocho
Hay numerosas instancias de sabiduría en اَلرَّحْمٰنِ الرَّحِيمِ que están incluidos en
y al comienzo de todas las cosas buenas. Posponiendo la explicación de éstos para otro momento, ahora les contaré un sentimiento mío:
Hermano mío, veo اَلرَّحْمٰنِ الرَّحِيمِ como una luz tan vasta que abarca a todo el universo y satisface todas las necesidades eternas de todos los espíritus y es tan luminosa y poderosa que resguarda a una persona de todos sus múltiples enemigos. El medio más importante que he encontrado para alcanzar estos Nombres, estas dos luces vastas, son la pobreza y el agradecimiento, la impotencia y la compasión. Es decir, adorar y reconocer nuestras necesidades. Lo que viene a mi mente en relación a esto y, lo que digo contrariamente a los eruditos religiosos e incluso al Imám Rabbani, uno de mis maestros, es esto: la emoción intensa y brillante que el Profeta Jacobo Aleyjis-Selam sintió por José Aleyjis-Selam no fue amor ni pasión sino compasión. Porque la compasión es mucho más filosa, más brillante y elevada, más pura y más merecedora del rango de profecía que el amor y la pasión. Si el amor y la pasión por los metafóricos objetos y seres de amor son intensos, no son apropiados para el rango elevado de profecía. Esto significa que los sentimientos de Jacobo, que el Sabio Corán describe con una elocuencia brillante y que fueron el medio para alcanzar el Nombre de Rajím, fueron un alto nivel de compasión. En cuanto al amor pasional, los medios de alcanzar el Nombre de Vedúd, se relaciona con el asunto del amor de Zulaija por José Aleyjis-Selam. Es decir, sin importar qué tanto más elevadas el Corán de Milagrosa Exposición muestre a las emociones de Jacobo Aleyjis-Selam con respecto a las de Zulaija, en ese nivel la compasión se ve más elevada que el amor pasional. Mi maestro, el Imám Rabbani, no consideró el amor metafórico como apropiado para el rango de profecía y en consecuencia dijo: "Las virtudes de José eran virtudes propias del Más Allá, entonces el amor por él no fue de un tipo metafórico para que no fuera defectuoso". Pero yo digo: "¡Maestro! Esa es una interpretación artificial, la verdad del asunto debe ser esta: eso no fue amor, sino un nivel de compasión cien veces más brillante, más extensivo y más elevado que el amor". Sí, en todas sus variedades, la compasión es sutil y pura. Mientras que muchas variedades de amor y pasión no pueden recibir condescendencia.
Además, la compasión es extremadamente amplia. A través de la compasión que él siente por su hijo, la compasión de una persona abarca a todos los jóvenes e incluso a todos los seres vivos y actúa como una especie de espejo de lo abarcativo del Nombre de Rajím. Mientras que el amor pasional restringe su mirada hacia su
amado y sacrifica todo por ello. O bien para elevar y alabar a su amado, denigra a los demás y en efecto los insulta y abusa su honor. Por ejemplo, alguien dijo: "El sol vio la belleza de mi amada y sintió vergüenza. Para que no lo vean se cubrió con el velo de la nube". ¡Estimado señor enamorado! ¿Qué derecho tiene usted de imputarle vergüenza al sol, que es una página de la luz de ocho de los Nombres Más Grandes?
Además, la compasión es sincera, no quiere nada a cambio; es pura y no busca nada a cambio. La compasión abnegada y desinteresada de los animales por sus cachorros, incluso en el nivel más común, es la evidencia de esto. El amor pasional, sin embargo, desea remuneración y busca algo a cambio. Los llantos del amor pasional son un tipo de remuneración demandante y deseada.
Así, la compasión de Jacobo (p.), la luz más brillante de la Sura Yusuf "la Sura más brillante del Corán" señala a los Nombres de Rajman y Rajím. Nos informa que el camino de la compasión es el camino de la misericordia. Y como un bálsamo para el dolor de la compasión, hace que la persona pronuncie: