Los Destellos
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Destello Veinticinco

TRATADO PARA LOS ENFERMOS

(Este tratado consiste de veinticinco remedios. Fue escrito como un bálsamo, un consuelo y una prescripción médica espiritual para los enfermos y para visitarlos y desearles una pronta recuperación.)

Advertencia y Disculpa

Esta receta inmaterial fue escrita más rápida que mis otros textos y, ya que no encontré el tiempo para corregirlo ni para estudiarlo, a diferencia de todos los demás, fue leído sólo una vez y con la misma rapidez con la que fue escrito. Es decir, ha quedado en el estado desordenado de un primer borrador. No creímos necesario revisar detenidamente las cosas que se me habían ocurrido naturalmente, no sea que se arruinen al arreglarlas, ni prestarles indebida atención. Los lectores, y en particular los enfermos, no deberían sentirse molestos ni ofendidos por ninguna de las expresiones desagradables o palabras y frases duras; más bien, recen por mí.

﴿ بِسْمِ اللّٰهِ الرَّحْمٰنِ الرَّح۪يمِ ﴾
﴿ اَلَّذ۪ينَ اِذَٓا اَصَابَتْهُمْ مُص۪يبَةٌ قَالُٓوا اِنَّا لِلّٰهِ وَ اِنَّٓا اِلَيْهِ رَاجِعُونَ ٭ وَالَّذ۪ى هُوَ يُطْعِمُن۪ي وَيَسْق۪ينِ ٭ وَ اِذَا مَرِضْتُ فَهُوَ يَشْف۪ينِ ﴾

En este destello, describimos brevemente veinticinco remedios que pueden ofrecer verdadero consuelo y una cura beneficiosa para los enfermos y para quienes están afligidos por el desastre, que componen una décima parte de la humanidad.

REMEDIO 1

¡Enfermo desdichado! ¡No estés ansioso, ten paciencia! Tu enfermedad no es un mal, sino que es una especie de cura. Porque la vida es un capital y parte; si no produce frutos, se desperdicia; y si pasa con facilidad y negligencia, pasa rápidamente. La enfermedad hace que tu capital produzca enormes beneficios. Además, no permite que tu vida pase rápidamente, la refrena y la alarga de modo que partirá después de producir sus frutos. Una indicación de que tu vida se alarga a través de la enfermedad es el siguiente proverbio muy repetido: "Las épocas de calamidad son largas, las épocas de felicidad, muy breves".

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REMEDIO 2

¡Oh enfermo que no tienes paciencia! ¡Se paciente y, por cierto, agradece! Tu enfermedad puede transformar cada minuto de tu vida en el equivalente de una hora de adoración. Porque la adoración es de dos tipos. Una es positiva como la adoración reconocida de la súplica y las cinco oraciones diarias. La otra es de formas negativas de adoración como la enfermedad y las calamidades. Por medio de éstas, el afligido se da cuenta de su impotencia y debilidad; busca a su Jálık-i Rajim y se refugia en Él; alcanza a la adoración que es sincera y sin hipocresía. Sí, hay un Hadiz certero que afirma que una vida que pasa en enfermedad se cuenta como adoración para el creyente, con la condición de que no se queje de Allah. Incluso se establece en Hadices certeros y por quienes descubren las realidades de la creación que un minuto de enfermedad de algunas personas que son completamente pacientes y agradecidas se vuelve equivalente a una hora de adoración y un minuto de enfermedad de algunas personas elevadas es equivalente a un día de adoración. Entonces no deberías quejarte sobre una enfermedad que es como si transformara un minuto de tu vida en mil minutos y te otorgara una larga vida; deberías agradecer.

REMEDIO 3

¡Oh enfermo que no tolera! El hecho de que quienes vienen a este mundo parten continuamente y de que los jóvenes se vuelven viejos y de que el ser humano siempre gira en torno a la muerte y la separación atestigua que él no vino a este mundo para disfrutar y recibir placeres.

Además, mientras que el ser humano es el más perfecto y más elevado de los seres vivos y el mejor dotado en lo que respecta a miembros y facultades, y por cierto, el Señor de los seres vivos, piensa en los placeres del pasado y en los dolores del futuro y entonces pasa una vida dolorosa y problemática más baja de los animales. Esto significa que el ser humano no vino a este mundo a vivir de una manera delicada ni a pasar su vida con facilidad y placer. Más bien, tiene un vasto capital, vino aquí a trabajar para negociarlo por la felicidad de una vida eterna y perdurable.

El capital que se le da al ser humano es el tiempo de vida. Si no hubiera habido enfermedades, la salud y el bienestar habría provocado negligencia, porque éstos muestran al mundo como placentero y hacen que se olvide del Más Allá. Uno no quiere pensar en la muerte y en la tumba; provoca que el capital de la vida se desperdicie en trivialidades. Mientras que la enfermedad de repente abre los ojos, le dice al cuerpo: "Tú no eres inmortal ni puedes hacer lo que quieras. Tienes un deber. Renuncia a tu orgullo, piensa en Quien te ha creado. Debes saber que entrarás a la tumba, ¡entonces prepárate para ello!" Desde este punto de vista, la enfermedad es una guía que amonesta y una consejera que nunca engaña. No se debe quejar de ella en este sentido, por cierto, se debería agradecer. Y si es demasiado severa, se debería rogar por paciencia para tolerarla.

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REMEDIO 4

¡Oh enfermo quejumbroso! No tienes derecho a quejarte; lo que te corresponde es agradecer y ser paciente. Porque tu cuerpo y tus miembros y facultades no son tu propiedad. Tú no los has hecho, ni los has comprado en otros talleres. Eso significa que son la propiedad de alguien más y su Málik dispone de su propiedad como desea.

Como se narra en la Palabra Veintiséis, un artesano extremadamente adinerado y habilidoso, por ejemplo, emplea a un hombre pobre como modelo para hacer alarde de su arte delicado y su riqueza considerable. A cambio de un salario, por una breve hora, él viste al hombre pobre con una prenda enjoyada y confeccionada habilidosamente. La trabaja sobre él y le da varios estados. Para mostrar las extraordinarias variedades de su arte, corta la prenda, la altera, la alarga y la acorta. ¿El pobre que gana un salario tiene derecho a decirle a esa persona: "Tú me estás causando problemas, me estás provocando angustia con la forma que le has dado, haciéndome inclinar y poner de pie" ? ¿Tiene derecho a decirle que él está arruinando su apariencia delicada al recortar y acortar la prenda que lo hace bello? ¿Puede decirle que está siendo cruel e injusto?

¡Oh, enfermo! Tal como en esta comparación, para mostrar la prenda de tu cuerpo con el que Allah te ha vestido, enjoyado con facultades luminosas como la vista, el oído, la razón y el corazón para mostrar los bordados de Sus más bellos nombres, el Sáni-i Zulyelal te hace girar en torno a numerosos estados y te cambia en muchas situaciones. Tal como aprendes de Su nombre de Rezzák a través del hambre, así también conoces Su nombre de Sháfi a través de la enfermedad. Ya que el sufrimiento y las calamidades muestran los decretos de algunos de Sus Nombres, muchas instancias de bellezas se encuentran dentro de aquellos destellos de sabiduría y rayos de misericordia. Si el velo de la enfermedad, que tú temes y odias, se levantara, detrás de él encontrarías muchos significados agradables y bellos.

REMEDIO 5

¡Oh tú que estás afligido por la enfermedad! Durante este tiempo a través de la experiencia, he comprendido que la enfermedad es un otorgamiento Divino y un regalo del Misericordioso para algunas personas. A pesar de no ser digno de esto, durante los últimos ocho o nueve años unos jóvenes enfermos han venido hacia mí para que rece por ellos. Me he dado cuenta que cualquier joven yo veía, empezaba a pensar en el Más Allá en un nivel más alto que los demás jóvenes. Carecen de la embriaguez de la juventud y se salva a sí mismo de los deseos salvajes en la negligencia. He considerado esto y les dije que sus enfermedades eran otorgamientos Divinos dados dentro de los límites que podrían soportar. Les dije: "Hermanos míos, no me opongo a vuestras enfermedades. No siento pena ni lástima para rezar por ustedes. Traten de ser pacientes hasta que las enfermedades se despierten completamente y una vez que hayan cumplido su deber, si Allah quiere, Jálık-i Rajim les devolverá la salud".

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También les dije: "Debido a la calamidad de la buena salud, algunos iguales a ustedes se han caído en la negligencia, han dejado de realizar las cinco oraciones diarias, no piensan en la tumba y se olvidaron de Allah. Por una hora de placer superficial en esta vida mundana, dañan sus vidas eternas y tal vez las destruyen. A causa de la enfermedad, pueden ver la tumba en la cual entrarás y las moradas del Más Allá y actuarás de acuerdo a ello. Esto significa para ti que la enfermedad es buena salud mientras que para algunos de tus iguales, la buena salud es enfermedad...".

REMEDIO 6

¡Oh enfermo que te quejas de tu sufrimiento! Te digo: piensa en tu pasado y recuerda los días felices y los tiempos de angustia, seguramente exclamarás "¡Oh!" o "¡Ah!". Tu corazón y tu lengua dirán: "todas las alabanzas y el agradecimiento sean para Allah", o "¡Ay de mí!".

Ten en cuenta que pensar en los sufrimientos y las calamidades que has experimentado te hace decir las palabras de alabanzas y agradecimiento hacia Allah. Pensarlos hace aparecer un placer espiritual que tu corazón da gracias a Allah. Porque, el cese del dolor es un placer. Con el cese de los dolores y las calamidades, un legado de placer queda en el espíritu, que al ser despertado por el pensamiento, hacer fluir el placer del espíritu y echa gota a gota los agradecimientos.

En cambio, pensar en los buenos tiempos del pasado provoca que digas "¡Ay de mí!", que al haber transcurrido dejan un legado de constante dolor en tu espíritu. Cuanto más los recuerdes, el dolor se verá estimulado y tu espíritu sentirá gran pena y tristeza.

Un día de placer ilícito a veces provoca un año de sufrimiento espiritual, en cambio con el dolor de la enfermedad de un día fugaz son muchos los días de placer espiritual de la recompensa para el Más Allá y además su placer espiritual es liberarse y salvarse de esa enfermedad. Piensa en el resultado de esa enfermedad temporal que te afecta y la recompensa de su faceta interna, dice: "¡Oh Allah! ¡Esto también pasará!" y agradece en lugar de quejarte.

REMEDIO 6

¡Oh hermano que piensas en los placeres de este mundo y te angustias ante la enfermedad! Si este mundo fuera eterno, si en nuestro camino no existiera la muerte, si los vientos de la separación y la decadencia no soplasen y si no existieran los inviernos espirituales en la calamidad ni el futuro tormentoso y calamitoso, yo me lamentaría tu estado junto a ti. Pero un día el mundo nos ofrecerá dejarlo y cerrará sus oídos para no escuchar nuestros gritos, antes de que él nos expela afuera, nosotros, a través de las advertencias de esas enfermedades, desde ahora debemos renunciar al amor por él.

Debemos tratar de abandonarlo de corazón antes que nos abandone.

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Sí, la enfermedad nos advierte este significado y dice: "¡Tú cuerpo no está hecho de piedra y hierro, sino de varios materiales que están dispuestos a separarse! ¡Deja de lado tu orgullo, comprende tu impotencia, reconoce a Tu Dueño, toma conciencia de tus deberes y aprende por qué has venido a este mundo!". Declara esto al oído del corazón en secreto.

Además, los placeres y el disfrute de este mundo no continúan y particularmente, si son ilícitos son fugaces, están llenos de dolor y son pecaminosos. No llores, con el pretexto de la enfermedad, por haber perdido los placeres terrenales. Al contrario, piensa en los aspectos de la adoración espiritual y en la recompensa del Más Allá en la enfermedad y trata de recibir placer.

REMEDIO 7

¡Oh enfermo que has perdido los placeres de la salud! Tu enfermedad no estropea el placer de las bendiciones Divinas, al contrario, hace que las experimentes y las aumenta. Porque si algo es continuo pierde su efecto. Los veraces acuerdan:

اِنَّمَا الْاَشْيَاءُ تُعْرَفُ بِاَضْدَادِهَا

Es decir: «Todas las cosas se conocen a través de sus opuestos». Por ejemplo si no hubiera oscuridad, no se conocería que hay luz y no habría placer en eso. Si no existiera el frío, no se podría comprender el calor. Si no existiera el hambre, la comida no daría placer. Si no sintiésemos sed, no habría placer al tomar agua. Si no hubiese enfermedad, no sentiríamos el placer de la buena salud.

Fátir-i Jakím ha dotado al ser humano con numerosos miembros y facultades, hasta el punto que puede experimentar y reconocer las innumerables bendiciones en el universo. Quiere hacer que el ser humano tome conciencia de cada tipo de otorgamiento Divino y pruebe cada especie de bendición Divina y quiere inducirlo a agradecer constantemente. Debido a esto, Él le dará enfermedades, dolencias y sufrimientos, así como también le otorgará buena salud y bienestar. Te pregunto: si no tuvieras esta enfermedad en tu cabeza, mano o estómago, ¿podrías percibir la bendición placentera y agradable que es estar bien de tu cabeza, mano o estómago y darías gracias por ello? Con certeza, nunca habrías pensado en esto, ni qué hablar de agradecer. Inconscientemente, habrías malgastado tu buena salud en actividades negligentes y en libertinaje.

REMEDIO 8

¡Oh enfermo que piensas en el Más Allá! La enfermedad limpia y te quita la suciedad del pecado como jabón. Es constante por un Hadiz auténtico que las enfermedades son expiaciones de los pecados. Otro Hadiz relata: "Como caen los frutos maduros con la sacudida de un árbol, así el terremoto de un creyente enfermo hace caer los pecados".

Los pecados son las enfermedades perdurables de la vida eterna y de esta vida terrenal, son enfermedades espirituales que afectan al corazón, a la conciencia y al espíritu. Si tienes paciencia y no te quejas, con esta enfermedad temporaria te salvarás de las numerosas enfermedades perpetuas. Si no piensas

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en pecados o no tienes conocimiento del Más Allá o de Allah, sufrirás una enfermedad horrible que es millones de veces peor que tu enfermedad pequeña. Grita por ella, porque todos los seres de este mundo están conectados a tu corazón, a tu espíritu y a tu alma. Dichos vínculos se cortan continuamente por la separación y la muerte, causándote innumerables heridas. Especialmente si no comprendes el Más Allá e imaginas la muerte como la inexistencia eterna, es simple sin embargo, que tu ser, lacerado y herido, sufra enfermedades que están al alcance de este mundo.

Por lo tanto, lo primero que debes hacer es buscar la cura de la fe, que es un droga cierta y un remedio sanador cierto para innumerables enfermedades de tu gran ser espiritual, que se encuentra herido y enfermo. Debes corregir tu fe. El camino más corto para encontrar esa cura es reconocer el poder y la misericordia del Kadír-i Zulyelal por medio de la ventana de tu debilidad e impotencia, que se muestra detrás de la cortina de la negligencia, desgarrada por tu enfermedad física.

Sí, aquel que no reconoce a Allah es afligido con un mundo lleno de calamidades. Mientras que aquel que Lo reconoce está lleno de luz y felicidad espiritual; las percibe de acuerdo a su nivel con la fuerza de su fe. El dolor que resulta de la enfermedad física insignificante se disuelve en el gozo, la curación y el placer inmaterial que nace de la fe y se desvanece.

REMEDIO 9

¡Oh enfermo que reconoces a tu Jálık! El dolor, el miedo y la ansiedad en las enfermedades son porque a veces la enfermedad conduce a la muerte. Superficialmente y bajo una mirada negligente, la muerte es aterradora y las enfermedades que la provocan generan miedo y aprensión.

Así que en primer lugar, debes saber y creer ciertamente que la hora señalada está determinada y no cambia. Aquellos que lloran junto a los que están gravemente enfermos y que tienen un perfecto estado de salud, mueren mientras los que estaban gravemente enfermos se han curado y vivieron.

En segundo lugar, la muerte no es terrible, como aparenta ser superficialmente. Vista bajo la luz del Sabio Corán, en muchas partes de Risale-i Nur hemos demostrado con completa certeza y de forma incuestionable que la muerte para los creyentes es una liberación de la carga de la tarea de la vida y también es un descanso de la adoración, que es la instrucción y el entrenamiento en el examen en el reino del mundo. También es un medio para reunirse con amigos y familiares, cuyo noventa y nueve por ciento ya ha partido hacia el otro mundo. Es un medio para ingresar a la verdadera patria y a la morada eterna de felicidad. También es una invitación de la cárcel del mundo a los jardines del Paraíso. Y es una espera para recibir el salario que le brinda la generosidad del Jálık-i Rajim por su servicio ofrecido a Él. Ya que la esencia de la muerte es éste, desde la realidad, no se debe considerarla como aterradora, al contrario, se debe considerar como el principio de la misericordia y la felicidad.

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Por otra parte, algunas de las personas que son honradas con el amor de Allah, han temido a la muerte, pues no es a causa del terror de la muerte sino debido a que tenían esperanzas de hacer más méritos a través de las buenas obras que realizarían con la continuación de los deberes de la vida.

Sí, para los creyentes la muerte es la puerta que conduce a la misericordia Divina, mientras que para los extraviados es un pozo de oscuridad eterna.

REMEDIO 10

¡Oh enfermo que te preocupas innecesariamente! Te preocupas por la gravedad de tu enfermedad y ese mismo estado hace que tu enfermedad crezca. Si deseas que tu enfermedad sea menos grave, trata de no preocuparte. Esto es, piensa en los beneficios que conlleva tu enfermedad, la recompensa que trae y que pasará rápidamente. Quita la preocupación y corta la enfermedad de raíz.

Ciertamente, la preocupación duplica la enfermedad y provoca una enfermedad inmaterial del corazón debajo de la enfermedad física; la enfermedad física se apoya en ello y persiste. Si la preocupación cesa con la sumisión, la complacencia y la comprensión de la sabiduría que tiene la enfermedad, una raíz importante de la enfermedad física estará erradicada. Se hace más liviana y en parte, desaparece. A veces una enfermedad física menor a causa de sospechas se multiplica por diez debido a la ansiedad. Cuando la ansiedad cesa, nueve décimas partes de la enfermedad desaparecen.

La preocupación aumenta la enfermedad, es como una acusación contra la Sabiduría Divina, una crítica hacia la misericordia Divina y una queja contra el Jálık-i Rajim. Por esta razón, la persona que esté preocupada recibe un rechazo y acrecienta su enfermedad, aunque sea contrario a sus intenciones. Sí, así como agradecer incrementa la bendición, quejarse aumenta la enfermedad y la calamidad.

Además, la ansiedad es en sí misma una enfermedad. El remedio es comprender la sabiduría de la enfermedad. ¡Si has aprendido su propósito y sus beneficios, aplica este bálsamo a tu ansiedad y sálvate! Di: "Ah! "en vez de "Oh! ", y "Todas las alabanzas sean para Allah en todas las situaciones", en lugar de "¡Ay de mí!".

REMEDIO 11

¡Oh, impaciente hermano enfermo! Aunque la enfermedad te provoca un sufrimiento inmediato, su transcurso desde tu enfermedad en el pasado hasta hoy te produce un placer inmaterial de su cese y una felicidad espiritual de su recompensa. De hoy en adelante, es más, a partir de esta hora, no existe la enfermedad y ciertamente al no haber enfermedad no hay dolor. Si no hay dolor, no puede haber aflicción. Te impacientas porque imaginas cosas de manera equivocada. Por lo tanto, antes pasa el aspecto físico del tiempo de la enfermedad, desapareció su dolor también. Solamente queda la recompensa y el placer de su paso. Por lo tanto solamente debería darte ganancias y felicidad, pensaren ello, sentir dolor y estar impaciente es una locura... Los días del futuro no han llegado. Pensar en ellos ahora, imaginando un día que no existe, una enfermedad que no existe y una aflicción que tampoco existe, con sospechas

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lamentarse y, mostrando impaciencia, darle a la existencia tres niveles de inexistencia, es una locura, ¿verdad?

Si la época de enfermedad anterior, produce gozo. Y la época desde ahora no existe y tanto la enfermedad como el dolor tampoco existen, no esparces el poder de la paciencia que te ha dado Yenáb-i Jak a la izquierda o a la derecha, sino muéstrate frente al dolor del presente diciendo: "Oh eres el Más Paciente" y sopórtalo.

REMEDIO 12

¡Oh enfermo quien debido a la enfermedad no puede realizar sus adoraciones e invocaciones y siente pena por ese impedimento! Comprende lo que afirma el siguiente Hadiz: "Un creyente piadoso que debido a su enfermedad no puede realizar su invocación que antes hacía regularmente recibe igual recompensa en el tiempo de enfermedad". Un enfermo que hace sus oraciones obligatorias tanto como puede, con paciencia, confianza en Allah y para realizar sus obligaciones, durante el tiempo de esa enfermedad grave, la enfermedad tomará el lugar de la oración de acuerdo a la Sunna y con sinceridad.

Por otra parte, la enfermedad hace que la persona reflexione sobre su impotencia y debilidad. Le hace ofrecer súplicas verbales y a través de su estado, a través del lenguaje de esa impotencia y debilidad. Yenáb-i Jak dotó al ser humano con una impotencia sin límites y una debilidad infinita para que permanentemente busque refugio en la Divina Corte, ruegue y suplique. Según el significado de la siguiente aleya:

﴿ قُلْ مَا يَعْبَؤُا بِكُمْ رَبِّى لَوْلاَ دُعَاؤُكُمْ ﴾

Esto es, "¿qué importancia tienen si no ofrecen suplicas?" De acuerdo con esto, la sabiduría de la creación de los seres humanos y la razón de su valor es realizar oraciones y súplicas sinceras. Dado a que la enfermedad es una de las causas de ellas, desde este punto de vista, no debe quejarse, se debe agradecer a Allah. El grifo de la súplica que se abre con la enfermedad no debería cerrarse si se recupera la salud.

REMEDIO 13

¡Oh desdichado que te quejas de la enfermedad! Para algunos la enfermedad es un tesoro importante, un valioso regalo Divino. Cada enfermo puede considerar su enfermedad de esta manera.

Ya que La hora señalada no se sabe cuando sucederá: Yenáb-i Jak, para salvar al ser humano de la desesperación absoluta y de la negligencia total, también para mantenerlo en el punto entre el miedo y la esperanza y para preservar este mundo como el Más Allá, con Su Sabiduría ha ocultado la hora señalada. Puede ocurrir en cualquier momento. Si captura al ser humano en la negligencia, le causará graves daños en la vida eterna. Pero la enfermedad disipa la negligencia y hace que las personas piensen en el Más Allá, les recuerda la muerte y hace que se preparen para ese momento. Algunas enfermedades son tan provechosas que hacen ganar en veinte días un rango que de otra forma lo hubiesen conseguido en veinte años.

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Por ejemplo, entre mis amigos había dos jóvenes, que Allah tenga misericordia de ellos. Uno era Sabri del pueblo de Ilema, el otro era Vezirzade Mustafa de Islamköy. Solía observar con asombro porque, a pesar que estas dos personas no sabían escribir, estaban entre los más sinceros y más destacados en el servicio de la fe. Después de sus muertes, comprendí que ambos habían sufrido graves enfermedades. A través de la guía de sus enfermedades no se comportaban como los otros jóvenes necios que no realizaban sus oraciones obligatorias, sino que tenían un gran temor de Allah. Realizaron un servicio más valioso alcanzaron un estado beneficioso para el Más Allá. Por voluntad de Allah, el sufrimiento de dos años de enfermedad les permitió alcanzar la felicidad de millones de años de vida eterna. Ahora entiendo que las oraciones que a veces ofrecía por su salud eran maldiciones con respecto a este mundo. Por voluntad de Allah, mis oraciones fueron aceptadas para bienestar en el Más Allá.

De esta forma, en mi opinión, ellos dos obtuvieron ganancias equivalentes a lo que hubiesen ganado a través de diez años de abstenerse de las prohibiciones de la religión.

Si como algunos jóvenes, ellos hubiesen dedicado su juventud y su buena salud para vivir en el libertinaje y el vicio, la muerte los hubiese asido en el medio de la suciedad de sus pecados y habrían hecho sus tumbas en nidos de serpientes y escorpiones, en lugar de recibir el tesoro de las luces.

Dado a que las enfermedades contienen tales beneficios, no deberían quejarse de ellas sino que deben sobrellevarse con paciencia y confiando en Allah, agradeciendo y confiando en su Misericordia.

REMEDIO 14

¡Oh enfermo que apareció un velo que cubre tus ojos! Si comprendieras que existe una luz y una vista espiritual por debajo de la enfermedad que cubre los ojos de un creyente, exclamarías: "Cien mil gracias a mi Rabb-i Rajim". Te narraré un incidente sucedido para que comprendas este bálsamo. Dice lo siguiente:

Una vez, la tía de Suleyman de Barla, quien me sirvió por ocho años con total lealtad y sin ofenderme, quedó ciega. Con buenos pensamientos hacia mí -más de lo que merecía-, la virtuosa mujer me esperó en la puerta de la mezquita y me pidió que orara para recuperar su vista. Así que hice de la rectitud bendita de esta mujer, el intercesor para mi súplica y rogué a Allah Todopoderoso diciendo: "¡Oh mi Rab! Restaura su vista debido a su rectitud". Dos días después, vino un oculista desde Burdur y le curó la enfermedad. Cuarenta días después volvió a perder la vista. Yo estaba muy apenado y oraba fervientemente por ella. Por voluntad de Allah, la oración fue aceptada para su vida en el Más Allá, de lo contrario esa oración que hice hubiera sido equivocadamente una maldición para ella porque para la hora señalada de ella faltaba cuarenta días. Cuarenta días después murió. Que Allah tenga misericordia de ella.

De esta forma, esa difunta se benefició en lugar de mirar con tristeza los jardines de Barla con el ojo de la vejez, en su tumba al ser capaz de mirar por

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cuarenta mil días los jardines del Paraíso. Porque su fe era fuerte y ella era una mujer muy piadosa.

Sí, si un creyente pierde su vista y entra ciego a la tumba, de acuerdo a su rango, puede observar al mundo de la luz con mayor intensidad que los otros en sus tumbas. Así como en este mundo vemos muchas cosas que los creyentes ciegos no ven; si parten con fe, esas personas verán aún más que los otros en las tumbas. Igual que si miraran a través de un poderoso telescopio podrán ver, como si fuera en un cine, los jardines del Paraíso de acuerdo a su rango.

Por lo tanto, con agradecimiento y paciencia puedes encontrar debajo del velo de tus ojos una visión llena de luz y con la cual, mientras estés en la tierra podrás ver y observar, el Paraíso más allá del cielo. Lo que sacará el velo de tus ojos, el oculista que te permitirá ver con esos ojos, es el Sabio Corán.

REMEDIO 15

¡Oh enfermo que suspiras y te lamentas! No mires el aspecto exterior de tu enfermedad ni suspires, sino comprende su significado y siéntete conforme.

Si el significado de la enfermedad no ha sido bueno, Jálık-i Rajim no hubiese les dado las enfermedades a los siervos que más ama. Existe un Hadiz que dice:

اَشَدُّ النَّاسِ بَلَاءً اَلْاَنْبِيَاءُ ثُمَّ الْاَوْلِيَاءُ، ثُمَّ الْاَمْثَلُ فَالْاَمْثَلُ

Esto significa que "Aquellos afligidos con dificultades y contratiempos son las mejores personas, las más perfectas". En primer lugar, el Profeta Job (A.S.) y los otros profetas, luego los evliyas y los piadosos han considerado las enfermedades que padecieron como una adoración sincera, como regalos del Más Misericordioso. Agradecieron con paciencia. Las han visto como operaciones quirúrgicas realizadas por la misericordia del Jálık-i Rajim.

¡Oh, tú que gritas y te lamentas! Si quieres unirte a esta luminosa caravana, agradece y ten paciencia. Porque si te quejas, no te aceptarán. Caerás en el pozo de los extraviados y viajarás en un camino de oscuridad.

Sí, hay algunas enfermedades que llevan a la muerte, son una especie de suplicio espiritual. Implican un grado de cercanía de Allah como la del martirio. Por ejemplo, aquellos que murieron de enfermedades que acompañan el nacimiento de un bebé, de dolores de abdomen, ahogados, quemados o con pestes se transforman en mártires espirituales. También hay muchas enfermedades benditas que llevan a un grado de cercanía de Allah a aquellos que murieron por causa de ellas. Además, las enfermedades disminuyen el amor hacia lo terrenal y su apego, alivian la despedida de este mundo a través de la muerte haciéndola a veces deseable, ya que para los aferrados a lo mundano es terriblemente doloroso y triste.

REMEDIO 16

¡Oh enfermo que te quejas de tu aflicción! La enfermedad da lugar al respeto y a la compasión que son las actitudes más importantes y buenas en la vida

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social de los seres humanos. Salvan al ser humano de la autosuficiencia que lo hace inclemente y cruel. De acuerdo al misterio de

﴿ اِنَّ الْاِنْسَانَ لَيَطْغٰى ٭ اَنْ رَآهُ اسْتَغْنٰى ﴾

un alma dominada por el mal que se cree autosuficiente debido a su buena salud y su bienestar, no siente respeto hacia muchas fraternidades en las que lo merecen. No siente compasión por los enfermos ni por los afligidos de las calamidades, que merecen sentir misericordia y piedad.

Pero cuando se enferma, comprende su propia impotencia y pobreza y tiene respeto por los hermanos que lo merecen. También siente respeto por los hermanos creyentes que lo asisten y lo visitan. Siente misericordia, que nace de la solidaridad y compasión por aquellos golpeados por algún desastre; esta es la característica más importante del Islam. Y comparándose con ellos, siente pena totalmente y se compadece de ellos. Ayúdalos si él puede, al menos reza por ellos y los visita para preguntarles cómo están, que es la Sunna de acuerdo a la Sharía y así alcanza recompensa.

REMEDIO 17

¡Oh enfermo que te quejas porque no puedes hacer buenas obras debido a tu enfermedad! ¡Agradece! La enfermedad abre la puerta de las buenas obras más sinceras. Además, los enfermos y quienes los cuidan por Allah ganan continuamente recompensas, la enfermedad es uno de los medios más importantes para la aceptación de las súplicas.

Es más, hay una recompensa significativa para los creyentes que cuidan a los enfermos. Preguntar por el estado del enfermo y visitar por los enfermos -con la condición de que no los agobie los gastos- es Sunna y también es expiación de los pecados. Hay un Hadiz que dice: «Recibe las súplicas de los enfermos, porque sus súplicas son aceptadas».

Si los enfermos son parientes, especialmente si son los padres, cuidarlos es una adoración importante y da significativas recompensas. Complacer el corazón de un enfermo y consolarlo, es como dar una limosna importante.

Afortunado es aquel hijo que complace el corazón -que puede lamentar fácilmente- de su padre y su madre en los tiempos de enfermedad y recibe sus oraciones. En cambio de la compasión de sus padres, que es una verdad bendita en la vida social, en el tiempo de sus enfermedades, el hijo los trata a ellos con respeto perfecto y la compasión que merece al hijo. Ante esta escena fiel del estado de ese hijo bueno y la sublimidad de la humanidad, también los ángeles aplauden y dicen: «Má'shallah! Bárekallah! ».

Sí, hay placeres en el momento de enfermedad que nacen de la amabilidad, la compasión y la piedad de quienes los rodean y hacen todo más placentero y agradable, aliviando los dolores de la enfermedad.

La aceptación de las oraciones de los enfermos es un asunto importante. Durante los últimos treinta o cuarenta años, recé para sanar de mi dolencia de lumbago. Sin embargo, comprendí que se me había dado la enfermedad para

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rezar. A través de la oración, ésta no puede ser eliminada, es decir, la oración no se puede quitar a sí misma. Entendí que los resultados de la oración pertenecían al Más Allá y es en sí misma una clase de adoración, porque a través de las enfermedades uno comprende la impotencia y busca refugio en la Corte Divina.

Por lo tanto, aunque por treinta años ofrecí súplicas para ser sanado y aparentemente mis oraciones no eran aceptadas, no se le ocurrió a mi corazón dejar de hacerlo. Porque la enfermedad es el momento de la súplica, curarse no es el resultado las súplicas. Si el Yenáb-ı Jakím-i Rajím nos da salud, la da por Su abundante gracia.

Por otra parte, si las súplicas no son aceptadas en la forma en que deseamos, no se dice que no fueron aceptadas. Jálık-i Jakím sabe más, Él nos da lo que es beneficioso para nosotros. Pero a veces por nuestros beneficios, dirige nuestras oraciones para este mundo hacia el Más Allá y las acepta de esa forma. En cualquier caso, una súplica que se hace con sinceridad debido a una enfermedad y que surge de la debilidad, impotencia, humildad y necesidad, es muy probable que sea aceptada. La enfermedad es el medio de una súplica sincera. Tanto los enfermos religiosos como los creyentes quienes los cuidan deben aprovechar los beneficios de esta súplica.

REMEDIO 18

¡Oh enfermo que dejas de agradecer y comienzas a quejarte! La queja surge de la falta de algún derecho. Ninguno de tus derechos se ha perdido para que te quejes. Es más, hay muchos agradecimientos que implican una obligación para ti, un derecho sobre ti y que no has realizado. Sin darle el derecho a Yenáb-i Jak, te estás quejando y demandas derechos de una manera incorrecta.

No puedes mirar a otros que están en un grado superior a ti porque están sanos y quejarte por eso. Tienes el deber de mirar a los enfermos desde un punto de vista menor y agradecer. Si tu mano se quiebra, mira a quienes les faltan las manos. Si tienes un sólo ojo, mira a los ciegos que perdieron ambos ojos y ¡agradece a Allah!

Con certeza, nadie tiene el derecho de mirar a alguien superior con mayores bendiciones para quejarse. En problemas, todos tienen el derecho de mirar a aquellos que están en peores aflicciones de tal forma que deben dar gracias. Este misterio ha sido explicado en varias partes de Risale-i Nur con una comparación, un resumen de ella es lo siguiente:

Una persona lleva a un hombre miserable hacia la parte más alta de un minarete. Por cada paso le da un regalo diferente, un otorgamiento distinto. Justo en la cima del minarete, le da el regalo más importante. Aunque quiere agradecer por todos los regalos anteriores, el desagradable hombre se olvida de lo recibido, no les da importancia y no agradece. Mira hacia arriba y comienza a quejarse diciendo: "Si este minarete fuera más alto podría haber subido más.

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¿Por qué no es tan alto como aquella montaña o como ese otro minarete?" Si comienza a quejarse de esta forma, ¡cuánta ingratitud, qué injusticia!

De la misma forma, el ser humano viene a la existencia sin nada, no como una roca o un árbol o un animal, sino que viene como una persona y un musulmán y la mayoría de las veces experimenta buena salud y adquiere muchas bendiciones. A pesar de esto se queja y muestra impaciencia porque no recibe algunas bendiciones que considera valiosas o porque las pierde debido a una decisión equivocada, un abuso o porque no puede obtenerlas. Criticar al Decreto Divino diciendo: "¿Qué he hecho para que me suceda esto?" es una condición que es una enfermedad inmaterial más calamitosa que la material. La queja empeora la enfermedad, es como pelear con una mano rota.

Sensata es la persona que con el misterio de:

لِكُلِّ مُصِيبَةٍ اِنَّا لِلّٰهِ وَ اِنَّٓا اِلَيْهِ رَاجِعُونَ

tiene sumisión y paciencia para que la enfermedad pueda cumplir su misión y luego partir.

REMEDIO 19

Como muestra el término de Allah, Eternamente Adorado, "Los Nombres más hermosos", todos los Nombres del Yemíl-i Zulyelal son bellos. Entre los seres, el espejo más sutil, el más bello, el más abarcativo del Eterno Adorado es la vida. El espejo de lo bello es bello. El espejo que muestra las virtudes de belleza se vuelve bello. Tal como cualquier cosa que se le hace al espejo por esa belleza es bueno y bello, cualquier cosa que acontece en la vida también, con respecto a la realidad, es bueno. Porque muestra los bordados bellos de los Más Bellos Nombres, que son buenos y bellos.

Si la vida pasa de manera monótona con permanente salud y bienestar, se convierte en un espejo deficiente. Es más, nos indica la inexistencia, el no ser, la nada, provocándonos desánimo. Reduce el valor de la vida y transforma el placer de vivir en aflicción. Porque si una persona piensa que su tiempo pasará rápidamente, se entregará al vicio y a las diversiones mundanas. Tal como un condenado a prisión se vuelve hostil hacia su vida valiosa y quiere que su tiempo pase rápido y desea eliminarlo.

Mientras que una vida que experimenta cambios y actividades y pasa por diferentes estados hace sentir su verdadero valor y permite comprender la importancia y el placer de vivir. Aún si debe pasar problemas y sufrimientos, no quiere que su vida pase rápido. No se queja de cansancio, diciendo: "¡Ay de mí! El sol no se ha puesto todavía" o "Todavía es de noche".

Sí, pregúntale a un caballero distinguido que es rico, ocioso y vive rodeado de lujos: "¿Cómo estás?", seguramente escucharás una patética respuesta como ésta: "El tiempo nunca pasa. Vamos a jugar un partido de backgammon o busquemos otro entretenimiento para pasar el tiempo". O también escucharás quejas que nacen de la ambición de las cosas materiales tales como: "No tengo tal cosa; si hubiese hecho tal o cual cosa".

Luego pregúntale a alguien que ha sufrido una desgracia o a un trabajador o a una persona pobre que vive sufriendo: "¿Cómo estás?". Si es sensato,

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contestará: "¡Gracias a mi Rab estoy bien, estoy trabajando, si la tarde no pasara tan rápido, podría finalizar este trabajo! El tiempo pasa muy rápido, la vida no para, se va. Con seguridad las cosas son duras para mí, pero esto pasará también. Todo pasa rápido". En verdad dice cuán valiosa es la vida en significado por el dolor de pasar rápido.

Esto significa que comprende el placer y el valor de la vida a través del trabajo y de los sufrimientos. Mientras que los que viven en comodidad y con salud, tienen amargura y sólo quieren que su vida pase.

¡Hermano mío que estás enfermo! Comprende que el origen y el fermento de los males y las calamidades, aún de los pecados, es la inexistencia como está probado fehacientemente en detalle en otras partes de Risale-i Nur. En cuanto a la inexistencia, es el mal y la oscuridad, porque los estados monótonos como la comodidad, el silencio, la tranquilidad y la detención están cerca de la inexistencia y la nada, y hacen sentir la oscuridad en la inexistencia que provoca angustia. Mientras que la acción y el cambio son la existencia y permiten experimentarla. Y la existencia es puro bien, es luz.

Dado que la realidad es así, tu enfermedad ha sido enviada a tu ser como un invitado que debe realizar varias tareas como purificar tu vida como algo valioso, reforzarla y hacerla progresar y hacer que el resto de tus facultades humanas se tornen en ayuda de tu parte enferma y despliegue los bordados de varios Nombres del Hacedor Omnisciente. Si Allah lo desea, realizará sus cometidos de manera rápida y partirá. Y le dirá a la buena salud: "Ven y permanece en mi lugar y realiza tus tareas. Esta es tu casa. Quédate aquí con buena salud".

REMEDIO 20

¡Oh enfermo que busca un remedio para su enfermedad!

Existen dos clases de enfermedades. Una es real, la otra imaginaria. Para la real, el Sháfi-i Jakím-i Zulyelal ha acumulado en el mundo que es su poderosa farmacia un remedio para cada enfermedad. Esos remedios requieren las enfermedades. Él creó una cura para cada enfermedad. Es lícito tomar medicinas y usarlas en un tratamiento, pero debemos saber que su efecto y cura provienen de Yenáb-i Jak. El da la cura así como también provee la medicina.

Un importante remedio es seguir las recomendaciones de los doctores hábiles que temen a Allah. Porque muchos de los males provienen de los abusos, de la falta de dieta, del libertinaje, de la falta de cuidado, del despilfarro y de los errores. Un doctor creyente ciertamente dará consejos y órdenes dentro de lo que se considera lícito. Prohibirá los abusos y excesos y dará consuelo. Un enfermo que confíe en sus palabras, disminuirá su enfermedad. Le produce alivio en lugar de angustia.

Pero cuando se convierte en una enfermedad imaginaria, la medicina más efectiva es no darle importancia. Si le das mucha importancia crece y aumenta. En caso contrario disminuye y desaparece. Si molestas a las abejas empiezan a dar vuelta sobre tu cabeza. Pero si no se les prestas atención se dispersan. Del

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mismo modo si se le presta demasiada atención a un pedazo de soga moviéndose en la oscuridad, causará imaginación y ella crecerá el miedo haciendo que salga huyendo como locos. Mientras que si no le da importancia, verá sólo un pedazo de soga y no es una serpiente y reirá de miedo y ansiedad.

Si esta enfermedad imaginaria continúa por largo tiempo, se transforma en realidad. Es una enfermedad perjudicial para las personas que son nerviosas y escépticas. Tales personas hacen un grano, como una montaña y destruyen su fuerza espiritual. Y si encuentran médicos injustos, incompetentes y faltos de compasión, aumenta aún más su temor. Los que son ricos, pierden su riqueza, o bien pierden su inteligencia o su salud.

REMEDIO 21

¡Hermano enfermo! Hay dolor físico en tu enfermedad, pero también un placer espiritual significativo te acompaña y quitará el efecto de los dolores. La más preciosa compasión de tu padre, tu madre y tu familia que tú habías olvidado desde tu niñez se volverá a despertar y verás sus dulces miradas como cuando eras niño. Además, tus amigos que estaban ocultos o en secreto te mirarán con amor debido a tu enfermedad y entonces en el reflejo de sus miradas tu dolor físico será menor.

También aquellos a quienes serviste con orgullo a través del decreto de la enfermedad, ahora te sirven amablemente convirtiéndote en señor de tus señores.

Además has atraído la simpatía y la bondad humana ya que has encontrado numerosos amigos solidarios y compañeros amables.

Y de nuevo, has recibido la orden de tu enfermedad para dejar de hacer difíciles tareas y estás descansando. Con certeza, de cara a estos placeres inmateriales, tu dolor menor debería llevarte a estar agradecido y no a quejarte.

REMEDIO 22

¡Hermano que sufres de una severa enfermedad como la apoplejía! En primer lugar, quiero darte una buena noticia. La apoplejía se considera una bendición para los creyentes. Hace mucho tiempo atrás escuchaba esto de las personas que tienen cercanía a Allah y no sabía la razón. Ahora, uno de sus misterios se le ocurre a mi corazón y es lo siguiente:

Para alcanzar la unión con Yenáb-i Jak, salvarse de los peligros espirituales de este mundo y obtener felicidad eterna, el pueblo de Allah ha elegido los siguientes dos principios:

El primero es la reflexión de la muerte. Pensar que este mundo es transitorio y que ellos también son huéspedes transitorios que tienen tareas para hacer y de esta forma, trabajan para la vida eterna.

El segundo, a través de los ayunos, severas experiencias de adoraciones trataron de matar el alma maligna para salvarse de los peligros del alma maligna y las emociones ciegas.

¡Y tú, hermano que has perdido la salud de la mitad de tu cuerpo! Sin elegirlos, se te han otorgado estos dos principios que son breves y fáciles y son la causa de la felicidad. Por lo tanto, el estado de tu ser permanentemente te

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advierte sobre la naturaleza efímera de este mundo y que el ser humano es transitorio. El mundo no puede ahogarte ni la negligencia puede cerrar tus ojos. Es más, el alma maligna no puede engañar con lujuria vil y apetitos salvajes a alguien que está con la mitad del cuerpo paralizado. Rápidamente será salvado de los juicios de su alma maligna.

De esta forma, a través de la fe en Allah, la confianza en Él y la sumisión a Él, un creyente puede beneficiarse en poco tiempo de una grave enfermedad como la apoplejía, como las severas experiencias de adoraciones de los evliyas. Por lo que una terrible enfermedad como esta, se convierte en algo excesivamente barato.

REMEDIO 23

¡Oh desdichado enfermo que estás solo y abandonado! Aún en tu soledad y estar lejos de tu tierra natal, junto con tu enfermedad, despiertas simpatía hacia ti en los corazones más duros y atraes bondad y compasión. Porque Él se nos presenta al comienzo de las Suras del Corán con los atributos de "Rajmanurrajim" y con un destello de su compasión hace que todas las madres alimenten a sus niños con esa ternura maravillosa y una manifestación de su misericordia es hacer que todas las primaveras la faz de la tierra se llene de bendiciones. El paraíso en la vida eterna junto con todas sus bellezas es una simple manifestación de Su misericordia. Entonces asegura tu relación con Jálık-i Rajim a través de la fe, reconociéndolo y rogándole por medio del lenguaje de la impotencia de tu enfermedad. Y tu enfermedad en la soledad del estar lejos de tu tierra natal atraerá la mirada de Su misericordia hacia ti en lugar de todas las cosas.

Ya que Allah existe y Él mira hacia ti, todo existe para ti. Aquellos que están verdaderamente solos y lejos de su tierra natal son quienes no están conectados con Él a través de la fe y la sumisión, o no le atribuyen importancia a esa relación.

REMEDIO 24

¡Oh enfermeras que cuidan de inocentes niños enfermos y ancianos que parecen niños! Tienen delante de ustedes un importante negocio para el Más Allá. ¡Obtendrán ganancias por medio del entusiasmo y del esfuerzo!

La gente de realidad establece que las enfermedades de los niños inocentes son como ejercitar y entrenar sus cuerpos delicados. Son inyecciones y entrenamiento Divino que les permite resistir los futuros trastornos del mundo, que además de muchas instancias de sabiduría que pertenece a la vida terrenal del niño, en lugar de lo que reciben los adultos como castigo por sus pecados para reflexionar sobre su vida espiritual y como un medio para purificarla. Las enfermedades son como inyecciones que aseguran el progreso espiritual de los niños en el futuro o en el Más Allá; y los méritos acumulados a causa de esas enfermedades irán al libro de las buenas obras de los padres, en especial al de la madre quien a través del misterio de la compasión prefiere la salud de su hijo en lugar de la suya propia.

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En cuanto al cuidado de los ancianos, algunos Hadices y muchos hechos históricos establecen que junto con recibir una recompensa enorme, recibir las oraciones de los ancianos en especial de los padres y hacer que sus corazones se sientan felices y servirlos con lealtad, conduce a la felicidad tanto en este mundo como también en el Más Allá.

Y muchos eventos establecen que un niño afortunado que obedece al pie de la letra a sus padres ancianos son tratados de la misma forma por sus hijos, y que si un niño desdichado que lastima a sus padres es castigado por medio de muchos desastres en este mundo aparte del tormento en el Más Allá. Sí, cuidar no sólo a los parientes que son ancianos o inocentes, sino también a los de los creyentes si uno los encuentra -ya que a través del misterio de la fe existe la verdadera hermandad- y servir a los venerables ancianos enfermos que lo necesitan con el alma y con el corazón, es requerido en el Islam.

REMEDIO 25

¡Hermanos enfermos! Si desean una cura sagrada, beneficiosa y verdaderamente agradable y que es el remedio para cada enfermedad, ¡desarrollen su fe! Es decir, a través del arrepentimiento y de la búsqueda del perdón y por medio de las cinco oraciones diarias y la adoración, hagan uso de la fe que es la cura sagrada y el remedio que surge de la fe.

Efectivamente, si debido al amor de este mundo y por aferrarte a él, la gente negligente es como si tuviera un cuerpo enfermo e inmaterial tan grande como el mundo. En muchas partes de Risale-i Nur hemos demostrado fehacientemente que la fe sana de repente a su cuerpo inmaterial, que está lastimado por las heridas y maltratado por los golpes de la decadencia y la separación, lo salva de las heridas y lo sana de verdad. Termino aquí esta discusión para no cansarlos.

En cuanto a la medicina de la fe, muestra su efecto a través del cumplimiento de las obligaciones religiosas tanto como sea posible. La negligencia, el vicio, la lujuria del alma maligna y los entretenimientos ilícitos quitan el efecto de esa medicina. Ya que la enfermedad elimina la negligencia, corta el apetito de lo prohibido, obstaculiza los placeres ilícitos; entonces, tomen ventaja de ella. Usen las medicinas sagradas y las luces de la fe a través del arrepentimiento, busca el perdón y realizar oraciones y súplicas.

Que Yenáb-i Jak, sane su salud y use sus enfermedades para la expiación de los pecados. Ámin. Ámin. Ámin

﴿ اَلْحَمْدُ لِلّٰهِ الَّذ۪ى هَدٰينَا لِهٰذَا وَمَا كُنَّا لِنَهْتَدِىَ لَوْلَٓا اَنْ هَدٰينَا اللّٰهُ لَقَدْ جَٓاءَتْ رُسُلُ رَبِّنَا بِالْحَقِّ ﴾
﴿ سُبْحَانَكَ لَا عِلْمَ لَنَٓا اِلَّا مَا عَلَّمْتَنَٓا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَل۪يمُ الْحَك۪يمُ ﴾
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اَللّٰهُمَّ صَلِّ عَلٰى سَيِّدِنَا مُحَمَّدٍ، طِبِّ الْقُلُوبِ وَدَوَائِهَا وَعَافِيَةِ الْاَبْدَانِ وَشِفَائِهَا وَنُورِ الْاَبْصَارِ وَضِيَائِهَا وَعَلٰى آلِهِ وَصَحْبِهِ وَسَلِّمْ